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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

jueves, 14 de mayo de 2026

Riegan canciones en la vereda de Resistencia



Hace unos días comenzó el ciclo
Contame tu canción con Patricio Hermosilla. El primer invitado fue Seba Ibarra, hubo varias historias de canciones, interpretaciones a capella de un tema de León Gieco, canciones en inglés y una dulce melodía de Luis Alberto Spinetta. La propuesta musical tuvo lugar en la casa de Esto También Está Sonando. Habrá más de este ciclo íntimo con invitados especiales como Mauro Siri, Coqui Ortiz y Luli Maidana. 



Por Paulo Ferreyra


A fines del `93 Fito Paez cerraba la gira La Rueda Mágica Tour con un concierto a beneficio de Unicef. Antes de comenzar aquel concierto en una entrevista televisiva sostenía que su deseo era que la cosa mejore para la gente que está en la lona, la gente que no tiene un mango y la gente que está sola. La música, el arte, la literatura no es importante. Es muy importante un abrazo, un beso, tener alguien cerca y un cariño. 

Hace poco menos de una semana, a 33 años de aquel concierto de Fito, charlamos con el músico y compositor Seba Ibarra. Hablamos de economía. Hablamos de que las cosas no están bien pero él destaca que hay otras cosas que son más importantes y que esas cosas más importantes están bien. 


El público comenzó a llegar y hubo abrazos, besos, gestos de cariño y reencuentros profundos. Se escuchan palabras como “tanto tiempo”, “te sigo”, “voy a todos tus conciertos”, “que lindo verte” o “que lindo que pudiste venir”. Los abrazos son profundos, de esos que envuelven los cuerpos y el tiempo se detiene por un instante.


Cálido e íntimo


Hay dos butacas en el modesto escenario. El telón de fondo es la biblioteca de la casa. Libros y libros, discos y más discos. Fotos, retratos de músicos locales y extranjeros. El aroma de la sala viene de la cocina. Un vapor del guiso hiende el ambiente y en la previa de la música es el gran tema de conversación. En algún lugar una foto de Violeta Parra, pienso que sonreía o prefiero creer que desde esa foto, ella sonreía. 


Frente al escenario están ubicadas tres cámaras. El director Pablo Latorre es el encargado de hacer el registro audiovisual de la noche. Él mirará todo el concierto desde la lente de sus cámaras, estará atento a las luces y al celular con el cual sumará más imágenes.   


Pasadas las 22 la música se adueña de la escena. Patricio Hermosilla comienza a dibujar algunos acordes en la guitarra. La música crece. Alguien desliza en voz baja que es un tema de Charly. Patricio lo confirmará después. "Aproveché este espacio del marco teórico del concierto para interpretar el tema Total interferencia de Charly García", deslizó el músico tras los primeros agradecimientos al público. 


“La idea es tener un par de encuentros en la casa de Esto también está sonando. Compartir espacios con gente querida y admirada. La intención es además hablar de algunas cuestiones musicales, espirituales y de otras intimidades”, deslizó el anfitrión. Patricio anunció la presencia del primer invitado de este ciclo: Seba Ibarra. Llovieron los aplausos. En ese clima de felicidad, sonrisas y paz que se respiraba en el ambiente - Seba afirmó - “Siempre quise ser recibido así”. 


Las sonrisas abrazaron la noche.


 

El músico y compositor Seba Ibarra también agradeció al público su presencia y a Patricio Hersmosilla por esta propuesta. El disparador de estos encuentros contó Patricio fue una frase que es - Contarme tu canción. La búsqueda era soltar las historia de aquella música, de aquella canción o aquel artista que movió algunas vísceras para decir - "yo también quiero hacer eso. Yo también quiero tocar la guitarra y componer"

 

"Rock y chamamé" 

 

Seba con esa claridad y lucidez que tiene para definir algunas cuestiones advirtió: "A veces quizás se puede llegar a nombrar una cosa que llevó a una persona a ser músico. Pero la realidad es compleja y lo que me llevó a ser músico y querer componer es una serie de factores que trataremos de desenredar durante esta noche".

 

Con la guitarra en su regazo, abrazando al instrumento, Seba recordó que su abuelo tocaba el bandoneón. Él nunca alcanzó a verlo. Dentro de ese ámbito familiar sus tías estaban casadas con músicos chamameceros. Esos músicos ejercían y uno de ellos ensayaba en la vereda. Él evocó el momento en que lo veía ensayar en la vereda mientras le cebaba unos mates. Por otro lado, su padre era del palo del rock. 


Tras esa pequeña introducción de su infancia musical Patricio se apuró a definir que ahí estaba la génesis de lo que vendría después en la vida de Seba Ibarra - Rock y chamamé. 

 

Ramos de manzanillas llevan tus manos

debes cruzar el campo con tu vestido blanco

que dice tu corazón a las nubes pasajeras

que dice tu corazón al gorrión sobre la leña

 

Oh mujer de tierras mansas

dame tu verde en la cabeza

 

Seba cantó a capela Ramos de Manzanillas de Leon Gieco. El silencio fue absoluto. Después de esa aaa estirada del final llegaron los aplausos. Todos parecíamos tener el mismo pulso, la emoción y la misma sorpresa ante el canto a capela

 

Llueve en la memoria de Seba. En un siguiente momento recordó cuando su padre le acercó un cassette "20 grandes éxitos de los Beatles". Ahí lo empezó a escuchar. Aquello fue muy fuerte y ahora al rememorar aquel momento sintió que fue fundacional en su vida musiquera. Sin mediar palabras - más que miradas y compartir acordes, los músicos interpretaron Nowhere man, de los Beatles. No podría decir que fue un inglés perfecto porque mi inglés es muy malo, así que que fue un inglés casi perfecto. Después llegaron más aplausos y las sonrisas seguían dibujando los rostros de los presentes.

 

 

"Iba yo. Yo que no tenía nada"

 

Muy rápido. Habían pasado apenas un cuarto de hora y ya nos habíamos emocionado y soltado algunas lágrimas. Frente a nuestros ojos se habían resumido las fuentes musicales de Seba Ibarra. "Esto se está haciendo muy psicológico pero por ahí va la cosa", soltó Patricio y nos reímos. Del barrio, de la vereda musical, del padre que traía cassette de los Beatles, entre el rock y el chamamé estaba la formación musical de Seba. 

 

"Esta propuesta que hiciste de venir a contar mi historia y las canciones hizo que recordara varias cosas", agregó Seba. "Encontré cosas en mi historia. En un momento tuve una discusión con alguien y esa discusión tiene que ver con estas cosas que hablamos acá. La discusión aquella terminó cuando esa persona me dijo - "Vos callate. Vos no tenés nada". Ahora relaciono aquello con esta canción que tocamos de los Beatles, del hombre de ninguna parte, de aquel hombre que no tiene nada a una canción que dice...", y el músico hizo crecer los acordes de su guitarra. Interpretó así su tema: Dos que no tenían nada.    

 

Hubo una época en que Seba se fue a vivir a Buenos Aires. Allá hizo rock. De igual forma en su casa se escuchaba música del litoral. De aquella época roquera explicó que había divisiones entre quienes eran de Los Redondos o de Soda Stereo, había roqueros y metaleros. También había dos aguas entre los metaleros, estaban los metaleros puros y los pseudos metaleros


En su primera etapa musical Seba hacía rock. Después dejó y se pasó a la música de litoral. Tocó su tema El pseudo. El público siguió acompañando cada interpretación entre el silencio y los aplausos. Entre aplausos efusivos y silencio. Ingresaron un par de personas más. Pablo - el cineasta - es el único que se sigue moviendo en la primera fila. Mira el concierto desde la pantalla de sus cámaras y desde la lente del celular. Entre y sale de la sala. Alguien le advierte que no quiere ser filmado. Pablo baja la cámara. 

 

Hay algo del acompañamiento de Patricio Hermosilla, esos acordes que visten las canciones del invitado que son difíciles de traducir en palabras para un endeble cronista. Quizás pueda sumar y decir que eran profundas y delicadas sus intervenciones. Eran bellas y le daban alas de ensueño a las canciones. Además, su picardía única que nos sacaba rápido una sonrisa en los ojos.


 

 


"Aprendí de una baterista el rasguido del chamamé"

 

Hubo un hecho musical que Seba marcó como importante. Fue a un recital gratuito del Chango Spasiuk en Buenos Aires. Cuando había pausas, entre tema y tema, el Chango charlaba y los transportaba a los senderos de Misiones, hasta que miraba y sentía sus zapatillas entintadas en rojo. El ambiente húmedo se le pegaba en la ropa. El aroma era a yerba mate. Después de esa noche Seba volvió a su casa con la convicción de querer escribir canciones. 

 

Él en Buenos Aires con Lautaro, que era baterista y había tocado un tiempo con Coqui Ortiz. Él le mostró cómo tocaba Coqui. "Aprendí de un baterista el rasguido del chamamé. Así surgió mi forma de rasguear. Cuando fui a grabar con Esteban Peón me dijo, hace el batido Seba Ibarra", soltó Seba y las sonrisas invadieron los rostros de los presentes. 

 

A través de la canción el músico empezó a transmitir su infancia, su historia regional y humanitaria. Pero antes de ahondar en sus composiciones Seba interpretó Todas las hojas son del viento de Luis Alberto Spinetta. “Spinetta llego a la noche cómo lo que fue, un ángel blanco que abrió puertas. Hizo cosas desde lo musical y compositivo que habilitó a otros músicos a decir - yo también puedo hacer eso. En un mundo donde todo tenía que ser perfecto o sonar prolijo al extremo, Spinetta apareció con un disco que decía que el arte va por otro lado. Fue una gran lección", expresó Seba.


 

Admiración 


"Hay algo que admiramos de voz y es la militancia de la obra que haces. En los proyectos que tenes, como Tierra Verde, Capitán Teuco y Seba Ibarra. En todas hay algo aguerrido de la canción", dijo Patricio Hermosilla. Al mismo tiempo Seba le devolvió el elogio diciendo que lo que estábamos ahí estábamos por Patricio, por su forma de tocar y por su decir que nos convoca. “Te admiramos y es un honor estar acá", destacó. Hubo empate técnico en ese no juego de dos personas que se dicen públicamente lo que sienten. 


“Lo popular es un misterio”  

 

“Dije esa frase y con esa frase siento que aporté algo a la humanidad. Hace cuarenta años que toco la guitarra y lo que queda de mí son cinco palabras - Lo popular es un misterio”, expresó Patricio y el clima feliz brilló en el ambiente. El charla se había ensanchado sobre una pregunta, ¿por qué una canción se vuelve popular?


En el tramo final volvieron los agradecimientos para todos. A los que organizaron y al público que formó parte de esa noche. En los próximos encuentros vienen invitados especiales como Mauro Siri, Coqui Ortiz y Luli Maidana. 

 


“El paisaje no es solo visual sino cultural”

 

Hubo muchos temas en la noche. Todo estuvo maridado con anécdotas muy ricas en datos y colores de vida. De píe al costado del escenario Esteban Peón celebró que Seba toque Gota Madre. Pero para cerrar estas líneas vuelvo a la vereda inicial.


Se habló mucho de lo importante que fueron las veredas en la historia musical de Seba. Siguiendo el camino de su casa cuando era niño podía desembocar en la laguna. En ese trayecto vivía un amigo suyo. Un día ese amigo de la infancia lo invita a merendar. Eso no era muy común. La merienda llegó con chocolatada y facturas. En ese contexto apareció la abuela de su amigo y empezó a decir: "Vieron que se viene la inundación".  Fue la primera vez en su vida que escuchó hablar de la inundación. 


“Ahora de grande sostengo que en cada lugar del mundo hay una primera vez que escuchas algo importante. Esa experiencia forma parte de nosotros. El paisaje no es solo visual sino cultural y por ello escribí un par de cosas sobre estas experiencias”, afirmó. Tras sus palabras aún resuenan como un eco florido en esta pseudo crónica su voz cantando.


Quiero que te sientas cada día

como un río en plena inundación.

Tomando el territorio de tu vida

con nada que te frene el corazón.

 

Quiero que te pares como un árbol

que un rayo no pudo derribar.

Con parte del alma calcinada

con raíces que te vuelven a elevar

 

Comencé estas líneas hablando de plata. Es el dinero quien gobierna nuestro modo de vida, ¿es el dinero quién gobierna nuestros modos de vida? Lo cierto es que hay - cuando hay - oportunidades para elegir dónde gastar: en una entrada a un concierto, en una comida o en una bebida. Sobre el final de la presentación de Seba y Patricio entre el público nos quedamos anudados en la emoción. Florecidos en sonrisas contagiosas. El concierto nos dejó henchidos para salir afuera con la hondura y las ganas de vivir. "El amor es derroche, es exceso. No se puede estar enamorado y al mismo tiempo preservarse, guardar algo, producir, lucrar, invertir, “enriquecerse”. El amor es antieconómico, inflacionario", dice Cristina Peri Rossi. De estas y otras bondades se trata este ciclo, Contame tu canción.



viernes, 8 de mayo de 2026

Los Hermanos Duarte: “Somos fuertes desde la base y la raíz chamamecera”



Facundo y Nazareno son músicos oriundos de Buenos Aires. Vivieron en el interior del Chaco y hacen música desde siempre. Abrieron en la ciudad de las siete puntas Corrientes Norte, hoy un gran refugio de músicos chamameceros de la región. En esta charla repasamos parte de su recorrido y lo que significa para ellos seguir construyendo, aportando y enriqueciendo al chamamé.


Por Paulo Ferreyra



“Nosotros somos tradicionalistas. Nos gusta lo tradicional. Bebimos de esa raíz y esa es nuestra base”. Así, directo y sin vueltas comenzó esta charla que tuvimos tiempo atrás con Facundo Duarte. Junto a su hermano Nazareno hace tiempo están nutriendo al Litoral con su música.


Facundo en acordeón y Nazareno en guitarra hace quince años que tocan juntos. Hacen chamamé desde siempre. Se han presentado ya en escenarios importantes de la región. En esta etapa los acompañan Franco Almirón y Maxi Vallecillos en voces y Agustin Silvera en guitarrón. Son conocidos como Facundo y Nezareno Duarte o Los Hermanos Duarte.


Es música chamamecera entre hermanos. 

Es música chamamecera de raíz tradicional.


Ellos van por un camino que busca la renovación del repertorio desde sus bases. Tienen en cuenta obras que con el paso del tiempo han quedado olvidadas. Hay muchas obras que son poderosas en cuanto a su poesía y a su musicalidad, ellos las están rescatando. Los Hermanos se consideran caminantes. 


Son hermanos y siempre han convivido con criterios parecidos. Saben entre ellos sus gustos y conocen dónde está la apertura del otro para incorporar nueva música. Cada uno hace su búsqueda por separado y después cruzan información. Prueban. En ocasiones funciona y en otras no funciona. Es prueba y error. “En el error también hay aprendizaje”, desliza y hace eco de su proceso musical que es silencioso, cuidado y profundamente respetuoso de la tradición.


El criterio para seleccionar su música es el gusto. Ese placer o deleite trasluce cuando están haciendo música. “Si nosotros estamos contentos con lo que hacemos el público lo percibe y lo recibe de una manera diferente. Es por ahí el camino que hacemos con mi hermano”, agregó Facundo.


Amistad 


El trabajo en conjunto entre los hermanos muestra su apertura y sus brazos fraternos a la amistad. Son cultores de la amistad.  El año pasado los hermanos Marcelo y Hugo Dellamea los invitaron a tocar en La Felipa Verde. En enero de este año - en el cumpleaños de Nazareno - apareció Yamandú Costa para la celebración y tocaron juntos. 


Las puertas de la amistad una vez que se abren permanecen abiertas. Hay en su espíritu algo natural, el sol que entra al hogar sin pretensiones y va regando los vínculos que se hacen naturales en la vida. Hay un acuerdo tácito de pasarla bien y compartir cosas buenas. 


Cuando los Hermanos Dellamea llegaron a su Corriente Norte Facundo comentó que les explicaron que el lugar era chico. Sin embargo, los Hermanos Dellamea “quieren estar en Corrientes Norte”. Hay arte, respeto y honda responsabilidad detrás de esto que bautizaron Corrientes Norte. Es el lugar que ellos escogieron para darle rienda suelta a un sentimiento común que está cultivado por los vínculos y la música.


La fuentes


La escritora y poeta Clara Obligado en su libro Todo lo que crece, naturaleza y escritura cuenta que los búhos antes de emprender vuelo miran hacia atrás. Antes de lanzarse a hacer música los Hermanos Duartes miraron hacia atrás y ahí está la obra de Rudi y Nini Flores, emblemas del chamamé de nuestro tiempo. 


En el presente Rudi Flores comparte y los vio tocar a los Hermanos Duarte. Los ha felicitado públicamente por cómo tocan y por el espacio que han creado para que se reúnan los músicos de Corrientes y la región.


 “El hecho de que a una persona que admiramos le guste lo que hacemos nos provoca un gran regocijo. Ese regocijo nos da más ganas de tocar. En lo personal - desliza Facundo - y creo que también hablo por mi hermano - hacer música es algo que se fue dando de forma natural. Nosotros sentimos hacer chamamé. No buscamos complacer a nadie. La música tiene un efecto importante cuando es hecha de forma natural, eso no debe perderse por el bien de nuestro género”. 


Es música chamamecera entre hermanos. 

Es música chamamecera de raíz tradicional.


Dos chaqueños con un bar en Corrientes


El chamamé fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el 16 de diciembre de 2020. Desde antes y hasta al presente no abundan los sitios para escuchar chamamé en la ciudad de Corrientes. 


Los Hermanos Duarte nacieron en Buenos Aires. En la adolescencia se fueron a vivir al interior de la provincia del Chaco. Su familia se dedica a la gastronomía y así nació con el tiempo poner un bar gastronómico en la ciudad de las siete puntas: Corrientes Norte.


Ellos cocinan y por ello decidieron abrir un bar donde venden comida. Lo clásico ahí son las empanadas. Los amigos fueron llegando. “Este lugar no fue pensado inicialmente como bar para tocar y hacer presentaciones de artistas. Las cosas se dieron de forma natural porque tenemos las puertas abiertas para los amigos. El hecho es que nos gusta compartir y para nosotros es importante recibir a los amigos”, resaltó Facundo. 


Mburucuyá


Este año fue la primera vez que Los Hermanos Duarte llevaron su propuesta a Mburucuyá. Hace mucho que visitan el Festival Nacional del Auténtico Chamamé Tradicional. Es el lugar por excelencia donde se juntan a compartir los músicos de la provincia y del país. “El festival es importante porque trasciende el escenario. Para nosotros siempre ha sido lindo estar presente en todo lo que sucede durante el día en Mburucuyá”, sintetizó Facundo. 


El orgullo y la felicidad se debe a ese trabajo silencioso del músico en el día a día. Ellos escudriñan en el tiempo para buscar el repertorio, lo estudian y ensayan en silencio. “Nosotros estudiamos y ensayamos pero no sabemos cuándo se abrirá un escenario para mostrar lo que hacemos. Faltan lugares para tocar y poder hacerlo hecho en la fiesta de Mburucuyá significó mucho para nosotros. Además, llevamos lo que somos. No existe otra cosa y nosotros llevamos lo que somos”, afirmó Facundo. 


Chamamé


“El chamamé es algo que siempre sentí. En las palabras populares el chamamé hoy es un modo de vida, creo que es un buen resumen. Una vez hablando con un músico y amigo Emanuel Álvarez, pianista formoseño, en un momento conversando sobre chamamé llegamos a la conclusión de que el chamamecero podría vivir únicamente escuchando chamamé. Eso no sucede con otros géneros. Yo mismo escucho otros géneros pero como chamamecero podría vivir únicamente escuchando chamamé”. 


El chamamé genera una forma de transitar la vida. Ya en el tramo final de la charla con Facundo hablamos de Paquito Aranda, Tilo Escobar, Blas Martínez Riera, Mario Tránsito Cocomarola, Rudi y Nini Flores. Músicos que no tuvieron miedo de hacer cosas o incorporar cosas al chamamé. Él músico por momentos se pone fundamentalista, sabe de cuestiones técnicas y pone sobre la mesa lo que está bien hecho y lo que no está bien hecho. 


“Nosotros entendemos y sabemos que tocando entre hermanos hay otra cosa, una comunión distinta. Venimos de familia laburante pero no de músicos. Son trabajadores. Estuvieron con muchos patrones y la mayor herramienta que nos han heredado nuestros padres es la voluntad para trabajar y que seamos nosotros nuestros propios patrones. Una libertad que cuesta tener y sostener”, concluyó. 


Prepotencia de trabajo. La música no es solo técnica sino que también es emoción. Hay algo que transmiten estas nuevas generaciones de músicos que se distingue en la elección del repertorio y en la presentación. Ellos se lanzan a construir para aportar al chamamé. El género está vivo a pura prepotencia de trabajo. 






martes, 5 de mayo de 2026

Presentación del poemario El corazón de la luz

 






Este jueves 7 de mayo, a las 20.30 en el Cecual, el periodista y poeta Paulo Ferreyra presentará su poemario “El corazón de la luz”, publicado  por Halley Ediciones. Lo acompañarán Patricia Galván, Claudia Gatti, Patricio Hermosilla y Librería El Árbol Amarillo.


“El corazón de la luz” es el primer libro de poesía de Paulo luego de participar en diversas antologías. Un poemario que nace de la paternidad, del amor y de la amorosidad de los vínculos. El autor agradece especialmente a Roberta Iannamico por su acompañamiento poético, a Claudia Gatti por la ilustración de tapa, y a su familia, amigos y amigas por el apoyo constante.

"Agradezco infinitamente a mis hijos y a su mamá. A Roberta Iannamico, cuya amorosidad y escritura poética única me acompañaron para cerrar este libro. A la gran artista Claudia Gatti quien con paciencia, trabajo y arte inmenso realizó la maravillosa ilustración de tapa. A los amigos y amigas que siempre apoyaron la escritura, y a la familia", expresó el autor.

"Quiero corresponder al cariño, respeto y admiración que me acerca a Halley Ediciones. Sin su labor este libro no sería posible. Creo que hay que tener sueños y esos sueños hay que trabajarlos. Me apoyo en eso y, de alguna manera, con Halley Ediciones lo hicimos. Salud por ello", comentó.

 

Sobre el autor


Paulo es oriundo de San José, Misiones, pueblo de tierra roja, de árboles frondosos, patios amplios, amigues y familia pegada a la piel. Fue sodero, electricista, pintor y jardinero. Algunas de esas cosas las sigue haciendo. Vendía billetes de lotería también. Alejado de Misiones y radicado en Corrientes empezó la facultad. Cuando era estudiante también vendía diarios. Al finalizar la carrera de periodismo comenzó a trabajar en medios de prensa, páginas webs y diarios.

Tiene dos hijos. Lee. Escribe y hace periodismo cultural. Avanzó y avanza a trompicones. Aún tiene errores ortográficos.

Creó www.ñeepora.com.ar, un blog y revista cultural. Publicó además el libro periodístico “Viracambota, chamamé canción”.


jueves, 30 de abril de 2026

Eugenia Landriel: "Los libros sirven de combustión para elaborar pensamientos propios"





La poeta y psicopedagoga en el día del libro habló sobre su importancia y comentó sobre su obra poética. Eugenia Landriel es de Charata. Es lectora, poeta y psicopedagoga. Lleva publicado tres libros, Vivo pendiente de ser devorada, El último animal del reino y La memoria de los huesos. Además, hace pocas semanas atrás se dio a conocer a los ganadores del llamado a convocatoria de la novel editorial Mracumba, donde Eugenia ganó con su futuro libro La cabeza de Sylvia. En esta convocatoria también resultaron ganadores Brenda Fernández y Leo Guardianelli.

Por Paulo Ferreyra


Fuera el tiempo estaba gris. Dentro la luz brotaba de las palabras. La charla con Eugenia comenzó - después de los saludos cordiales - con la lectura de un poema. Su voz hendía el espacio con una dicción clara, precisa, donde cada palabra estaba acentuada tanto como sus silencios.

El libro más recién que editó es La memoria de los huesos. Comentó que lo empezó a escribir durante la pandemia. Fue un momento icónico para ella, ya que se quedó encerrada con sus libros y ahí comenzó a leer de forma diferente, pudo en ese contexto intervenir físicamente su biblioteca. El libro es una memoria estructural, su "archivero", se expande desde y con el libro de una forma diferente desde entonces.

Los libros

La charla con Eugenia tuvo el marco del Día Internacional del Libro. Al respecto, la poeta sostuvo que los libros son importantes en todos los ámbitos, "sobretodo siguen siendo importantes para la educación. Siguen siendo importantes sobre todo el libro en papel por lo que genera en el proceso de aprendizaje. Además, los libros sirven de combustión para elaborar pensamientos propios. Es un fuego necesario también para la escritura".

En la charla comentó que cuando mira hacia atrás se recuerda desde siempre con las ganas de leer y escribir. En ese marco, siempre sintió que no era la única sino que había otras personas que también sentían lo mismo. Ahora, con sus propios libros en la mano deslizó feliz, "siento emoción y orgullo por ver mis obras publicadas. Me siento acompañada por la confianza que depositan en mí las editoriales, especialmente las independientes. Sostener un libro en la mano me hace sentir parte de la cultura literaria".


Fundamentos de la lectura

Aprovechando su mirada de poeta y psicopedagoga, hablamos con Eugenia sobre cuáles son los fundamentos o los argumentos de por qué es importante la lectura. Ella destacó algunos puntos, por ejemplo la lectura como formadora del lenguaje y la mirada. La lectura permite la reflexión y el pensamiento crítico. Por otra parte, "a diferencia de las pantallas digitales el libro de papel juega un rol importante en el proceso cognitivo de la infancia".

También destacó, "la lectura es importante para sostener la cultura: Si no se lee, no se puede defender ni sostener ideas. La lectura es esencial para empaparse de la cultura y el libro en papel en ese sentido sigue siendo un punto de partida para nuevos lectores".

Recomendación

Cuando terminaba la charla abordamos también la faceta de lectora de Eugenia. Al respecto ella sugirió una lectura, el nuevo poemario de la joven y talentosa poeta Julieta Ramos. Julieta también ha publicado varios libros pero el más recientes es Batallas / portales. La poesía desde tiempo milenarios como una forma de habitar el mundo y tocar las fibras íntimas de la humanidad.






jueves, 23 de abril de 2026

Selva Almada: “Los libros nos hacen pensar de forma abierta”

 


 

Hoy es el Día Internacional del Libro y coincide con la inauguración de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Este año en lugar de un discurso de apertura están invitadas a dialogar Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, también participará María O'Donnell como moderadora. “Esta feria logró que la sintamos nuestra aunque ocurra en Buenos Aires. Se fue convirtiendo con el paso del tiempo en un evento que seguimos también desde las provincias”, expresó Selva Almada.  En esta charla con la escritora entrerriana hablamos sobre su relación con la feria y que tema ineludible debe abordar hoy en la apertura. Además, en este día tan especial escogió dos libros importantes para celebrar el Día del Libro.

 

 

Por Paulo Ferreyra

Foto Helena Margarit Cortadellas

 

 

Bajo el lema La Feria de siempre, como nunca la viste es el gran evento que comienza hoy y se extenderá hasta el 11 de mayo en el predio de La Rural en Buenos Aires. Habrá venta y exposición de libros, encuentros literarios y espectáculos en vivo. En esta ocasión para este día en torno al libro charlamos con una de las protagonistas de la apertura- Selva Almada.

 

 

Cada 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro. Selva Almada nació en un pueblo de Entre Ríos, publicó los libros de El viento que arrasa, Chicas muertas y No es un río, entre otros textos. El más reciente es Una casa sola. En esta charla comentó que celebra el día del libro. Recordó que empezó siendo lectora desde chica y después fue derivando a la escritura.

 

 

“Que haya un día para celebrar el libro me parece buenísimo”, afirmó Selva. “Siempre será una excusa para que las librerías celebren. En mi caso en Salvaje Federal vamos hacer una movida especial, sobre todo en este contexto donde es difícil y complicado sostener una librería independiente. Hoy el poder adquisitivo bajó muchísimo y los libros se encarecieron otro tanto. Cualquier oportunidad para volver a hablar del libro es buena y hay que celebrarla”.

 

Apropiación

 

La Feria Internacional del Libro celebra su 50 edición. El paso del tiempo hizo que lectores, lectoras, escritores y escritoras la sientan propia. Selva Almada es de Entre Ríos. Tiene un recuerdo vago de haber ido con el colegio secundario a Buenos Aires a la Feria del Libro. Recordó que siempre se habla del tema. A fines de los años 90 o principios de los años 2000 se mudó a Buenos Aires. Desde entonces va de forma asidua, antes como lectora y ahora como escritora y lectora.

 

Más allá de algunas polémicas que se generan en torno a la feria ella considera que logró instalarse como un evento que se tiene en cuenta en el resto del país. La primera vez que fue como autora a presentar un libro fue entre en el 2005 o 2006. Después la invitaron a los diálogos de las provincias. Ahí compartimos espacio con la poeta y escritora Liliana Bodoc. Liliana ya era una escritora muy conocida en aquel momento. Una persona muy amorosa y muy amable. Selva evocó aquel encuentro, “estaba muy nerviosa por esa charla y recuerdo que Liliana fue muy tranquilizadora antes de empezar. Después salió todo bien”.


 

 

— Hoy vas a estar inaugurando la 50 Feria Internacional del Libro junto a Gabriela Cabezón Cámara y Leila Guerriero, ¿Cómo te sentís? ¿cómo estás viviendo esta presentación?

 

 

— La verdad es que a mí me gustó y me alivió bastante que me invitaran en un formato compartido. Creo que si me hubiesen convocado a escribir el discurso inaugural hubiese sentido bastante vértigo. Es un lugar importante y en los últimos años siempre los discursos inaugurales tuvieron repercusión: El de Claudia Piñeiro cuando dío su discurso y era la época donde estábamos peleando por la legalización del aborto. Después hubo grandes discursos de Rita Segato u otro año cuando estuvo Guillermo Sacomano, quien había instalado el tema del trabajo del escritor como un trabajo que debe ser remunerado. En los últimos ocho o diez años los discursos concentran mucha atención.

 

 

Ahora decidieron hacer algo distinto con la excusa de los 50 años de la Feria. Este año cambiaron la modalidad, en lugar de que haya un discurso habrá una conversación entre las tres, con Gabriela y Leila, además contará con la moderación de María O'Donnell.

 

 

— Hablamos de discursos importantes que hubo en esta feria. Teniendo en cuenta que estarán en un conversatorio, ¿si tuvieras que elegir un tema que te preocupa y que deben hablar o abordar cuál sería?

 

 

— Un tema ineludible te diría que es el enfrentamiento que tiene el gobierno de Milei con la cultura, con los escritores, con las escritoras, con músicos y con artistas en general. Hay una especie de inquina con el sector de la cultura desde el gobierno. Sumado a eso la cantidad de planes que se recortaron, por ejemplo el programa Sur, que en los últimos dos años se habló mucho de la quita tremenda de recursos que pasó a tener solo el 3% de su presupuesto.

El programa Sur en los últimos quince años había sido súper exitoso. Entre sus logros está el hecho de que se conozca la literatura argentina en el resto del mundo. Era realmente un programa muy importante. Además, de otros programas que se recortaron y se siguen apagando. Por ejemplo, el premio de poesía Alfonsina Storni no existe más. El premio de novela Sara Gallardo no existe más. Es necesario hablar de la crisis tremenda en la que estamos arrastrados por este gobierno que toca a la cultura y a quienes trabajamos la cultura.

 

 

— Habría que agregar el vaciamiento al Fondo Nacional de las Artes

 

 

— También, que está pero no está. Está sin espíritu. El instituto de teatro y el Incaa. Hay muchísimos artistas que han sufrido recortes y vaciamientos. Quienes trabajamos en la cultura, quienes somos trabajadores de la cultura seguimos generando cosas porque lo peor que podemos hacer en este marco es dejar de trabajar.

 

 

El modelo económico responde a una ideología que creo que quienes estamos en el sector cultural no adherimos de ninguna manera. En ese contexto hay que ver también que el avance de las nuevas derechas no solo atañe a la Argentina sino que es una situación a nivel mundial.


 

 

— En ese avance de la derecha hay un discurso violento. El vaciamiento en espacios culturales es violencia, ¿La contracara de este contexto es la lectura?

 

— Creo que sí, por lo menos es mi experiencia como lectora. Siempre me ha pasado que los libros y la lectura han hecho de mí una persona mucho más abierta, mucho más receptiva y de mundos expandidos. Acá lo que se trata es de cercenar toda cosa que se oponga o que sea distinta o que piense diferente a quienes nos gobiernan.

Siempre en las dictaduras y en las tiranías lo primero que se ataca es al libro. La quema de libros, la prohibición de libros, la censura y lo hacen porque saben que ahí hay siempre un material muy poderoso para que las personas pensemos mucho más abiertamente. Los libros nos hacen pensar de forma abierta.

 

 

— Volviendo a la feria, ¿cuál es el aporte que hace en pos de los lectores?

 

 

— La feria es un espacio abierto, visitado en general por mucha gente que de repente no son lectores de tiempo completo, pero van a la feria del libro. Quizás es la excusa para pasear y mirar libros, pero siempre algo se terminan llevando. En la feria hay muchas charlas con escritores y escritoras interesantes para ir a escuchar. Esas cosas ayudan a la lectura.

 

 

Además, está el hecho de que durante tres semanas se habla de un evento de libros me parece que algo queda en el aire. Esa sensación de que ahí hay algo que es interesante y que promete cosas.

 

 

Después, hay que tener en cuenta que no le vamos a pedir a un evento que sucede una vez al año que haga todo el trabajo. En otros momentos el Estado Nacional estimuló muchísimo la lectura y ahora todo está vaciado. Aunque hay que reconocer que todavía quedan experiencias de lectura en las escuelas. Las docentes y los docentes siguen haciendo es trabajo de mediación y promoción de lectura.

 

 

Además, hay que tener en cuenta que estamos en un mundo complicado donde cada vez se hace más difícil encontrar el tiempo para la lectura. Es algo en lo que debemos seguir trabajando tanto quienes escribimos como quienes enseñamos y también las familias. A veces escucho gente que dice, "mi hijo no lee nada". Entonces una pregunta, ¿pero vos lees?. - no, te responden. No tienen tiempo. Entonces, si el chico no te vea vos con un libro y no sabe que es un libro qué le estamos pidiendo.


 

 

— ¿Cómo era eso en tu entorno familiar?

 

 

— En mi familia, más allá de que no eran grandes lectores, pero mis padres siempre andaban con sus libros. Mi viejo leía mucho la revista con historias como D´artagnan o El Tony. Mi mamá se iba con una novelita a dormir la siesta o a la noche antes de dormir leía algo. Libros había. Veía gente leyendo y entonces si ves a las personas que viven con vos en tu casa, las personas más grandes que vos, a tus padres, a tus tíos, no sé, a tus abuelos, gente que tiene algún tipo de influencia en vos cuando sos chico o chica haciendo algo muy entretenido querés hacer lo mismo. Así fue el contexto de mi infancia, veía gente muy entretenida con esos manojos de papel en la mano.

 

 

— Hablamos de Salvaje Federal, ¿cómo está la librería?

 

 

— En la librería estamos con las mismas dificultades que la mayoría de las librerías en el país. Se venden muchísimo menos cantidad de libros que hace tres, cuatro o cinco años cuando abrimos. Estamos todo el tiempo buscándole la vuelta para atraer más gente a la librería. Por ejemplo, hoy hacemos un evento con algunos libros que recomendamos y algunas promociones. Convidamos un vino, proponemos alguna lectura, invitamos autores a leer o hacemos presentaciones de libros. En el espacio hay talleres de escritura y de lectura. Tenemos un club del libro que funciona por suscripción. Estamos todo el tiempo haciendo cosas para vender libros y para seguir promocionando una literatura que por ahí no se conoce tanto.

 

Muchas de las cosas que ocurren fuera de Buenos Aires se conocen poco porque son editoriales pequeñas e independientes. Editoriales que no tienen una gran estructura publicitaria ni logística.

 


Trabajamos para acercar a editoriales que están en distintos lugares del país a un público de todo el país, no solo de Buenos Aires. Por ejemplo, hay libros que no llegan a Buenos Aires pero tampoco llegan a la Patagonia o al norte. Sin ir más lejos tenemos dos editoriales de Resistencia, de Chaco, una es Literatura Tropical y la otra es editorial Contexto. Ahora estoy muy fascinada con la obra Alfredo Veiravé, la edición que tenemos del poeta es de Contexto. Creo que no hay otra edición dando vueltas. Además, contexto publicó la poesía reunida de Claudia Masín, un libro que vendemos un montón. En Salvaje Federal tenemos un catálogo muy amplio. Hacer conocer esos sellos, hacer que se conozcan por fuera de la zona donde se publica o de la región donde se publica es un poco nuestro trabajo.

 

 

La zona litoral

 

La obra de Selva Almada siempre transcurre en el interior de la argentina. Ella afirma que se siente parte de una tradición que es la tradición de la literatura litoral. “Esta región tiene autores enormes que yo admiro muchísimo como Juan L Ortiz, Madariaga, Veiravé, Emma Barrandeguy, autores que han hecho de la zona, a mí me gusta llamarle la zona litoral, algo muy importante a nivel nacional”, afirmó.

 

Son muchos los autores y las autoras de la región que han escrito antes que ella. Autores y autoras que ella cuenta que admira, respeta y lee. Ahora para muchos de nosotros que somos lectores ella también forma parte de esa vertiente de agua viva que admiramos, respetamos y leemos.

 

Hay una imagen de un poema – de una poeta de la región – que dice que en el hueco de su pecho puso un puñado de tierra. Ahí mismo hundió la raíz de una enredadera. Pasó a ser un árbol. A ese árbol hoy lo riega el sol y la lluvia. En el día del libro le pedí a Selva Almada que escoja dos libros para celebrar este día, uno suyo y otro de uno escritor o escritora. Eligió el libro que acaba de publicar, Una casa sola. “Una casa sola es la última novela que publiqué. Salió hace un mes. Creo que celebraría con ese libro porque me gustó mucho escribir y porque trabajé mucho para encontrarle la vuelta durante muchos años”, afirmó.  El segundo libro que eligió fue La piel de caballo de Ricardo Zelarayán.  Vuelvo a la poesía de Estela Figueroa. Los libros y la lectura son una enredadera infinita donde un libro nos llevará siempre a otros libros y a otras lecturas. ¿y si somos también árboles regados por el sol y la lluvia?