El músico y compositor Marcelo Dellamea estuvo en Corrientes Norte. Armó un repertorio íntimo, emotivo, regado por historias de amor y desamor. Fue un viaje que eligió comenzar desde Europa a Sudamérica, donde ya en Argentina pasó por diferentes regiones hasta encallar en lo más hondo para compartir su propia creación. Agradeció una y otra vez la presencia de todos y todas, “gracias por venir y sigan viniendo a este espacio. Estoy feliz y agradecido por estar acá”, expresó en un momento del concierto. Tuvo además invitados muy especiales como Facundo Rodríguez y Facundo Duarte, a quien se sumó después una artista que estaba entre el público, Martina Velazco.
Por Paulo Ferreyra
Eran los últimos días del mes de julio. Marcelo Dellamea cerraba un mes con muchas actividades. En la región había participado del ciclo Madre Canción. Después viajó a una a presentación en Curuzú Cuatía y al regreso llegó a Corrientes Capital. Nazareno Duarte lo fue a buscar a la terminal. En la previa del concierto al músico se lo veía dejando el cansancio de lado para embeberse de acordes y voces, de sus manos y de sus labios se teñían las estrellas de la noche.
Hay unas cuantas mesas ocupadas. En muchas de ellas las empanadas son la reina del menú. Se bebe de agua a vino o cerveza. Hay músicos que vienen a escuchar al músico. Alguien del público susurra - Si me desrío deja de doler. Para bien de la vida el arte cuando llega desarma nuestras estructuras.
Vida
Facundo Duarte tomó el micrófono para presentar a Marcelo Dellamea. “Corrientes Norte más allá de ser el lugar donde se puede tomar y comer algo, también es el lugar donde se hace música y se hace música con la gente que queremos. No del querer - desear algo - sino del querer - cariño y afecto. Nosotros lo queremos a Marcelo. Para nosotros es un gustazo que nos visite y que esté con nosotros”. Tras estas palabras los aplausos invadieron el ambiente.
Los acordes de la guitarra crecen.
Edén. En ocasiones la apertura de un concierto se asemeja a sintonizar el dial del paraíso. Los acordes de la guitarra dibujan melodías que llevan al recogimiento del alma, remonta barriletes de emociones y tiñe la lluvia de recuerdos. Los dedos de Macerlo Dellame parecen hormigas entre las cuerdas. Las notas le pusieron luz a la noche. Marcelo comenzó su presentación con un tema de Ennio Morricone de la película Cinema Paraiso.
“Es una alegría estar en Corrientes Norte. Esta es la casa de amigos queridos y talentosos. Me siento muy honrado y muy feliz de compartir esta noche con ustedes. Es el cierre de una semana muy intensa. Estuve con varias actividades, charlas y shows y esta es la última noche en mi litoral amado antes de volverme a Buenos Aires”, deslizó Marce.
Los aplausos se sucedían. La música siguió haciendo un giro de Brasil al norte de Argentina. Marcelo reza - más que cantar - reza. Los versos dicen
A veces te recuerdo. Mirando al río.
Bajo la espuma lejos, anda el olvido.
Bajo la espuma lejos, anda el olvido.
no sé porque desando
viejos caminos
sabiendo que son otros
nuestros destinos
sabiendo que son otros
nuestros destinos.
El público acompañaba con silencios y aplausos. Manuel Castilla, Cuchi Leguizamón, Armando Tejada Gómez o César Isella respiraban el ambiente correntino.
La música del litoral brota con una inesperada versión de Jefe Moreno de Ernesto Montiel, una versión imperdible en guitarra. Hecha por el propio Marcelo. Después continuó con obras en guitarra adaptadas de Luis Salinas sobre un homenaje a Baden Powell. El público acompañó con aplausos y con susurros expresó - muito obrigado.
Amanecer litoral
“Voy a tocar un chamamé que compuse hace un par de años cuando estábamos saliendo de la pandemia - desliza el músico. La atención sube para captar -como cada acorde ahora cada palabra. “Venía a la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes. Iba acompañar a Lito Vitale y a Juan Carlos Bagliteto. Hacía meses que no viajaba a la región y tenía muchas ganas de ver a mi familia. Este concierto me traía a la zona. Viajábamos en micro y venía durmiendo. Más o menos a las 5 o 5.30 de la mañana me despierto y veo el amanecer desde la ventana del micro. Veo desde esa ventana el paisaje tan típico que hay en estas tierras del litoral. Entonces se me apareció este chamamé que titulé Amanecer litoral”. Fue difícil ahí y ahora - días después - saber si a ciencia cierta el verde del litoral se dibuja, se pinta, se escribe o solo hay que sentirlo con su música.
Invitados
“Quiero invitar a un amigo y gran guitarrista. Él es de Lanteri, provincia de Santa Fe. Ahora está radicado en Resistencia desde hace varios años. Hemos compartido muchas veces y siempre es lindo volver a invitarlo y encontrarnos. Así que quiero pedir un fuerte aplauso para el querido y admirado Facundo Rodríguez”, afirmó Marcelo Dellamea y los aplausos lo acompañaron.
Mientras se preparaban para tocar estaban en silencio. Afinan. Se buscan con la mirada. Los acordes despiertan emociones. “Es un placer para mí volver a esta casa de Corrientes Norte”, deslizó Facundo después del primer tema junto a Marcelo. “Es un placer estar con mis queridos amigos, hermanos de la vida y de la música. Además, el placer es doble placer para mí al poder encontrarme nuevamente con Marce y compartir música así de manera orgánica y espontánea. Es una maravilla que tenemos en esta tierra de poder escuchar a Marce. Gracias Marce y gracias a todos los presentes por venir esta noche”.
Después el repertorio siguió con Marcelo homenajeando a Tarragó Ros, con el tema Amanecer campero. El siguiente invitado fue Facundo Duarte, quien acercó su acordeón y tocaron juntos. “El dueño de casa cocina, arma todo esto y encima toca como los dioses. Así que la verdad es una hermosa locura poder hacer cosas juntos”, afirmó Marcelo y ahora todos los aplausos fueron para el anfitrión quien además de cocinar, armar presentaciones, ajusta el sonido y si - toca como los dioses.
Amor
Había llegado temprano o el concierto comenzó más tarde de lo previsto. Mientras esperaba y observaba el ambiente abro el teléfono, deslizo las noticias de X. De repente aparece una tendencia, “La Policía de Investigaciones de Chile detuvo al coronel retirado del ejército Nelson Haase Mazzei, quien permanecía prófugo tras ser condenado por el secuestro y asesinato de Víctor Jara”. Amplio la noticia y al segundo - como hace google - me va mostrando mucha información del gran teatrero, poeta y cantante chileno. “Nosotros existimos porque existe el amor. El mundo gira, crea y se multiplica porque existe el amor. El amor es fundamental”, dice Jara en un reel y me quedo con esas palabras. Cierro el teléfono.
Sobre el filo de su presentación Marcelo Dellamea complació al público con algunos pedidos. Por pedido del público también invitó a Martina Velasco, quien cantó un tema. En sus últimas palabras de la noche Marcelo Dellamea agradeció la presencia del público. “Gracias por venir. Sigan viniendo y conserven este espacio. Estoy feliz y agradecido por estar acá”.
En medio de los pedidos, alguien le sugiere que cante un bolero. Marcelo floreo su guitarra. “Cuando toco boleros me gusta cerrar con un tema”, dijo y los acordes nos remontaron a un bolero de desamor Me has echado al olvido, de Roberto Livi y Rudy Pérez.
Reflotan palabras de algunas mesas, si me desrío deja de doler. El amor - el amor y sus distintas formas penetran en lo más hondo de la noche y se extienden - ahora - en esta pantalla que deja de ser blanca para teñir los días sucesivos. “El amor es la razón del ser. Por ello está presente en el cantor popular”, decía Víctor Jara en los años 1970. En el 2026 Marcelo Dellamea arma un repertorio para cantar a la vida y al amor. “El amor es también la razón de ser del cantor popular”.
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