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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

viernes, 3 de julio de 2026

Clara Obligado: “La forma de tirar hacia adelante es confiar en una utopía”





Clara Obligado - Foto  Isabel Wagemann




La escritora Clara Obligado tuvo que exiliarse del país tras la última dictadura. Desde entonces escribe y realiza talleres de escritura en Madrid. En esta charla telefónica hablamos de escritura y de sus libros, el puntapié fue Todo lo que crece. Naturaleza y escrituraSobre la escritura expresó, “la lengua o la escritura es una manera de pensar. Algunas personas piensan a través de la ciencia. En cambio los que escribimos pensamos a través del idioma”.



Por Paulo Ferreyra
Foto de Isabel Wagemann


En la buhardilla había una pared medianera que daba al edificio vecino y que había sido construida allá por el siglo XVII. Liz adoraba ese muro, lo llamaba «la pared de las caricias», no había colgado nada y le gustaba pasar la mano por las minúsculas grietas del tiempo. Allí buscaba inspiración, allí, uno de los tantos días en los que Fernando estaba de viaje, apoyó la espalda. En el acto sintió que, atravesando ladrillos y tiempo, una mano comenzaba a acariciarla. 


Este es un fragmento del libro La biblioteca de agua de Clara Obligado. Comenzamos esta charla telefónica con Clara desde Madrid a un punto del litoral. A diferencia del personaje de su libro ella no tiene ese lugar especial en su casa. “Como escritora funciono como mujer. Quiero decir, estoy en cualquier lugar y ese lugar donde estoy es el lugar donde escribo. Soy una escritora de muy pocos rituales. Soy más nómade a la hora de escribir”.


Ella dejó el país en la última dictadura militar. Vive en Madrid desde el 76 como exiliada política. Fue una de las primeras personas que comenzó a impartir talleres de escritura creativa, tanto de manera independiente como en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, el Círculo de Bellas Artes y la librería Mujeres de Madrid, entre otras muchas instituciones. En 1978 fundó el Taller de Escritura Creativa de Clara Obligado. Clara es autora de las novelas Si un hombre vivo te hace llorar, No le digas que lo quieres, Salsa, entre otros. Ha recibido numerosas distinciones. Escribió en pandemia el libro Una casa lejos de casa. Este es un libro sobre lo que significa ser extranjera. Pasó la pandemia, pasó el tiempo y escribió Todo lo que crece, un verdadero jardín que tiene un  optimismo vital. Ahora, por estos días está en el país presentando lo que sería el cierre de su trilogía con el libro Un árbol de compañía, junto a Raúl de Tapia. De esto y otros temas abordamos en esta charla. 

Clara Obligado - Foto  Isabel Wagemann


— Hace más de cuarenta años que haces talleres de escritura ¿Se puede enseñar a escribir? ¿Qué se enseña cuando se enseña a escribir?


— Creo que todo se puede enseñar. Al ser humano se le enseña a caminar. Se le enseña a hablar. Todo se enseña. Escribir también se puede enseñar. Lo que no se puede enseñar es a ser escritor. Ser escritor es un defecto personal. La decisión de ser escritor es algo que nadie te lo puede enseñar, esa es una decisión. Recomendaría que no tomaras esa decisión. Fuera de eso, creo que todo se puede enseñar, se puede enseñar a leer, a leer y a leerte. Esas dos cosas sí se pueden enseñar.


— ¿Por qué no recomiendas ser escritor siendo vos escritora?


— Justamente, porque conozco la historia. Kafka me parece que decía, "si puedes dejar de escribir, hazlo". Pero el tema es si puedes dejar de escribir. Hay mucha gente, yo me incluyo, yo no puedo dejar de escribir y es mi manera de relacionarme con el mundo. Pero si una de mis hijas quisiera ser escritora yo le recomendaría que haga cosas saludables, le diría que no sea escritora.


— Vuelvo a lo que mencionabas antes, ¿podemos contarnos tres motivos por los cuales no podes dejar de escribir?


— Un motivo es porque de alguna forma escribir me divierte. No me divierte como si fuera a subirme a una atracción de una feria. Pero hay algo que me divierte, el trabajo con la palabra, con la estructura, me divierte y me interesa. Esto para empezar.


Además, me interesa muchísimo la estructura del idioma, la estructura de los textos, es decir estas cosas me interesan muchísimo. Creo que es una manera de pensar. Otras personas piensan a través de la ciencia y en cambio los que escribimos pensamos a través del idioma, de la estructura, de las palabras. Entonces, es muy difícil soltar algo que es tu manera de pensar.


Por otro lado, me parece una forma de vida en algún punto superior. Sin querer ser pedante con esto, eh. Pero hay algo en la escritura que no está en otro lado. Entonces, eso me parece bastante fascinante.



Trilogía


Para Clara el idioma es música. Hace unos años publicó el libro Todo lo que crece. Es parte de un invento triple. En general sus libros se rebalsan. Es decir, escribe un libro y no es suficiente, tiene que escribir otro para seguir. Sus libros se encadenan unos con otros. En su mayoría son cortos pero son encadenados.

Escribió justo con la pandemia Una casa lejos de casa. Este es un libro sobre lo que significa ser extranjera. Pasó la pandemia, pasó el tiempo y escribió Todo lo que crece, un libro que tiene optimismo vital. El tercero salió esta semana en Argentina y lleva por título Un árbol de compañía. Este libro lo escribió con el biólogo Raúl de Tapia. “Estoy muy contenta con este libro. Es un proyecto distinto. Me hacía falta la ciencia para pensar ciertas cosas. Entonces, escribimos los dos juntos y es una aventura bastante particular la que llevamos adelante con Raúl de Tapia”, agregó.



Naturaleza y escritura


— En Todo lo que crece dialogas con varios autores,  ¿cuál fue el criterio para seleccionar esos autores y autoras?


— La escritura no es un acto solitario, no es una cosa narcisista para mí. Una escribe acompañada de un montón de lecturas y de personajes que te han dicho cosas y de textos que has leído. La literatura es como un corpus de conocimiento importante. Entonces, a mí me gustaba pensar estos temas con la gente que piensa estos temas y no solo yo. Es decir, si tengo un texto de Emily Dickinson que me lleva a pensar una cosa entonces la cito. Porque en mi imaginario, cuando estoy escribiendo para mí ella es importante, entonces ¿por qué no la voy a citar? Eso por un lado. 


Por otro lado, me gusta que los lectores tengan acceso a esas lecturas, es como decir - "Bueno, mira, están estos escritores, los voy a leer - . Me gustan mucho las citas en ese sentido. Como disparador y compañía, son buenos compañeros. Son disparadores para seguir profundizando o para profundizar en un tema. Los veo como disparadores y compañía, son buenos compañeros. Cuando escribo voy conversando con distintos autores, es como si hablara de un tío, de un primo, de un amigo, a mí me funciona igual. Estas personas me acompañan y me hacen pensar. Entonces, ¿por qué no lo voy a nombrar?


— Tenés una mirada profunda con la naturaleza, ¿qué ves ahí?


— Esto empezó con la pandemia, cuando estábamos encerrados y nos estábamos muriendo. En aquel momento no sabíamos qué destino teníamos, sobre todo al principio. En ese momento veía la naturaleza florecer. Tengo una casa con terraza en Madrid y estaba llena de mariposas y de pájaros. Vivo en la Puerta del sol como quien vive en el Obelisco en Buenos Aires. De pronto paramos y en tres semanas la naturaleza ha vuelto con un ímpetu donde todo florecía. Veía ahí a los árboles que con su indiferencia nos van a sobrevivir. Ellos tienen una estrategia de vida mucho más interesante que la nuestra. Entonces, me pareció importante pensarlo.


Además, en Todo lo que crece digo "no somos los hombres y la naturaleza, nosotros somos la naturaleza, igual que una planta e igual que una lagartija". Somos naturaleza. Lo que pasa es que nos ha gustado separarnos y considerarnos en otro lugar, pero eso es un error. Somos lo mismo. Seremos destruidos por las mismas fuerzas. Pero tenemos que aprender a pensarnos como parte de la naturaleza. Para profundizar en este tema estoy estudiando sobre el periodo de la Ilustración.

Clara Obligado - Foto  Isabel Wagemann


— Es un tema que da para mucho, ¿vas a seguir profundizando el tema?


— Con Un árbol de compañía no sé si cerré el proyecto. No lo sé. Aunque lo que estoy trabajando sobre la era de la Ilustración está relacionado con las mujeres botánicas. En el fondo, vuelvo a trabajar en lo mismo. Es decir, me vuelvo a hacer la misma pregunta, ¿qué somos los humanos? ¿Cómo podemos sobrevivir con lo que estamos haciendo? Tengo algo en la cabeza y gira, me da vueltas.


Todo lo que veo se filtra en la escritura. Leemos leo en tu libro, ¿es así? ¿Todo va para la escritura?


— Sí. Últimamente siempre estoy escribiendo. Estoy hace unos años en estado de escritura permanente. Entonces, todo lo que voy viviendo e incluso cuando hago la comida se filtra la escritura. Hay una especie de búsqueda de armonía y una búsqueda de decir que está siempre latente.


Además, entre la estructura de la vida, las lecturas y las clases estoy hablando de literatura sin parar todo el día. Hago literatura todo el día y sin parar, no sabría contar la vida de otra manera.



“Pensarnos como mestizos”


Los libros de Clara - y uno de los motivos por el cual charlamos - es que hace narrativa poética. Todo eso que llamamos novela, ensayo, poesía, aquí son un torrente de agua viva en un solo cauce. A ella no le interesan los géneros tradicionales canónicos. “Me parece que estamos en una época muy mestiza. Me siento una persona sin patria. Difícilmente respondería a una tradición o a un género literario. Me parece que la forma de pensarnos hoy por hoy es pensarnos como mestizos”, sostiene.


Esta postura de vida de Clara la lleva a la escritura. Cuando escribe los géneros literarios se mestizan. Entonces puede haber cosas que se leen como poesía, otras como microficción, otras como ensayo y otras como crítica. Está todo mezclado.


Ella es una buscadora. Sigue buscando y su búsqueda es una búsqueda activa y plena de libertad. “A mí me importaba siempre un pito fracasar o no fracasar. A mí lo que me interesa es buscar. Ese es mi camino. Esta libertad se consigue así, se consigue fracasando. Está bueno el fracaso. Vaya teoría”, deslizó y soltó una sonrisa blanca, sincera, libre. Sus palabras cobran fuerza cuando ella misma revela algunos de sus fracasos: Tener que irse de Argentina en la dictadura, el hecho de ser mujer, el hecho de tener que defender su espacio porque sino no funciona, el hecho de ser emigrante, entre muchas otras cosas. 




La Esperanza


Volvemos al libro Todo lo que crece. En un fragmento dice me permito habitar ese gran error que es la esperanza. Para ella es muy atrevido tener esperanza. Tal y como está el mundo, tener esperanza es atrevido. “Me parece que si no apostamos por la esperanza, sea lo que sea la esperanza, si no apostamos por una utopía positiva o algo que nos saque del lugar donde estamos, nos va a costar salir en serio. La única forma de tirar hacia adelante es confiar en una utopía positiva. Aunque a veces nos desanimamos y digamos "Uy, Dios mío”. “Qué difícil”. Pero si nos dejamos y pensamos que es imposible, ahí estamos perdidos en serio”, reflexiona.


— Creo que hay que trabajar en el punto de vista de la esperanza y la creación de un pensamiento utópico a partir de la esperanza. Ese es mi punto de vista.


— Si tuvieras que nombrar una cosa que te ayude a alimentar esa esperanza, ¿cuáles serían?


— Millones. Millones. Esta charla o pasear o ayer hice una cena en mi casa porque terminamos un curso y las conversaciones que fuimos creando me cargaron de esperanza. La naturaleza en sí misma y lo bonita que es. La lectura. Hay millones de cosas que son razones para la esperanza, estar viva. Me fijo en esas cosas. Prefiero fijarme en las cosas que me ayudan a construir un pensamiento utópico.






viernes, 26 de junio de 2026

Paula Hacker: “Abordar la fragilidad y la potencialidad del cuerpo”



Días atrás se habilitó la exposición Lo bello y lo ausente de tu respiración, fotografías de Paula Hacker. La muestra está curada por Daniel Fischer. Ella es artista visual y licenciada en psicología, con una especialización en el desarrollo de talleres artísticos que vinculan la creación con el ámbito social. En esta charla destacó, "siempre me interesa en el arte su parte velada. Estar frente a una obra y que se encienda un misterio, que haya cosas a las que pueda acceder y a las que no pueda acceder de forma directa”.


Por Paulo Ferreyra



Paula Hacker es artista visual y licenciada en psicología. Son dos vertientes de aguas vivas que siempre van de la mano en su vida. Si fuéramos más atrás en el tiempo, la veríamos crecer en el taller de grabado que tenía su madre. El arte era una forma de respirar.


Ella se recibió e hizo un posgrado en psicología pero su vida siempre estuvo ligada al arte. De hecho, mientras estudiaba iba a los talleres del artista Carlos Gorriarena, quien ha sido una personalidad en el ámbito de la pintura muy importante. "Honestamente siempre primó lo artístico en mi vida", destacó. Trabajó en distintos talleres e hizo talleres para que las personas pudieran expresarse a través de la materialidad del arte.


Experimentar


Entre las múltiples ramas del arte visual Paula Hacker experimentó en algún momento con la fotografía. Era algo que estaba presente en su vida. Había probado incluso con la monocopia, que es una técnica tradicional que en su momento la convocó y le dio mucha libertad para crear.


"Pienso que todas las diferentes disciplinas del arte de alguna manera pueden darse la mano en función de lo que un artista quiere crear. Por eso no me quedo en un solo lugar", explicó Paula sobre su proceso creativo que lleva tiempo de experimentación.


En la charla telefónica hace pequeñas pausas. Algunos silencios para acentuar o buscar las palabras adecuadas en determinados momentos. Es ahí en esa calma donde emergen los sentimientos más profundos. Después de esos silencios breves cuando vuelven puede subrayar o acentuar su punto de vista. 


"La idea o el concepto de lo que se quiere transmitir en el arte está por encima de la técnica que se utiliza".



En la exposición de Paula Hacker hay fotografías y palabras. Todo está fragmentado. Ella hace que el cuerpo sea el protagonista. Entonces aparecen gestos y palabras. Las palabras atraviesan el cuerpo y el cuerpo a su vez atraviesa las palabras. Hay cosas que se pueden decir y hay cosas que no se pueden decir. Lo fragmentario es puesto por la artista donde algunas palabras podemos leer y otras se nos escapan. Ahí Paula hace su gran intervención como artista: crea misterio. Nos moviliza frente a la obra y frente a nosotros mismos.


"Siempre me interesa en el arte su parte velada. Estar frente a una obra y que se encienda el misterio, que haya cosas a las que pueda acceder y a las que no pueda acceder de forma directa. Me gustan las obras que me exijan algo y con lo cuál pueda dialogar. Eso también busco en las obras que estoy creando", explicó Paula.


"En esta muestra hay palabras que se pierden, hay diferentes tonos en las imágenes, esos fragmentos crean un misterio y eso me interesa".



El cuerpo


Paula en su taller trabaja y escribe. En esta muestra de Lo bello y lo ausente de tu respiración, le gustó puntualmente la idea de mezclar la escritura con la imagen. Es una forma que en general incluye en lo que hace, "me interesa que la escritura también funcione como un un gesto. No sólo como escritura - mensaje - sino que tenga movimiento o que jueguen con cosas que no solo son letras, sino que son sentimientos y sensibilidades", agregó.


El arquitecto y curador Daniel Fischer fue quien le puso el título a esta muestra. Paula sostuvo que tiene relación con la respiración y el cuerpo que llevamos, un cuerpo que está con nosotros aunque en ocasiones no lo veamos. Esa respiración del cuerpo también es compañía.


"A veces uno se olvida de la memoria que tiene el cuerpo y de todo el lenguaje que ese cuerpo tiene. Es un tema que me parece muy muy muy especial, la transitoriedad del cuerpo, su fragilidad y al mismo tiempo tiene su fortaleza. En la muestra hay distintas partes, por ejemplo hay una parte que tiene más relación con la identidad, la relación con el lenguaje y la relación con los otros. Hay una serie de relaciones y de cosas que hacemos que define quiénes somos. Uno es todo lo que hizo. Soy artista visual pero la psicología está presente en mi obra porque también está vivo en mi forma de ser, de pensar y estar en el mundo".



La mirada presente


Esta muestra fue curada por Daniel Fischer. Paula lo describe como una persona con una enorme capacidad y compromiso con el trabajo. “Es un gran ser humano y le pone mucho corazón a lo que hace. Eso no siempre se da todo junto”. Además, Paula agradeció a Daniela Zattara, curadora y directora del Centro Cultural Rojas. También afirmó su alegría por esta muestra que de alguna manera corona el trabajo que viene haciendo silenciosamente hace tiempo. 


“Si miro mis trabajos desde hace muchos años atrás siento que de alguna forma todo lo que estoy haciendo hoy ya estaba presente. Con el tiempo fui afinando determinados temas, los mensajes y la forma. Puede verse ese hilo conductor”, reflexiona la artista. En la vida a medida que vamos trabajando tenemos la posibilidad de ajustar los elementos que nos lleven al hueso de nuestro interés. En el caso de la artista Paula Hacker hay una pregunta transversal y es sobre la condición humana. Aquí en Lo bello y lo ausente de tu respiración podemos encontrar algunas respuestas y también algunas preguntas, porque lo importante es seguir tirando del hilo de nuestra propia existencia. 



sábado, 20 de junio de 2026

"La música y la radio no te van a fallar; somos buenos amigos"



El músico, locutor y presentador de tantas fiestas importantes de la provincia y la región repasaba así, en charla con el suplemento Chaqueña de Norte (29-05-22), parte de su historia. - 


Entrevista de Paulo Ferreyra especial para Diario NORTE

Fotos de Miguel Romero


Afuera el clima está inestable, de a ratos llueve y en otros momentos solo queda la superficie de la ciudad oscura, gris, triste. El panorama cambia cuando el dueño de casa tiende la mano y sonríe afable. Enseña su casa, que se ha convertido en un museo viviente, y recuerdos y anécdotas se encienden en cada objeto que dispara este hogar.

Alfredo Humberto Norniella trabaja en el primer horario de la mañana en Radio Provincia. Lo acompañan Félix Barro y Jorge Antonio Pibernos, en la técnica Rolando Castillo. "Somos tres locutores para un programa que comienza a las cinco de la mañana de lunes a viernes", desliza con orgullo incontenible.

La sonrisa se fija en su rostro marcado por el paso de los años, hace silencio y piensa que es difícil creer que en estos tiempos haya un programa como "Madrugando bien temprano". "Creo que no existe otro programa igual. Somos un programa de servicio, un programa a esa hora es un programa de servicios. Siempre me tocó hacer programas de radio de apertura, y bien temprano".


—¿Cuál es la clave para sostenerte en un horario que en principio parece muy difícil? 

—Es importante brindar información. Es esencial la información a la mañana temprano. Contar si hay servicios de banco, hay colectivos circulando, hay clases, si va a llover o no, las actividades de las autoridades del momento que interesan a la comunidad. Además hay que pasar música. La radio es servicio, la radio y los medios como ustedes, diario NORTE, también brindan servicios. Brindamos servicios del momento, información para quien tiene que salir para ir a trabajar y que tenga idea de lo que pasa en la calle. En la radio hay que ser breve, tirar los títulos, y después si a los oyentes les interesa determinada información podrán ampliarla con diferentes medios.



—El programa se llama "Madrugando, bien temprano", pero también fusionaste otro que venís haciendo hace muchos años, ¿por qué? 

—Es algo inédito, el programa alberga otro programa: "A bombo y Fuelle", el de mayor vigencia en la provincia, con más de medio siglo en la radio. Es el más antiguo, no conozco otro en el Chaco y en la región que tenga la suerte de seguir en el aire. Sigue vigente porque estoy vivo y tengo la suerte -la bendición de Dios- de poder hacer este programa que me da tantos placeres.

—Haces un combo entonces, entre información y música. 

—La intención es distraer a la gente. Es muy difícil informar ahora, todas las noticias son pálidas. Recién te levantas y te vas a trabajar con malas noticias. Vas a ir a trabajar pensando que querés llegar a fin de mes y resulta que no podés, las noticias de que suben tal o cual cosa se todos los días. Entonces una pequeña distracción de los problemas puede ser escuchar una buena música que te acompañe en la mañana.


—Hiciste muchas cosas y ya te han hecho homenajes en vida. En ocasiones dijiste que te has portado bien, ¿qué significa eso? 

—En principio hay que ser honesto con uno mismo. Hay que ser honesto y preciso con la información. Hay que orientar a la gente y no confundirla. Hay que ejercer la libertad de expresión en el medio de comunicación, aunque muchas veces hay que resignarla por las presiones laborales para mantener la fuente de trabajo. A veces, si no obedecés te echan o te expulsan de un grupo de trabajo periodístico. Hay que tener mucho cuidado ejerciendo esto hermoso que hacemos.

—¿Sufriste de alguna manera ese tipo de presiones en los medios en los que trabajaste? 

—Felizmente, nunca. Cuando me tocó hacer una crítica traté de ser ecuánime, lo hago con mucho respeto y lo hago desde mi punto de vista. Cada persona tendrá su razón para actuar de una u otra manera. Tuvimos con los compañeros de trabajo las presiones lógicas y naturales que se desprenden de cada circunstancia. En la época de los militares había normas para decir muchas cosas, pero se encontraban espacios para poder expresar determinadas cuestiones.

—Hiciste tv, oficiaste de presentador en festivales y hacés radio, ¿dónde te sentís más cómodo? 

—En muchos lugares me sentí cómodo. Hice muchas cosas y también escribía para el diario. Fui alumno de Edison Manuel Rodríguez, quien me dio la oportunidad de trabajar en el diario. Nadie sabía nada de las reglas del rugby, recién comenzaba a practicarse ese deporte, y entonces yo escribía sobre rugby. Miguel Ángel Fernández también me enseñó a ver de distintas maneras una información, un hecho, o una circunstancia, que tiene diferentes caras. En diario NORTE trabajé como colaborador.



Un vínculo de hierro con el chamamé


Además de presentador y locutor, Norniella es músico. Se jubiló primero como músico, después como locutor. Tocó el clarinete desde los 11 años, fue parte de la banda municipal. El chamamé le vino desde la cuna: "Mis abuelos maternos eran del primer ingenio correntino, María Quirós de Alonso y Víctor Pastor Pinto", ellos lo introdujeron en el chamamé.

"El chamamé era música nueva, una música recién creada. Nació de influencias de distintos géneros. Fui aprendiendo y conociendo cada vez más este género musical. Fui fundador, locutor y animador, junto a otros compañeros y amigos, de la Fiesta Nacional del Chamamé de Corrientes. La primera y la segunda edición se hicieron en el Club Juventus. La tercera se hizo en el Regatas. Después, la cuarta fue en el Anfiteatro, que es desde entonces su casa", recuerda, y sus ojos se cargan de emoción, de brillos que vienen de escenarios recorridos. Su memoria se remonta a cientos de músicos que hoy le siguen profesando amistad, más allá de aquel lugar emblemático que supo ocupar.

"Ser animador de esa fiesta me llevó a conocer mucha gente y a recorrer muchos lugares. Me enseñó a conocer la historia de la música y a los personajes de los pueblos de la región. Después también fui locutor-animador de la Fiesta del Auténtico Chamamé, en Mburucuyá.

—Estuviste en muchos escenarios, ¿cuál fue el primero? 

—He estado en grandes escenarios, mi primero fue el de Piti Canteros en Villa San Martín. Luego vino el de la Peña Nativa Martín Fierro. Ahí aprendí a conocer a la gente, la alegría de vivir a través del chamamé.

—En la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes, por cuestiones políticas te dejaron de convocar. ¿Cómo recordás hoy ese episodio? 

—Son ingratitudes que no tuve más remedio que aceptar. La resignación, no encuentro otra palabra en este momento, la resignación vino porque es un hecho que perdura en el tiempo. Me tengo que acostumbrar a vivir con esa desilusión, yo entregué parte de mi vida a la Fiesta del Chamamé.

Aquel hecho fue doloroso. Creo que no merecía que me dejaran afuera, creo que los que nos gobiernan deben actuar de otra manera. Hace ya casi diez años yo presentaba noticias en Canal 9, no hacía comentarios sobre los hechos noticiosos, presentaba noticias que no les gustaban a los dirigentes de turno del gobierno de Corrientes. La manera de "castigar" al canal fue borrarme a mí de la Fiesta del Chamamé. Pero la gente me recuerda, tengo muchos amigos y tengo amigos que esos dirigentes no tienen. Tengo una riqueza espiritual que ellos no tienen. Por eso actuaron de esa manera.



Más 3.600 discos de vinilo de todos los géneros donados a la Peña


Nos recibe en el living, una pared pintada de cuadros y distinciones que Alfredo ha logrado en más de 50 años de trabajo. Hay esculturas. Su nombre grabado en distintas tipografías da cuenta del paso por diversos lugares de la provincia y la región. Tiene una especie de estudio donde guarda micrófonos y cientos de cassettes donde las voces que guarda son tesoros de la cultura popular. Hay una imagen de Luis Landriscina y de tantas figuras que sería imposible nombrar en esta nota. Junto a Miguel Romero, fotógrafo de NORTE, vemos su clarinete, un saxo y tantas otras joyas que constituyen su historia musical y profesional.

A pesar del volumen de esta casa-museo, Norniella cuenta que ya empezó a desprenderse de algunas cosas: por ejemplo, "una colección de vinilos de los últimos 50 años los he donado a la Peña Martín Fierro. Les he entregado 3.600 larga duración. Les dejé a ellos para que se constituyan en la primera discoteca especializada en folclore. Hay música de todos los géneros y de todas las latitudes del país. Todo el movimiento folclórico del norte y del litoral están enlazados ahí", subraya

"Desde lo más hondo me brotan emociones que a veces no sé contener"

Cuando vamos remontando recuerdos en la charla salen a la luz episodios que marcaron el rumbo del locutor, presentador y animador en que se convirtió Alfredo Humberto Norniella. Un hecho trascendental fue cuando, estando en el colegio secundario, sus compañeros organizaron el viaje de quinto año. El lugar más accesible para ir por cuestiones económicas era Villa Carlos Paz, Córdoba. Muchos empezaron a trabajar vendiendo pastelitos y empanadas.

"Yo tenía claro otro objetivo", recuerda. Alfredo comenzó a prepararse y a trabajar a la par de sus compañeros, aunque no iba a viajar con el grupo a Carlos Paz: él quería ir a Cosquín.

"Algo me empujó a hacer algo distinto. En octubre del ´63 viajaron mis compañeros. Meses después, en enero del ´64 yo viajé a Cosquín, y ese año ganaron Luis Landriscina y Jovita, estando yo ahí. Esa fue la primera de 50 veces consecutivas que viajé a esa provincia". El entusiasmo le desborda en una sonrisa sin fin, se pone contento. Había por aquella época en Cosquín unos tejidos romboidales separando distintos sectores; prendido de esos tejidos mientas caía una lluvia mansa, Alfredo admiraba el hecho histórico: referentes de la provincia del Chaco se consagraban en el festival más importante del país.

"Todos estos recuerdos viven conmigo. Todo lo tengo presente y me cuido, porque las emociones hoy me hacen mal. Me desequilibran la presión arterial. Me pongo a mirar cosas, y detrás de cada fotografía y de cada disco hay tantas historias encerradas… Me remonto lejos y todo me llega profundamente, siento cómo desde lo más hondo brotan emociones que a veces no sé contener".

—¿Qué es la música? 

—La música es una gran compañera, es como la radio que está todo el día conmigo. La música y la radio van juntas, de la mano, y están en los momentos importantes, especiales de la vida. Son compañeras también para quienes la ejercen. La música no te va a fallar. Creo que la radio tampoco, somos buenos amigos. Vos sabés que me debo mucho a la gente, es fácil ser mi amigo, la gente reconoce y se da cuenta cuando hay alguien que es bueno. Siento que en estas décadas he acompañado a mucha gente. Antes me escuchaban los padres y ahora me escuchan los hijos. Yo le di a la radio un carácter solidario. El oyente de chamamé y de folclore es solidario, se anota enseguida si tiene que ayudar a alguien.




jueves, 18 de junio de 2026

Roberto Tito Frette: “Deseo conocer qué hay detrás de las páginas escritas”

 

 


Hace un tiempo se presentó el libro Un buen momento. Entrevistas a escritores correntinos y de la región. El periodista y escritor Roberto Tito Frette hace años lleva adelante el programa radial Un buen momento, el libro es una extensión de ese trabajo. La presentación se realizó en la librería Fénix en Corrientes. “Mi deseo es conocer qué hay detrás de las páginas escritas por autores que nos conmueven, nos interrogan o nos hacen soñar”, destacó Tito Frette.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Era una tarde de sol regando la ciudad. Hacía calor. En la librería Fénix en Corrientes había otro micro clima, por el aire acondicionado, las amistades y el afecto que generó Roberto Tito Frette. Entre los presentes estaban escritoras, escritores, el titular de la SADE Corrientes y director de la Editorial D Avelino Núñez, responsable de la publicación.

 

El libro de Roberto reúne entrevistas a Martín Alvarenga, Marisa Alves, Analía Báez, Stella Maris Folguerá, Enrique Kito Galiana, Karen Gomes Curima, César Tito López, Moni Munilla, Myrian Neumann de Rey, Marina Nill, Avelino Núñez, Constanza Pérez Ruíz, María Laura Riba, Pilar Romano, Elva Sánchez, Nilda Sena y Nily Yaeger Bullon.

 

En la presentación se destacó y se puso de relieve el trabajo periodístico que realiza Roberto Tito Frette. Su labor es llevado adelante con responsabilidad, es serio, tiene objetivos claros, es un gran lector – algo que le han agradecido en su momento tanto escritoras como escritores.

 

El libro es una extensión de su programa de radio Un buen momento en San Roque, Corrientes. Ahora esas charlas radiofónicas llegan a nosotros y nosotras en formato escrito, sin descuidar la chispa y la emotividad que tuvieron las entrevistas. En el libro además encontramos fragmentos de narrativa o poemas, según el caso del entrevistado.




 

Las claves del libro

 

Hay muy pocos libros de entrevistas a escritoras y escritores de Corrientes o la región. Este libro es importante por varias razones, por un lado muestra lo que sucede al interior de cada escritor cuando está creando un texto, ¿Por qué hacen lo que hacen? Les pregunta Roberto y eso le permitió a él revelar una intimidad pocas o escasas veces vistas de la literatura regional.

 

Leer. Escuchar. Escribir. Algo que se agradecen mucho los escritores a Roberto es que él se toma el tiempo para leer. Lee mucho antes de entrevistar y hace preguntas sobre diferentes temas que incluso permiten al entrevistado amplificar su voz.

 

Cada libro siempre es una ventana de conocimiento. También es una ventana de respuestas a varias preguntas. Aquí, en Un buen momento podemos conocer de primera mano, de la voz de los propios protagonistas, ¿qué los mueve a escribir? E incluso, cuestiones como ¿qué piensan algunos escritores o escritoras sobre nosotros, sus lectores? Claro, muchos también se revelan así mismo como lectores y nos regalan trucos, sus mañas o rituales de lectura.


 

Línea transversal

 

En el libro hay algunas líneas transversales, Martín Alvarenga, Stella Maris Folguerá, Cesar Tito López, Analía Báez, Moni Munilla, solo por nombrar algunos, tienen en común en sus textos la naturaleza correntina. Algunos casi de manera solapada y otros de manera directa. Ese corpus se puede ver leyendo juntas las entrevistas. Aquí se puede conocer como ellos y ellas hablan del río, de los Esteros del Ivera y del verdor de su paisaje. Un poeta decía los lugares son personas. Eso puede palparse aquí de manera directa como hay un mismo río que corre por la sangre de estos escritores.

 

Antes decía que los libros son ventanas de conocimiento. También son puente entre personas. El puente es el lugar donde podemos pisar y donde nos podemos sostener. El carácter íntimo y social de la lectura sucede aquí. Se escribe – se lee – en soledad pero todo nos lleva a compartir. El gran escritor Rodrigo Fresan decía que los lectores, cuando leen, son lectores de sí mismo. Aquí con el libro de Roberto Tito Frette de alguna manera estamos invitados a leernos como región. Su libro es una ventana abierta a Un buen momento.

 

 

 

Roberto /// bio

 

 

Roberto Tito Frette es docente, periodista, escritor, libros publicados: Baldosa floja, La Victoria de su infancia, Tía Ana y "Sanroqueños homenaje a los 250 años de San Roque”. Lleva adelante un programa radial y en el canal 2 de San Roque sobre entrevistas a gente relacionada con la cultura. Es afiliado activo de la SADE, Corrientes. En la docencia: fue distinguido como "Docente Destacado 2022", entregado por la Ministra de Educación Práxedes López, y otro otorgado por el DiSepa (Dirección de servicios educativos de prevención y apoyo). Recibió el Premio Cóndor Mendocino, Gaviota de Plata, Distinguido por la Fundación Zimerkord. Participó de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires (2024) presentando en el stand del Instituto de Cultura de la Provincia de Corrientes de su libro Sanroqueños.