"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

jueves, 29 de enero de 2026

María José Navia: “Leer es una de las formas más lindas de la felicidad”

  


Ella es escritora y lectora o quizás lo mejor sea decir que ella leeescribe y escribelee. Para ella esos verbos no están disociados, van juntos, pegado uno al lado del otro/a. En esta oportunidad la entrevista pasó por su afán de recomendar libros. “El disparador para recomendar libros es siempre la felicidad de leerlos. Misma felicidad que me pone frente al computador para escribir mis propios libros o reseñas de los libros de otros. Esa sensación de “esto es increíble”, afirmó.

 

Por Paulo Ferreyra

Fotos de Isabel Wagemann

 

Ella es lectora, escritora, docente universitaria, miembro de la Academia Chilena de la Lengua, entre muchas otras cosas donde reparte su tiempo. Le debo a María José Navia muchas, tantas y tantas buenas lecturas que es difícil nombrar todo. Alguna vez Rodrigo Fresan escribió que “leer dentro de un libro ayuda a no ver dentro de una casa. Leer abriga y ahí afuera hace tanto frío”.

 

... I love this life,

I whisper into my doctor’s stethoscope

 

so she can hear my heart. My heart, an heirloom

I didn’t inherit until I thought I could die.

 

...me encanta esta vida,

Le susurro al estetoscopio de mi médico.

 

para que pueda escuchar mi corazón. Mi corazón, una reliquia

No heredé hasta que pensé que podía morir.

 

Fragmento del poema En la sala de quimioterapia, uso guantes hechos de hielo de Andrea Gibson (1975-2025)

 

María José Navia es magíster en Humanidades y Pensamiento Social por la Universidad de Nueva York y doctora en Literatura y Estudios Culturales por la Universidad de Georgetown. Publicó Sant, Instrucciones para ser feliz, Lugar, Una música futura, Todo lo que aprendimos de las películas, Kintsugi (libro que ya fue traducido al portugués y seguramente seguirá ensanchando su camino por el mundo.

 

Hace una semanas atrás intercambiamos palabras vía redes sociales.


***

 

— ¿La lectura es tu lugar en el mundo? ¿Por qué?

 

— Porque me hace inmensamente feliz. Soy tímida y en los libros hay una alegría. En los libros hay incluso una compañía que no está en otros lados. Encuentro ahí una efervescencia. Es un refugio pero también es un trampolín para volver al mundo porque recomendar es también eso.

 

— Hace tiempo haces recomendaciones de libros, ¿cómo empezaste? o ¿cuál fue el disparador?

 

— El disparador es siempre la felicidad de leerlos. Misma felicidad que me pone frente al computador para escribir mis propios libros o reseñas de los libros de otros. Esa sensación de “esto es increíble, quiero que lo lea todo el mundo para seguir conversando de esta historia, para que siga en el mundo por siempre”.


 

— A la hora de recomendar un libro, ¿Podés contarnos tres claves que siempre tenés en cuenta?

 

— Siempre recomiendo libros que me han gustado mucho. Me gusta celebrar que existen en el mundo. Me gusta recomendar libros de autores con un estilo inconfundible, con un trabajo preciso y precioso con el lenguaje, o que están tratando de hacer cosas distintas con el género. Disfruto especialmente recomendar libros de cuentos.

 

— ¿Las redes son una distracción para vos?

 

— A mí las distracciones tecnológicas siempre me llevan/traen de vuelta a los libros. Las plataforma estrenan adaptaciones de libros, las redes sociales están llenas de recomendaciones, todo me hace estar regresando a la lectura. No me alejan nunca, la verdad.


 

***

 

“Escribo porque me hace inmensamente feliz”

 

Para María José leer es una de las formas de la felicidad. Escribir la hace inmensamente feliz. Comentó que los títulos suelen ser un gancho para tomar un libro, aunque la prueba de fuego pasa por las primeras páginas y los epígrafes.

 

Entre las grandes lecturas que le debo a María José están los libros de Rodrigo Fresán. Leí y escuché hablar de Rodrigo con un entusiasmo y una felicidad que no podía menos que ir tras esa felicidad que genera la literatura de Rodrigo. Entre las apreciaciones sobre la lectura y la escritura él dice que “el mejor modo para que lo que se lee perdure es su reescritura”.

 

“Coincido totalmente”, dice María José. “La relectura es el verdadero amor a los libros. Es querer volver y volver y volver a las palabras y escenas y personajes que te enamoraron o conmovieron. Y si esa relectura luego infecta la escritura, mejor aún. Así los libros favoritos se transmiten a nuevos libros y se mantiene la conversación infinita que es la literatura”.

 

Por estos días la lectora y escritora viajó a México a una residencia de escritores. Comentó que llevó pocos libros en papel por una cuestión de equipajes. “Para mi es imposible escribir sin el contacto constante con mis libros así que llevo/traje algunos de mis libros muy favoritos de Virginia Woolf, de Rodrigo Fresán y algunos sobre la obra de Georgia O’ Keeffe. Además de mi Kindle cargado con miles de libros”, deslizó y aunque no dejó impreso un jajaja puedo imaginar su sonrisa blanca, anchas de flores y mar.

 

Desde su escritura y desde sus recomendaciones María José Navia propicia múltiples diálogos. Alguna vez incluso escribió que la lectura no solo es un placer privado “sino una oportunidad para la comunicación y el intercambio. Nunca leemos solos”. Larga vida a esos diálogos.

 

Cinco libros recomendados del 2025

 

El pequeño Gatsby (de Rodrigo Fresán),

Playworld (de Adam Ross),

En la naturaleza las cosas crecen (de Yiyun Li),

A Truce That is Not Peace (de Miriam Toews)

The Gossip Columnist’s Daughter (de Peter Orner).

 

Gracias a su pasión, me regaló tres Bonus Track

Big Kiss, Bye-Bye (de Claire Louise Bennett)

El fino arte de crear monstruos (de Silvana Vogt)

Ni una palabra (de Caroline Blackwood).


 

 

 

 

 

miércoles, 28 de enero de 2026

Pablo Fidel Broide “la música del litoral despierta algo en el cuerpo”

 


Él es de La Boca, Buenos Aires. Es saxofonista, compositor y arreglador en La Delio Valdez. Tiene un dúo junto a Gastón Mayo - Yopará Guazú. Hace unas semanas atrás organizó un Encuentro Chamamecero a micrófono abierto en el Espacio Mariño de Corrientes. Fue una tarde noche regada de emociones, canciones y danza. “Organizando este Encuentro en el Patio me siento anfitrión en la ciudad que a su vez me recibe y me abre sus puertas. Aquí hacemos de la amistad un culto. Los chamameceros se dieron cuenta de que esta música fluye por los canales de la amistad”, afirmó. Durante la charla hablamos sobre su llegada a Corrientes, San Baltazar, Chamamé y por supuesto, también respondió a la pregunta de si La Delio Valdez viene al Espacio Mariño en el 2026.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Pablo Broide hacen más de diez años que hace música del litoral en La Boca. En el medio conoció el culto a San Baltazar. Pasaron algunos años hasta que finalmente pudo viajar a la provincia de Corrientes. Cuenta que en Buenos Aires cuando alguien toca una zamba o una chacarera nadie le pregunta de dónde viene. En cambio, cuando una persona toca chamamé directamente lo vinculan con el litoral argentino.

 

— Compusiste el tema Cumbia del río para La Delio Valdez, ¿de dónde vino esa inspiración?

 

— En pandemia estaba componiendo y apareció ese tema.  En ese momento todavía no había viajado al litoral. Pero mi hermano ya había recorrido la región y me había contado de la tambora. Además, he leído cuentos y había conocido el canto de los mbya de Misiones.

 

El tema Cumbia del río pone sobre la mesa una sensación que tengo, para mí la cumbia y el chamamé son dos ritmos hermanos en el sentimiento. Músicas de río donde conviven las tres partes, lo afro, lo americano y lo europeo. Además, “la música del litoral despierta algo en el cuerpo”.

 

La canción fue grabada en un disco de La Delio Valdez. El resultado fue que recibí puro amor de esa composición. Primero le escribió Gabriela Caballero al productor de la banda. Después ella me escribió un mensaje hermoso y me habló de San Baltazar. En ese verano me crucé con la familia Lamadrid, ellos son afrodescendientes porteños del tronco colonial en Buenos Aires. Con ellos armamos el primer viaje a Corrientes.


 

— ¿Qué encontraste en el culto a San Baltazar?

 

— Cada vez que estoy en Corrientes conozco a gente hermosa. Con cada nuevo viaje me sumerjo en lugares, tradiciones y personas que me abren sus puertas. Entré al chamamé por Misiones y desde que llegué a Corrientes sigue expandiéndose esta música hermosa.

 

En Buenos Aires el percusionista Lucas Wilders me dijo que si iba a Corrientes tenía que conocer a Uli Gómez. Me habían mostrado algunos toques de chamamé tambor. Le escribí a Uli y nos juntamos. La primera vez que viene estuve el 5 de enero en Empedrado y el 6 de enero en Corrientes. Después me había contactado con Chapu Toba y con él viajamos al Paraje Batel en Goya. Allá fue todo belleza. Me interesa profundizar la percusión afro en el chamamé.

 

“Estoy orgulloso de ser un porteño federal”

 

La Delio Valdez grabó con el Chango Spasiuk y con Los Hermanos Núñez. Pablo Broide va metiendo la música del litoral en la banda. Con Spasiuk grabaron los temas Granja San Antonio y En el camino. Cuando Pablo se puso a buscar la información del tema Granja de San Antonio descubrió que era de Ángel Guardia, un compositor nacido en La Boca.

 

“Un porteño era el autor de un chamamé muy conocido en la historia de esta música. Él vivía en mi barrio y tocaba chamamé. Había muchos lazos”, agregó. Desde entonces sus lazos con esta música se siguen profundizando.

 

A Pablo le apodan el Oso. No es casual. Debe medir cerca de dos metros y es difícil que pase desapercibido en cualquier encuentro. Tonada porteña, voz grave y un modo de hablar apacible lo convierte casi en un oso cariñoso.   Ahora en su visita por Corrientes el músico comentó que cada paso que realiza es un descubrimiento. “Estoy orgulloso de ser un porteño federal”, expresó exultante, con una sonrisa que se ensanchaba en todo su cuerpo.

 

Sabido es que el chamamé tiene muchas vertientes. El chamamé tiene elementos cruzados con la música de Buenos Aires. En cada provincia del litoral se desarrolla un chamamé distinto. “Cada hombre es una multitud. Erman Hesse dijo que “todo hombre incluye toda la humanidad”, así definió alguna vez Jorge Luis Borges cuando le preguntaron sobre cuántos Borges había. Trasladado esto a la música cabe entender entonces que su desarrollo se expanda por Misiones,  Buenos Aires, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe y en cada provincia o lugar donde haya un músico.


 

“Mi intención es que el chamamé vuelva y siga teniendo su camino en Buenos Aires. Además, que ese camino sea un camino porteño. Un chamamé porteño en el sentido de que encontremos nuestra forma de hacer chamamé”, afirmó Pablo. Esta senda de la que habla ya la empezó a construir con los Encuentros chamameceros que está haciendo en La Boca.

 

“En Buenos Aires hay gente del folclore nacional que se acera al chamamé. Por ejemplo La Fermi. Después de su visita a Corrientes empezó a cantar chamamé”, describió Pablo quien hace chamamé con el saxofón. Su deseo es que se suman más instrumentos de vientos y percusión. Le gusta que sea abierto, siempre que se respete la identidad y la raíz. “Es necesario escuchar a los grandes pero no disfrazarnos de lo que no somos. Soy un músico del año 2026 con todo lo que eso significa”, afirmó.

 

***

 

— En Buenos Aires creaste Encuentro chamamecero en La Boca, ¿por qué?

 

— Encuentro chamamecero surgió para extender eso que sucede en Corrientes. Ustedes en Corrientes tienen enchamigadas. Los Encuentros son enchamigadas. Esta música se aprende y circula así, entre amigos. Por eso también aquí florece el culto a la amistad. Los chamameceros se dieron cuenta de que esta música fluye por esos canales. Si uno quiere tocar y quiere crecer con esta música es con la amistad. Es en una anchamigada. Además, aprendí también a devolver todo lo que estoy aprendiendo.

 

— Todo eso ahora lo trasladaste a El Patio del Espacio Mariño.

 

— En el Patio soy anfitrión en la ciudad que a su vez me recibe y me abre sus puertas.

 

— ¿Este año tendremos a La Delio Valdez en El Patio?

 

— La Delio Valdez en el Espacio Mariño o en la Fiesta Nacional del Chamamé sería hermoso. Tenemos música armada que sería dentro del estilo. Ojalá que podamos venir para compartir nuestra cumbia y nuestra forma de tocar chamamé en orquesta. Al Chango Spasiuk nunca lo vi con esa energía tocando cuando tenía a toda la orquesta de La Delio atrás suyo.

 

***

 

 

Chamamé

 

Pablo Broide junto a Gastón Mayol son Yopará Guazú. En esta charla Pablo habló de que su forma de extender el camino del chamamé es construir, interpretar y componer con el dúo. “Así la tradición sigue su camino. Eso es lo más sincero y lo más potente que puedo hacer como artista. Ser sincero con el momento en el que vivo y estar plenamente presente”, destacó.

 

“El alimento principal de la música es su raíz. Además, es lindo ver las distintas piezas que la componen. Me encanta la música se alimente de varios géneros. Construimos un espacio para que la gente se enamore del chamamé”, afirmó casi a viva voz, como un enamorado que revela su amor y quiere compartirlo con todos. Chamamé.


 

 

 

 

jueves, 22 de enero de 2026

Paloma Trevisan: “Não consigo enxergar minha vida sem o acordeon ou a música”

 


Este viernes se realizará la 5° Edición del Festival
Che amoa meme en el Espacio Mariño, Corrientes. Crearon un ambiente para escuchar música, bailar y disfrutar de múltiples propuestas. Entre las artistas que estarán presentes llega  Paloma Trevisan , desde Brasil florece con su gaita para compartir clásicos y temas propios. “Corrientes é maravilhoso. Aqui é muito bom. Um lugar de muita paz, de muita alegría y de muita festa. As pessoas são muito acolhedoras”, expresó al tiempo que pedía disculpas por su español y este periodista pedía disculpas por su portugués. En la Fiesta del Chamamé Paloma estará acompañada por The All Pargatas.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Este viernes El Patio del Espacio Mariño será una fiesta. En la 5° Edición del Festival Che amoa meme estarán presentes Ana Paula Romero, Nico Cardozo, Edu Scofano, Camba Cua Candombe, Tajy, Paloma Trevisan, Martina Velazco, Blas Aparecido, Nahuel Morales Stoppello, Marcela Pujol, Aguirre Palo Santo y Gustavo Galarza. La programación se expande con la Feria de autor donde estarán Nañua, Yuru Chupita, Ferla Vintage, Acuario Bikinis, Atelier de Meg. Burkina, Cerámicas Marce y Astra.

 

Este año más que nunca la unión hizo la fuerza: con amigues, con grandes músicos, con artistas de acá y allá, con las instituciones que apoyaron se logró armar una grilla importante para este Festival. “El chamamé es para nosotros un momento de gran encuentro, de abrazo y de compartida”, aseguraron desde la organización. Las puertas se abrirán desde las 19.


 

“Chamamé nasce de adentro”

 

Entre los múltiples artistas que se podrá escuchar este viernes está Paloma Trevisan. Joven, creadora, intérprete y compositora comentó que el “chamamé que é uma coisa que nasce de dentro, que vem do coração e para a gente é uma honra, um privilégio”. Se mostró feliz de participar de la Fiesta del Chamamé y de esta fiesta del chamamé en el Espacio Mariño.

 

Paloma deslizó que participar de la fiesta en algo tan grande, algo tan especial que realmente toca el alma y las emociones de las personas. Consultada sobre cómo es el chamamé en Brasil comentó, “o chamamé no Brasil, ele é ele faz parte, ele faz parte dos nossos bailes, das nossas festas. Então, para nós ele é ele é uma coisa natural. Ele é uma coisa que nace con nosotros”.

 

Ella hace ya unos días que está morando en Corrientes. La han recibido de forma maravillosa, expresó feliz, “é maravilhoso. Aqui é muito bom. Um lugar de muita paz, de muita alegria, de muita festa. As pessoas são muito acolhedoras”.


 

 

Por suerte

 

Paloma Trevisan tenía cuatro o cinco años cuando escuchó por primera vez un acordeón. Desde aquel momento quedó prendad del instrumento. Desde aquel momento preguntaba y quizás rogaba a su padre por un acordeón. Insistía e insistía hasta que llegó, fue una gaitinha de brinquedo, un acordeón de juguete.  

 

Ela sorri cuando recuerda aquel momento de felicidad. “E eu fiquei eufórica, uma alegria e eu gostava muito de andar para cá e para lá com a gaita. E aí, com o acordeon. E aí, quando fui ficando um pouco, fui crescendo, sempre me sempre fissurada por a música, por a arte, em si”.

 

A medida que fue creciendo fue aprendiendo de oído primera y después fue a estudiar. Sigue estudiando y aprendiendo del instrumento. “Não consigo enxergar minha vida sem o acordeon ou a música”, destacó.

 

Este viernes Paloma Trevisan llegará al Patio del Espacio Mariño para interpretar algunos clásicos de chamamé. Además, compartirá una composición suya titulada Por suerte. “Eu compus um tema num que se chama Por Suerte, que é uma música que ela surgiu para mim num dia que eu tava muito muito feliz. E a melodia veio, então É esse sentimento de felicidade”, agregó. Además interpretará temas clásicos.  Este es el segundo año de Paloma en Corrientes. Como dice Clarice Lispector, “não se compreende música. Ouve-se. Ouça-me com teu corpo inteiro”. Allá vamos.


lunes, 19 de enero de 2026

Joel Tortul: "El gran escenario de la música es seguir haciendo camino"

 

 

 


Este año habrá una nueva edición de Chamamé en La Verde. Importantes artistas locales y nacionales estarán entre lunes 19 y miércoles 21. Luli Fernández, Seis por ocho, Richard Scófano, Coqui Ortiz, Mario Tessare y Paulo Ayala, Joel Tortul y Pablo Farhat. La entrada es libre y gratuita, sujeta a la capacidad del lugar. La cita es a partir de las 20.30.  “Con Pablo tenemos tienen un dúo desde hace diez años. Tenemos un repertorio de todo el folklore argentino. En La Felipa vamos a tocar más chamamé y música del litoral, además vamos abordar algunos temas míos”, comentó Joel en esta charla.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Durante estos días previos a viajar a Corrientes Joel Tortul estaba en Cosquín. Por segundo año consecutivo estuvo como jurado del PreCosquín junto Silvia Lallana y Marcelo Ezequiel del Río. El año pasado cuando lo convocaron por primera vez para ser parte de ese jurado estuvo más temeroso, nervioso quizás. Este año en cambio la experiencia hizo que pueda disfrutar más de la experiencia y de la responsabilidad que implica seleccionar a un músico entre tantos.


“Este año volver a Cosquín fue más sencillo. Como músico el hecho de poder escuchar todas las expresiones que hay en todos los puntos del país es muy gratificante. De hecho durante estos días me fui haciendo una lista de los temas nuevos que me gustan”, comentó.


Joel siendo mucho más joven también participó del PreCosquín. Algunos miembros del jurado que lo acompañaban también fueron ganadores de ese certamen. Durante la charla hace memoria y recuerdo que pasó por esa instancia en los años 2003, 2004 y 2005.


Cabe recordar que una gran particularidad que tiene el PreCosquín es que se realiza en el mismo escenario del Festival. El escenario tiene una pantalla gigante enorme, hay una iluminación de características únicas y tiene una técnica de sonido muy parecida a la que se usará en el festival.


Todos los participantes tuvieron una reunión con el jurado antes de comenzar el certamen. Ahí Joel comentó que el jurado les hace hincapié de que los músicos tienen que disfrutar del hecho de estar en Cosquín. Disfrutar todo lo que sucede en el entorno, mirar el cielo, mirar el techo, mirar la montaña y la plaza. “Vivir la experiencia completa”, ya que ese es uno de los escenarios más importantes del folclore argentino.

 

— Siendo jurado te tocó ver el abanico de música del país, ¿hubo representación de la música del litoral?


— Este año hubo mucho del litoral. De hecho en la final hay una canción inédita que es un chamamé. Hubo un acordeonista, un guitarrista y un conjunto instrumental que tocó chamamé. Muchos finalistas. Hay presencia del litoral en la música y en el baile un montón, en parejas tradicionales mucho más. Me ha tocado ver danzar temas como Mi pequeño amor y Pan del agua con versiones de Garupa. Hay mucha música y danza del litoral en el PreCosquín siendo que Corrientes no tuvo subsede. Esa presencia del chamamé en el PreCosquín después no está reflejada en el Festival.

 

— Partiendo de ese panorama que pudiste apreciar en la competencia, ¿los géneros musicales siguen bien definidos o se están volviendo más híbridos?

 

— Hay muchas corrientes, hay muchas corrientes y hay muchas opiniones diferentes. Hay gustos y estéticas diferentes. En mi caso celebro que pase todo eso. A mi criterio estamos viviendo un momento donde estamos invadidos por lo mediático. Siempre eso estuvo pero creo que hoy es aún más palpable. Hace poco escuché una nota de Juan Falú decía que a los artistas los elige el pueblo. Eso parece algo obvio pero ahora esa elección del pueblo está muy relacionada con los medios y con la industria. La industria que a veces impone ritmos y estéticas nuevas.


La Argentina tiene una diversidad cultural que se vive en pocos países del mundo. Tuve la oportunidad de viajar mucho por afuera y si hay algo que he visto es esa diversidad musical que tenemos en nuestro país.


Somos un país muy grande, hay de todo y lo vi en Cosquín. Hay muchas cosas que pasan que no están en los grandes medios. Celebra nuestra diversidad pero lo que no me gusta es que la música no llega a todos. Hay poca gente que conoce las nuevas canciones y las estéticas nuevas que se van presentando. Hay un folclore más urbano y hay músicos que vienen de sus pueblos que tiene una originalidad increíble. La originalidad y la creación están a flor de piel. Hay muchas cosas nuevas en nuestro país.

 

Desde los 8 años

 

Joel Tortul viene Fuentes, Santa Fe. En una esquina de su pueblo - la esquina Tortul - sus padres tenían un almacén de Ramos Generales. Un emprendimiento familiar que se extendió por cincuenta años. Hoy ese lugar se ha convertido en un punto de encuentro con la música. Un nido florecido de tantos recuerdos y caminos transitados. Por esa esquina de Tortul han pasado en los últimos años Garupa – el trío que tiene junto a Homero Chiavarino y Julián Venegas - Cuti y Roberto Carabajal, Ariel Ardit, Yamila Cafrune y Rudi Flores.


 

En diciembre Joel celebró sus 30 años con la música montando un escenario al aire libro. Hizo una fiesta popular. Hubo más de cincuenta artistas, estuvieron artistas de Fuentes y de muchas otras ciudades del país. Durante esa celebración de repente sonaba Adiós Nonino del quinteto Astor Piazzola y después estaba sonando La Cau. De La Cau pasaban a una vidala. Después a una zamba o una chacarera. Por supuesto, también cumbia. Fue una gran fiesta que lo disfrutó con todo.

 

La localidad de Fuentes está ubicada sobre la ruta provincial Nº 26 de Santa Fe. Está a 55 kilómetros de Rosario. Según el último censo aún no llega a los cinco mil habitantes. Si nos remontamos 30 años atrás el pueblo era aún más chico. En ese pueblo Joel dio sus primeros pasos de vida y musical.

 

Hubo un día especial para una pareja. Se casaban por Iglesia. La novia estaba apunta de ingresar e iba a escucharse la Marcha Nupcial. Un niño de ocho años blandía el piano. Cuando hablamos con Joel sobre los escenarios que recorrió en su vida se remonta sobre aquella escena. Ahí había empezado todo. Había cerca de trescientas personas en aquel casamiento. Hubo un silencio absoluto en la iglesia mientras sonaba el piano e ingresaba la novia.

 

"Aquel fue mi primer escenario. Esa actuación me costó. Me viejo me había  dicho - no te equivoques porque le arruinas la entrada a la novia. La presión que tuve ahí hizo que todo lo que venga después sea mucho más liviano", deslizó ahora remontándonos hacia aquel recuerdo.

 

Desde entonces Joel ha pasado por muchos grandes escenario. Estuvo en el escenario de Cosquín, en el 2025 junto a su grupo Garupa estuvieron en el Teatro El Círculo, uno de los teatros más importantes de Rosario. La lista se hace interminable, por ejemplo en su gira por Europa estuvo en la Radio Nacional de Viena, donde también pasaron infinidad de artistas internacionales. Pero a la hora de tener que escoger uno solo de esos escenarios por los que ha transitado, Joel no duda - "El gran escenario de la música es seguir haciendo camino".

 

Visita a Corrientes

 

Joel Tortul estará este martes 20 de enero en la Fiesta Nacional del Chamamé. Fue invitado por Rudi Flores para compartir el escenario mayor del litoral argentino. "Esta invitación de Rudi ha sido un gran regalo de la música. Me críe escuchando chamamé de Rudy y de tantos otros músicos chamameceros. Estoy muy agradecido a esta oportunidad".

 

Además de esta presentación Joel Tortul estará presente en La Felipa Verde junto a Pablo Farhat. Este dúo ya lleva más de diez años juntos. "Tenemos un repertorio de todo el folklore argentino. En Corrientes vamos a tocar más chamamé y música del litoral. Además vamos a tocar algunos temas míos. Pablo es un gran violinista y canta, así que va a cantar algunos chamamé”, comentó.

 

“Estamos contento de ir La Felipa y seguro que será una gran noche. La verdad que tocar con Pablo es un placer porque podemos hace muchas cosas. Podemos visitar varias regiones del país desde la música. Me gusta mostrar mis composiciones pero también me gusta abordar muchos clásicos”, subrayó.

 

Este miércoles en La Felipa Verde, Ruta 12 kilómetros 1034 – Corrientes, Joel y Pablo abordarán un gran repertorio. “Me gusta interpretar los clásicos”, agrega Joel. Al mismo tiempo destacó, “los clásicos son atemporales. Por eso son clásicos porque están en todas las épocas. Hay autores que se puede visitar y volver a visitar porque tienen algo para decirnos hoy en nuestro tiempo. Hay música universal. Por ejemplo, escuchas El Mensú de Ramón Ayala, esa canción habla de un trabajador determinado pero lo hace desde una problemática que es universal. Cualquier persona puede tomar esa canción y descubrir los nuevos mensú de nuestra sociedad actual”.  


 

 

viernes, 16 de enero de 2026

Teresa Parodi: “Confío en la memoria de nuestro pueblo”

 



Este año la gran autora y compositora Teresa Parodi vuelve a la Fiesta Nacional del Chamamé. Estará el domingo 25 de enero. En esta charla se mostró emocionada ante esta invitación. “Me alegra poder volver a Corrientes. Es mi lugar de pertenencia”, destacó. Estará rodeada de su banda actual y prepara un puñado muy amplio de canciones propias. Hablamos de su presente, del disco que se viene, recordó a Benjamín de la Vega, entre otros referentes y músicos destacados. También hablamos de política y amor, o más bien de su forma de amar que es un acto político.



Por Paulo Ferreyra

Edición Facundo Binda


 

Por estos días está descansando. El sol cada tanto baña su ser. Sus pasos son pausados casi como si acariciara la tierra. En los últimos meses del 2025 trabajó con intensidad para terminar la grabación del nuevo disco. En este tiempo grabó las voces del mismo junto con varias invitadas especiales. Su agenda de verano comienza el jueves 22 de enero, cuando cantará como invitada de la artista peruana Susana Baca. El sábado 25 realizará un concierto en un nuevo espacio llamado La Carbonera; ahí ofrecerá el espectáculo Teresa Parodi con amigos. Un día después arribará a Corrientes, para así volver a ser parte de la Fiesta Nacional del Chamamé. Su banda actual está conformada por sus nietos Emilia y Ezequiel Parodi, su hijo Camilo y el percusionista Facundo Guevara. “Estoy contenta. Hay muchos proyectos por delante y eso me gusta”, sintetizó sobre este presente. 

 

— ¿Cómo tomaste está invitación para volver a cantar en la Fiesta Nacional del Chamamé?

 

— A decir verdad nunca falté desde que existe la Fiesta. Fui parte de la primera movida en los años ´80. Estuvimos con grandes colegas y amigos haciendo mucho trabajo para que esa Fiesta del Chamamé crezca. El año pasado fue la primera vez que no me llamaron. Pero bueno, los organizadores tienen todo el derecho del mundo de elegir quienes van y quienes no van a la Fiesta. 

 

Este año me puse muy contenta cuando la presidenta del Instituto de Cultura me llamó para ser parte de la Fiesta. Voy a ir con mi banda. Esa misma noche está Mario Bofill y si puedo me voy a cruzar con él para hacer un par de temas. Mario está por presentar un disco nuevo donde grabé dos canciones. Ser parte de su nuevo disco es algo que me gustó mucho. Además, somos grandes amigos y lo quiero mucho. Somos de aquel grupo que movió cielo y tierra para hacer música, fuimos también parte del movimiento de la Nueva Canción Correntina.

 

Me alegra poder volver a Corrientes. Es mi lugar de pertenencia. Siempre es muy hermoso cantar para mi propio público. A veces, una tiene que aceptar que el público que ama esta música pueda elegir otras formas de hacer la música que no es la mía. Pero siempre me siento orgullosa de estar en la Fiesta del Chamamé. 

 

— Si bien no estuviste físicamente el año pasado, tus canciones fueron interpretadas por varios artistas durante las diez noches de la fiesta, ¿cómo viviste eso?

 

— Eso me da mucha alegría. A veces cuando una toma algunas decisiones como manifestarse en todos los sentidos, suelen aparecer situaciones extrañas. Sobre todo en estos tiempos y en esta Argentina de hoy donde prima el discurso del odio. Hoy pensar distinto es una situación compleja en este nuestro país.

 

Siento que mis canciones más allá o más acá de que me inviten o no, de que me consideren o no para la Fiesta; mis canciones para suerte de muchos están presentes. Es emocionante y conmovedor para mí que mis canciones estén ahí presentes. Es una manera de estar. Porque eso quiere decir que de algún modo pude reflejar algo que nos representa, y por eso las canciones tienen vigencia. 

 

— ¿La canción tiene un rol social o es un refugio? ¿cómo funciona para vos?

 

— Creo que la música o el arte en general es un refugio, siempre. En el arte está guardada la memoria de la patria que somos. En todas las formas del arte está guardada nuestra memoria. Quizás la música sea la que más lleva esa función porque de todas las expresiones artísticas es la que más nos acompaña en nuestro vivir de cada día. Hay tantas expresiones de grandes autores y de grandes cantantes que nos llenaron la vida. Ellos y ellas son parte de eso que somos. 

 

En nuestro país tenemos una raíz muy clara. Tenemos una cultura absolutamente contundente, lo tiene Corrientes y lo tiene nuestro país. La cultura y la música de Corrientes es contundente y es también una respuesta a la cultura latinoamericana, con todas las mezclas extraordinarias y riquísimas que las disfrutan. 

 

La música y el arte en general es el alma de los pueblos. El pueblo se va diciendo a través de sus artistas quieran o no. En tiempos difíciles, en tiempos de grandes crisis económicas o políticas el arte en general es el gran refugio.

 

El arte es el refugio para sostener esa memoria colectiva entrañable donde nos sentimos identificados. Eso ha pasado a lo largo de la historia, no solamente aquí, sino en todos los pueblos se refugian en ese quehacer cultural que finalmente es identitario. Por todo esto creo que es un compromiso cuando uno hace música. Para mí es así. Esto no quiere decir que todo el mundo lo tenga que tomar de esta manera. Para mí es lo que elegí, desde mi música elegí dar testimonio del tiempo que me toca vivir.


 


“Visibilizar a les nadie”



Desde Pedro canoero, El cielo del albañil, María Pilar hasta Tarumba. Entre tantas canciones que podemos nombrar Teresa Parodi siempre hizo foco en visibilizar a los invisibles. “A los nadies. A les Nadies”, subrayó. Esa ha sido su tarea a lo largo de todos estos años desde que empezó a escribir su primera canción. Tiene además una canción que se titula El otro país que es casi la canción central de su historia como autora y compositora.


“Se puede decir que de esa canción se desprenden todas las otras canciones. Pese a que esa canción no es la primera que escribí ni mucho menos”, deslizó en esta charla telefónica. 


En El otro país se condensa su voz a lo largo de la historia. Ese otro país es el que mira hacia dentro. No importa dónde nos situemos en el mapa. Puedes vivir en una ciudad enorme y mirar hacia dentro. Es decir, ese país que se busca a sí mismo y que quiere crecer desde ahí, crecer desde quién es. 


Teresa destaca que el arte es importante cuando representa al corazón de lo que somos, lo profundo que somos como país. Además, lo planta en un escenario cultural en el mundo con una identidad y con un nombre propio. “Esos espacios son creados por el mismo pueblo, esté o no esté el Estado, esté o no esté el mercado. El pueblo va a crear sus propios circuitos. Si hay un Estado que pondera y se fija en el pueblo, esos circuitos se completan y amplifican”, destacó.  

 

— Volviendo a la canción y a las cosas que decís en El otro país, ¿cómo estás viendo o viviendo este país que va en el sentido contrario a ese país de la canción?

 

— Yo me siento extraña en este país pero confío en nosotros. Confío en la memoria de nuestro pueblo. Lo único que sueño en este momento es que volvamos a tener ese país que alguna vez fuimos y cómo fuimos. Un país donde nos respetábamos, inclusive por pensar distinto o por ser diferente. Justamente en el diálogo, en el saber escuchar y en la reflexión con otro aunque se piense distinto se crece. Los pueblos crecen así.

Cuando hay un discurso hegemónico y de golpe hay un autoritarismo, cuando hay una  descalificación por una manera de pensar y no hay argumentos para debatir, no se puede crecer.

Entonces, me parece que eso es muy dañino, que no le hace bien a nadie. Al mismo tiempo creo que a la larga los pueblos acomodan otra vez las cosas, caminan a su tiempo. No se puede apurar el tiempo de los pueblos, no se pueden apurar los distintos ciclos que se viven en este país y en el mundo entero. 

Mi sueño es que volvamos a tener ese respeto por los demás, por la manera de pensar de los demás, ese afán de construir colectivamente. Cambiando lo que haya que cambiar, pero eso solo te das cuenta cuando hay honestidad intelectual en la discusión. Cuando verdaderamente se discute con argumentos, con ideas; y eso es una cosa hermosa. 

 


— Sos de Corrientes y te fuiste a Buenos Aires. Te abriste a muchas expresiones musicales. Esto que sucederá el 22 de enero con Susana Baca no es casualidad. Todo eso forma parte de un convite de otros artistas hacia vos, y que vos generás hacia otros artistas, ¿Cómo se hace para abrir la cabeza y habitar ese lugar que tenés dentro de la música?

 

— ¿Sabes lo que pasa? Me formé como folklorista. Folklorista amante del folklore argentino y latinoamericano. Me formé así. Mi maestro de música Benjamín de la Vega, era un gran músico y un gran maestro correntino. Él me enseñó a amar la música. ¿Sabes lo primero que me dijo el día que fui a tomar una lección de guitarra y canto?

— No.

— Él se sentó delante mío y me miró fijo. Benjamín tenía la particularidad de tener unos ojos muy hermosos. Él era ciego pero sus ojos te veían. Era una cosa increíble. Era muy amigo de mis padres, entonces tenía un vínculo precioso conmigo. Entonces se sentó frente a mí y me dijo - Teresa, quiero que sepas que la música es toda tuya siempre que te provoque emoción. ¿Qué tal? Tenía la guitarra en mi regazo. Tenía 8 años. La guitarra era enorme en mi regazo flaquito. Lo miré. Ahora mientras lo recuerdo me parece estar viéndolo. Esta lección extraordinaria la tengo presente siempre. En aquel momento pensé si no era mucho eso desde mi más absoluta inocencia. Pero todo eso lo pude comprender y entendí que eso es lo que hace un verdadero maestro: te abre la cabeza. Además, él obraba en consecuencia cuando iba transmitiendo sus conocimientos. Desde niña me enamoré de la música. Escuchaba y escucho toda la música.

En mi adolescencia el folclore nacional era un boom. Todo el mundo terminaba con sus reuniones familiares o compleaños o con los amigos cantando y tocando la guitarra. Todos cantábamos al Cuchi Leguizamón, Manuel Castilla, Ariel Ramírez, Jaime Dávalos, Cocomarola, Ernesto Montiel… la música era parte de nuestra vida. Nosotros escuchábamos los discos y sabíamos las canciones de memoria. También escuchábamos a los Beatles. Yo cantaba Kilómetro 11 en guaraní y después Yesterday en inglés. Nos parecía bárbaro y natural. Bastaba con que la música fuera buena y que diga algo a tu corazón. Así me formé. Entonces nunca tuve problema de mezclarme con mis mayores y con los más jóvenes. Estas cosas nos enriquecen. Sigo aprendiendo de las otras músicas. Sigo aprendiendo de nuestra propia música, de los grandes maestros que siguen enseñando porque son infinitos, Cocomarola, Montiel, Isaco, Romero Maciel, Pocho Roch, son infinitos. El chamamé es una forma musical viva y extraordinaria. No es una pieza de museo.


“Hasta que amanezca”


La autora y compositora Teresa Parodi tiene casi todo listo para lanzar su nuevo disco. Inquieta y buscadora constante, anunció que el disco tendrá nuevas composiciones porque siempre está activa. Tendrá invitados especiales como Susana Baca, Natalia Lafourcade y Soledad. El título responde un poco a esa búsqueda del otro país; hasta que amanezca ese país esperado, ella trae un puñado de canciones. 

“Comparto esta grabación del nuevo disco con colegas que quiero y que admiro. Sigo dialogando con la música urbana. Abro otros caminos como autora”, deslizó al tiempo que remarcó que desde sus inicios sostuvo su camino de autora y compositora. Siempre indaga en la música. No se ha quedado estática en ningún momento. “No quiero quedarme. No debo quedarme. Siento que puedo aportar cosas desde la canción - agregó - la música es una gran pasión y una manera de pensar el mundo”

Teresa sigue indagando y sigue aprendiendo de otras músicas y de la propia música del litoral. Los artistas están para hacer preguntas. Vienen a este universo para provocar reflexiones y para hacernos reflexionar. Ese es el rol del arte en general. 

Entre las canciones del nuevo disco se podrá apreciar un tema con la murga Doña Bastarda. En el estribillo cantan te veo en mí. Me veo en vos. No sé seguir si no hay amor. Esa multitud de voces cantando  te veo en mí. Me veo en vos. No sé seguir si no hay amor también es una pregunta. En la charla telefónica Teresa Parodi me deja mudo. Hay silencio. Ella susurra, “no creo que el ser humano pueda sobrevivir sin amor. No puede. Muchas de las cosas que nos pasan nos pasan porque no hay amor suficiente”.