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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

jueves, 18 de junio de 2026

Roberto Tito Frette: “Deseo conocer qué hay detrás de las páginas escritas”

 

 


Hace un tiempo se presentó el libro Un buen momento. Entrevistas a escritores correntinos y de la región. El periodista y escritor Roberto Tito Frette hace años lleva adelante el programa radial Un buen momento, el libro es una extensión de ese trabajo. La presentación se realizó en la librería Fénix en Corrientes. “Mi deseo es conocer qué hay detrás de las páginas escritas por autores que nos conmueven, nos interrogan o nos hacen soñar”, destacó Tito Frette.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Era una tarde de sol regando la ciudad. Hacía calor. En la librería Fénix en Corrientes había otro micro clima, por el aire acondicionado, las amistades y el afecto que generó Roberto Tito Frette. Entre los presentes estaban escritoras, escritores, el titular de la SADE Corrientes y director de la Editorial D Avelino Núñez, responsable de la publicación.

 

El libro de Roberto reúne entrevistas a Martín Alvarenga, Marisa Alves, Analía Báez, Stella Maris Folguerá, Enrique Kito Galiana, Karen Gomes Curima, César Tito López, Moni Munilla, Myrian Neumann de Rey, Marina Nill, Avelino Núñez, Constanza Pérez Ruíz, María Laura Riba, Pilar Romano, Elva Sánchez, Nilda Sena y Nily Yaeger Bullon.

 

En la presentación se destacó y se puso de relieve el trabajo periodístico que realiza Roberto Tito Frette. Su labor es llevado adelante con responsabilidad, es serio, tiene objetivos claros, es un gran lector – algo que le han agradecido en su momento tanto escritoras como escritores.

 

El libro es una extensión de su programa de radio Un buen momento en San Roque, Corrientes. Ahora esas charlas radiofónicas llegan a nosotros y nosotras en formato escrito, sin descuidar la chispa y la emotividad que tuvieron las entrevistas. En el libro además encontramos fragmentos de narrativa o poemas, según el caso del entrevistado.




 

Las claves del libro

 

Hay muy pocos libros de entrevistas a escritoras y escritores de Corrientes o la región. Este libro es importante por varias razones, por un lado muestra lo que sucede al interior de cada escritor cuando está creando un texto, ¿Por qué hacen lo que hacen? Les pregunta Roberto y eso le permitió a él revelar una intimidad pocas o escasas veces vistas de la literatura regional.

 

Leer. Escuchar. Escribir. Algo que se agradecen mucho los escritores a Roberto es que él se toma el tiempo para leer. Lee mucho antes de entrevistar y hace preguntas sobre diferentes temas que incluso permiten al entrevistado amplificar su voz.

 

Cada libro siempre es una ventana de conocimiento. También es una ventana de respuestas a varias preguntas. Aquí, en Un buen momento podemos conocer de primera mano, de la voz de los propios protagonistas, ¿qué los mueve a escribir? E incluso, cuestiones como ¿qué piensan algunos escritores o escritoras sobre nosotros, sus lectores? Claro, muchos también se revelan así mismo como lectores y nos regalan trucos, sus mañas o rituales de lectura.


 

Línea transversal

 

En el libro hay algunas líneas transversales, Martín Alvarenga, Stella Maris Folguerá, Cesar Tito López, Analía Báez, Moni Munilla, solo por nombrar algunos, tienen en común en sus textos la naturaleza correntina. Algunos casi de manera solapada y otros de manera directa. Ese corpus se puede ver leyendo juntas las entrevistas. Aquí se puede conocer como ellos y ellas hablan del río, de los Esteros del Ivera y del verdor de su paisaje. Un poeta decía los lugares son personas. Eso puede palparse aquí de manera directa como hay un mismo río que corre por la sangre de estos escritores.

 

Antes decía que los libros son ventanas de conocimiento. También son puente entre personas. El puente es el lugar donde podemos pisar y donde nos podemos sostener. El carácter íntimo y social de la lectura sucede aquí. Se escribe – se lee – en soledad pero todo nos lleva a compartir. El gran escritor Rodrigo Fresan decía que los lectores, cuando leen, son lectores de sí mismo. Aquí con el libro de Roberto Tito Frette de alguna manera estamos invitados a leernos como región. Su libro es una ventana abierta a Un buen momento.

 

 

 

Roberto /// bio

 

 

Roberto Tito Frette es docente, periodista, escritor, libros publicados: Baldosa floja, La Victoria de su infancia, Tía Ana y "Sanroqueños homenaje a los 250 años de San Roque”. Lleva adelante un programa radial y en el canal 2 de San Roque sobre entrevistas a gente relacionada con la cultura. Es afiliado activo de la SADE, Corrientes. En la docencia: fue distinguido como "Docente Destacado 2022", entregado por la Ministra de Educación Práxedes López, y otro otorgado por el DiSepa (Dirección de servicios educativos de prevención y apoyo). Recibió el Premio Cóndor Mendocino, Gaviota de Plata, Distinguido por la Fundación Zimerkord. Participó de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires (2024) presentando en el stand del Instituto de Cultura de la Provincia de Corrientes de su libro Sanroqueños.


 

 

 

 

 

 

viernes, 12 de junio de 2026

Martín Kohan: “La pasión amorosa mientras transcurre es absoluta”



Hace unos meses el escritor Martín Kohan publicó el libro La separación. Un viaje que comienza en una terminal de ómnibus. Aparecen las ciudades de Buenos Aires, San Antonio de Areco, Pergamino, por nombrar algunas. El protagonista de esta historia viaja a visitar a su hermano. El libro está dividido en tres partes importantes, el viaje de ida, el diario de permanencia y el viaje de vuelta. En esta charla sobre el libro Martín habla de amor, de desamor, de la importancia de la forma en el arte y también - como docente universitario - analiza la coyuntura actual.


por Paulo Ferreyra




Hace unos años hicimos una entrevista con Martín. En esa oportunidad hablamos sobre aquel libro
Desde la Boca, publicado junto a Ricardo Cohen. En aquella entrevista dijo “no escribo sobre mis propias vivencias”.  Hace unos meses acaba de publicar un nuevo libro, La separación. La escritura, las lecturas, el hecho de no estar separado sino muy bien en pareja, le permitieron mirar este tema en profundidad. Aquí parte de la charla telefónica que tuvimos hace unos días.

— Hay un juego con los libros que consiste en lo siguiente. Hace una pregunta mentalmente. Cerrar los ojos y caminar hacia la biblioteca. Con los ojos cerrados o vendados escoges un libro. Lo abrís y marcas un punto. Lo lees. A veces ahí aparece la respuesta. En mi caso lo hago más consciente, leo el título de tu libro La separación y voy a buscar respuestas. En cambio vos como escritor, ¿qué buscas cuando escribís? 


— Mira, no sé si tengo tan definido una búsqueda determinada. El movimiento te diría que es más bien al revés. Hay premisas que están claras. Esas premisas pueden ser desde el argumento aunque eso después pueda cambiar. Hay puntos de partida que en principio están definidos en términos de narración, punto de vista del narrador y una serie de decisiones formales que uno toma para empezar a escribir.

A partir de ahí el proceso de escritura va hacia la idea que uno tuvo y en relación a la resolución de la idea que uno tuvo. 


— ¿En esta novela qué apareció primero?


— Te diría que aparecieron dos o tres cosas. No sé cuál es la primera y probablemente no haya habido exactamente una antes de otra. Pero sí estuvieron dos o tres cosas dando vueltas. 


Una es la escena inicial. Apareció como posibilidad narrativa sin que estuviese muy claro hacia dónde eso podía llevarme. Es la escena de la terminal de micros y la idea de una ambigüedad en la despedida. Esa escena es de por sí un momento extraño porque las dos personas todavía se están despidiendo, pero en realidad ya se separaron. Se alarga ese tiempo de despedida. Por un lado apareció la idea de esa escena y en esa escena la idea de un gesto ambiguo. El que mira no entiende bien si esa mano que se levantó y se movió para decirle que se vaya o para decirle que se quede. Eso por un lado. 


Esa escena habilitó la idea de la posibilidad de escribir en relación al amor y al desamor. Después te diría que hay lecturas, hoy por hoy subrayaré por cuestiones de amor el ensayo que hizo Alexandra Kohan que se titula Y sin embargo, el amor. Este libro está trabajado a contramano de todos los manuales sobre el amor o todas las recetas sobre el amor o todo el género de autoayuda sobre el amor. Ahí la cuestión está abordada con la perspectiva contraria, tiene que ver con lo que no se sabe y con lo que no se puede saber. Con la referencia de esta lectura, entre muchas otras, pero quisiera ahora subrayar esta lectura, la idea fue que la novela rondara esta especie de interrogante sin respuesta clara y sin respuesta posibles sobre ¿cómo es que el amor se termina? ¿Cómo es que eso se deshace y se pierde?



— Entre la incertidumbre de cómo se termina el amor llegó una certeza, el verdadero amor imposible es el desamor, ¿cómo llegaste a ese lugar? Quizás es exagerado, pero casi me animaría a decir que es la síntesis perfecta del libro.


Nos reímos. Nos reímos a destiempo y juntos.


— Es tremendo sintetizar el libro así. Es tremendo. Nos reímos, pero creo que nos reímos de la angustia. Es muy tremendo. 


Por un lado, hay algo que evidentemente viene dando vueltas en mí hace unos años. Hace tiempo escribí un libro de ensayos, el libro se llama Ojos brujos. Es un libro de ensayos sobre letras de canciones del mundo sentimental. Es decir canciones de amor, letras de tango romántico y boleros. Son distintos ensayos sobre letras de amor.  Hay un último ensayo en ese libro que se llama El desamor

 

En Ojos brujos escribí un capítulo sobre la cuestión del desamor. El desamor ligado con la idea de desgarramiento más que de corte, la idea que el amor termina desgarrándose porque el desamor es algo que no deja de transcurrir al interior del espacio del amor, no es que se cierra o se clausura el espacio del amor o el tiempo del amor y a continuación viene el desamor. El desamor es parte de la experiencia amorosa que de algún modo la habita y por eso el defecto es de desgarramiento.


Lo que aparece en la novela tiene que ver con la idea de que puede ser más inalcanzable la persona que ya estuvo con nosotros, la persona que nos ha dejado de querer a cualquier otra por inalcanzable que sea. 


Por ejemplo, alguien puede pensar en Colapinto y otro u otra en una estrella de Hollywood. Se puede pensar eso como inalcanzable y puede entenderse que resulte inalcanzable. Pero no hay nada más inalcanzable que la persona que ya nos quiso y nos dejó de querer. Porque de la otra, de las otras, por inalcanzable que realmente sean uno puede fantasear qué pasaría si aquella persona me conociera. ¿Qué pasaría si me conociera? Sí, es inalcanzable, jamás podría estar con alguien como yo, etcétera, etcétera, etcétera. Pero al mismo tiempo, al menos en términos de fantasía, la fantasía es posible, pensamos una y otra vez qué pasaría si esa persona nos conociera.


Mientras que en el otro caso, sí sabemos. Sabemos. Ya te conoció. Ya te quiso. Ya nos quiso. Ya te dejó de querer. En ese caso la persona que te deja pasa a ser la más inalcanzable de todas.


— Me quedo acá empantanado porque quiero saber más de esta síntesis, ¿esta idea nació en vos o surgió en el propio proceso de escritura? 


— En el proceso de escritura los planos y las dimensiones no están exactamente separados. Pero hay algo que en la escritura no es simplemente la ejecución de las ideas que uno pueda tener o pueda haber tenido. Claro que uno tiene la idea y cuando la tiene más o menos elaborada se sienta a escribir. Pero la escritura y por eso es una experiencia tan fabulosa y por eso es una experiencia tan intensa, no se limita a ejecutar las ideas. Hay algo que te pasa con la escritura. Hay algo que genera la propia escritura. Hay algo que puede ocurrir a partir de la escritura o en la escritura misma en relación a cómo van disponiéndose las palabras, el tono que van cobrando, la atmósfera que van generando. 


Hay momentos en los que ya no se distingue ¿Cuáles son las ideas que entran porque las tenías pensadas desde antes? ¿Cuáles son las ideas que aparecen por el mismo transcurrir de la escritura? Una vez que te sumergiste en ese tono y en esa cadencia y en el ritmo del fraseo y en la atmósfera que vas logrando, hay ideas que en cierto modo surgen de la propia escritura. 


En este caso, evidentemente, algunas yo las tenía pensadas, pero porque también ya las tenía escritas. Pero en parte hay cosas que aparecen y como te digo no son ideas previas que uno traspasa la escritura, son ideas que surgieron en el proceso mismo de escribir. 



— Ahora que terminó el proceso de escritura y está publicada la novela, ¿entendés más de lo que conlleva una separación o entendés menos?


Volvemos a reír. Él antes que yo. Después yo antes que él. Queda por un instante en el grabador registradas nuestras risas, las pausas, una palabra o el silencio que antecede a su respuesta.


— Ahora entiendo que hay algo que no se va a poder entender nunca, ¿cómo puede haber pasado esto?. Esa pregunta, ¿cómo puede ser? La pregunta del desesperado. Ahora yo ahora no estoy desesperado entonces puedo escribir sobre eso...


— Yo sí estoy desesperado y por eso fui a buscar el libro


— Bueno, en ese caso sí se puede repetir una y otra vez la pregunta, ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser? Porque hay algo en la pasión, cualquier pasión, en todas las pasiones, pero ahora hablamos de la pasión amorosa y que como toda pasión tiene un absoluto que no es falso. No hubo mentira. No es que la persona que nos miró a los ojos y nos dijo que éramos todo para ella nos estaba mintiendo. Además, cuando nos dijo que su amor era para siempre no estaba mintiendo. Hay algo en ese efecto de absoluto, un efecto de plenitud que es propio de la pasión amorosa y de cualquier pasión. 


La pasión amorosa mientras transcurre es absoluta.


Mientras transcurre esa pasión produce un efecto desde siempre y produce un efecto de para siempre. Eso no es falso. Luego esa pasión termina, se acaba, por eso es tan difícil de entender, ¿cómo pudo haberse resuelto en nada? Sin embargo, efectivamente ocurre y cuando ocurre no invalida el carácter absoluto que eso tuvo. A veces me parece que una puede desde el punto de vista amoroso decir, "Este es el amor absoluto de mi vida" y el siguiente decir "es otro amor absoluto de mi vida" y el siguiente es "otro amor. El único amor" y al siguiente va a ser "el otro único amor".


La idea de la novela no es exactamente explicarlo, es recorrer la necesidad de asediar, de rondar, de merodear alrededor de esta cuestión, aunque uno sepa que la respuesta no la va a encontrar.



— En ese recorrido transitamos por distintos espacios en la novela. Queda claro que escribir bien no alcanza, hay que armarse además de una buena estructura para presentar eso que queremos decir. El libro está dividido en partes, ¿cómo trabajaste estas estructuras?  ¿Cómo fue separar estas tres partes?


— Efectivamente, como bien decís, las decisiones formales son las determinantes. Contrariamente a lo que se ve decir, escuchar o leer como declaraciones respecto de lo que pasa con las palabras. La pretensión de que los contenidos o que lo que importa sea el contenido y que haya que desestimar la forma es de una ignorancia brutal. Hablo no solo de las prácticas artísticas del lenguaje para el caso de la literatura, sino en términos generales, los contenidos no existen separadamente de la forma.


Un contenido no permanece intacto, no es igual a sí mismo si uno cambia la forma. 


La forma o como bien decís las decisiones estructurales no son un aditamento o un ornamento que uno adosa a un tema o a un contenido o a una trama ya establecida. Las decisiones formales son determinantes para que la historia se cuente, el contenido de lo que se dice está definido por la forma. Insisto, no hay algo sustancial que es el contenido o la trama y después ornamentos formales. 


En el caso concreto de La separación tenía una idea. Como ya dije todo empezó con esa escena del micro en la terminal. Tuve como referencia, en algún momento, ligué la idea que estaba elaborando con la novela La modificación de Michel Butor que lo que narra es un viaje en tren. En el que no pasa mayormente nada y a la vez sí, algo se modifica en esa nada que parece estar pasando. Ahí pensé en contar el viaje. Después surgió la idea de narrar el viaje de ida y de vuelta. Más un diario en el medio.


La idea de que la parte del medio tuviese un formato genérico claramente distinto a los otros dos, por eso el formato de diario. A eso se agregó una decisión formal, yo te diría fuerte en el sentido que lo pensé mucho, lo sopese y pensé. En este sentido pensé en la posibilidad de una combinatoria por la cual la historia se contara desde todos los tiempos y desde todos los puntos de vista. Por ello se cuenta en pasado, se cuentan en presente, se cuentan en futuro, se cuentan primera, segunda y en tercera persona. No para desplegar una variedad técnica sino para reforzar este efecto de abordar una cuestión desde tantos puntos de vista como se pueda.


Entonces, abordé la novela desde los distintos tiempos y los distintos puntos de vista.  De aquí sale que la novela tenga el viaje de ida, el diario de permanencia y el viaje de vuelta. Además, combinar ahí narración en primera, en segunda, en tercera, narración en pasado, en presente y en futuro.


— Hay varias escenas sobre las que quisiera preguntar pero voy por una sola. Narración de un viaje en colectivo, en medio de la nada se detiene el colectivo y sube Gendarmería para hacer control, pide documentos y revisa los bolsos, ¿Cómo haces para hacer literatura con esa escena? ¿cómo se hace eso?


— No sé cómo se hace eso. Quizás se haga leyendo mucho. ¿dónde aprendió uno a hacer esas cosas? - y por eso que me decís parece que sí - se aprende leyendo mucho. En parte leyendo el tipo de literatura que a mí más me interesa, no es la única que me interesa, pero ese tipo de literatura que no es exactamente la que multiplica peripecias. A mi me gusta mucho la literatura ligada a la suspensión del tiempo. Me gusta mucho la literatura que puede narrar una espera. Esto puede ir Samuel Beckett, Antonio Di Benedetto y en el medio Juan José Saer, la idea de suspender el tiempo y que en ese tiempo suspendido lo que transcurra sea fundamentalmente el lenguaje para el lector me interesa mucho. Es como si dijera, exagerando un poco la formulación, cuando no pasa nada y ponemos nada entre comillas, lo que pasa es el lenguaje. Eso se intensifica en la escritura y luego en la lectura, en la experiencia del lenguaje. A mí narrar una espera me entusiasma y de hecho la novela empieza con una espera. 


El episodio que vos contás es un hecho donde efectivamente algo pasa, la Gendarmería aparece en el micro, piden documentos, agarran a una persona, se lo llevan, está pasando algo. Pero en ese algo que está pasando buena parte de todo eso que se narra es la espera.




“Lo que se está viviendo en la universidad nunca lo vi”

Martín Kohan es docente universitario en Buenos Aires desde el año 1990. Comentó aquí que las condiciones de trabajo nunca fueron realmente satisfactorias. Limitaciones y problemas en algunos momentos más, en otros momentos menos, pero siempre hubo dificultades y siempre hubo necesidad de reclamar para mejorar las condiciones porque siempre hubo mucho por mejorar en las condiciones del trabajo en las universidades. Ahora bien, “una situación como la actual yo no recuerdo que haya existido”, subrayó.


A 40 años del restablecimiento de la democracia no hubo un gobierno que despreciara en este grado el trabajo de la educación, la enseñanza, el aprendizaje, la investigación, las formas producir conocimiento y difundir el conocimiento. Martín agrega que “el desprecio que tiene este gobierno por todo esto es bestial. Es bestial”.


No se trata solamente del financiamiento que arrincona a las universidades en el límite de no poder seguir funcionando. En cuanto a los salarios docentes, una reducción tan brutal que hay gran cantidad de docentes están abandonando sus puestos de trabajo porque la remuneración es paupérrima. Con los salarios actuales no hay más manera de sostener un tren de vida básico. 


Hay una ley establecida por el Congreso de la Nación. El gobierno la vetó. Se ratificó la ley en el Congreso y el presidente la volvió a vetar. Al respecto Martín reflexiona, “es un gobierno que proclamó de esa manera pomposa y vacía que  dentro de la ley todo y fuera de la ley nada. ¿Qué estaban queriendo decir con eso? Ya no sabemos por qué se están colocando fuera de la ley. Hay incluso una intimación de orden judicial de que cumplan con la ley de presupuesto universitario. El gobierno nacional desacata la ley y se coloca fuera de la ley.


“La reconstrucción podrá darnos satisfacción”


En La separación hay amor, desamor, la relación de dos hermanos, aparece Ricardo Güiraldes, paisajes de las provincias argentinas, mates y tantas cosas más. Frases para subrayar. Entre las oraciones marcadas tengo esta, “no hay nada más que un paso, apenas la distancia de un paso, entre el sufrimiento y el bienestar, entre la sujeción y el sentirse libre”. 



— En este juego que haces en un fragmento de libro de que hay un paso entre el sufrimiento y el bienestar, ¿crees que nos va a tocar en algún momento a los argentinos poder dar ese paso así la felicidad? ¿Crees que vamos a poder revertir este presente?


— Si. Sucede que el deterioro es tan grande y el retroceso es tan grande que va a ser bastante más que un paso. No es que no se pueda dar. Pero no va a ser un paso ni va a ser en un momento. Recuperar, recomponer, reconstruir lo dañado va a llevar mucho tiempo. Pero, la reconstrucción podrá darnos satisfacción. 


No han faltado circunstancias de pelear por la educación, de tener que defender instancias ligadas a la educación, de tener que reclamar y luchar por mejores condiciones para los investigadores, para los trabajadores de la cultura. No es inédito. Pero el modo en que el aparato del Estado está empleando las herramientas y los instrumentos del Estado hacia la destrucción de los espacios de producción de conocimiento y de cultura agrava fuertemente las cosas. El hecho de que hayan instalado el desprecio por quienes trabajan produciendo conocimiento, investigando, enseñando, escribiendo, filmando, componiendo tampoco es nuevo. Domingo Caballo hace unos cuantos años mandó a los del Conicet a lavar los platos. Hoy nos encontramos en una situación de cierta pasividad social, un cierto adormecimiento, del que no tengo duda que vamos a salir.



viernes, 5 de junio de 2026

“El periodismo me da la posibilidad de encontrarme con gente que admiro”



Débora de Urieta




Los salarios no alcanzan. Los espacios para la cultura cada vez son menos en los medios tradicionales. La lista de cosas negativas es larga, así que vamos por la positiva. Noe Dans y Débora de Urieta coincidieron en que “el periodismo me da la posibilidad de encontrarme o trabajar con gente que admiro”. Este domingo es el Día del Periodista y en esta ocasión charlamos sobre periodismo, cultura, política y libros. Una de ellas hizo una quijotada: abrió hace dos meses una librería. A la otra la llaman corajuda, por eso invita a los periodistas a leer un libro no por placer sino por valor periodístico. 


Por Paulo Ferreyra

Corrección - Facundo Binda


En estos momentos ella está leyendo un libro de una autora mexicana cuyo título del libro es Principio, medio, fin. El texto es de una editorial que apareció en Argentina hace poco, y la misma trae autores de afuera. La autora se llama Valeria Luiselli. “Realmente es una buena compañía y eso me pasa con este libro. Siento que es una buena compañía”, enfatiza casi con una sonrisa Noe Dans y de este lado del teléfono se duplican las sonrisas. Acá estoy leyendo el mismo libro y es como ella dice, “un buena compañía”.  


Noe se define como dealer cultural aunque lo que hace es periodismo cultural. “Muchas personas me dicen que soy periodista cultural”, desliza. “Sí, soy periodista cultural, pero como no estudié periodismo me siento con el síndrome de la impostora. En realidad lo que hago es periodismo y sobre todo periodismo cultural. Ahora un poco abriéndome en otros ámbitos porque trabajo en Radio con vos toda la semana en una en una tira semanal, entonces hablo de otros temas, pero sí, soy periodista cultural”.

Noe Dans


— ¿Qué significa ser periodista cultural?


— Ser periodista cultural, desde el concepto que le pongo de dealer cultural (porque siento que llevo la cultura ya sea en los libros, el teatro, la música, el cine o cualquier rama de la cultura a la gente), lo que hago es recomendar cosas del ámbito cultural de Buenos Aires. Es una tarea muy, muy agotadora, porque en la ciudad hay muchas cosas para hacer todo el tiempo.

Entonces, estar ahí, comunicar lo que se hace en la cultura y sobre todo defender la cultura es hoy la gran tarea del periodista cultural. Una labor que no tiene lugar en los medios grandes pero sí en redes sociales. En otros países existen medios que están dedicados o tienen más espacios para la cultura. Acá solo hay algunos medios que le dan más espacio que otros, como lo hace Radio con vos, Futurock, Gelatina, son muy pocos.


— Bueno, ahí tocaste un tema importante. Tenías el año pasado una sección para hablar y recomendar libros que ahora ya no la tenés. Estás con Reynaldo Sietecase que ya dejó de leer y recomendar libros, ¿todo se está mudando a las redes?


— Totalmente. Es tal cual lo decís. No tengo más esa sección y Reynaldo ya no está haciendo literatura. Lo que siento es que la agenda de la actualidad es tan pesada en este momento en Argentina, en general casi siempre, pero ahora sobre todo tenemos una agenda muy grande. Esta dimensión de la agenda termina poniendo a la cultura en un lugar más pequeño o casi inexistente. 

Se intenta informar lo que está pasando del día a día en Argentina, y es tanto que en un programa de dos horas termina siendo muy difícil hablar de libros. 


Ahora empecé a armar un canal de YouTube. Esta es la forma: redes, YouTube, todo eso que funciona bien y está bueno. Pero también tenés una competencia tan grande por encontrar o ganarte el tiempo del otro, es una competencia todo el tiempo porque te tienen que prestar atención a tu contenido, hay tanto contenido en redes que es muy difícil. Entonces hay que ponerse muy creativos.

Noe Dans


“Si te ponés solemne alejás al público”

 

En ocasiones tomando unos mates o un vino, con una sonrisa generosa en los ojos, Noe Dans hace reels muy dinámicos para hablar de libros. En esta charla le pedimos que cuente dos pares suyos que hagan lo mismo y a quienes ella sigue. Nos habló de Nad Rivero que en instagram está presente como @nyx.libros Cuenta que las recomendaciones de libros de Nad le encantan, porque lo hace de una manera amena, divertida, es muy canchera, tiene mucha responsabilidad social cuando comunica y que eso también es importante. Además, habló de Ever Oroná (@egoeversum) Él es profesor de literatura y se puso a comunicar libros en redes. Hace contenido junto a Planeta, entrevistas y escribe. Publicó un libro que se llama Las que mueren en las sombras, donde hace una compilación de cuentos de autoras que escribían terror en el siglo XIX. 


Para hablar de libros hoy en redes el tono es descontracturado y con chispa, con tono de humor. “Para mí 100% es eso”, sintetiza Noe. “Si le ponés mucha solemnidad a la literatura termina pasando que alejás a un público que es el que estamos intentando capturar. Porque el público que lee, que es lector, lamentablemente no es un montón, es un nicho. Entonces, hay que salir a buscar a el otro público. Hay que cortar un poco con la solemnidad de la literatura para ir justamente a buscar lectores. Hay una tarea para mí de los comunicadores que es muy importante. También está la tarea de los académicos, que es importantísima, pero el comunicador en todos los ámbitos, ya sea en la ciencia, en la filosofía, en la literatura, tiene que usar un tono descontracturado. 


Hace dos meses atrás - aún cuando los números de la Cámara Argentina del Libro dicen que se está vendiendo menos libros - Noe Dans abrió una librería: Santo Domingo. “El otro día - también en una entrevista - me dijeron "Hiciste una quijotada". Sí, le respondí. “Es una quijotada y me gusta la palabra quijotada”, afirmó segura, feliz, pletórica. Agregó que siempre lo quiso hacer, se dijo - lo quiero hacer y lo voy hacer. Deslizó que es muy pronto para saber si le irá bien, pero mientras tanto ella la pasa bien. Le gusta recibir gente en la librería, le gusta hacer cosas en la librería, le gusta estar y charlar con la gente. El espacio es un refugió y camina a proponer otras cosas en torno al libro. 




Tres recomendaciones de libros 

de Débora de Urieta

1. Lucia Berlín - Manual de las mujeres para la limpieza

2. Patti Smith - Éramos unos niños

3. Lorrie Moore - Cuentos compilados 


de Noe Dans

1. Clarice Lispector -  Un aprendizaje o El libro de los placeres

2. Jorge Consiglio - La circunstancia 

3. Esther Cros - La señorita Porcel 

Débora de Urieta en el congreso




Débora de Urieta: Del arte a la política y de vuelta al arte


Ella es de Cipolletti, una ciudad ubicada en la provincia de Río Negro. Desde joven siempre se imaginó escribiendo, no tenía claro qué pero soñaba que su futuro estuviera ligado a la escritura. Se fue a Buenos Aires a estudiar historia del Arte, y allí comprendió que el campo de trabajo podía ser más chico, así que se cambió y estudió periodismo. Se recibió. 


Débora de Urieta comenzó a trabajar en el periodismo y ahí le empezaron a gustar los temas de actualidad y la política. Hizo varios trabajos, siguió estudiando e hizo la maestría en periodismo en la Universidad Di Tella,  que tiene un acuerdo con el diario La Nación. Ya con ese título en manos se le fueron abriendo otras puertas, como en El Cronista Comercial. “En el diario primero escribía cuestiones vinculadas al management, a pymes y demás. Después el diario se reestructuró y ahí pedí pasar a la sección política. Al poco tiempo se fue la persona que cubría los temas del Congreso, que era Noelia Barra Grijera. Entonces pregunté si podía cubrir ese lugar, y desde febrero del 2019 empecé a cubrir el Congreso”. 


Herramientas digitales


El desarrollo de tecnologías digitales permite el crecimiento de los canales de circulación informativa. En su camino profesional Débora cuenta que la ayudó mucho Twitter. Cuando trabajaba para El Cronista no alcanzaba a volcar todos los temas o toda la información que le llegaba, entonces empezó a tuitear las cosas que sabía, y eso comenzó a crecer cada vez más. Tenía más información, sus seguidores en Twitter crecían con gente vinculada al congreso, asesores, diputados, senadores y colegas.


“Después me fui de El Cronista. Ahora trabajo en Ámbito Financiero y en Buenas Tardes China. Pero desde aquel momento el Congreso sigue siendo mi lugar. Fueron las vueltas de la vida, empecé con arte y terminé cubriendo política”, afirmó con una sonrisa. “Me hice un lugar en el periodismo parlamentario. A mí me ayudó mucho contar lo que me iba enterando en tiempo real en Twitter. Eso hizo que los propios diputados o senadores me empezaran a conocer y ellos mismos empezaron a mandarme información o los voceros o los asesores. Se generó ahí un feedback bastante rápido, y así me hice ese lugar en el Congreso”.

Débora de Urieta

 


En las Cámaras de Diputados y Senadores de la Nación hay más hombres que mujeres: son más del ochenta por ciento. “Sucede que los hombres encabezan las listas y siempre termina habiendo más hombres que mujeres. Pero justamente en la sala de periodistas pasa lo contrario. Hay veces que somos la mayoría mujeres, hay muchas periodistas mujeres parlamentarias. Es un ámbito en el que no siento que haya machismo. No sentí que me discriminaran o que me ningunearan o lo que fuera por ser mujer. Pero sí es cierto que aún hoy pese a la ley de paridad y de género sigue habiendo más hombres, sobre todo por esto, porque como los hombres encabezan las listas en las elecciones”, agregó.


Pese a que Twitter es una de las redes más bastardeadas, para Débora de Urieta sigue siendo fuente de información periodística. En esta red con la llegada de Javier Milei y La Libertad Avanza hay muchos más trolls, mucha agresión y mucha violencia. Pero sigue siendo una fuente de información. Débora da una ejemplo de ello con algo que pasó esta semana: el miércoles Patricia Burrich, en medio de toda la pelea por el pliego pliego de Micheli, tuiteó una foto con Karina Milei. Eso es una nota en sí misma. Ese mismo día Milei a través de Twitter expresó o por primera vez se pronunció respecto del pliego de Micheli retuiteando a otra persona que había hecho un comentario sobre el pliego de Micheli. “Hay todo un mundo ahí que yo me pierdo, pero lamentablemente hay que seguir Twitter porque los ministros, los diputados, los senadores, incluso el presidente hacen uso del Twitter para sentar una posición o para dar a conocer algo. Entonces hay que seguir de cerca a Twitter”, afirmó.


Débora devora libros


Volvemos a los libros. Hace un tiempo, una mañana en el programa Buenas tardes China comenzaron a hablar sobre un partido que había jugado la selección argentina. Débora no tenía ni idea de cómo había salido el partido. Entonces - al aire Jairo - Straccia le preguntó: "¿cómo, no viste el partido? ¿Qué estabas haciendo?". Ella respondió: "Estaba leyendo un libro". Tras la cual hubo muchas risas - de hecho hay mucha buena vibra en este programa - y lo que siguió como un chiste de Débora devora libros se convirtió en una sección nueva del programa.  


“A mí la sección con libros me gusta. No tengo formación literaria. Lo que hago es leer un libro, si me gusta voy y lo recomiendo como una lectora de a pie. De hecho soy una lectora de a pie que dice, "Este libro me gustó por esto, por esto y por esto", afirmó y su voz llega alegre, festiva, segura. “La lectura de libros empezó a convertirse en mi cable a tierra en el programa. Leer o escuchar música es mi lugar para desconectar de la política y de la actualidad. Fue una manera de desconectar dentro del programa”, añadió.


— Esta última semana hablaste del libro La teoría del caos, de Robert Murphy. Es el libro que lee, recomienda y reparte el Presidente de la Nación. ¿lo recomendás? ¿para quiénes? ¿por qué?


— No lo recomendaría porque no es un libro placentero y no está bien escrito. Me pasó que no tengo información en economía y tuve que leer una vez un párrafo, dos veces el mismo párrafo, lo pensaba y daba vueltas, me preguntaba si lo entendía. Además, lo que expone el autor del libro no se aplicó a ningún país. Me fue engorroso leerlo, pero asumí el desafío. No es un libro que recomendaría por placer, pero a la vez sí lo recomiendo desde lo periodístico, porque es muy interesante ver qué piensa un autor que Milei hoy tiene como referente a la hora de llevar adelante medidas o tomar decisiones, así que desde lo periodístico es un ejercicio necesario. 



Periodismo, libros y literatura


Este domingo es el Día del Periodista en Argentina. Fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810, Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres".

Noe Dans


— ¿Es rentable hacer periodismo cultural?


Noe Dans — No. De ninguna manera. No. No. No lo es porque en general hacer periodismo no es hacer periodismo cultural. El periodismo es muy difícil, pero en el cultural estás todo el tiempo buscando la manera de hacerlo de forma autónoma. Hacer periodismo cultural en las redes es fácil porque lo haces de manera autónoma. Pero significa mucho laburo, el laburo de redes es muy difícil y por lo general da muy poca plata o nada de plata. Se hace por amor al arte, casi todas las personas que uno ve haciendo periodismo cultural en redes lo hacen por amor al arte. Es así. Algunos reciben libros y algunas cosas pero se vive de otra cosa.


— Quitemos lo económico y vayamos por la positiva, ¿qué les da hacer periodismo?


Noe Dans — En principio me ha dado muchos libros y eso está buenísimo. Después me ha dado muchas satisfacciones de encontrarme con escritores, escritoras, gente que he admirado mucho. Hace poco le hicimos una entrevista a Leonardo Paura en la radio. Eso me pareció increíble. Esto me pasó a partir de hacer periodismo y hacer periodismo cultural. Ahora dentro de poco se viene la feria de editores, también voy a hacer una entrevista a un escritor que admiro. Esas cosas son hermosas.


Lo más importante quizás es estar entre libros. Vivir y trabajar entre libros me parece fantástico, es lo que siempre quise.


Débora de Urieta — Me siento una privilegiada y a veces realmente me emociona decirlo. Soy una privilegiada porque trabajo de lo que me gusta, lamentablemente no todo el mundo tiene la suerte de poder trabajar de lo que le gusta. Aunque el salario es bajo llego a fin de mes. Además, yo admiraba a Jairo Straccia, es el periodista número uno. Antes lo escuchaba desde Cipolletti y ahora trabajamos juntos en un programa diario. El periodismo te lleva a aprender cosas todo el tiempo. Entonces, disfruto aprendiendo. Hay días que te querés matar porque no podés creer en la situación en que estamos, es horrible tener que comunicar lo que el gobierno hace con discapacidad, con Universidad, entre muchas otras áreas. Pero a la vez tengo el privilegio de poder contarlo desde mi perspectiva con gente que admiro. El periodismo me dio identidad. Además, ahora puedo hablar de mi placer como lectora. No puedo estar más que agradecida. 


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Identidad 


Un poeta correntino llamado Martín Alvarenga escribió sobre la identidad paralela entre un filósofo y un poeta. Los y las periodistas pueden estar ubicados de uno u otro lugar. Aquí Noe y Débora están del lado de la poesía.

El filósofo dijo 

pienso, luego existo.


El poeta dijo:

canto, me embriago, tiemblo

y luego me descubro

al trasluz de la invención.