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“La hoja es el equivalente a la vida”

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miércoles, 24 de octubre de 2018

Fabián Roldán: “La búsqueda en el arte es permanente”

Se inauguró días atrás en la Sala “Justo Díaz de Vivar” del Museo de Bellas Artes de Corrientes, la muestra En los jardines. Invocaciones, del artista Fabián Roldán, y permanecerá abierta para todo público hasta el 4 de noviembre.

paulo ferreyra

“Creo que la identidad o el lenguaje dentro del arte es un proceso. Más allá de algunos logros uno siempre sigue buscando”, explicó Fabián tras la apertura de las puertas de la sala.


Esta actividad fue organizada por el Instituto de Cultura de la Provincia a través del Museo de Bellas Artes Juan Ramón Vidal. “Agradecemos a quienes nos acompañan”, exclamó el director del Museo Luis Bogado. “Esta muestra la veníamos gestando desde el año pasado, es la primera individual del artista aunque en este mismo lugar expuso sus obras en otras muestras colectivas”, explicó. A su turno, Roldán comenzó por agradecer a los presentes, a Jesica en especial y a todos quienes los acompañaron en este marco tan importante.

“Me han invitado varias veces para que exponga mis obras pero le venía esquivando a esa presión, no es fácil montar una muestra individual. Siento presión y por momentos siento que estoy desinflado. Venía rechazando la oportunidad y sin embargo ahora había que dar el paso. El desafío llegó, me pone más vivo y me empuja de alguna manera a seguir creando. Es mi primera muestra individual aunque ya hice muchas muestras colectivas”, deslizó Fabián.


“Estos objetos los fui pensando desde hace un tiempo. Poco a poco fui bocetando en lápiz, ya que me gusta mucho el dibujo. Después llegó el momento cuando me sinceré conmigo y acepté que me gusta lo tridimensional, entonces fue un desafío pasar del dibujo a la tridimensión”, explica Roldán.

“Mis dibujos son planos, no tienen volumen y entonces representan un desafío llevarlo a otra dimensión. Sin embargo, empecé a sorprenderme cuando trabajé con el objeto, con el material y cómo se iba transformando en mis manos. Trabajé con la arcilla porque era una cosa que ya conocía. El desafío fue pensar de tal forma que esa idea del dibujo pueda llegar a buen puerto con el objeto. Creo que logré así concretar esta muestra. Estoy conforme, y la gente también me tiró buena energía. Esto también es un respaldo”, subrayó.

Sobre el tema de la muestra, En los jardines. Invocaciones, el artista advierte que pudo exorcizarse. “La religiosidad de Corrientes me llega muy de cerca. Aunque uno quiera configurarse de otra forma ya lo tiene incorporado. Trato de llevar mis pulsiones por otro camino pero no sé si lo he logrado en el resultado final. Esto es como internet o una licuadora donde vas largando cosas y así se configura el arte. Creo que a todos les pasa más o menos algo parecido en el momento de crear. Vengo de la gráfica, me gusta mucho ese mundo, pero estoy en una frontera donde voy y vengo, pero también me quedo en ese lugar del medio jugando con los horizontes”, explica.


“Búsqueda permanente”
“Creo que la identidad o el lenguaje dentro del arte es un proceso. Hasta aquí hay un camino recorrido y estoy conforme con el presente. Sin embargo, uno siempre sigue buscando. Ahora en este momento estoy conforme, pero quizás mañana me levante y piense distinto. La búsqueda en el arte se da todo el tiempo”, advierte Fabián mientras corre su vista hacia sus obras.

“Admiro a muchos artistas y trato de nutrirme de muchas cosas todo el tiempo. Me nutro en la forma en cómo producen. No es fácil producir. Me imagino que para quien escribe debe suceder algo similar. Un día estás con todas las luces y podés escribir lo que sea, otro día en cambio no surge nada. A mí me sucede lo mismo con el dibujo y con el objeto. No me desesperan esos cambios porque la búsqueda es constante”, confiesa con un respirar profundo.


“Consideraciones generosas”
Esta es la primera muestra individual de Fabián, pero ya hizo muestras colectivas. Muchas personas tienen obras suyas y ponen de manifiesto que es un gran artista. Él esquiva el sayo, “hay consideraciones generosas hacia mi arte”, desliza y piensa. “Estoy agradecido a las personas que ya tienen obras mías en sus casas pero eso no me hace especial o no me ubica en algún lugar determinado del arte. Agradezco las consideraciones pero mi construcción es permanente”, concluye.



“Tal vez en algún momento sólo haga planteros”
En la muestra pueden observarse planteros, un libro con un dibujo, un caballo, distintos personajes. Las obras llevan títulos atractivos como Cuidador de árboles, El otoño terminó, Domingo a la tarde, Confió en ti, Perro, Pasaba a saludarte, Sonrisa, Suelo Volar, Cuidas de mí, entre otros y la serie Planteros. Ahí se va anclando su mirada y su visión del arte.

“Con lo que más me identifico son los planteros que casi siempre aparecen en mi obra; me gustan y vienen conmigo desde hace un tiempo. Cuando hablo de jardines me gusta coquetear con las plantas, en mi familia siempre hubo planteros. El que tuvo un hogar con patio sabe lo que son las plantas y lo que significan. En lo particular me gustan, he vivido una infancia que estuvo buena y tenía ahí los perros, las plantas, las estaciones con sus verdes y sus colores”, explica.

Junto a Fabián recorremos la muestra. Tras la inauguración y después de los saludos de los amigos se fueron uno a uno como la noche escurriéndose. Nos detenemos en algunos planteros. Alguien lo espera fuera mientras él intenta asir algunas palabras más.

“Vuelvo a mi niñez en todo tiempo. Los planteros son mundos e inyecciones del presente que inflan vida. Las plantas son lindas, verlas cuando uno las riega, el contacto con ellas, creo que son simbólicas y bellas. Me represento mucho ahí, en las hojas y en los personajes metidos entre las plantas. Tal vez llegue un momento en el que solo haga plantas. Si te fijás, mis planteros no tienen flores, son plantas, la vida pasa por ahí. Mi vida pasa por ahí”, repite, y sus ojos al fin se encienden como soles.


viernes, 19 de octubre de 2018

La guitarra de concierto gana terreno en Corrientes

Días atrás se realizó un nuevo capítulo del Ciclo Música en el Museo de Bellas Artes. En esta oportunidad fue un Concierto de Guitarras a cargo de alumnos de la Cátedra de Guitarra del Instituto de Música, bajo la dirección de los Profesores Javier Larrosa y Jorge Soto. Los músicos interpretaron un repertorio de música académica y popular. La actividad fue organizada por el Instituto de Cultura de la Provincia, el Museo de Bellas Artes “Juan Ramón Vidal”, el Instituto Superior de Música "Carmelo H. De Biasi" y la Fundación JUN-MUS.

Paulo Ferreyra

La tarde va cayendo detrás del edificio. Los niños llegan temprano para el concierto. Después de recorrer el lugar se van instalando en distintos lugares mientras desenfundan la guitarra. Los primeros acordes suenan tímidos, como pidiendo permiso al viento y al aire vacío de la tarde. Frente a una partitura uno de los chicos rasguea mientras se acompasa con los pies.

El concierto de guitarras estaba previsto para las 20 en el patio principal del Museo de Bellas Artes. Minutos antes el público había colmado parte de las sillas disponibles, familiares y amigos mostraban su ansiedad. Algunos chicos buscan el refugio del segundo patio para seguir ensayando. Llegan los profesores y al tiempo se ponen a poner a punto la velada.

El cielo ahora está encapotado. La noche es más cerrada y oscura, vacía. El licenciado Luis Bogado realizó la bienvenida tanto a los artistas como al público.  Finalmente Benjamín Romero Alegre y Facundo Galván realizan la apertura con “Aire de Milonga” de Héctor Ayala. Luego continuará Amarú Grela García con “El Coyuyo”. Después se sumaron Victoria Ledesma, Facundo Galván y Camila Benítez con la interpretación de Chamamé de Abel Fleury.
El silencio en el auditorio es absoluto. Los alumnos son jóvenes y la música se sucede casi sin pausa, sólo interrumpida de a ratos mientras unos abandonan el modesto escenario y otros suben al mismo. La velada continuó con Sol Mereles, primero como solista y luego junto a Camila Benítez haciendo dúos de Fernando Carrulli. Luego siguieron Uriel Gutiérrez, Florencia Sandoval, Juan Silva, Constanza Rodríguez, Juan Silva.

El cierre llegó con el ensamble de Guitarras del Instituto de Música interpretando Pimpollo de Iparraguirre y Calipso, tema popular jamaiquino. El Ensamble de guitarras estaba integrado por alumnos de la educación secundaria, capacitación y el profesorado de música, ellos interpretaron Al Azar, El minino y Guitarreando.  Además, estuvieron Diego García y Facundo Ponce cerrando la velada.

“Estamos muy felices por esta presentación de los chicos. Venimos trabajando hace años en su formación, con continuidad y el acompañamiento de familiares y amigos. Muchos están progresando notablemente”, destacó tras el cierre el profesor Javier Larrosa. “Hoy en Corrientes tenemos nuevos valores, nuevos sonidos porque los chicos van encontrando su lenguaje. La música hace bien, es sano y bien para todos. La guitarra de concierto va adquiriendo un lugar en Corrientes. Algo que buscamos desde el Instituto de Música y desde la Fundación Jun-Mus”, concluyó.

jueves, 18 de octubre de 2018

Lucio Sodja: "La magia se manifiesta cuando nos conectamos y creamos"

Este viernes Guaú Trío se presentará en El Mariscal a las 22. En la oportunidad celebrará los 25 años del mítico bar de la ciudad y lo harán repasando sus discos de jazz. “Volver al mariscal es el gusto de encontrarse con viejos amigos, tanto músicos como seguidores de nuestra propuesta. También es el placer de tocar en un ambiente chico, íntimo, de entrecasa. Este lugar permite un contacto muy cercano con el público”, comentó Lucio Sodja.

Paulo Ferreyra

El Trío está compuesto por Jorge Castro en batería, Alejandro Ruiz en bajo y Lucio Sodja en piano. “El repertorio de este viernes tiene algunas novedades que forma parte del material que estamos preparando para el próximo disco, temas míos, de Ale y de Jorge conformarán el próximo disco. En esta oportunidad vamos a mostrar algo de lo que se viene junto a los temas que ya tenemos grabados y que siempre salen frescos y distintos en vivo”, explicó Lucio. En estos años de historia el trío ya lleva editado dos discos, Jazz Sudaca y recientemente Alma Guaraní.

Además los músicos adelantaron que siempre los amigos en Común se acercan para compartir algo de música en los bares chicos.  “No tenemos nada programado pero siempre puede surgir una sorpresa”, cuentan. El viernes los sonidos del jazz y la música del litoral se darán la mano en una velada de ríos y pájaros azudes.
Consultados por lo que sostiene al grupo durante estos años Lucio explica que hacer música es un placer. “Es un placer tocar juntos. Hacemos música con libertad. Nos sentimos libres cada vez que subimos a un escenario, la camaradería, el respeto y la admiración que cada uno de nosotros siente por el otro siempre está presente. La magia se manifiesta cuando logramos conectarnos y crear el ambiente propicio para que surgan historias nuevas con cada tema. Todo eso se hace mística en lo que hacemos y estoy seguro lo percibe el oyente”, concluye Lucio Sodja.

martes, 2 de octubre de 2018

Mistura: un camino de mandarinas al sol

Bullen cuerpos en palabras, música y danza. Esta es la propuesta que comenzó Mistura en su presentación en la Biblioteca Mariño de Corrientes y llegó días atrás a Resistencia.  María Fernanda Sánchez Barros, Estefanía Ceballos, Claudio Margosa, Esteban Ordenavía, Laura Chávez, Jao y Daniel Villalba, dan cuenta de ese espectáculo multidisciplinario. 


Por Paulo Ferreyra
Fotos Carlos Maciel



Hay quienes dicen que ante las pinturas de Rothko hay que pararse como frente a un amanecer. Sus pinturas tienen la vitalidad y la fuerza del color puro. Aunque parezca paradójico, en sus cuadros el negro está vivo.

Hace unos días, la noche viva se abrió ante esta propuesta de música, poesía, cuerpo y alma. Pasadas las diez de la noche, la voz de Estefanía Ceballos hendía el espacio de Nanas. Luego le siguió la voz de Fernanda Sánchez Barros. Por momentos, un amable silencio en derredor. Un coqueteo insistente se percibía entre un decir y el otro, una voz y la otra. La palabra se expandía en el silencio.

El público llevaba sus ojos al escenario pero la atención también se esparcía hacia otros movimientos. El movimiento de las poetas arrastraban las miradas y la atención.

Las palabras tienen música, y ésta se hace melodía dulce refulgiendo en los instrumentos.



Silencio



Danza



La música rasga el vientre de la noche



Hay movimientos corporales. Desde distintos espacios, los fotógrafos también se mueven en formas danzantes para poder capturar la mejor imagen. Se ven sonrisas de dientes de marfil entornados en labios con tinta rojo fuego.

“Soy consciente de que pintar cuadros tan grandes es grandilocuente y pomposo”, había declarado Rothko hace más de 60 años. “Pero pinto así precisamente porque quiero ser íntimo y humano. Si pintas cuadros grandes, tú estás dentro. Y el espectador también se siente dentro del cuadro”.

Entre estas palabras y la música, la propuesta de Mistura se ensancha con la danza. Manos que se tocan sin tocarse, se acarician, se besan. Manos que besan. El público inmerso sigue en silencio. No hay aplausos. Mientras intento asir lo que sucede en un papel inmaculado en otra mesa cercana alguien dibuja con fruición.

La noche madura y llegan sonidos del monte en el centro de la ciudad. Las voces de las poetas que cubren todos los espacios, una pisadas crujiendo el presente para despegarnos del bar, la música, con sonidos ancestrales, llega para amasar todo y llevarnos a un viaje.


La propuesta de Mistura combina textos, música y danza. La segunda función de esta propuesta artística tuvo lugar hace unos días atrás en Nanas Suena Bien, Resistencia. Los textos fueron de María Fernanda Sánchez Barros y Estefanía Ceballos, la música, danza y canciones llegaron de la mano de Claudio Margosa, Esteban Ordenavía, Laura Chávez, Jao y Daniel Villalba, la realización visual corrió por cuenta de Maru Richeri.

Se entrecruzan las palabras y las voces de un coro. Las poetas acentúan palabras, versos, leen al público que los mira con todo el cuerpo. Aparecen el padre, la madre, la siesta, el cuerpo, la infancia,la duda, la grieta, el dulzor de la tarde, la casa, el viento que cuaja las heridas y el rancio sabor que me devuelve la mirada como un animal fugaz.

La tentación de desgrabar los audios de los poemas es alto, crece como un sismo en mis oídos, pero las palabras se suceden dulces, manchadas por el alcohol de la noche y en vano busco ser fiel a la palabra poética.

Mistura tendrá nuevas fechas, nuevos artistas, la invitación es para hacer un viaje de noche al interior de la creación artística. “El alma puede aquietarse y los peces no ahuyentan fantasmas".

Suena Mi pueblo, mi casa y la soledad, en una versión exquisita en violín, guitarra y percusión. La casa de al lado llegará en una versión donde bailan y los cuerpos salen de sí. Los tambores sobre el cierre son latidos.

Al finalizar la noche, el público aplaudió con entusiasmo como después de un chapuzón. Rejuvenecidos.

Mistura tendrá nuevas fechas tanto en Corrientes como en Resistencia.

Rothko sintió la presión del arte sobre sus espaldas, cuando podía se abría e insistía: “Debemos encontrar un modo de vida y un trabajo que no tenga las consecuencias de ir acabando uno a uno con todos nosotros”. De eso se trata la vida, un baño de poesía, música y danza. Mistura.