viernes, 18 de septiembre de 2026

Luli Fernández: “El chamamé siempre buscó canales de expresión”




Este sábado 19 de septiembre en el Día Nacional del Chamamé habrá Misa Chamamecera en la Catedral Metropolitana de Capital Federal. La misa comenzará a las 16 acompañada desde la música por Luli Fernández y recitará el guión litúrgico Cayo Fernández.


“Esta música fue prohibida durante años y sin embargo el pueblo chamamecero siempre resistió. Resistió con el sapukái, con el baile, con el acordeón, con su modo de ser y siempre buscó canales de expresión. Así es como hoy lleva su Misa Chamamecera a la Catedral Metropolitana”, explicó en esta charla Luli. Ella es cantante, bailarina y comunicadora. Es una de las grandes voces de la nueva generación de la música del litoral.



Por Paulo Ferreyra

Edición de texto Facundo Binda



Un 19 de septiembre falleció en Buenos Aires Mario del Tránsito Cocomarola. En homenaje a su figura se conmemora el Día Nacional del Chamamé, fue declarado por la Ley Nacional 26.558. Hace muchos años Isaco Abitbol dijo, “creo que la gran aparición en el terreno de nuestra música fue Cocomarola. Desde que apareció dijimos que sus chamamés eran sal gruesa. Son más lindos, más auténticos, sencillamente Coco tenía un estilo fabuloso”. Estas palabras pueden leerse hoy con plena vigencia en el libro La tierra sin mal de Blanca Rébori.

A nivel país hace muchos años se popularizó la Misa Criolla de Ariel Ramírez. En el litoral desde los años 70 Julián Zini silenciosamente creó la Misa Chamamecera. Sus temas se fueron expandiendo por los arroyos y los ríos de una parte del país. Este sábado 19 de septiembre del 2026 será la primera vez que ese repertorio llegue a la Catedral Metropolitana en Capital Federal. Luli Fernández será la responsable de la voz chamamecera. Además, como condimento especial, el guión litúrgico será recitado por Cayo Fernández.

Hace unos días atrás mientras Luli preparaba su bolso para ir a Buenos Aires hizo un pausa. Charlamos y reflexionó sobre lo que está por vivir en lo que podemos llamar la segunda casa de los correntinos.



“El día del chamamé es un día de reflexión y celebración”


— ¿Cómo estás viviendo esta responsabilidad de ser la voz en la Misa chamamecera?


— Lo veo como un día histórico. Me preparo con mucha emoción y es en el Día del Chamamé la frutilla del postre. Es la frutilla del postre del camino de la música y de una forma de ser. Una música y una forma de ser que durante un tiempo fue tan pisoteada y bastardeada. 

Es importante que tengamos un día para que nos celebremos y para que miremos a nuestros mayores. Cuando pensamos en el 19 de septiembre pensamos en Mario del Tránsito Cocomarola. Pero a su vez también es una invitación a mirar hacia atrás y pensar en ese avío del alma que nos dejaron nuestros mayores. En este contexto el Día del Chamamé para mí es un día de reflexión y celebración.

Este sábado voy a cantar la Misa chamamecera y es una bendición poder hacerlo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Es un regalo de Dios. 


— ¿Como mujer sentís que es un lugar especial?


— Siempre hay que reconocer que si el camino para la mujer chamamecera se allanó es porque hay gente comprometida que lo hizo antes. No surge por arte de magia. Hay hacedores y hacedoras de ese camino. La mujer siempre estuvo en el chamamé. Lo que pasó es que no hubo una visibilidad y no se le dio el espacio, pero las mujeres siempre estuvimos en este lugar. 

Estar en este tiempo donde me escriben muchas personas para estar en diferentes espacios, para hacer charlas o entrevistas. En el comienzo de la semana se celebró el Día del recitador chamamecero y fui convocada. También fue convocada Esperanza Cáceres desde Mercedes. Hay muchas mujeres del interior y son maravillosas. 

Hay que celebrar y no olvidar que para que esto suceda estuvieron muchas mujeres trabajando para allanar este camino.



— ¿El chamamé y la religión son indisolubles?


— Me gusta pensar más en espiritualidad. El chamamé es abierto, el chamamé está ahí, te incluye y te espera. El chamamé te acompaña; hay gente que le va a decir “universo” y hay otra gente que le va a decir “amor”. Cada uno le va a poner el nombre que quiera. Pero no podemos negar una conexión con lo divino. 


— En el Día del Chamamé habrá celebración por todo el país. Esta Misa y la Peña chamamecera en Buenos Aires cabe bien porque la ciudad es la segunda casa de los correntinos, ¿sentís que es así?


— La Unesco dice que todos somos migrantes por origen o por destino. Cuánta gente, mis padres sin ir más lejos, mi papá y mis hermanos, se fueron de muy chicos a Buenos Aires. Ellos resistieron allá gracias a la identidad. Muchos litoraleños fueron a Buenos Aires a buscar el porvenir. Mucha gente fue por trabajo y después salió la música. Además, si muchos músicos triunfaron en la gran ciudad fue porque siempre estuvo presente todo el pueblo que ama esta música.


— Cuando levantemos la copa en este día especial, ¿con qué chamamé lo vas a celebrar?


— Para mí el chamamé para celebrar es Avio del alma. Es para mí la canción que sintetiza nuestra identidad. En su largo poema une memoria con pasado, presente y futuro. Es una obra que al menos a mí me atraviesa y que es para mí la síntesis identitaria del chamamé.



“El chamamé nos llama a humanizarnos”


Luli Fernández es cantante, bailarina y comunicadora. Fue paciente para esperar su lugar en la Fiesta Nacional del Chamamé hasta que se abrieron esas puertas. Es artista independiente como muchas y muchos, canta, saca fotos y filma sus propios videos. Ella lleva la emoción en la voz. Es dueña de un buen decir, cada palabra brota de sus labios con la nitidez de la luz. En la charla hace una pausa para dejar florecer su emoción, “pienso en tantas cosas y veo a Dios en muchos lugares. Me detengo a cada instante. Hago una pausa. Mientras armo el bolso guardo muchas más cosas de lo que está tangible”, agrega.

A Buenos Aires Luli lleva mucho más que su voz y su decir poético. Sostiene que es un privilegio haber nacido en esta geografía y tener este modo de ser que es el chamamé. “El chamamé nos llama a humanizarnos todo el tiempo. En estos días tengo la bendición de verlo y palparlo más que nunca. La verdad es que me emocionó mucho porque soy una bendecida de poder recrear esta misa. Esta música fue prohibida durante años y sin embargo el pueblo chamamecero siempre resistió. Resistió con el sapukái, con el baile, con el acordeón, con su modo de ser y siempre buscó canales de expresión. Así es como hoy lleva su Misa Chamamecera a la Catedral Metropolitana”.




viernes, 11 de septiembre de 2026

Garupá: “Siempre es necesaria la palabra de Ramón Ayala”




El trío conformado por Joel Tortul, Julián Venegas y Homero Chiavarino realizaron una gira por Corrientes. El domingo cerraron su presentación en el inicio de ciclo con alma de chamamé y primavera. El trío Garupá celebra la obra de Ramón Ayala, han grabado dos discos y recorren el país llevando la música y la poesía de El Mensú. “Es un honor estar en estas tierras para compartir la obra de Ramón Ayala”, expresaron los músicos. Aquí un repaso de lo que fue esta presentación que incluyó invitados especiales como Yoshi, Luli Fernández, Nacho Acevedo y Nata Segovia.


Por Paulo Ferreyra


Hace 40 años el gran poeta Hamlet Lima Quintana explicaba, “en poesía hay quienes afirman que en el poema no deben existir anécdotas, llámese ésta una posición surrealista, abstracta o sus derivaciones. Asimismo, hay quienes afirman que sin anécdota no hay poesía. Confieso estar de acuerdo con esta última, con lo cual estoy de acuerdo con Ramón El Mensú Ayala. Porque si el poeta no es cronista, comentador y denunciador de la época que le toca vivir quedaría sólo como un divertimento prescindible. Sucede que la poesía, como todo el arte, es parte principal, primera línea en la larga lucha por la liberación del hombre. Esto significa, precisamente, la presencia de Ramón Ayala en el arte”.

Joel Tortul - Foto Matías


Ahora en el 2026 Joel Tortul sostiene que con Garupá revalorizan la obra de Ramón Ayala. Esto significa “continuar su legado y su mensaje. Ramón estuvo en sintonía con lo han dicho los grandes poetas del mundo y los grandes artistas del mundo. Su voz habla de la unión del hombre con su comunidad y con la naturaleza. El mensaje de Ramón era que nosotros no estábamos arriba de la naturaleza sino que somos parte del río. Hay un poema suyo muy lindo que se llama Ser. Ahí habla del hombre y de la existencia, de lo que significa existir y ser. Creo que en ese poema él deja plantado su pensamiento sobre este momento que habitamos. Además, Ramón se plantó y expresó su amor por el río, las plantas y los árboles. Ese mensaje que plasmó él hace ya muchos años hoy tiene más vigencia. Nosotros creemos que siempre es necesaria la palabra de Ramón Ayala”.


“Atrapar lo que se ve y lo que no existe”


En la ciudad de Corrientes comenzó lo que podemos llamar el ciclo Con alma de chamamé y primavera. En su apertura el domingo 6 de septiembre estuvieron el trío Garupá. El mismo está conformado por Homero Chiavarino, Julián Venegas y Joel Tortul. El sol coqueteaba con las nubes mientras la tarde se despedía detrás del escenario al aire libre. Anunciaron la llegada del trío con el prólogo de dos discos editados, giras por Europa y aquella presentación del teatro El Círculo de Rosario con sala colmada.

Julián Venegas - Foto Matías


“Es un honor estar en estas tierras de Corrientes compartiendo la obra de Ramón Ayala. Como poeta y compositor compuso galopas. Aquí estamos muy cerca del río Paraná así que vamos a comenzar con el tema Arriero de peces”, así habló Julián y la música comenzó a ser la protagonista de la tarde. 


En el patio de La Unidad había dispuesto sillas para la ocasión. El público había llegado temprano con mate en mano. La tarde fresca invitaba al acogimiento y a la escucha. Las voces humanas y de los instrumentos bañaron todo el ambiente. 


En una charla posterior al concierto Joel Tortul expresó su alegría de tocar por el litoral. “Nosotros somos de la parte sur del litoral - explicó - Nosotros desde Rosario miramos todo desde allá lo que hacen y lo que sucede en esta región. Recibimos por el río Paraná toda esta cultura. Para nosotros es bueno venir, encontrarnos con amigos y queremos seguir visitando el litoral”. 


En esta presentación hicieron un recorrido por sus discos. Tuvieron varios invitados y el primero fue Yoshi, de quien le agradecieron que hizo posible esta presentación en La Unidad. Yoshi cantó junto a Garupá el clásico de Ramón Ayala, Posadeña linda. Yoshi se mostró agradecido por la invitación, “es un honor compartir la música con este trío quienes me deslumbran y a quienes hoy considero familia”. 

Homero Chiavarino - Foto Matías


“El perfume de la noche se enciende”


La sonoridad de Garupá es abrasadora. Enciende los perfumes de la noche. Quizás, también inflaman las historias de amor como lo hacía el viejo poeta. Entre los músicos se buscan de a ratos y por otros lapsos viajan por ríos paralelos de agua, monte y flores. El repertorio se fue ampliando como los gestos del público. Lentamente en los pasillos se fueron abriendo las parejas de baile.


La segunda invitada fue Luli Fernández. Con ella interpretaron el tema Amanece en Misiones. Las nubes insisten y tapan el sol. Pero las voces traen sol de yerba verde mientras acompañan el lamento del urutaú en la espesura del litoral.  El tercer invitado fue Nata Segovia, quien al igual que Luli habían acompañado a Garupá en la velada del viernes 4 de septiembre en el Espacio Mariño. Nata tomó la guitarra y acompañado por Garupá interpretó Carta a un amigo, letra y música de Lino Mancuello. Para cerrar el círculo de invitados se sumó Nacho Acevedo, quien ponderó el encuentro y las enchamigadas musicales. Interpretaron Un canto a Paso de la Patria de Lino Mancuello y Zitto Segovia.


Sobre el final Garupá siguió con algunos clásicos de Ramón Ayala. Recordaron aquel momento cuando mensú hablaba de la explotación de los mensúes. El mensú lo llegó a grabar Mercedes Sosa antes que Ramón Ayala, quien seguía girando por la vida componiendo y creando. El final de la presentación fue con todos los invitados en el escenario cantando un tema de despedida: El cosechero.


“Un ranchito borracho de sueño y amor”


La primera vez que Joel Tortul estuvo en Corrientes fue de la mano de Homero Chiavarino. “Fue en el 2018 y estuvimos en la Fiesta Nacional del Chamamé. Fue un flash para mí. Vi de cerca a toda la gente gustando y disfrutando del chamamé. Este género entró más tarde en mi pero desde entonces tocar esta música me llena”, expresó Joel.


Garupá lleva dos discos editados, Canciones del Mensú (2022) y El viejo río que va (2025). Este rescate apenas es el comienzo. Hay muchas obras de Ramón Ayala aún por descubrir. “Hay un montón de obras de Ramón, inclusive obras que él ni siquiera grabó. Hace poquito estuvimos en la casa de Teresa, que fue su esposa y quien nos mostró algunos escritos de Ramón que siguen inéditos”. 


Los músicos invitados y parte de los músicos que estaban entre el público ponderaron la calidad musical de Garupá. Al respecto Joel sonreía agradecido al tiempo que sostenía, “Nosotros disfrutamos. La música es para expresarse pero también para disfrutar.  Aquí nos dicen que tocamos diferente el chamamé a lo que se toca en Corrientes. Lo que sucede es que nosotros no tenemos muchos prejuicios en innovar o poner recursos de otros géneros en la ejecución de esta música. Lo podemos hacer porque no somos correntinos. Somos diferentes porque somos de otro lugar. Rosario es una ciudad hija del tango, hija del rock, hija de la trova y también hija del chamamé. Entonces también todos esos recursos que nosotros tenemos y esa manera de ver la música está puesta en lo que hacemos. Pero lo más importante es hacer esta música con respeto. Es importante investigar la obra o el género que se va a tocar”.  


La música es para expresarse y disfrutar como dice Joel. También para soñar. El concierto terminó con Garupá, los músicos invitados y el público cantando al unísono - casi en susurro de rezo - “un ranchito borracho de sueño y amor quiero yo. Quiero yo. Quiero yo”. 




viernes, 4 de septiembre de 2026

Paula Trama: “La poesía te devuelve las ganas de atravesar la experiencia”



Las compositoras y escritoras Barbi Recanati y Paula Trama estarán el sábado 5 de septiembre en Corrientes. La cita es en el espacio Mariño a las 21.30. En esta charla hablamos con Paula de cómo surgió este proyecto de Diario de canciones. Además, charlamos sobre estos tiempos que nos tocan vivir, la poesía, la música, el amor y otros temas. 

El Diario de canciones tiene esa faceta del viaje, de los problemas y de las eventualidades que brotan en el tránsito. Se hablan de cosas graciosas y no tan graciosas que pasan cuando viajamos. “Nos sorprende siempre la infinitud que tienen las canciones. Escuchar es un poco eso, abrirse a ese infinito de que no hay una sola interpretación de la canción”, agrega Paula.


Por Paulo Ferreyra



— Quiero empezar esta charla con algo distinto. Quiero agradecerte por visitar el litoral y traer un poco de sosiego en un contexto de días tan difíciles.

— Gracias. Para nosotras también es una especie de sosiego. Sentimos lo mismo.

— ¿Cómo nació tu amistad con Barbi?

— La amistad con Barbi es un derrotero del azar. Nos conocimos en un recital. Después empezamos a cruzarnos cada dos o tres meses en algún evento o en algún show. En esas cruzadas a veces compartimos una siendo público de la otra. Nos empezamos a encontrar como artistas. Creo que al toque cuando eso se fue dando tuvimos conversaciones más íntimas, nos reímos y nos divertimos mucho juntas. 

Tuvimos muchas charlas y en esos cruces surgió la idea de compartir eso que nos pasaba en la intimidad. Nos parecía lindo compartir y abrir estas conversaciones. Nosotras hablamos de cosas sobre el mundo, sobre nuestra época y la profesión.

En un momento nos habían convocado a las dos para un evento. A mi para leer poesía y a ella para que haga canciones. Entonces pensamos en hacer una lista de canciones que las íbamos a enhebrar con poesía y charla. Sumamos cosas nuevas entre nuestras canciones como puentes de inspiración. El hilo iba por las aventuras, desventuras, conflictos y obsesiones en común.

Así nació Diario de canciones. Fue bastante emocionante la primera vez que lo hicimos. Lo hicimos en un espacio gastronómico y cultural que se llama La paz arriba, donde se hacen recitales y también lecturas de poesía. La gente nos recibió con un nivel de conmoción y de alegría que creemos es un síntoma de la época. 

Aquí abrimos la caja de herramientas, de pensamientos y compartimos nuestros procesos creativos. Después del primer encuentro hicimos otro a los dos o tres meses. Ese fue mejor y desde entonces cada encuentro va alimentando al siguiente, se amplían y se multiplican las sensaciones. 



“Las puertas infinitas de la canción”


Paula Trama es cantante, compositora, guitarrista y una de las referentes de la nueva canción argentina. Lleva ya una extensa trayectoria como solista y al frente del proyecto Los Besos. Ahora llega a la región del litoral con Barbi Recanati con el proyecto Diario de Canciones. La propuesta es un encuentro íntimo donde las artistas recorren parte de sus repertorios mientras comparten el detrás de escena de sus composiciones.


“La emoción es una llave para abrir canciones. Pero hay infinidad de maneras de entrar a las canciones”, desliza Paula. “A veces con elementos de la realidad y a veces con lecturas que van multiplicándole el sentido a una canción. Nos pasa que teníamos leída de una manera y escuchada de una manera una canción pero de repente te tiran una anécdota que no se nos había ocurrido antes. Todo eso nos lleva a escuchar la canción de otra forma”.

Esa posición frente a la canción les permite a Paula y a Barbi sostener un repertorio y amplificar la conversación en torno a las canciones. “Lo que nos va pasando es que se va moviendo ese universo que rodea a cada canción. Cuando descubrimos algo nuevo no lo podemos creer - ¿otra cosa más de esta canción? Estas cosas nos pasan en los shows, no es algo que lo ensayemos o lo hablamos antes”.  

El Diario de canciones tiene esa faceta del viaje, de los problemas y de las eventualidades que brotan en el tránsito. Se hablan de cosas graciosas y no tan graciosas que pasan cuando viajamos. “Nos sorprende siempre la infinitud que tienen las canciones. Escuchar es un poco eso, abrirse a ese infinito de que no hay una sola interpretación de la canción”, agrega Paula.


La poesía y la canción


Paula compone y ha publicado libros de poesía. La define como cualquier cosa que te conmueva. “La escritura o la canción me reparan y me devuelven las ganas de atravesar la experiencia. Para mí poesía te devuelve las ganas de atravesar la experiencia. Más allá de la felicidad o la infelicidad que esa experiencia depare”, desliza y su voz se vuelve por un momento reflexiva. 


— ¿Qué te sucede con la poesía canción o la poesía para ser leída?

— Tengo dos experiencias muy distintas con la palabra para ser leída y la palabra para ser cantada.  Son dos experiencias distintas y creo que para cada quien eso debe ser diferente.

A mí me pasa que cuando escribo poesía estoy sumergida en escabeche. Es una experiencia que me va tiñendo y me envuelve en una manera de escribir. Escribo como si destilara algo. Es un tiempo de concentración donde estoy buscando algo.

En cambio cuando escribo una canción es otra sensación. Ahí es como un flechazo. Muchas veces son frases que tienen su propio gesto musical. Me atraviesa y me dejan como en un loop. Incluso en el momento de una canción siento que estoy en movimiento, algo me interrumpe y no me suelta. 


— En un momento te definiste como “sentimental pero no apasionada”. ¿Crees que esa es una forma del amor?

— No. No sé cómo es el amor. La diferencia del sentimental con la del apasionado es que soy más buscadora de un diccionario de cómo se ama. Creo que eso es ser más sentimental, ver un poquito desde arriba o desde lejos cómo funcionan los sentimientos y los vínculos. En cambio ser apasionado es estar más en sí mismo.

Al mismo tiempo pienso qué sería de muchas canciones si no tuvieran ese lenguaje hiperasertivo e unívoco de la convicción que tiene la pasión. La pasión va cambiando con el tiempo.

Yo siento que cada período los artistas, las personas vamos transformándonos de acuerdo a lo que vamos haciendo, de la música que nos va gustando, las personas que vamos conociendo, la época que vamos viviendo y las cosas que nos pasan.

A mí siempre me dio curiosidad la manera de decodificar y de descifrar maneras y formas de amor. Creo que eso es más del mundo del pop, lo relaciono con la lírica, por ejemplo, de la música que yo leí y escuche, como por ejemplo Peaches & Boys o Miranda o Rosario Blefari, como músicos que trabajan en esa especie de lectura. La palabra que me viene es curiosa.

También me encanta la música y el rock, en el rock y en el punk predomina la afirmación. Cómo no escuchar una canción de Iggy Pop sin pensar en lo asertivo. No se puede escuchar de otra manera.

De todos modos son cosas que cambian. Ahora estamos haciendo un disco nuevo con Los Besos que no tiene nada que ver con lo que estoy diciendo. Es decir, me escucho y digo, "Ah, no, nada que ver”. Estoy bolaseando porque de repente las letras de este último disco son todas recrudas. Son letras supersintéticas, son cinco versos y es todo muy físico. No hay nada mental en lo que estoy escribiendo ahora. Pero bueno, una siempre habla de lo que ya conoce y no de lo que está conociendo.

— Dentro de unos años probablemente puedas escribir de esta época.

— Exacto. Exacto. Algo así sería. 

— Hablando de eso, ¿cómo resuena en vos el contexto que estamos viviendo hoy?

— Pensaba en eso cuando me preguntabas por Diario de canciones. Hoy es tan horrible y tan difícil todo. Para sacar a andar la música es muy difícil. Es casi imposible movernos. Tengo la banda donde somos siete personas en el escenario más otras cinco laburando alrededor del concierto. Somos en total doce personas e imaginate todo lo que tenemos que mover - el cuero que tenemos que mover - para poder ganar algo.

En cambio lo que hacemos con Barbi fue para nosotras una cura. Una cura del malestar y de la crisis total. Nosotras salimos las dos con una sola guitarra y damos un concierto de tres horas. Si vienen cincuenta personas somos felices. Si vienen cien personas somos felices.

— ¿Cómo viven esta primera visita al litoral?

— En principio estoy muy feliz porque estoy yendo por primera vez a Posadas y a Corrientes. Barbi está igual. Con Barbi hace mucho que no nos vemos porque ella estuvo de gira en Europa. Entonces este es el reencuentro de las amigas. Nosotras siempre decimos que Diario de canciones es nuestra oportunidad de pasar un par de días juntas como si fuese una juntada de amigas.

A veces con el ritmo de la vida, lo que hay que hacer hoy para llegar a fin de mes, ver una amiga dos días seguidos es un privilegio total. 

Estoy muy ansiosa por conocer Posadas y por conocer Corrientes.



La belleza 


Este año apareció el libro Por qué miramos a los animales, de John Berger. Es bueno saber que aún quedan cosas por leer de Berger. La traducción del mismo nos llega por Pilar Vázquez y Abraham Gragera. En este libro se puede leer, “el arte supone que la belleza no es una excepción (que su existencia no es a pesar de) sino la base de un orden. El arte imita a una creación”. 

En Diario de canciones cuenta Paula que ella relata las historias de las canciones de Barbi. A su vez Barbi cuenta las historias de Paula. “Me gusta mucho escuchar y me sorprende las cosas que a ella le importan o que ella resalta de mi historia. Me parece que lo más lindo que se nos ha ocurrido en este camino es que una cuente la historia de la otra. La intimidad cruzada se pone en juego y eso puede llegar a ser más verdadero”. Las cosas suceden de una manera y como la floración es en un espacio único e irrepetible, Barbi y Paula mostrarán la intimidad de sus creaciones para recordarnos que la belleza puede ser la base de un nuevo orden.