"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

lunes, 26 de julio de 2010

Silencio en el Ruido


Por estas horas aún queda el ruido de lo que fue la Bienal de Esculturas 2010 en la ciudad de Resistencia Chaco. La actividad central se realizó en el predio del Domo del Centenario, donde diez artistas internacionales realizaron sus esculturas sobre el tema globalización, trabajado con mármol travertino o madera dura, ambos casos con bloques de iguales dimensiones. También participaron diez escultores argentinos en el Concurso Nacional del Bicentenario, ellos trabajaron sobre el tema los pueblos originarios.


paulo ferreyra

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Del 17 al 24 de julio se pudo observar a artistas venidos de distintas partes del mundo y del país para concentrar su actividad en una obra en particular. Difícilmente podamos contactarnos en alguna oportunidad con un músico mientras este compone una canción, sin embargo, estos artistas nos regalan la posibilidad de entrar en contacto con ellos mientras están creando su escultura.


Silencio en el ruido, en el predio del Domo del centenario lo que más se escuchaba era el ruido de la moto cierra y el taladro que disputaban cada rincón de una obra. Por momentos el público debía alejarse de la obra pues el aire era una espesa nube de madera y mármol. Los artistas, por ejemplo el armenio Levon Tokmajyan miraba una y otra vez su escultura, tallaba, sonreía al público que se acercaba y preguntaba algo sobre la obra, hasta se daba tiempo para firmar autógrafos para los niños y fotografiarse con estos.


Hubo días en que el frió y la llovizna llegaron a complicar la actividad, pero uno no dejaba de admirarse de ese examen particular que tenían los artistas con su obra, esfuerzo y dedicación sin tregua. Cerca del fin de semana el sol regó la actividad y con ello también la presencia del público que se vino de distintos puntos del litoral argentino. El mate acompañaba a los visitantes sin distinción de edades, mientras la torta parrila que se hacía fuera del predio se las ingeniaba para traernos su perfume hasta provocarnos el apetito.


Dentro del predio por supuesto estaban los infaltables locales para todos los gustos, ahí podría comprar desde un simple recuerdo de la bienal hasta un auto, absolutamente todos los gustos. Lamentablemente estos locales carecían de cierto orden, pues al lado de las artesanías Qom un señor vendía juguetes y enfrente de él una señora vendía ropa traída de un país vecino. Salí urgente de ese lugar y volví a las esculturas.


La Globalización se expande sobre muchas áreas de nuestras vidas. Así como afecta la tecnología, la economía, el mundo material, también afecto las ideas y valores espirituales. Por ello también se expande la idea de paz mundial, preservación de la tierra y la naturaleza, dar, bondad y generosidad, compasión y altruismo se extienden a todo el globo”, así rezaba la leyenda de la obra titulada “Dar para todos”, de Tanya Preminger, escultora de Isreal. Esta obra elegí para la foto, pues en distintos medios digitales o gráficos podrán encontrar la obra Identidad, del escultor alemán Tobel, ganador del primer premio de esculturas internacional 2010.


Más de 150 mil personas pasaron para observar uno espectáculo único en la región, el trabajo de veinte escultores nacionales e internacionales que realizaron una obra original e inédita. Como en cada edición de la bienal, las obras serán emplazadas en las calles y avenidas de Resistencia, para sumarse a las más de 520 obras de los más destacados artistas del planeta. Durante este evento se realizaron visitas guiadas por las esculturas de la ciudad, un recorrido que podía hacerse en forma totalmente gratuito y que permitía conocer el museo a cielo abierto que tiene la ciudad.


La fiesta estuvo acompañada por otras actividades artísticas, música, teatro, danza. También se sumaron charlas y talleres con los escultores. En la misma semana en que se realizaba esta actividad central en la ciudad de Resistencia, tuvo lugar el Primer congreso Internacional sobre Lenguas, ahí las tres comunidades indígenas del Chaco – Qom, Moqoit y Wichi – exigió al estado acciones concretas para mejorar la educación pluricultural de la provincia.


En el acto de cierre fueron reconocidos por los organizadores los artesanos Qom que trabajaron junto al escultor Juan José Mosca, en la obra Atrapa Soles y Lunas en el Chaco, emplazada en el predio de la bienal. Sin embargo aún queda pendiente una política de arte que permita a las comunidades indígenas trabajar libremente en sus artesanías y no en función de la subsistencia diaria.

miércoles, 21 de julio de 2010

Enchamigadas


Días atrás hacía calor en la ciudad y en distintos puntos de Resistencia la música se adueñó de la noche. Nos detuvimos en uno de estos lugares, en la Peña Zitto Segovia había gente esperando en la puerta, adentro cada mesa era una reunión familiar y la voz de Lucas Segovia comenzó a escucharse apenas pasaron algunos minutos de las 23.


Lucas y Tito estaban cerca de la barra, el improvisado escenario era objeto de todas las miradas. Cerca de la media noche ya no había lugar para ubicarse, los mozos corrían de un lugar a otro y parecían no tener descanso.


“El 19 de julio de 1924 tuvo lugar en el Chaco la matanza de Napalpí, cada uno desde su lugar puede reivindicar la memoria de nuestro pueblo aborigen, nosotros lo vamos hacer desde la música”, comentó Lucas. El música que tras cada interpretación, volvía hacer un silencio y se detuvo con especial atención para hablar de su disco en homenaje a Melitona Enrique, la última sobreviviente de Napalpí.


El público presente por un momento se sumergió en silencio y escuchó con gran atención las letras que vertían sus composiciones. Después hubo tiempo para un invitado, quien arrancó con un clásico de Ramón Ayala, el poema “Los Gurises”. Seguidamente recitó el poema sobre la vida de un hombre y las plantaciones de algodón, poema que le pertenece a Carancho Ramírez, que fue una pena que no haya estado invitado pues su voz, su ritmo y su dicción en cada palabra hacen de ese poema un canto a la vida.


Algunos intelectuales dicen que la cultura popular se funda en la risa, y quizás aquí este su más excelsa manifestación. Todo era alegría, un estado de bienestar que se contagiaba de mesa en mesa. Tanto fue así que uno de los mozos grita casi a mi oído no “hay más vasos y sigue llegando gente”.


Como en otras oportunidades Lucas interpretó temas de su padre y la gente estalló en un sapukái. Hubo tiempo para que algunos invitados nos relataran los hechos que hicieron que su vida se cruzara con Zito Segovia y que esos recuerdos los llevan como tesoros que jamás podrán arrebatarlos ni el más osado de los ladrones.


Cuando se estaba despidiendo Lucas desde alguna mesa le pidieron “El cristo de los villeros”, “Voy a cantar esta canción que habla del Cristo hombre, aquel que se sacrifica día tras día para llevar el pan a su casa, y no del cristo que esta en Roma”, tras esta palabras de Lucas el sapukái no se hizo esperar.

Ya pasada la media noche tomaron la posta musical Lucas Monzón, el joven acordeonista que estuvo acompañado por el guitarrista Miguel Tayara, quienes arremetieron con todo desde el comienzo, con La Calandria y La Cau. Su repertorio rezó sobre los clásicos de nuestra música popular.


Miguel Tayara parecía haber traído su propia hinchada, mientras Lucas Monzón comentaba sobre las composiciones de Roque González, de fondo se escuchaba el coro femenino de “Miguel, Miguel, Miguel”. Después apareció en escena Sebastián, un alumno de Lucas que comenzó a foguearse en la noche chamamecera.


Las canciones se tiñeron de otro color, temas de Tilo Escobar, Salvador Miqueri, Blas Martínez Riera brotaban del acordeón casi sin parar. Pero el público presente no se conformaba, “machete colí”, “una de Mario”, entre los pedidos que comenzaban a escucharse. El baile se fue fundiendo entre grandes y jóvenes, todo era alegría, cerca de las dos de la madrugada nadie parecía querer moverse de su silla.

miércoles, 14 de julio de 2010

Vientos del litoral

Así como el río que fluye por nuestro litoral, las canciones también van regando nuestras provincias y nuestro ser. Florece como una aguada una canción, un nuevo autor. En Sapucai comenzamos a presentar a las jóvenes generaciones de músicos, arrancamos con Joselo Schuap y seguimos aquí en Ñe`e con Seba Ibarra, quien hasta el momento grabó dos discos, Collage del río y Palimay. En una entrevista publicada en el club del libro, realizada por Germán Andrés y Diego Lenger, el joven compositor chaqueño manifestó, “A Collage de río –primer disco- lo encaré con mucha inocencia, eran temas que habían sido compuestos casi todos en un periodo muy corto de tiempo, representaban un estado de ánimo muy particular, no me importaba mucho como estuvieran plasmadas las canciones, solo quería grabarlas. Pero para este segundo trabajo, estaba mucho más predispuesto para la producción de los temas, que estén presentados de la mejor manera posible”. Palimay es un disco urbano, pero de una ciudad chica, como Resistencia, donde he vivido la mayor parte de mi vida. Se repite mucho en las letras la palabra vereda, hay ruedas implícitas en muchas canciones, vehículos, pavimento y alguna que otra referencia climática digna de la zona”.




Collage de río

Es tu espalda como un Río

Que se va y me deja remar

Por sus olas y piedras

Yo me quedo en tu orilla

Y acarician tus aguas mis manos

Como hojas de un sauce

Quiero contarte como se mira

Tu espalda de rió desde la orilla

Quiero contarte como destella

Tu espalda de río desde la arena

Sangre y peces tan profunda

Y un torrente de ideas te marca

No te quedas tranquila

Das la vuelta y tu lecho

Se revela en la superficie

Y ya sos una isla

Quiero contarte como se mira

Tu espalda de rió desde la orilla

Quiero contarte como destella

Tu espalda de río desde la arena

De tractores y ramas

Gota resbala la hoja

Ave succiona una flor

Atrás bicicletas persiguiendo a un tractor

El aire acaricia la calle

Una nube se rindió

a un rayo de tarde que al gris aplastó

Cien cataratas de techo

Danzando inviable ritual

Fabrican estrellas en ruidoso final

Y ese desfile de ramas

En acuática procesión

Va tan amable chocando al cordón

Las ruedas cortando la calle

El agua saltando al cordón

Y el rayo de tarde empuja al tractor

Y el rayo de tarde empuja al tractor

Y el rayo de tarde empuja al tractor …

Niño Paraná

Niño Paraná niño Paraná, te lleva,

te lleva una hoja que se va

en la profundidad, sin eternidad

Niño Paraná niño Paraná, te lleva,

te lleva una rama que se va

en la profundidad, sin eternidad

Que en el temporal se va a doblar, se va a azotar

y tu eternidad se va doblar, se va a asustar ahí

La isla que resiste porque sabe que ya va a amainar

La costa se despide de sus troncos

y vuelve a besar al niño Paraná

El pseudo

Lo que pretendo es que esto suene a chamamé

y en una bolsa llegue flotando a Machagai

tranquilo va, sereno es, este chamamé

y un chamamé no es un chamamé sin un Paraná

y yo se amigo que nada tiene que ver acá

que le va hace, así nomá es mi chamamé

que muy temprano llegue la bolsa a tu machagai

hay no te dije que adentro hay un coro de sapucay

que le va hacé si te desperté con mi chamamé

sofisticado se está poniendo este chamamé

hay Paraná, hay sapucay, hasta un Machagai

y a un así no sé si es esto un chamamé

que muy temprano llegue la bolsa a tu machagai

hay no te dije que adentro hay un coro de sapucay

que le va hacé si te desperté con mi chamamé

Palimay

Palimay vino del fondo porque nunca enfrentó un anzuelo

se mueve entre la gente como el ave vuela el cielo.

Hermano de mucho hermano y esquivo del acero

surcaba las veredas como un hombre verdadero.

Porque una tarde que hacia mucho calor

porque una tarde que hacia mucho calor.

Del borde de la laguna alguien le habló

le dijo salí a encontrarme y él entendió.

Del borde de la laguna alguien le habló

le dijo salí a encontrarme y él entendió.

Palimay por todas partes presiente que esta muy cerca

el nombre que aquella tarde se paseaba en su ribera.

Hermano de mucho hermano y esclavo de las veredas

se mueve entre los hombres como el ave solo vuela.

Porque una tarde que hacia mucho calor

porque una tarde que hacia mucho calor.

La luna y las palabras todo cambio

y el cielo quedó allá abajo y respiró.

La luna y las palabras todo cambio

y el cielo quedó allá abajo y respiró.

y el agua quedó allá abajo...

y el agua…. quedó allá abajo...

Vuelta al paraguay

No hay que ser muy lúcido

para saber que una boca como esa

no hay de quien sea presa

y que nombre un nombre único.

Y hay que andar errático

embriagado en el amor de esa mirada

que le negó a la mañana

casi todo su poder.

Y vuelva a caminar, de vuelta por Paraguay…

No hay que quedarse estático danzando con la memoria,

eso no es nada práctico eso no es nada lúcido.

Y hablando de gente única y de andares un tanto erráticos,

es claro por que esa boca no nombra un nombre único.

Y vuelva a caminar…

No hay que ver tan lejos

para saber que una vida como esa

no hay de quien sea presa

y que habite un cielo único.

Y hay que andar errático

persistiendo en derrocar a la mañana

Que se vio debilitada

por la mirada que se fue.

y vuelva a caminar, de vuelta por Paraguay…

No hay que quedarse estático danzando con la memoria

eso no es nada práctico eso no es nada lúcido.

Y hablando de gente única y de andares un tanto erráticos

es claro por que esa boca no nombra un nombre único.

y vuelva a caminar, vuelva a caminar de vuelta por Paraguay…

Terere

A la siesta hace calor a la siesta hace calor

yo me siento en un sillón en las afueras de mi casa.

Me cuelgo de algún árbol y me bajo un limón

y exprimo su sabor en mi jarra transpirada.

Que rico tereré que rico tereré me prepare

Contento paso Ramón y conmigo se instalo

y se trajo un sillón una prima y una hermana.

Iba Cacho a estudiar y al mirar esta reunión

boca seca le pintó y dice que ira mañana.

Que rico tereré que rico tereré me prepare

A la tarde hace calor a la tarde hace calor

que tranquilo es contemplar mi bombilla transpirada.

El regador no pasó, el chofer se re-colgó

Está tomándose un ferné y la tierra se levanta…

que rico tereré que rico tereré me prepare

A la noche hace calor a la noche hace calor

le seguimos la reunión con cerveza y empanada

miércoles, 7 de julio de 2010

Las composiciones son como los hijos

Un acordeón a piano se abre y rompe el silencio del litoral chamamecero. Daniel Franich ya grabó dos discos y forma parte de la legión de una importante empresa de yerba que recorre nuestra zona. Por Internet ya circula su música y bajo el impulso de este mismo medio de difusión dialogamos con él.


Por paulo ferreyra

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El músico nació el 9 de julio de 1973 en Villa Minetti, al noroeste de la provincia de Santa Fe y como él mismo relata, su infancia transcurre en el campo al oeste del pueblo. Su vínculo con la música comienza ahí “Soñaba con los discos que escuchaba mi viejo: Cocomarola, Tarragó Ros, Los Chalchaleros, Jorge Cafrune… No sabes como se me cayeron las lágrimas cuando de grande lo vi a Cafrune en la película Argentinísima, cantando zamba de mi esperanza”, relata. “Por las noches me acuerdo cuando mi padre se juntaba con su hermano para cantar hasta las 4 de la mañana con guitarra y bombo…"


Desde chico siente que sólo quiere dedicarse a la música, “en la búsqueda de grabar un disco se me empieza a dar por la creación y así empecé a hacer mis temas allá por el 92 o 93, pero sin demasiado éxito pues no conocía a nadie que me pudiera dar una mano o me guiara”.

Cómo empezaste con la música, cuando tuviste tu primer acordeón en mano.

Empecé quizás porque desde muy chico estuve motivado, mi papá escuchaba en un viejo tocadiscos a pilas las canciones de Cocomarola, Tarrago Ros, Cafrune, Los chalchaleros, etc. Al acordeón me acerqué a los 12 años.

Daniel Franich grabó su primer disco tras sortear varios pasos de la vida. Cuenta que en el 2005 sale mi pueblo y viste como es un primer disco hecho a pulmón con aciertos y errores me sirvió en parte porque tenia algo para mostrar estaba bien, los músicos que me acompañaron son bárbaros. Me abrió puertas porque era un disco fino y otras puertas se me cerraron porque me decían que era muy fino, que no servía para ciertos lugares, así que entonces te encontrás con que tenés que hacer algo que yo no quería. De todos modos logré que me respeten como músico y fue gracias a ese disco y por supuesto por tocar cosas o de una forma, creo, respetable... Grabé la calandria, el guazuncho, Valdez carpinchero, ñangapirí, mi pueblo, no empujen, che Paraguay.

Ahí quería llegar, interpretas “La Calandria”, que representa Isaco para tu formación musical.

Lo que me pasa con Isaco es que tiene la virtud y me hace dar cuenta que con dos notitas bien puestas y bien estiradas te pueden conmover profundamente.

Litoralma


Es el título del segundo disco de Daniel Franich, recuerda que lo empezó a grabar en octubre del 2006 y lo terminó en septiembre del 2007. Fluyó por las calles recién por agosto del 2008. A este c.d. lo grabó con bajo y guitarra de Osvaldo Lucero, en batería Gonzalo Díaz, guitarra y la voz de David Díaz, el sanjustino, en percusión Sergio Rosa, y batería eléctrica Claudio Molini... Pero además, como músico invitado y perla, esté Maria va con Antonio Tarrago Ros.

Una media docena de temas propios integran este trabajo, dos de ellos en coautoría con Hugo Flores y otros clásicos del repertorio chamamecero.


Con la Embajada Playadito has recorrido parte del litoral, cómo fue tu experiencia.


He recorrido y sigo recorriendo el litoral y también otras regiones. Mi experiencia por supuesto muy buena porque al visitar distintos lugares de nuestro pais voy conociendo los gustos y las vivencias de cada lugar lo que me nutre espiritualmente y es el alimento que todo artista necesita para seguir en este camino musiquero.


Hablemos un poco de tus composiciones, qué fue lo primero que compusiste.


Todos piensan que fue un chamamé, y no, lo primero que compuse fue una zamba que quedó olvidada en algún cajón por ahí.


Qué tema tuyo es el que más te gusta recomendar que escuchen.


Las composiciones son como los hijos no se puede querer a uno mas que a otro, creo que cuando uno compone pone el alma, el corazón en definitiva el que define o elige después de todo es el público lo que también es válido.


Sentís que cada rincón del litoral esconde sus características propias a la hora de componer.


Si totalmente, me imagino que lo que yo he vivido en el norte de santa fe si bien hay una similitud no me puedo comparar con alguien que se crió por ejemplo en Mburucuyá, Curuzu Cuatia o en Posadas, etc.


Vas construyendo tu estilo de música, percibís que sea distinto al de otros provincias.


Si, repito un poco lo que dije anteriormente si bien los referentes de uno son los mismo uno lo siente y lo expresa de acuerdo a las vivencias, y al paisaje de cada uno, por ejemplo en mi zona (Villa Minetti noroeste santafesino) no hay rios, entonces no podria nunca contar lo que siente un correntino que se crió contemplando el rio Paraná.