"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

Ciclo Conversaciones de Novela en el Fogón

Entrevista con Luis Argañarás

viernes, 20 de julio de 2018

Últimos días del 2 Encuentro Internacional de Escultura


En el marco de la 8va Feria Provincial del Libro “Tiempo de Descuento”, en el predio ferial Tekové Potí se está llevando a cabo el 2° Encuentro Internacional de Escultores. Las obras se realizan en metal y la temática abordada en esta ocasión es el chamamé. “La feria crece y es muy atractiva la posibilidad que nos dan a los artistas de otros ramas expresarnos”, manifestó la escultora Norma Noemí Alarcón.


Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


La Feria es organizada por el Gobierno de la Provincia de Corrientes, a través del Instituto de Cultura y con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI).


De este 2º Encuentro están participando artistas de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Perú, Bolivia y Chile. Desde el inicio de la Feria del Libro se encuentra trabajando los artistas Jhony Caballa Inca, Luis Chumacero Gutiérrez, Daniel Morbidoni, Andrea Rebolledo Fernández, Ricardo José Ruiz, Nelson Arnaldo Espinosa, Norma Noemí Alarcón, Wicha Mastronardi, Juan Carlos Cortes y Pedro Alejo Rauber.

Norma Noemí Alarcón es escultora y llegó desde la ciudad de La Plata. “Cuando me enteré de la convocatoria mandé un proyecto y a partir de ahí me convocaron. Me gusta la ciudad, no la conocía y la Feria del Libro me parece muy atractiva”, deslizó Norma.



La obra que está trabajando es una síntesis de los instrumentos de cuerda y de teclas que se tocan en el chamamé. “La temática de los trabajos es el chamamé. Tomé dos instrumentos como el piano y la guitarra, que es lo que voy a representar. Van a estar cruzados en la parte superior simulando la pareja que baila. Las parejas que bailan están con la cara casi pegada y en los pies más separados. Así será mi escultura”, explicó.

Además sostuvo que ya escuchaba chamamé pero cuando se enteró que esta era la temática central se puse a investigar a fondo la palabra chamamé, de dónde surgía, sus exponentes, todo lo que tenía a mano. “Esas cosas me inspiraron para hacer esta obra. El piano lo uso para representar al hombre y la guitarra para representar a la mujer. La guitarra ya tiene un cuerpo femenino y por ello lo voy a utilizar”, comenta sobre su obra.

Por último la escultora platense amplia y explica que sus trabajos se caracterizan por las curvas. “Es mi impronta, es una característica de mis obras tener curvas, porque siempre hablan de la mujer y de las distintas características y vivencias que tiene la mujer durante toda su vida. En todo momento está la curva en mi obra y aquí no podía faltar”, concluye.


martes, 17 de julio de 2018

Nuevo capítulo del Ciclo Música en el Museo


En el Museo de Bellas Artes “doctor Juan Ramón Vidal”, dependiente del Instituto de Cultura de Corrientes, se volvió abrir las puertas al Ciclo “Música en el Museo”.  En esta oportunidad bajo el título de Música Negra Norteamericana, alumnos del 3º Año de la Tecnicatura Superior en Canto, del Instituto Superior de Música “Profesor Carmelo H. de Biasi” ofrecieron una velada cálida y emotiva.

Por Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

En la tarde noche del jueves los alumnos del Instituto de Música llegaron temprano al Museo de Bellas Artes. Una hora antes de lo pautado comenzaron a desplegar sonido, cables en zic zac oteaban el piso entre instrumentos que iban del piano a la percusión, pasando por la guitarra y el bajo. El clima era agradable. El patio se fue colmando de amigos, familiares y público en general.

Mientras algunos aguardaban el comienzo pasaron visitar el interior del Musoe, iban por la sala de muestra temporaria José Negro a la sala de muestra permanente Adolfo Mors. Por momentos la prueba de sonido hiende todo el espacio y las voces femeninas y masculinas se iban sucediendo una tras otra. 

Alumnos del mismo Instituto de Música entregaban el programa al público que fue abordando las sillas disponibles. A las 20 el licenciado Luis Bogado, director del Museo de Bellas Artes dio la bienvenida al público. “Es una noche especial por la calidad de música y por los intérpretes que llegan en este velada”, destacó.

El primer canto arribó de la mano de Jorge Gamarra quien cantó acompañado por David Ocampo en guitarra. Luego le siguió Consuelo Castillo acompañada por  Ricardo González en piano, Claudia Miño interpretó Battle of Jericho, acompañada por Ricardo González en piano y Claudio Quiroz en guitarra.

Mientras sucedían las canciones había un silencio profundo en el ambiente que regaba cada interpretación. Parte del público realizó transmisiones en vivo a través de las redes sociales mientras otros simplemente tomaban fotografías. 

La noche de Jazz, Blues y soul continuó con Natalia del Rosario García junto a Ricardo González, Joaquín Almiron y Diego Sebastián García; Rocío Belén Meza acompañada por David Ocampo; Ailen Valeria Ibarra junto a David Ocampo.  El cierre llegó primero con Emilia Josefina Sobral, Carlina Irala y por último Macarena López Leyes quien fue acomñada por Ricardo González en piano, Brian Acosta en percusión y David Ocampo en guitarra.

“Hemos vivido una noche maravilloso. Estos jóvenes han brindado un concierto memorable”, destacó sobre el cierre el profesor y coordinador general de la velada Juan Manuel Martínez. Además en esta ocasión se le hizo entrega a los alumnos de un certificado firmado por la autoridad del Museo y del Instituto de Música.


jueves, 12 de julio de 2018

Pilar: "Todos necesitamos de vez en cuando sabernos reconocidos"



El Gobierno de Corrientes –a través del Instituto de Cultura y con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI)- organiza 8va Feria Provincial del Libro que se realizará de 13 al 22 de julio en el predio Tekové Potí. En este marco la escritora Pilar Romano será homenajeada este viernes a las 18,30. Cabe señalar que el corte de cintas inaugural será a las 18 y a las 19 se realizará la conferencia inaugural con Dario Sztajnszrajber.

Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

“Todos necesitamos de vez en cuando sabernos reconocidos, en todas las áreas, en cualquier actividad y en cualquier rol que uno juegue en la sociedad”, aseguró la escritora correntina Pilar Romano.

Este año la Feria Provincial del Libro se realiza bajo el lema “Tiempo de descuento”, reunirá a más de 40 stands editoriales, más 400 productores locales y dará la bienvenida a unos 100 invitados para realizar en los diez días que dura la feria más de 200 actividades entre charlas, debates, exposiciones, espectáculos y talleres.

Además de las múltiples actividades se realizará un homenaje a Pilar Romano. La escritora que lleva un camino de más de 40 años de producción prolífica, que siendo narradora llegó hasta la nominación de los Premios Grammy con un poema. Pilar ya en la Feria del Libro en Buenos Aires presentó su poema “Romance de tabla y agua”. A este poema lo musicalizó el prestigioso músico correntino Lucio Yanel, El tema fui incluido en el álbum “Chamamé” del conjunto musical Yangos, que fue nominado a los Premios Grammy de la Música Latina.

“Pilar Romano es un persona sumamente generosa. En el acto realizado en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires, ella de manera conmovedora nombró a todos. En su alusión advirtió que no se considera poeta y sin embargo habló de los poetas de Corrientes. Ese gesto fue muy generoso, como gestora y escritora tiene un perfil muy femenino de nuestra contemporaneidad”, explicaron desde la organización.

Por su parte Pilar manifestó: “El homenaje del Instituto de Cultura lo tomé con una mezcla de sorpresa y emoción. En verdad hay tanta gente valiosa en la literatura de Corrientes que uno distinción así es inesperada. Además la tomo con mucha emoción y gratitud. El Instituto de Cultura representa a nuestra comunidad, cuando la comunidad en la que nací y en la que vivo, de la que he recibido mucho, por todo parece muy importante y significativo el reconocimiento”.

Desde hace unos días, desde que se hizo público este reconocimiento, muchos escritores expresaron su adhesión. “El reconocimiento de los escritores amigos es la parte más entrañable de lo que está sucediendo en estos días. Es entrañable y conmovedor el hecho de saber por expresiones personales y por comentarios que una gran parte de los pares escritores se alegra con este reconocimiento. Además es tremendamente valioso este apoyo, me hace sentir muy bien porque muchos de estos escritores que celebran esto fueron en quienes me apoye para seguir este camino”.

Por otra parte advirtió que no siente una referente de las nuevas generaciones de escritores. “Me queda holgado eso de referente. Me siento amiga de los escritores, me siento bien con escritores jóvenes de la SADE, los entiendo y me entiendo bien con ellos. Los admiro por el camino que están iniciando, siempre es difícil pero en estos tiempos de gran preocupación social, apostar a la palabra como arte es muy valioso. Por eso ellos merecen ser referentes de una sociedad que no se doblega”, destacó.

En este sentido deslizó que nombrar a sus referentes es un aprieto muy grande. “Mis referentes en el medio local son muchos y corro el riesgo de omisión. Puedo nombrar a Martín Alvarenga, Gabriel Ceballos, Olga Piñeyro, Gustavo Sánchez Mariño, Arturo Zamudio, Mirna Nauman. Las enunciaciones siempre son tramposas pero a manera de muestra puede ir esta lista sin que la misma agote toda la nómina de escritores y personas de la cultura que me han servido de aliento y apoyo en mi escritura”.

Por último volvió agradecer al Instituto de Cultura por este reconocimiento. “Este es un empujón para seguir escribiendo. Todos necesitamos de vez en cuando sabernos reconocidos, en todas las áreas, en cualquier actividad y en cualquier rol que uno juegue en la sociedad, creo que uno consciente o inconscientemente busca ser reconocido. No con premios o un acto, sino que se reconozca que uno está haciendo bien las cosas. Esto sirve de evaluación y estímulo, yo ya tengo unos cuantos años pero tengo ganas de seguir escribiendo. Tengo una novela inédita, está en fase de revisión y corrección”, concluyó.

martes, 10 de julio de 2018

“El invierno llega con agujas de hielo”

En el marco de la 8º Feria Provincial del Libro de Corrientes, el próximo sábado 14, María Laura Riba presentará su reciente novela Ella sin nombre. Un texto cargado, encantador, siniestro. Un texto cuyas fronteras de la verdad y la mentira se juegan tanto como en la vida real. La novela llevó su tiempo de trabajo; en esta charla nos sumergimos en el proceso creativo, por donde revolotean también su poesía y los juegos de espejos.

Por Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar



“Escribir es un acto de vida, nada más. Me muero si dejo de escribir. Pero qué infeliz sería si no lo hiciera. Consciente o inconsciente no sé, es algo que me empieza a caminar por el cuerpo y no aguanto hasta que lo escribo. Hay que sacarlo y escribir. Pienso constantemente en la escritura, va conmigo, es un acto de fe en la vida”, sentencia.


María Laura Ribas es periodista y poeta, poeta y periodista, pueden ponerle el orden que más les guste. Sus lectores así lo definen y ella también así se siente. Ama tanto la música como la literatura. Escribe poesía, cuento, novela y también es conocida por sus notas periodísticas culturales. Hace unos años presentó su novela "Che, mataron al enano".


Además trabaja en el sitio web Momarandu desde 2002, un diario digital. “Este sitio es bueno porque es importante el periodismo. Es bueno poder hacer algo distinto que no se ve en los soportes tradicionales. A la mañana estoy dirigiendo y haciendo un poco de todo, entonces por estos momentos tengo que relegar las notas culturales y escribir en otras secciones de un diario digital. Hoy no tengo tiempo para hacer notas culturales, lleva muchas horas hacer una entrevista, desgravar, escribir, corregir y publicarla”, explica.


“La novela Ella sin nombre nació en 2002. Tardé muchos años, no en escribirla sino en ir procesando el trabajo. Escribí; la dejé descansar, después la retomaba e iba puliendo cada parte, cada trama, cada párrafo. Es bueno dejar el texto, volver a él y reconocerse. Cuando te reconocés es porque hay algo tuyo en el texto”, desliza y espera.

María aguarda la pregunta y responde al pie.

“Después de vivir un tiempo en Corrientes me fui a Cuba. Llevé la novela y seguí trabajando en ella. Tomé sugerencias y fui escribiendo allá donde se metieron algunos modismos cubanos. Cuando regresé —ya en 2015— comencé a pulirla. La presenté en algunos concursos pero quizás no eran los indicados. La corregí y una vez que creí que estaba bien, la cerré. La primera lectura la hizo mi compañero Aldo, después llegó a manos de cuatro escritores chaqueños, Bosquín Ortega, Luis Argañarás, Esteban Gómez y Rolando Cánepa. Los cuatro la analizaron, y el único que descubrió que todavía quedaba un giro cubano fue Luis”, cuenta.

Sentados en El Mariscal —un café de la ciudad— se escucha Bossa Nova. El clima es agradable, la calle desde aquí luce ensombrecida y solo se enciende cuando pasa algún colectivo de línea o un auto. En nuestra pequeña y apretada mesa lucen algunos papeles, libros, un par de servilletas hechas bollitos, ginebra, café, y un grabador que parpadea insistentemente.


—¿La novela es un policial? Aunque no todos sean tan bueno ni tan malos.

—Totalmente. Es un policial negro. Al comienzo dividía todo en esto en bueno y malo. Sin embargo la vida te va demostrando que no todo es tan binario y que no todos somos ni tan buenos ni tan malos. Entonces la novela tiene un propuesto que es pensar dónde comienza la bondad y donde termina la bondad. Quién tiene el derecho de juzgas al otro. Hay cosas que si están, gente perversa, gente mala, lo que fuera, pero cuando uno se pone analizar la vida y el contexto social donde ha vivido esa persona podría comprender a esa persona, quizás no a perdonar pero si comprender una acción sin justificarla.

La primera versión de la novela era binaria de bueno y malo. Un amigo uruguayo me dijo, “acá son todos muy buenos y todos muy malos. En la vida no es así”. Te hablo del 2006. Desde ahí me obsesioné por entender y después escribir bien en detalle cada personaje.

—“Ella no tenía sueños, tenía ambiciones”, se dice de la protagonista. Esta es una faceta de por qué no es una novela tibia.
—La protagonista de la novela, Irupé Vanesa, no tenía tiempo para el cariño y la ternura. Una persona con ambiciones piensa sólo en su objetivo. No hay margen. Viendo desde afuera ahora entiendo que Irupé Vanesa no vivía, son que existía. Era movida por cosas que nunca existieron. La idea es no subestimar al lector. Al lector no hay que darle todo masticado, porque sabe pensar; por ello pienso que el escritor que explica mucho, aburre.





“Aprendí a mirar el revés de los espejos”

—¿Qué ves en un espejo?

—Primero lo que no veo. Porque desde la realidad no me distingo en el espejo. Mi imagen es difusa. Veo muy poco. No me puedo distinguir si estoy bien o si estoy mal. No puedo distinguir si estoy bien o si estoy mal, si tengo una arruga de más o una arruga de menos, no distingo. Entonces lo que no veo es la parte exterior de mí. Aprendí a mirar el revés de los espejos. Aprendí a mirar el interior y a estar más conmigo. Hay algo interior que me gusta ver que está detrás del espejo.

—En la novela hay un juego importante sobre los espejos, ¿lo buscaste, se te dio o cómo fue?

—Soy una escritora que vive en la escritura. Cuando escribo soy el personaje; me emociono con él, me río con él, me enojo, me pasan cosas todo el tiempo. Viví lo que vivió Irupé y Vanesa en la novela, la personaje principal. Cuando una de ellas se mira en el espejo ve cómo las máscaras se caen, porque es el espejo que se mira del revés. El espejo que mira a estos personajes es el espejo que se ve de revés. Es duro este espejo. ¿Quién se atreve a mirarse en el espejo del revés? Fue un recurso estilístico que lo use porque me pareció importante.

—La escritura es indisoluble del ser, ¿es así?

—La escritura tiene relación con el escritor, yo soy apasionada, activa, entonces me gustan esas cosas transferirla a la escritura. Por momentos, tengo una escritura cinemetográfica. Veo al personaje corriente y corro con él. Vivo intensamente esa escritura. Me gusta trabajar y pulir el lenguaje. Lo que intento con las imágenes es que el lector pueda sentir lo que voy sintiendo yo con el personaje. Si el personaje transpira, intento que vos puedas acercarte a esa transpiración, si es necesario que también transpires con el personaje.

—La novela o la poesía, ¿dónde nos acercamos más a María Laura?

—En la poesía. Si alguien quiere saber cómo soy íntimamente tiene que leer mis poemas. En la prosa puedo ser varios personajes, invento y me divierto. En la poesía van mis sentimientos, mi ser interior, mi ser más profundo.


Ella sin nombre


La novela es atrapante, además de la línea central de Irupé Vanesa hay otras historias secundarias que también juegan un rol importante, como la historia de HDP. El juego de los espejos. María Laura demuestra que la literatura de la región está viva, pletórica de crueldad y dulzura, como la vida misma. Sin expoliar la historia, con el atrevimiento de un lector entusiasta, he aquí unos versos —extraído de la misma novela— que pueden servir como introducción a modo de un poema. 


Abrazo para sentirme uno
La música era su compañía
la hacía fuerte, poderosa.

Se la veía sonreír casi
recién nacida.

Ella no soñaba, ambicionaba con desesperación.

sus lágrimas de barro
le nublaron la infancia.

Ahora el silencio aplastó el aire
anunciando otro nombre.

jueves, 5 de julio de 2018

Bazterrica: “Cadáver Exquisito está atravesada por varias líneas de violencia”



El Gobierno de Corrientes –a través del Instituto de Cultura y con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI)- organiza 8va Feria Provincial del Libro que se realizará de 13 al 22 de julio en el predio Tekové Potí. “Es un honor y una alegría visitar Corrientes para la Feria del Libro. Además de escritora soy una gran lectora, me apasiona leer y estos espacios son siempre propicios para el lector”, comentó Agustina Bazterrica quien estará en la provincia el próximo 14 de julio.

por Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

Este año la Feria Provincial del Libro se realiza bajo el lema “Tiempo de descuento”, reunirá a más de 40 stands editoriales, más 400 productores locales y dará la bienvenida a unos 100 invitados para realizar en los diez días que dura la feria más de 200 actividades entre charlas, debates, exposiciones, espectáculos y talleres.


Entre los invitados llega Agustina Bazterrica, ganadora del premio Clarín de Novela 2017. Ella arribará el próximo sábado 14 de julio para presentar su novela “Cadáver Exquisito”, a las 19, en el predio Tekové Potí.  Antes de su visitar manifestó que el premio Clarín le permite visitar distintas ferias de libros del país. “Llego ahora como escritora a distintas ferias, sin embargo ya conozco el país porque como turista recorrí muchas provincias. Argentina es un país muy atractivo”, señaló

"La novela Cadáver Exquisito habla de la legitimación del canibalismo. Hay un supuesto virus que afecta a los animales. No se los puede comer más. A raíz de esto se comienza a faenar humanos en frigoríficos. El protagonista, que trabaja de mano derecha de un frigorífico va a un criadero de humanos y se queja con el dueño. Este entonces le regala una hembra para que faene o críe. A partir de ahí nace la trama", cuenta la escritora.

Este texto está atravesado por varias líneas de violencia. Al respecto la escritora considera que su literatura en general habla de la violencia. En su primera novela, "Matar a la niña", es una novela de humor y sin embargo hay una denuncia explícita. En los cuentos también hay distintos grados de violencia.

"En realidad lo que trato de hacer es denunciar. Escribo de manera intuitiva, entonces con la novela ahora fue una pulsión, fue una novela que golpeo por salir. De hecho dejé dos novelas que estaba escribiendo para escribir esta historia que me parecía que tenía más fuerza. Lo que quería hacer era escribir una buena historia, es sin dudas una distopía. Además trata de temas que me preocupan hace un montón y que tampoco lo hice de manera súper consciente, no es que anoté en un cuaderno y dije voy a tratar sobre la trata de personas. No lo hice así. Pero surgió porque son los temas que me interpelan. Son los temas que me hacen vibrar”, destacó.

Cambiar los hábitos de alimentación

Agustina Bazterrica obtuvo el premio Clarín de novela en el 2017. Actualmente uno de los premios que más resonancia e impacto tienen en el país por todo lo que mueve el multimedios. “Cuando empecé a escribir la novela, investigué y leí sobre canibalismo. Hay un libro que leí, por ejemplo, de Chaparro, pensar caníbal. Leí muchas cosas, en distintos formas y leí también muchos artículos y videos en Internet. Hay muchas cosas que son intuitivas en la escritura. La magia de la escritura marca que las cosas se van acomodando y el lector juega ahí un papel importante”.

En la construcción de esta historia jugó un rol clave el hermano de Agustina, Gonzalo Bazterrica, a quién está dedicado el libro. “Mi hermano está feliz con el libro, cuenta. Él, al igual que yo, también sigue con su proceso de investigar sobre alimentación. Él es parte de lo que es slow food en Argentina, es lo contrario a lo fast foot. El slow food es tomar conciencia de lo que estas comiendo, comer de productores locales, frutas y verduras de estación. Mejor si es orgánico.  Si bien el libro trata sobre estas cosas yo sigo investigando el tema. Sigo transformando mi alimentación, hice una dieta desintoxicante hace unas semanas atrás. Sigo en el tema y sigo transformando mi alimentación”, advierte.


A Agustina, la alimentación la atrapa tanto como la escritura. “Comer no es lo mismo que alimentarse”, advierte. “Hablo de lo que incorporamos diariamente. Prácticamente toda la alimentación está adulterada. Los pollos tienen hormonas, la calabaza tiene pesticidas. Me parece importante comer bien y ver qué atajos hay para comer saludable. El tema con la alimentación es que te impacta a nivel salud y a nivel conciencia energética. Tener toxinas en el cuerpo te hace menos lúcido. Realmente lo creo así, desde que cambié mi alimentación me siento más liviana, con más energía, me siento con más armonía”.

Cuidar el lenguaje

“Desde escribir una reseña, un artículo o una obra de ficción. Para mí es fundamental cómo decís las cosas. En mi primera novela, matar a la niña, el lenguaje del narrador es barroco porque el narrador me lo pidió así. En este caso la historia y los personaje me pedían un lenguaje preciso, porque la historia era densa y no podía complejizarlo aún más con el lenguaje”, explica.

El trabajo del lenguaje en esta novela de Cadáver Exquisito fue consciente. “Quería tomar la estructura del best seller. Esto tiene como característica que genera una adicción en el lector, terminas un capítulo y querés seguir leyendo otro. El libro es de lectura rápida. Quería hacer un best seller con contenido. Lo que hice fue trabajar cada capítulo como si fuera un cuento, con la cadencia de un cuento, con la terminación de un cuento, como una suerte de cierre y con el lenguaje preciso. Además me cuidé mucho en no darle todo servido al lector. Quería que el lector sea activo para que imagine. Todo eso lo hice de manera consciente. El lenguaje, las palabras nos constituyen y por ello me pareció que estaba bien que haya palabras prohibidas, el peso de cada palabra es importante también en esta historia”, subraya.

lunes, 2 de julio de 2018

Más de 150 alumnos visitaron el Museo de Bellas Artes



El Museo de Bellas Artes doctor “Juan Ramón Vidal” dependiente del Instituto de Cultura de Corrientes recibió esta semana la visita de alumnos de distintos ámbitos educativos.  Llegaron niños del Jardín de Infantes "Marina Pérez Álvarez" en diferentes turnos y horarios, también hicieron lo propio los alumnos del Profesorado en Artes Visuales de Resistencia, los mismos estuvieron acompañados por su profesor Carlos Gallardo.

Por Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


De acuerdo a los horarios disponibles, Milagros García, Edgar Hernández y el licenciado Luis Bogado son los referentes que guiaron a los alumnos por las distintas salas del Museo. Los mismos también acompañan las visitas individuales o grupos pequeños que llegan tanto de la ciudad como del interior, de otras provincias o del extranjero.

Además de brindar detalles sobre las salas de muestras temporarias y la sala permanente, en las visitas también se hace referencia al edificio del Museo, la cual fue la vivienda del doctor Juan Ramón Vidal quien fuera gobernador de Corrientes y senador nacional. La casa guarda un valor histórico y cultural para la provincia.

“Durante las visita guiadas, de acuerdo a cada público, colegio o institución, se explican las obras de patrimonio del Museo y también el valor puesto en las salas de muestras temporarias”, informaron.  Quienes deseen pueden dirigirse al Museo para consultar disponibilidad de horarios y número de contingentes para realizar estas visitas guiadas por el Museo de Bellas Artes. También pueden realizar consultas al correo museovidalctes@hotmail.com

En una de las imágenes esta semana se pudo observar a una mamá con su hija acostada en el piso de la Sala Azul, las mismas estaban mirando la obra de Milo Lockett que cubre el techo de la sala.

Por último, desde el museo destacaron la accesibilidad. La entrada es libre y gratuita y el abanico de obras que se encuentran es amplio y diverso. Las visitas guiadas se realizan de martes a viernes en los horarios de 8 a 12 y de 16 a 20.

miércoles, 27 de junio de 2018

Rodríguez: "Quiero respetar las pulsiones salvajes"

Continúa abierta la muestra Intensiones Cromáticas del artista Alejandro Rodríguez, instalada en el Museo de Bellas Artes de Corrientes hasta el 1 de julio. “Quiero olvidarme de todo. Quiero respetar las pulsiones salvajes que hay en mí. En algunos trabajos he logrado estar totalmente desprendido de todo y en otros no”, explica. Entre sus fuentes de inspiración, además del paisaje correntino, revolotearon los nombres de Martín Alvarenga, Gabriel Ceballos y Francisco Madariaga.


Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


“Casi no tengo tiempo. Trabajo en cuatro escuelas hace 33 años, y en estos momentos tengo 53 horas por semana, antes tenía 80. Todo lo que hago acá con la pintura lo hago con la docencia. Además tengo dos hijos estudiando en Corrientes. Los cuadros de grandes tamaños me permiten entrar en la obra, estar adentro, me muevo dentro de cada cuadro”, explica.



Mientras charlamos en el Museo de Bellas Artes nos acercamos al cuadro con los grandes limones. Ahí congela su sonrisa y se deja retratar rápidamente. Luego explica: “Estos son limones meteorológicos de mi casa. Me gusta el color, me gustan sus propiedades, sus distintas formas, estos limones me hacen llorar. Vivo en una casa donde funcionó el primer servicio meteorológico de la ciudad, Paso de los Libres, antes de que se traslade el aeropuerto local. Me pareció una buena excusa para jugar con los amarillos, explotarlos al máximo, jugué y me salió una cosa lúgubre pero luminosa. Los limones son sanadores. El color cura, el arte sana y ordena”, subraya.


Intensiones


Hubo un revuelvo alto. La nota en los medios sobre la muestra de Alejandro Rodríguez se anunció como Intenciones cromáticas cuando en realidad era Intensiones Cromáticas. Alejandro es alto, tez blanca, el pelo tirando a ceniza y en su rostro la sonrisa sale al encuentro, urgente, amable, cordial. Nos cruzamos primero en un pasillo, me dijo que no había problema con el error, “a mí también me costó distinguir y definir intenciones de intensiones”. Pasada la presentación de la muestra nos juntamos en el Museo y charlamos, el artista reveló la cocina de estos cuadros.



—Cómo llegas a definir y conceptualizar la muestra como “intensiones cromáticas”.


—Quería algo que sintetice y resuma lo que era más significativo en este momento. Algo relevante en términos visuales. Lo que más identifica el trabajo en esta etapa de mi vida. Soy muy consciente de que apelé a la intensidad del color, a la pureza. Entonces sé que la intensidad tiene que tener un plural, intensidades, intensiones, intenciones también. Desde ese lugar comencé a buscar la palabra. Intensiones es más usada en la lógica, filosófica, entonces nosotros estamos muy acostumbrados a las intenciones que se citan a lo religioso.

Ojo, —continúa— yo también tengo una intención. Pero mi intención es por la pureza cromática, algo más relacionado al color y no a una actitud. Busqué mucho la palabra. Me costaría explicar todo el recorrido que hice para llegar a esa expresión que representa mi momento en la pintura. Intensiones cromáticas.

—En la muestra hay cuadro desde el 2015 a la fecha. ¿Por qué la base negra?

—Hay algunos cuadros con fechas de 2015, 2016, 2017 y 2018. En 2015 comencé con esta idea de hacer un procedimiento inverso a lo que estamos acostumbrados en la plástica. Nosotros estamos acostumbrados a la tela en blanco, algunos hacen una base de color. Si revisamos la historia los clásicos trabajaban con base grises, los barrocos con base tierra y en el arte contemporáneo se usa mucha base de color plano de fondo.


Desde mí lugar me pareció interesante partir de la inmensa oscuridad de la tela negra. Quiero que la luz que pueda rescatar plásticamente sea a través del color. Traté de no apelar al blanco, aunque en algún momento hubo necesidad y claro que no usé negro. Hay muchos colores puros, muchas gamas, contraste de complementarios.


El negro tiene de bueno que te va comiendo la pureza y vos tenés que empezar a conquistarla. Pero eso te permite usar una gama de valores interesante dentro de un solo color, logrando así una riqueza singular. Me parece que con el blanco también se logra pero en este caso me interesa la superposición y me interesa ser volcánico en el trabajo.

En algunas telas de grandes formatos empezaba volcando medio pote de medio kilo sobre una paleta de albañil, sobre una espátula de albañil, con eso iba haciendo grandes áreas que ya me iban dando grandes ideas de luz. Un deleite impresionante. Después cuando uno entra a detallar ya hay una amplia referencia de valores y uno empieza a decir dónde alzar, dónde bajar, dónde dejar… Todo eso es un deleite y lo disfruto mucho.


—Cómo es tu relación el artista con la imagen; hoy estamos rodeados constantemente de imágenes.

—Creo que me asquea un poco la invasión de híper realismo que hay en todos los medios, en todas las redes, en todas las escuelas de enseñanza contemporánea. Vivimos un momento de crisis de la imagen, hay una saturación de la imagen y el híper realismo fascina. Pero veo que queda reducida a una excelencia técnica y no trasmite nada, no me dice nada. Entonces me resisto de eso y jugando ahora a que la forma respete los cánones morfológicos propios pero a la vez con el color se rompe. En ese sentido llevarlo, como en el cuadro Pirincho, llevarlo a una dimensión como si fuera una extracción de una película de dibujos animados, un momento profundo con los colores magenta, amarillo, azul, rojo, naranja, tímbrico total, así como sale del pomo.


Pulsiones salvajes

Charlamos con Alejandro Rodríguez en la Sala José Negro del Museo de Bellas Artes. Nos movemos de a ratos. Llegan algunos de sus exalumnos, amigos, amigas; los saludos se ensanchan mientras un niño corretea por el amplio salón. Alejandro vuelve a sus palabras con una memoria fiel, casi como si hubiera hecho punto seguido y arremete con sus conceptos.

Las palabras salen de su boca como un graznido de pájaros, quizás los mismos que lo acompañan desde que rompe el alba en los alrededores de su casa. “En una nota dije que tenía esa pulsión propia del niño muy bien incorporada a través de mi trabajo docente. Llevo 15 años en escuela primaria y 27 en un taller de una escuela especial. Entonces tengo muy metido en mí esa cosa de la pureza, la maravilla que se pone ante los ojos por los niños”, explica.

“Entonces —desliza como un murmullo y reflexiona en voz alta—, quiero olvidarme de todo. Quiero respetar las pulsiones salvajes que hay en mí. En algunos trabajos he logrado estar totalmente desprendido de todo y en otros no. He citado a tres poetas en la inauguración que son quienes me devuelven la mirada de mi contexto, sobre ser correntino, sobre aquellos aspectos que son universales y compartidos, la mirada surrealista de Madariaga, las descripciones de los personajes y las situaciones en la que me pone Ceballos. También me alumbra Martín Alvarenga con sus textos”.



"Vengo asfixiado de guardarme cosas"


—De dónde viene esta pulsión o explosión del color.
—Sucede que ahora me doy permiso de pintar con el color puro. Pinto desprejuiciadamente. También aparece la cuestión de poner el ojo en lo que me regala cada autor a través de sus pensamientos, de su mirada, de su visión. Hoy reviso y observo los puntos de encuentros que hay con lo que a mí me pasa.

Un punto en común en Ceballos, Alvarenga y Madariaga encuentro en la luz. Me gusta hablar de los contrastes complementarios, me gusta mucho jugar con las falsas parejas. Uno sabe que ciertas cosas con el color son resistidas, yo lo hago porque quiero, por más que a veces uno tienda a apelar a determinadas soluciones siempre encuentro la manera de que funcione bien. Aquí hay trabajos que tiene más fortalezas que otros. Pero me gusta que a pesar de la libertad de cada trabajo yo siento, no me lo dicen, yo siento que hay una unidad de criterio en todo este tiempo. Te hablo desde 2015 hasta el presente.

—En esta muestra están lo que pensaste para ella o quedaron algunos afuera.

—En esta muestra están los trabajos que yo pensé para la muestra. No quedaron trabajos afuera, tengo muchas ideas que las tengo en bocetos, algunas casi como un trabajo. A veces pasa eso que un boceto ya es el trabajo, pero sobre otros soporte, sobre madera. Aquí me pasé de número con las telas. Sucede que vengo asfixiado de guardarme cosas.

Esta muestra es una manera de oxigenar mi alma. Sino esto seguiría guardado y pulsando y pulsando. Llegará un momento que exploté.

—Hace ya unos días que se inauguró la muestra. Venís cada tanto a recorrer este espacio, ¿qué sentís mientras vas viendo tu obra colgada en la pared del Museo?

—Recorriendo la muestra no puedo creer que haya tanta energía, tanta pasión, tanta fuerza, tanta aparente indiferencia. Cuando pinto, lo último que hago es pensar en una muestra. Vivo en una cultura donde hay una indiferencia por la cultura, quizás por la crisis también. Vuelvo a lo de antes, estamos saturados de imágenes. Hablé con varias personas y coincidimos en que uno se acostumbra a lo virtual, uno muestra todas las imágenes de esta muestra por las redes sociales. Entonces la gente te saluda y te felicita. Pero las personas que tienen la posibilidad de llegar al Museo de Bellas Artes no lo hacen, porque ya están satisfechos con la imagen virtual. Eso contrarresta mucho, es para meditarlo, es para pensarlo y es para reflexionar.

Creo que es necesario visitar el Museo. Porque lo importante es la presencia ante la tela, ahí está la energía y no en la imagen virtual. A mí me gustaría que mis alumnos de Paso de los Libres vengan a este lugar, que me sientan, que sientan su profesor en su expresión plástica verdadera, que todo eso que ellos escuchan decir lo vean aquí. Que se lleven ese abrazo energético del pintor. Aquí viven los pájaros, los campos, el vuelo poético, algunos trabajos surreales. Los poetas alumbran el camino y en el proceso creativo.

viernes, 22 de junio de 2018

Homenaje a Girala Yampey

El 11 de junio el escritor hubiera cumplido 95 años. Para recordarlo, la familia organizó un acto en el lugar donde asistía todos los días. La Mesa de los Dinosaurios, en el café El Mariscal, tiene cada vez menos integrantes. Un poco con humor y también con una gran cuota de ironía, los decanos del periodismo correntino reconocen que “Los Dinosaurios” están en extinción.

Por Mariela Mioni


El domingo pasado falleció uno de los creadores de ese mítico espacio de hombres, literatos y profesionales, Carlos Gelmi. El 25 de enero de este año quien dejó de existir fue otro miembro fundador, el escritor Girala Yampey. Pero la partida de este último fue sólo física ya que sus colegas, que aún se juntan en esa mesa de El Mariscal, lo aseguraron. “Él aún está entre nosotros. Está aquí, ocupa su mismo lugar de siempre, él está aquí porque sus libros también lo están y son una parte de él”, repite siempre el periodista Darwy Berti.

Con esta idea y con el convencimiento en que Girala Yampey amaba ese lugar, esa mesa y por el hecho de encontrarse a diario con sus colegas y amigos, fue en los últimos años un compromiso que le daba muchas satisfacciones; por esa razón sus tres hijos decidieron hacer la importante donación de los libros del padre a la Biblioteca de Autores Correntinos Juan José Folguerá, que funciona en ese mismo lugar.

Para hacerlo aún más presente, donaron una fotografía de Girala, que fue instalada en el sector donde se juntan los Dinosaurios, justo encima del lugar de la mesa donde él solía sentarse. Esta fue la forma que encontró la familia, los Dinosaurios y la biblioteca Folguerá para homenajearlo.

El acto se concretó el lunes 11 de junio pasado, fecha que coincidió con su natalicio. De hecho, Girala Yampey hubiera cumplido ese día 95 años. Por la misma razón, el encuentro, que contó con la presencia de dos hijos del escritor y sus nietos, resultó sumamente emotivo; en particular se debió a que quienes desearon compartir unas palabras en recuerdo de Girala lo hicieron con tanto cariño, que la mayoría no pudo evitar emocionarse, algunos inclusive hasta las lágrimas.

La primera en hacer uso de la palabra fue Graciela Yampey, hija del escritor, quien, muy conmovida, sólo tuvo palabras de agradecimiento hacia él y hacia los presentes. Quien también estuvo muy afectado fue el escritor, periodista y ex funcionario de Cultura, Marcelo Fernández, quien se refirió muy brevemente respecto a su amigo. Lo hizo en nombre propio y también en representación de los Dinosaurios. Luego fue el turno de Fernando Abelenda, quien prologó uno de sus libros, que aprovechó para destacar la figura de Yampey como escritor.


A continuación la escritora Elena Zelada de Fiorio relató con detalles cómo Girala fue el impulsor y fundador del taller literario Koeyú, que actualmente se dicta en Extensión Universitaria de la Unne. Rosa Beatriz Jacobo de Stancoff, como presidenta de la Sociedad Libanesa de Corrientes, también destacó la capacidad de gestión y de continuo trabajo que tenía Yampey. Por último, Alcides Romero, gerente y dueño de El Mariscal y presidente de la biblioteca Juan José Folguerá, agradeció la donación de más de 500 libros, propiedad de Girala Yampey en vida, que fueron donados por la familia.

La escritora Nelly Obregón aprovechó para relatar una coincidencia que ocurrió el 25 de enero de este año, cuando falleció el escritor. Ese día, al igual que unos días antes y otros después, hubo una invasión de mariposas blancas por toda la ciudad de Corrientes. Un hecho que fue destacado en su momento por Elena Zelada de Fiorio y por Fernando Abelenda, como una anécdota. Relato que permitió imaginar a los presentes que Yampey, siendo un gran conocedor y estudioso de la fauna y la flora de todo el NEA, estaba también presente ese día -el de su partida- a través de esas mariposas que vinieron a buscarlo y acompañarlo al Cielo; casi como una analogía con las valquirias, esos seres de la mitología nórdica que acompañaban a los héroes hasta el Valhalla.

Entre los presentes también se mencionó la capacidad de adaptarse a las nuevas tecnologías, que tenía Yampey, y cómo a su edad se permitía usar y comunicarse a través de las redes sociales y del correo electrónico con sus familiares, amigos, colegas, y responder consultas de mucha gente. “Para todos siempre tuvo una paciencia infinita, como así también su destacada capacidad de síntesis”, dijeron.

Para el cierre del acto, Graciela y Ricardo Yampey fueron convocados para descubrir el la imagen de Girala, que permanece desde ese día, siempre presente en el salón de El Mariscal. Sin duda, fue un homenaje muy emocionante, pero también muy merecido, no sólo por la trayectoria como escritor que tuvo Girala Yampey, sino y sobre todo, por su humildad, por el cariño que siempre forjó con la gente y por estar siempre dispuesto a compartir todo, sobre todo el conocimiento.

Mariela Mioni
Diario Norte Corrientes

Se realizó el concierto de “Capacitación Vocal” en el Bellas Artes

En la tarde del jueves en el Museo de Bellas Artes “doctor Juan Ramón Vidal”, dependiente del Instituto de Cultura de Corrientes, abrió sus puertas para el concierto de los alumnos del área de Capacitación Vocal del Instituto Superior de Música “Profesor Carmelo H de Biasi”. El mismo tuvo lugar dentro del Ciclo “Música en el Museo” y contó con un importante marco de público.

Por paulo ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


En una noche que comenzaba hacerse fresca, puntualmente a las 20 el licenciado Luis Bogado dio el puntapié inicial de la velada. Desde horas muy tempranas los alumnos de Capacitación Vocal del Instituto Superior de Música "Profesor Carmelo H. De Biasi" bajo la dirección del profesor Lisandro Palomo. El repertorio incluyó temas como Manca Sollecita, Au Clair de la lune, Geld, Zamba para no morir, Río de camalotes, Samba Lele, entre otros.


El marco de público desbordó el patio del Museo de Bellas Artes. El público escuchó todo con absoluto silencio un concierto que pasó por solitas y coros importantes donde pasaron casi 30 alumnos.

De este concierto participaron más de 30 alumnos, participaron Ana Celina Alfonso, Carlos Hernán Alfonso, Federico Cardozo, Mariángeles Fernández Piñar, Giuliana González, Marrcelo Alejandro Rus, William Tabares, Sofía Acosta, Agostina Aguayo, Camila Alarcón, Jazmín Di Carlo, Ana Paula Esquenazi, Arturo Gómez, Rodrigo González, Luz Maidana, Ayelén Rodríguez, Guadalupe Romero Almada, Gastón Romero Miño, Karen Suarez, Andrea Aguirre Malagueño, Mónica Ayala, Máximo Cardozo, Milagros Frías, Facundo Galván, María Del Carmen Gómez, Karen Ibarra, Lara Leiva, Lautaro Leiva, Jasmín Maidán, Teresita Olivera, Carlos Siviero, Zaira Romero Alegre, Jazmín Rodríguez, Ana Pabla Torales, Anahí Zaracho, Paula Cabrera, José Luis Demetri, Abigail Maciel, María Sol Torres, María Joaquina Acosta, Noemí Coronel, Sabrina Valdez Faccini, Sandra Goytia, Brenda Zalazar.

El profesor Lisandro Palomo estuvo como director y pianista acompañante. También estuvieron la tecnicatura superior en canto Leandro Martín González, Joaquín Bernardy, Fiama Cortessi, Brenda Díaz, Ivan Fernández. Los músicos invitados fueron Luciana Pérez, Alberto Velozo, Fabricio Alvarez Raffin y Ana Laura Ayala.

domingo, 17 de junio de 2018

Entre el sueño y el amanecer

Les escribo mientras duermen. Ver dormir a la persona que queremos debería estar entre las maravillas del mundo. Ahí echados en el lecho y entregados. Su respiración lenta, sus pestañas luciendo de día o de noche, acariciando el rostro. El pelo ensortijado. Aprecio tu pelo, Fran. Aprecio tu pelo, Ana. Con el dorso de mi mano recorro sus mejillas; parece que sonríen. Me pregunto qué sueñan, qué ven sus ojos en sueños. Aquí velo por ellos, en este instante que estoy despierto mientras ustedes descansan, mientras ustedes viajan entre sábanas.


Es difícil escribirles y no tirarme a su lado. Trataré de no hablar en voz alta y dejarlos dormir. Fran pasó del chamame al rock. Ana siguió más o menos el mismo recorrido. Les gusta la música. En ocasiones, celebramos los gustos musicales repartiendo elecciones de canciones de uno en uno. Miramos películas y cortos cinematográficos. Pintamos, no se dan una idea de todo lo que pintamos. Pintamos de día, de noche, en la cama, en la mesa, al sol, a la luz fluorescente sin tiempo. Pintamos. Ana tiene afición por las pegatinas, le fascinan esos libros. Repartimos pegatinas por diferentes espacios, los libros se tiñen de colores con las pegatinas. Sonreímos.

Cuando los despido, cada lunes o cada martes, me entrego. Ese abrazo, ese beso largo que estampo en sus mejillas es cuando me guardo un pedazo de ustedes. Ese pedacito lo guardo para que me acompañe hasta nuestro próximo encuentro. Será hasta la semana próxima. Por suerte, el tiempo en ocasiones se acorta hasta un instante cuando sus voces irrumpen en el celular y me devuelven una sonrisa.

Se mueven. Temo despertarlos con estos recuerdos, con estas sensaciones que llevo conmigo. Es difícil escribirles mientras duermen.  Como padre, en oportunidades, he cerrado más puertas de las que abrí. Diciendo que no en alguna ocasión, alzando la voz en otra, encolerizado por momentos. Me fui. Vuelvo a sus ojos. Vuelvo a sus sonrisas. Vuelvo a sus gestos. Vuelvo a sus voces. Vuelvo a ustedes.

En este día recuerdo, revivo mi impresión, Ana y Fran me hacen muy feliz. Se me estruja el corazón.  Ojalá también yo haya hecho feliz a mi padre. Gracias a Fran y Ana, gracias a Nuri por este día. Estallo en sus formas y sigo cada luz que provenga de ustedes. Gracias por este día.

 Paulo Ferreyra