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viernes, 20 de febrero de 2026

María Fernanda Ampuero: “Recomendar libros es una cosa urgente y hermosa en este tiempo”


La escritora ecuatoriana realizó una curaduría especial de lecturas en el segundo semestre del 2025. En esta entrevista cuenta cuáles fueron y cuáles son sus temas de interés, las escritoras contemporáneas que está leyendo y lo que significa para ella recomendar libros. “El formato de ser libreras por un día me parece que es algo que deberíamos hacer más de seguido. Nosotras estamos todo el tiempo leyendo. A mí me sirvió para compartir amores, amores lectores, amores por libros y amores por autoras. Hay gente brillantísima a la que hay que seguirle la pista”, afirmó. Niñez, adolescencia y maternidad, son algunos de los temas que abordamos en la charla. Claro, aprovechamos para hablar también de Visceral, uno de sus libros más importantes publicado en el último tiempo.


Por Paulo Ferreyra


Hay múltiples formas para llegar a un libro. Por ejemplo, seguir las recomendaciones de María José Navia (Chile) o de Flavia Pittella (Argentina), entre muchas otras influencers que hoy nos hablan de libros en redes sociales. También hay varios Clubes de Lecturas, uno de ellos es Escape a Plutón. Tienen tres tipos de suscripciones al mes, una de ellas es la suscripción Nave que ha sido curada por grandes escritores y escritoras como Alejandro Zambra, Gabriela Cabezón Cámara, Claudia Piñeiro, entre otros.

 

En el segundo semestre del 2025 la curadora de la suscripción Nave fue María Fernanda Ampuero. La escritora y periodista ecuatoriana es autora de los libros Sacrificios humanos, Pelea de gallos y el más reciente, Visceral. Ella es una de las grandes referentes de la literatura latinoamericana. Es una lectora voraz y gracias a sus recomendaciones los suscriptores vivimos seis meses increíbles de lecturas. Su selección fue bajo el título de Las furias. Hace una semanas atrás hablamos por teléfono y contó cómo fue su experiencia, qué la movió a escoger cada libro y claro, también hablamos de Visceral.

  

— ¿Qué significó para vos ser la curadora de este escape a plutón?

— Fue hermosísimo este trabajo. Además, vi las curadurías de escritores y escritoras que habían pasado por el club y son personas que admiro mucho. Los videos eran muy naturales y eso me pareció que era un espacio de paz. En medio de todo lo que vivimos en el mundo, ver a autores y autoras recomendar libros a otras personas es muy bueno.  

Siempre que hablas de tu obra hay un elemento un poco tensionante. Porque cuando se hace eso hay una responsabilidad de explicarte a ti misma. Pero hablar de lo que te apasiona es algo muy hermoso. Me encantó el formato. Me encantó la propuesta y me encantó la frescura. Además, recomendé los libros que fueron y siguen siendo importantes para mí.

Las personas que han sido parte de este proyecto somos lectoras en primer lugar. El hecho de que podamos hablar un poquito de esos libros, que podamos ser como una especie de libreras, con palabras cándidas, tranquilas y nada académicas, simplemente contar por qué nos gustó un libro es hermoso. Recomendar libros es una cosa urgente y hermosa en este tiempo.

Recomendar libros me parece que es algo que deberíamos hacer un poco más seguido. Nosotros y nosotras estamos todo el tiempo leyendo. A mí me sirvió para compartir amores, amores lectores, amores por libros y amores por autoras. Hay gente brillantísima a la que hay que seguirle la pista.

Parte de los libros que seleccionó María Fernanda para Escape a Plutón. 

  — En ese sentido - en ese seguirle la pista - todas las autoras que recomendaste están vivas y algunas con primeras publicaciones en novela muy potentes.

 — Mis recomendaciones fueron de gente viva, de gente joven, gente a la que hay que seguirle la pista si no la conocías. Eso me parece una posibilidad muy bonita. Veo a veces cuando en una feria a la gente le preguntan qué está leyendo y hablan de escritores lejanos o que están muertos. Hay una pose en esas recomendaciones. En mi caso, hace rato que rompí con la academia y en verdad me interesa que la gente recomiende cosas que entienda y que disfrute. Me parece importante abrir camino. 

 — Las Furias se tituló la colección de libros que recomendaste, ¿por qué?

 — Creo que las lecturas que en general me han marcado y que me han hecho la persona que soy tenían un elemento de furia. Pienso en un libro como El fantasma de Canterville, que fue un libro muy importante para mí de pequeña. El fantasma está furioso porque no se lo respeta, porque no logra su cometido en la vida que es asustar a la gente. Está furioso porque se lo toman como una burla o como un hazme reír. Ese ser que debería dar miedo de pronto se convierte en algo molesto y ridiculizable. Pienso en otros libros, El extranjero de Albert Camus o Claus y Lucas Agota Kristof, son libros importantes que tienen elementos de bronca en los personajes.

Siento que la furia es un motivo literario que para mí siempre es muy importante. Probablemente porque soy una mujer ecuatoriana nacida en los ´70. A nosotras nos enseñaron que tenemos que manifestar un rango muy limitado de emociones. En ese contexto no podemos manifestar nuestra furia. 

Sin embargo, desde un tiempo a esta parte hay un montón de mujeres que han encontrado en la furia, en la furia directa y en la furia asesina un canal de expresión. No me refiero a esa furia contenida y callada, como pesarosa de las mujeres que nos antecedieron. Por ejemplo, Silvia Plath, ahí hay una furia salvaje, latente en esa tristeza y en ese pesar de ella.

Hoy hay mujeres que se quitaron todas las máscaras. Estoy pensando En el cielo de la selva, un libro furibundo que no se guarda nada, que la selva es un personaje femenino y es caníbal. Pienso en Mónica Ojeda, una escritora que tiene no solamente en el tema sino en el lenguaje una exploración furiosa de maneras de decir lo que siempre se ha dicho y que suene nuevo.

 

“La niñez es el momento definitorio”

Los libros que recomendó María Fernanda Ampuero trataron de niños, niñas e infancia. “La niñez es el momento definitorio. Es el momento en el que el ser se convierte en una cosa o en otra. Es el momento en el que los traumas se instauran en las cabezas y te van a perseguir el resto de tu vida”, explicó. 


 

Sus seis libros estuvieron enfocados sobre infancias. Más aún, en niñas y adolescentes. Hace un tiempo María Fernanda publicó la antología Dantescas, cuentos de mujeres que descendieron a los infiernos. Ese libro la acercó a muchas escritoras con las cuales tiene la misma obsesión, son escritoras que abordan el tema de la primera adolescencia y de la niñez como punto de quiebre.

 

Además, cabe aclarar que a María Fernanda como a las escritoras que lee le interesa la maternidad. Tema infinito. “Siempre digo que nos vendieron que los temas universales de la gran literatura universal eran la guerra, la muerte, el ser, ¿no? En cambio, la maternidad no era tama. Yo no he estado en una guerra e imagino que tú tampoco”, me interroga y hace un silencio. Le respondo que no. No he estado en una guerra.

 

“Claro, en cambio, tú y yo hemos sido paridos por alguien”, continúa. “Para bien o para mal, ausente o presente o hiperpresente nos ha marcado y nos marcará todas las relaciones que vamos a tener en nuestra vida. Seamos padres o no. Claro, el tema es que cuando se habla de maternidad se asume que hablamos de nosotras teniendo hijos. Sin embargo, nosotras hablamos de la madre como ser omnipresente en nuestras vidas, tanto hombres como mujeres, tanto si la tenemos como si somos huérfanos”. 

 

Muchas autoras están escribiendo y aún falta por escribirse mucho sobre maternidad. La figura de la madre es inabarcable. Es inabarcable completamente y será una figura central en la literatura. 


 

¿Y si hablamos del 10 %?

 

En sus recomendaciones María Fernanda salió de la obviedad. Los libros que eligió eran nuevos o relativamente nuevos.  “Estas escritoras son importantes para mí”, agregó. “Hay una cosa muy importante aquí y es que estas escritoras están vivas, son jóvenes y el hecho de que se vendan sus libros implica que van a recibir unas regalías que les van a permitir escribir más libros.

 

— Estás hablando de plata.

 

— Directamente. Si. Estoy hablando de plata. Hay autores y autoras que no necesitan plata. Pero las editoriales y las autoras que publican estos libros que recomendé son pequeñas. En el caso de Elaine, no me acuerdo cuál es la editorial en Argentina pero es una editorial independiente. Los libros de Monica Ojeda o de Yuliana Ortiz Ruano. Ellas merecen visibilidad.  Para mí esto es importante. 

 

Estamos vivas. Necesitamos el dinero. Las editoriales también necesitan el dinero y hay que apoyarlas. Hoy hay gente que a través de sus escritos está leyendo el espíritu del tiempo y lo está transformando en literatura. No hay que ser egoístas porque la lectura si algo no es es egoísta. 

 

— Ya que estamos hablando de plata, ¿por qué crees que hay autores y autoras que no debaten sobre este 10 % que les corresponde por derecho de autor o autora?

 

— Fíjate cómo este tema lo tocamos las que no somos éxitos de ventas. Autoras que somos de nichos. Sé que mi literatura no será puesta en un boulevard para anunciar lo nuevo de María Fernanda Ampuero. No soy ese tipo de autoras. 

 

En esta lucha necesitamos las voces de la gente que sí sale en la publicidad de las librerías. Ahí hay un ejercicio de empatía que creo que debería salir de estas personas. Hay autores y autoras que publican en editoriales todopoderosas o monstruosas que han hecho conglomerados de un montón de otras editoriales. 


 

Ahora te pregunto a vos, ¿de qué sirve que María Fernanda Ampuero pida que se suba el porcentaje que reciben los autores y autoras? La pregunta que habría que hacer en realidad es ¿de qué viven las escritoras? Nosotras necesitamos que las escritoras que venden muchos libros aborden estos temas. Además, hay una idea un poco judeocristiana de no mezclar el dinero con el arte, como que es algo impuro, es algo que solo se puede permitir hablar alguien que tiene dinero, qué paradójico.

 

Entonces, ojalá las grandes best sellers miraran para sus compatriotas en Colombia, Argentina, Chile, Perú, en todas partes y digan, "Bueno, voy a abrir este, como dicen en España, voy a abrir este melón y voy a decirle a mi editorial que tiene que subir el porcentaje. Es la única manera de que haya un cambio.

Las escritoras y los escritores no tenemos sindicato. Si miramos la historia, los sindicatos con la revolución obrera consiguieron derechos, vacaciones y horas extras pagas. En soledad no se consigue nada.

Pero lo que vemos es que hay un montón de gente que no quiere hablar. Eso sucede porque están bien económicamente. Yo hablo de estos temas porque quiero que la gente siga escribiendo y quiero que el hecho de dedicarte a la literatura no sea un privilegio. 

Si escribir es un privilegio van a faltar voces de mujeres afro, de mujeres indígenas, de mujeres que vienen de sectores marginalizados o de personas que no han podido acceder a una educación de calidad. Es ridículo el esfuerzo que significa frente al pago que recibes.


Visceral


Después de unos epígrafes, el libro Visceral de María Fernanda comienza así: “Recurro a la literatura / como siempre que no puedo entender algo”. Más adelante agregará, “no tiene idea del esfuerzo que me significa cada cosa, escribir estas palabras, escribir cada palabra. Ser”.  

En el 2024 publicó este libro Visceral. Un libro directo. Es totalmente diferente a sus libros anteriores. En este libro la escritora y periodista se desgaja en cada palabra. En sus páginas es todo lo sincera que se puede ser frente a un espejo, hace todo eso y lo comparte. 

“Siempre que lanzas un libro hay mucho miedo. Tengo además el síndrome de la impostora”, describe y su voz se volvió aún más pausada, reflexiva. 

Ahora que ha pasado el tiempo ella se dio cuenta de que el libro es un bálsamo para mucha gente, para muchos lectores y lectoras sobre todo. Fue y es un libro que abraza.


 

“Encontré lectoras que han sido suficientemente generosas y desprejuiciadas como para poder ver más allá de si es literatura o no es literatura, si este es un libro de memoria o si es crónica. La respuesta de la gente es que no me importa el género. Me importa el texto”, destacó.

La gente que se le acerca a María Fernanda para hablar, los periodistas, las periodistas, los lectores y las lectoras le han dado amor, una ternura y ella los ha recibido y abrazado a todos y todas. 

“Ni en mi más loco sueño imaginé que el resultado iba a ser que la gente se mostrara tan visceral conmigo”, agregó. “Nunca pensé que iba a ser un efecto espejo tan brutal y tan doloroso. Si te das cuenta es un libro de una serie de destrucciones a una niña, formas de destruir a una niña y a una mujer que siguen ocurriendo, que se siguen repitiendo en niñas y mujeres de todas partes del mundo, en distintas sociedades, más desarrolladas, menos desarrolladas pero sigue estando ese dolor casi a flor de piel”. Este libro tiene un apéndice infinito que se extiende en historias de chicas, jovencitas o gente muy mayor, en un taller de lectura conoció la historia de una señora de casi 90 años.

María Fernanda en la charla reivindicó su oficio como periodista. Por dos razones, porque nos hace tener los pies sobre la tierra y porque en el oficio perdemos toda pretensión de ínfulas. “En periodismo hemos visto demasiadas cosas como para creer o ir detrás del éxito literario. Todo lo que sucedió después de Visceral ha sido mágico, ha sido doloroso como te decía porque certifiqué que sigue pasándole a la gente todo esto y que vivimos rodeados de dolor, disfrazado de vida normal”.

Todo lo que está pasando con la publicación de su libro ella se muestra agradecida. “Estoy agradecida porque a pesar de mi síndrome de la impostora, mis ángeles que son mi editor y mi agente insistieron que este era un libro importante y que era un libro que yo tenía que publicar. Les agradezco a ellos porque creen más en mí a veces más que yo misma. Tú no sabes lo inmenso que es cuando alguien destina su dinero que gana con mucho esfuerzo a comprar una cosa que hiciste tú”, cerró.

María Fernanda Ampuero hizo un libro distinto. Realizó una curaduría de lectura única. Puso en escena el mapa literario del centro al sur de América. Los libros son compañía y gracias a ella tenemos buena compañía por delante. 


viernes, 13 de febrero de 2026

Spinetta, el combustible del Jardín de gente

 

 


El 23 de enero es el Día del Músico Argentino. Desde hace siete años en Corrientes se realiza el
Festival Música del Jardín de Gente. Este año en torno al festival trabajaron cerca de cien personas entre músicos, cantantes, técnicos y responsables de la logística desplegada en el Patio del Espacio Mariño. El festival se realizó a fines de enero y allí charlamos con Ale Marasso, Ceci Mutio, Gabo, Juan Manuel Tannuri, Tomi Courtis, Isa y Emilio Del Guercio. "Me fascinan muchos artistas. Pero en Spinetta hay una forma cósmica que me atrapa. Veo en él una genialidad única. Es un mundo que abre puertas de forma permanente", agregó.


Por Paulo Ferreyra /// Editor - Facundo Binda

Fotos - Que sea Rock

El Espacio Mariño en Corrientes volvió a ser escenario del 7° Festival Música del Jardín de Gente. Fueron dos días muy intensos. Pletóricos de música y poesía. “Este año aumentamos la apuesta del festival. Por eso tuvimos que cobrar una entrada. Estamos muy agradecidos a todos por estar y acompañarnos. A muchos músicos tengo que agradecerles por estar acá. Empiezo por Juanma Tannuri, es una pieza clave del festival y quiero agradecerle públicamente por estar este año”, deslizó Ale Marasso en el inicio de la primera jornada.

 

Además de ellos dos como piezas claves del Festival, estuvieron Ceci Mutio, Tomi Mutio, Tadeo Moran, Rocío Lens, Ángel Díaz, Nico Anocibar, Mahi, Karaya, Billy Fernandez, Felipe Fernandez, Enzo Dure, Juani Fleitas, Gabo, Julian Scofano, Joel, Yaya, Vicky Porfiri, Nicolas Ingold, Isa Insa, Pablo Getzrow, Ivan Luque, Ianis Ian, Leo Budzovsky, Nat, Pablo Delvalle, Tajy, Avalos, Tomi Barrios, Euge Regúnaga, Gime Torn, Nico Frank, Juan Mateo, Chuki Acevedo, Aletito, Ivan Marieff, Puchito, Franco Vg, Tomi Courtis, Gabi Cabral, Laureano, Leo Tabu, Kevin Delbon, Maxi Fagetti, Ema Sanauria, Ceci Baez, Wini Harvey, Lalo Aguilar, Mane y Coro Del Jardín De Gente.

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

En una crónica de un festival tan potente y jubiloso, es difícil hablar qué pasaba en cada tema o que reacciones despertaban algunos temas. Para quienes estuvimos ahí nos quedaron resonando diferentes temas o varios temas. Quizás como muestra pueda comentar que mientras en el piano destellaban los acordes de Alma de diamante, entre el público se suscitaban los sapukái. Sí, un tema de Spinetta hacía que la voz del cuerpo se expresara.


 

Entre el público se alzaban diferentes voces. ¡Vamos profe! Sapukái de nuevo y después silencio, un mutismo que permitía que los presentes nos empapáramos de cada oración. “Aunque tu decisión una lágrima haga caer, sos alma de diamante. Sos alma de diamante”.

 

Para algunos la festividad se redobla. Isa, por ejemplo, hace dos años seguidos que festeja su cumpleaños en pleno festival. “Lo celebro cantando con gente linda y talentosa. Es un gran regalo”, afirmó. Ella cantó varios temas, entre esos estuvo Ilumina mis ojos con el Coro del Jardín de Gente.

 

Llueve con sol. La música riega. Entre el público se despiertan expresiones como Bueno, Hermoso, Belleza, Bravo. “Esto eleva el alma y el espíritu”, me dice alguien mientras bebemos algo. En el Patio hay mucha gente joven. Tanto en el escenario como en el público. “La sensibilidad es importante. Pienso que para hacer artista hay que ser vulnerable y abrir el corazón”, desliza una cantante en el escenario, tras un silencio breve una guitarra larga los primeros acordes de una canción – poema.

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

Uno de los tecladistas que participaron fue Francisco José Ríos. Muy joven. Él comentó que este año se sumaron más músicos y músicas a esta propuesta. "Internamente dentro del Festival se ha formado una comunidad", confesó.

 

Una de las características del festival es la juventud. Muchos incluso no vieron a Spinetta en vivo. Al respecto Francisco dice que eso es normal porque muchas veces oyen la música que tienen sus padres, y de la memoria viva sobre los músicos que marcaron una cultura en nuestro país. Hay gente que escucha a Mercedes Sosa, Jorge Cafrune, entre otros. "Parte del hecho de construir algo nuevo es revisar el pasado de la música", advirtió.

 

Francisco viene de una amistad con Ale Marasso. Tocó el año pasado. Este año para él fue un gusto volver porque siempre es un "desafío. Hay temas difíciles de hacer y eso es estimulante", agregó. "En este festival cada artista puso todo para hacer y brindar un buen show. Hay artistas muy buenos. Uno de los momentos que me interpelaron fue el repertorio del coro, fue un momento solemne".

 

Suena un teclado. Los acordes de una guitarra se amplifican. Algunos murmullos se alzan en distintos espacios del Patio del Espacio Mariño. "Gracias por estar acá en el Jardín de Gente. Esto es en definitiva un montón de músicos muy talentosos, son mis amigos y estoy agradecido por su presencia. Es muy lindo estar acá haciendo esto. Los aplausos también son para ustedes por acompañarnos", les dijo Ale Marasso desde el escenario a los presentes.


 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

 

Ale volvió este año a invitar a una gran cantante. Ceci Mutio tuvo participaciones individuales y dirigió el Coro. Esto se sumó al festival y en cada nueva edición sigue creciendo. Ceci recordó las primeras ediciones en Lo de Mari, un espacio cultural que ya no está en Corrientes. Contó que después del fallecimiento de Rodrigo Galarza se comenzó a trabajar en hacer arreglos corales sobre el repertorio de Spinetta. Lo de los arreglos es una idea que comparte Ale Marasso con Billy Fernández. Hace dos años aparecía por primera vez el coro en el festival y en esa ocasión Ceci fue coreuta.

 

Después de aquella primera irrupción del Coro la dirección del mismo pasó a manos de Cici Mutio. "Agarré las riendas el año pasado. Las obras ya estaban pero este año sumamos un tema más, Ilumina mis ojos", contó la cantante y compositora. Al mismo tiempo agregó que muy rápido se puso a trabajar para convocar la gente. Los arreglos de los temas lo habían hecho Billy y Tomi Mutio.

 

"Este año quería que hubiera más cantantes. Hubo gente que también se acercó y me dijeron que querían estar. Personas que tienen experiencias, otros que no leen partituras y otros que por primera vez armonizaban con otras voces en un coro. Hicimos muchos ensayos y trabajo duro para que todo salga lindo", destacó. Hubo mucho trabajo, mucha energía y muchas horas puestas para que todo salga de la mejor manera.

 

"Todo salió hermoso. Hermoso", subrayó Ceci y su voz se volvió dulce, musical. "Para nosotros era muy importante que salga bien. La voz es un instrumento que tiene sus fluctuaciones y que está condicionado al momento. A pesar de los ensayos que haya en el momento pueden pasar cualquier cosa. Nosotros estuvimos desde temprano concentrados, vocalizando y conectados, porque el grupo es muy lindo".

 

El repertorio del Coro puso un tinte especial durante el festival. Mientras cantaban despertaron emociones en el público. El silencio se expandía como un manto que abrigaba al coro de voces. Ese número artístico dejó un momento solemne. Complementó el gran marco del festival.

 

"Hay muchas propuestas del festival que nos invitan a descubrir temas y discos de Spinetta. Eso es lo que hace grande su música. Nosotros seguimos descubriendo cosas de una generación que no es la nuestra", agregó Ceci. "Creo que muchos coincidimos en que su cosmovisión, su lenguaje y la música que hacía nos conmueve. En lo personal me gusta la etapa spinetteana del 2000 pero si voy para atrás también me gustan muchas cosas", cerró. La autogestión y el carácter de una mirada de hacer música desde los jóvenes primó en esta edición. Ceci también hizo temas individuales, su versión de Parlante fue de mucho vuelo.

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

Tomi Courtis agregó que es un sentimiento hermoso ser parte de este festival. "Estoy desde el primer momento. Fue en un cumpleaños cuando Ale quiso hacer un homenaje a Spinetta. Desde ese momento estamos todos involucrados con Tomi Mutio, con Ianis y muchos más. En aquel momento estaba Rodrigo Galarza. Ser parte de esto es un sentimiento hermoso. Acompañar a Ale y acompañar también este sentimiento colectivo de lo que siente la gente por el flaco multiplica las emociones”.


 

Desde aquella primera edición del Festial Tomi su labor en el Festival fue encargarse del sonido de las teclas. También se ocupó del sonido en general. Este año destacó que descansó un poco ya que Leo Tabú hizo un gran trabajo en el sonido. El músico contó que de los temas que interpretó le gustó mucho Donde no se lee, del disco Los ojos de Spinetta y Los socios del desierto.

 

Por su parte el joven saxofonista Gabo expresó que ser parte del festival es algo muy importante. “Es muy lindo. Soy un fanático acérrimo del Flaco. Soy fanático desde hace mucho tiempo y estar acá me toca el corazón. Me encantan todos los temas de todos los proyectos que tuvo el Flaco.

 

Gabo toca el saxo y explicó que es muy difícil hacer temas de Spinetta desde el saxo. "Es dificilísimo", aseguró y suelta una expresión de asombro donde sus ojos se encienden tanto como los dos rayos de sol. "Es difícil porque nosotros tocamos en Banda Spinetta, y Banda Spinetta en vivo usaba el saxo pero no en los temas que están grabados en los discos. Así que tuvimos que hacer adaptaciones. Metimos muchas improvisaciones. Me costó mucho pero lo pudimos hacer y lo sacamos adelante”.

 

Cuando le pregunto a Gabo qué es lo que más le gusta del Flaco suelta una palabras como diciendo, ¿qué me estás preguntando? Sin embargo no se achica para nada y me responde, "me gusta su música, su filosofía y su forma de ver la vida. Escucharlo hablar; siempre me llegan sus palabras. Me gustan muchos temas".

 

Mientras hablamos se repite el mantra de comunidad. Pasa alguien y saluda, se abraza y sigue. Un pase de mano o un beso, vuelve otro abrazo. Gabo regresa a mí y afirma sin titubear, "esto es lo que sigue generando el Flaco. Él falleció cuando yo era muy chico. Tenía cuatro años cuando falleció el Flaco. Pero a mí me alegra ver la influencia que sigue teniendo hoy en día. La cantidad de músicas que se organizan para estar en este festival. La cantidad de gente que hace lo mismo para acompañar o simplemente venir a escuchar a Spinetta". El interpretó, entre otros temas, Donde está topacio.

 

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

Los músicos juegan con los sonidos. Amasan sus instrumentos. Algunos llegaron con hinchada propia. Los músicos acentúan algunas cuestiones de cada tema haciendo la versión original. Las variantes de los vocalistas pusieron de relieve la poesía. Hubo pasos muy lúdicos como la participación de Pablo Delvalle. En otros casos, la sola presencia de Tajy sobre el escenario ya despertaba aplausos antes de escuchar el primer acorde, una marca ya registrada en la música del chamamé interpretando a Spinetta.

 

Aplausos y lluvia de aplausos. Los aplausos, las ovaciones y expresiones como “qué lindo”, “belleza”, “vamos Ceci”, “grande Tomi”, entre otras, regaron varios momentos de los dos días de concierto. Durante las pequeñas pausas, que ocurrieron cuando después de la primera parte de los shows en El Patio se pasaba a Sala, el alboroto gozoso de voces se alzaba por todos lados. De a ratos se lo veía a Ale Marasso moviéndose subrepticiamente de un lado a otro, cuando alguien lo interceptaba el regalaba un sonrisa y seguía. Él estaba atento a los detalles, el “imperfecto” que busca incansablemente la perfección.  

 

 

En el escenario los jóvenes y más jóvenes interpretaban Cheques de Spinetta y Los socios del desierto. Detrás los músicos se movían, algunos habían bajado recién y otros esperaban su turno para seguir en esta spinetteada única en la región. 

 

"No     queda         mucho      de     mí      para      hablar"; así resumió en palabras el gran pianista Juan Manuel Tannuri. Es dueño de una belleza tejida entre sus virtudes como músico y esa calidad humana de mano tendida. Lleva una sonrisa contagiosa y una excusa perfecta para no aceptar entrevista, su voz parecía venir de un teléfono de larga distancia. 

 

A pesar de su dificultad para hablar, quiso dejar su impresión. "Ser parte de este festival, hacer la música de Luis es responder a esa influencia que ha significado para mí como músico. Todos los años participar del festival me hace aprender algo nuevo y eso es increíble. Lo escuché mucho y amo escuchar su música en este Festival", destacó. 

 


Con Juanma – como lo llaman todos - nos reímos. Está embargado por la emoción. Él me trae la data de que son alrededor de sesenta músicos celebrando a Luis. Muchos de ellos, una gran parte de los jóvenes, fueron formados en el Instituto de Música de la Corrientes, una Institución Pública. "Muchos músicos del Instituto y de la escena correntina de la música están en el Festival. Creo que es una cosa hermosa que reúne mucho a los músicos y nos hacemos comunidad", afirmó. 

 

Juan Manuel Tannuti y Ale Marasso interpretan muchos temas a lo largo de los dos días del festival. "Somos los que más tocamos y estamos medio en todo. Amamos esta música. Este año incorporamos obras de un disco que se llama A dieciocho minutos del sol. Esto es lo que más me gustó este año porque fue muy desafiante y eso está muy bueno. Aportamos algo nuevo", destacó ya casi con el último hilo de voz que le quedaba.

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

A Isa la veía ir y venir de un lugar a otro. Interpretó canciones increíbles. Ya en la madrugada del domingo, cuando él festival había terminado, con el rostro rozagante de alegría me regaló un instante.

 

Primero que nada hay que decir que el segundo día del festival pasó en presencia de Emilio Del Guercio. Estaba detrás del escenario. “Me escuchó. Me felicitó y eso ya hizo todo porque este día no me voy a olvidar nunca más en mi vida. Además, escuchar a la banda divertirse es hermoso. Ale lo dijo, todo esto es una fiesta y vale todo el esfuerzo que hicimos para armar este festival. Estoy muy emocionada”, manifestó con la voz engalanada.

 

El repertorio que interpretó lo eligió Ale. Hizo temas de Pescado Rabioso que tiene mucho impacto y que les gusta a ella y a nosotros. Interpretaron Post-crucifixión, Como el viento voy a ver, Poseido del alba, Superchería, Despiértate Nena entre otros. "Es una selección para recordar y cantar los temas de Spinetta", destacó.

 

El Festival Música del Jardín de Gente tiene una dinámica muy alta, hay sets donde los músicos suben al escenario e interpretan un tema y se bajan. Suben otros. En ocasiones se quedan e interpretan dos temas y se bajan para volver al escenario más tarde. Mientras aguardan su turno y dejan el escenario se cruzan abrazos afectuosos, besos, abrazos, miradas cómplices.

 

"Siento que este Festival está armando en base al amor por la música de Spinetta. Cuando aprendemos a ser vulnerables frente a la gente se arma algo en conjunto y conectamos. No estamos disociados los músicos de lo que le pasa a la gente. Aquí pasa algo importante - se detiene Isa para componer su voz de cielo - este festival no se trata tanto del show ni de la superioridad de los músicos sino de que todos estemos conectados. El amor que se vive detrás del escenario es fundamental para todo. Hay personas que laburan ocho o doce horas para que todo salga bien".

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

 

Con Ale Marrasso nos sentamos en el patio del Espacio Mariño. Había una lluvia de murmullos que brotaban de las personas que seguían en el patio después de finalizado el concierto. Él cruza las piernas. Le acercan el último - sin metáfora - el último sándwich de la noche. Antes había comido unas almendras y una manzana. Eran cerca de las cuatro de la mañana y el cansancio se cernía en sus ojos, en el movimientos de sus manos y en su voz, que a medida que charlamos se anudaba entre el susurro y en palabras que caen como granos de arroz.

Cuando tenía 15 años Ale entró a la obra de Spinetta por Almendra. Recordó que muy rápido le tomó el gusto a temas como A estos hombres tristes, Fermín y Laura va. "Entre los 15 y 17 me metí en ese universo de Spinetta de una manera explosiva", recordó. En tiempo donde escuchaba mucha radio, las FM de Corrientes le acercaron y le abrieron las puertas a los sonidos de los años 80.

"Me fascinan muchos artistas. Pero en Spinetta hay una forma cósmica que me atrapa. Veo en él una genialidad única. Es un mundo que abre puertas de forma permanente", agregó.

El Festival Musical Jardín de Gente hubo cerca de cien personas trabajando entre músicos, cantantes, técnicos, más toda la logística desplegada en el Patio del Espacio Mariño. Varias personas destacaron su labor para definir y para presentar cada cuadro musical que repasó la historia musical de Luis Alberto Spinetta.

Ale sigue comiendo. Le acercan algo para beber. Él comparte. Cuenta que en la propuesta del festival ahora hay cosas que se repiten de otros años. "Hace siete años que hacemos esto y eso es mucho. Hay temas que son imprescindibles hacerlos, y nosotros queremos tocarlos. Este año hubo temas que en dos días lo sacamos. Además, a eso hay que agregarle que estoy rodeado de gente muy talentosa. Yo no tengo tanto talento musical pero tengo ese ojo para escoger a los invitados. Es como ser un DT. Además, funciona como semillero", relata sobre algo que se dice en los pasillos del festival: Ale tiene buen oído y buen ojo para escoger a cada intérprete según el tema de Spinetta a interpretar..

Viene alguien, saluda. Ale se levanta y saludo, hay abrazos y pequeños diálogos.

 

— ¿Disfrutaste?

— Un montón.

— Gracias por tu ayuda. Sin ustedes no existiría el festival. Gracias

 

Habían llegado tres músicos para despedirse. Ale sonríe, me susurra que uno de los músicos es muy talentoso y solo tiene 17 años. “Lo que toca es una bestia”, desliza.

 

Ser parte del Festival Música Jardín de Gente crece año tras año. Se suman nuevos músicos mientras algunas propuestas musicales se consolidan. Cada año hay músicos que se quieren sumar y eso es una espada de doble filo para Ale Marasso. Ale aclara que el Festival no es una plataforma para mostrarse como músico. El formato de este año fue similar al formato del año pasado pero mejorado.

 

La noche crece. A medida que hablamos Ale trata de bajar la tensión. Siente la responsabilidad de gestionar la energía que genera el Festival y aunque no lo diga abiertamente eso le pesa. El se define como una persona imperfecta pero al mismo tiempo es muy perfeccionista. Esa búsqueda por la excelente llevó a que el ex-Almendra se sorprendiera por la calidad del Festival.

 

"Este Festival es un lugar precioso", expresó Emilio Del Guercio a este cronista. "Hay mucha onda de la gente. Me encantó las versiones que hicieron de los temas de Luis. Todo estuvo muy bien hecho. Las canciones estuvieron muy bien hechas", resaltó y agregó, "me voy muy contento. Hay pocos lugares fuera de Buenos Aires que lo honren a Spinetta de esta manera. Me voy muy contento porque los temas que sacaron lo hicieron muy bien. Los temas estaban bien tocados, con los arreglos originales y eso me sorprendió. Además, sonó todo muy bien. Nosotros sonamos muy bien".

 

Vuelvo a la charla con Ale Marasso. La palabra se extiende en los detalles que pone en valor el trabajo de gran parte de los músicos que hace el festival. "Aquí es rock y precisión. Algo que aún no logro en darle un giro poético. Me encanta la poesía y siento que acá eso sigue dando vueltas en mi cabeza. En algún momento lo voy a concretar", afirmó y nos remontamos a la búsqueda de estrellas de Spinetta. Un recurso para apropiarse de la palabra y dejar que eso nos transforme.

 

Será feliz tanta lluvia y luz

 

Fluyó la música. Hubo calor humano. Belleza de soles de noche. En las redes sociales viven varias fotos y videos de dos noches donde florecieron las obras de Luis Alberto Spinetta. Suceden los días y la pulsión de viento penetró corazones. El Jardín de Gente.