"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

Ciclo Conversaciones de Novela en el Fogón

Entrevista con Luis Argañarás

jueves, 28 de abril de 2011

“Creo en la dignidad del ejecutante”

(Vuelvo a compartir esta entrevista que hice hace un tiempo, pero su contenido perdura y los conceptos echan luz en el presente)

La tarde estaba algo fresca, pintaba para un abrigo liviano. Con Adalberto Balduino nos sentamos en un bar de Corrientes, la barra y las butacas altas nos cobijaron. El olor a café se nos metió por los poros y el grabador quedó a un costado vigilando esta conversación. Adalberto hace algunos años que conduce el programa “con todo respeto” en AM LT7 y FM Capital de Corrientes; desde ahí sostiene que la “música es una guía comunicacional invalorable”. Su programa trasciende el esquema habitual de la radio, desde el inicio con una editorial nos marca la ruta que tomará en cada emisión, ahí cae siempre la primera gran sorpresa.

por paulo ferreyra - paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

Adalberto es alto, su voz es grave y cada palaba suya es casi una sentencia. En la entrevista hablamos primero de la publicidad, nota que ya fue adelantada en nuestra edición de agosto de sapukai.com.ar; entonces remarcaba “soy un tipo que escucha muchísimo; un remisero hace unos días me dice –`jefe ¿por qué siempre votamos a los mismos? ´. Entonces a mí se me ocurrió decirle en ese momento que tal vez pasa eso porque el talentoso está estudiando, haciendo un pozo en la calle o barriendo, y hasta que no se termine esta generación política no vamos a tener nuevos referentes”.

Su programa radial “con todo respeto” es abanico de infinidad de miradas, temas y concepto. A menudo sostiene que lo que él hace es un programa cultural.

- Adalberto, ¿Qué es la cultura para vos?

La cultura es lo que estamos haciendo, estamos conversando. El modo de ser, la vestimenta, las costumbres. Suelo disentir con los términos, a veces me preguntan `qué es un tipo inteligente´, y les miro y les digo que para mí el tipo inteligente no es tanto el que sabe, porque el que sabe mucho es erudito. Inteligente es el que tiene la sensibilidad muy desarrollada y tiene la capacidad para los afectos. La inteligencia es la calidad humana.

- Tenés oportunidad de escuchar radio, ¿qué hacen los demás programas? ¿Qué ofrece la competencia mientras vos haces “con todo respeto”?.

[Adalberto piensa un segundo, su café se ha enfriado, él mira la calle y busca las palabras.]

Creo que tengo una desaprensión, pienso yo. Una porque tengo mucho trabajo, ando todo el día corriendo. Hago varias cosas, vendo publicidad, hago voces comerciales, el programa de radio.

[Vuelve ese silencio de radio que nos tiene acostumbrado y su voz va soltando las palabras como una garúa muy finita. Mira otra vez hacia la peatonal Junín, pareciera que le duele lo que va a manifestar]

Queda feo lo que voy a decir pero no me pega ningún programa, no me entusiasma. A mí me duele la manera en que se mastica el idioma. No soy un gran manejador del idioma pero trato de ser racional. Cuando escuchás esos programas voraces, que apelan a dos consecuencias que también son demagógicas, el teléfono e Internet… al teléfono muchos se prenden porque les gusta el programa, pero la mayoría se prende por que sabe que su voz va a salir al aire; eso es demagogia, porque tienen un premio. Internet es la misma historia, pero te sirve para saber el caudal o el potencial que tienen.

Una vez en un instituto aquí en Corrientes hicimos una charla sobre todas estas cosas, y un colega – que no esperaba – me dijo que el escuchaba mi programa para ver como podía competir conmigo. Sólo pude reírme ante esa situación. Le dije que yo no trato de competir con nadie, mi mayor competencia soy yo – lo que es muy peligroso –. Soy tremendamente exigente conmigo. Mira que hago radio de pibe, desde los 17 años, y todavía tengo esa cuota de autocrítica que tenemos que tener, salgo del programa y digo porque acá no dije tal cosa. Son detalles que nadie se da cuenta, pero ahí creo que esta la cuestión. Tengo viva todavía la persecuta, la obsesión por la calidad, sé que se logra.

[De golpe Adalberto dejó la pausa, comenzó hacer los cambios uno tras otro, ya no se detiene. La velocidad está llegando al límite. Las palabras surgen como una lluvia copiosa que riega hasta el suelo más profundo].

El oyente se merece el mayor de los respetos, fíjate que la radio entretiene ahora, pero antes se ocupaba más de formar. Ahora sólo entretiene, y es un entretenimiento bastante burdo.

- Ahí quería llegar, hoy la radio se corrió del lado de la tele a entretener más que a formar.

La historia de la radio, según Carlitos Ulanovsky, un tipo que sabe mucho de radio, manifiesta que la radio equivocó su guerra con la televisión, cuando llega la televisión la radio en vez de pelear por su propio medio, con las otras radios, pelea con la televisión. Es una guerra de David y Goliat, no tiene nada que ver. Cae la radio. Hasta que se dieron cuenta y ahora comenzaron a producir de verdad.

- Hay otro programa radial, el de Pocho Roch, donde pareciera que hasta el silencio está pensado. ¿Te pasa a veces de buscar el silencio?

Me gusta jugar con la pausa, en esta época donde mucha gente está equivocada, te hablan de tiempo radial y hablan como Tinelli. El tempo natural es algo original de cada uno. Existe un tempo de cine, un tempo de televisión y un tempo de radio. Hablar ligero no significa tempo, está batiendo su propio record pero no significa nada más que eso. Pocho Roch ama lo que hace y creo que es la única manera. También vivimos en una época en que estamos los que amamos lo que hacemos y nos olvidamos del bolsillo. Creo en la pasión de la vida, creo que la vida es apasionada, el que vive desapasionado no vive. Siempre recuerdo algo en la radio: Paco Urondo decía que la vida no es para mirarla, es para protagonizarla, y tenemos que pasar por la vida dejando heridas, surcos, hechos con uñas y dientes. Remata con algo contundente, el hombre en definitiva no puede vivir al pedo. Cuando voy a la radio hacé de cuenta que me voy a misa, en serio te digo, me meto en el reportaje, en la música, en cada espacio, en cada rincón del programa.

- El tema monetario siempre va en contra de las otras bondades que te brinda esta actividad.

Siento hoy que tengo que hacer lo que hago. Lo lamentable es que nos pagan con tomates, naranjas. Acá el empleador mira para otro lado. Amo la radio, me gusta muchísimo, cada vez que hago una emisión aprendo algo. Como hago los programas en vivo veo los rostros de la gente y eso es algo notable.

- ¿Qué o quién te empujó hacer el programa en vivo? Porque la radio ya tiene su magia y vos rompés un poco con eso al salir al encuentro del oyente.

Te cuento que llegué a la radio, allá por el 2004, y el policía que estaba en la puerta de la emisora me habla cuando llego: “Hay un problema con su programa, problema técnico que está acá enfrente”, me dice. Fue una sorpresa, estaban todos en el café de enfrente, era una sorpresa, me regalaron ese programa. Tres o cuatro días después me cruza un hombre en la calle, tipo que no conozco, y me dice qué lindo tu programa, cuándo hacen el otro programa en vivo. Así comenzó todo, hoy es un arduo trabajo sostenerlo en el tiempo. A los músicos les ofrezco la difusión, no soy un millonario, no ofrezco un cachet, ya ha actuado gente de Misiones, de Corrientes, de Chaco y Formosa.

El café se dio ahí por muchas consecuencias. En la radio siempre hay café, factura, el café del Sol me hace recordar del café Tortoni de Buenos Aires en tamaño chiquitito. Vos vas al café y te encontrás con un periodista, con un cantante, con un pintor, gente que soñamos todavía. Retroalimento eso, Alvarenga dice que el hombre debe volver a esa vieja costumbre de conversar, en el café se produce esa magia. El encuentro es fantástico.

- Hasta aquí veníamos en Sapukái hablando de difusores chamameceros, con vos rompimos esta tradición entre comillas. Nobleza obliga preguntarte, ¿te gusta esta música, escuchas, tenés algún referente en particular?

Me gusta el chamame. Me gusta lo clásico, soy muy defensor de la libertad. Porque el problema del chamame hasta hace un tiempo fue que era muy cerrado, un ejemplo de ello es Mburucuyá. Ojo, respeto lo que ellos hacen. Lo que parecía un cosa desubicada hace mucho tiempo – el gordito Regúnaga con su batería – y ahora todos los grupos tocan con batería. Creo en la dignidad de los ejecutantes, no me importa si es con bandoneón o acordeón, mientras tenga la dignidad del intérprete. La música no la soporto cuando repiten; me gusta que cada uno produzca, a pesar de que toquen una música ajena pero que ponga algo suyo también.

lunes, 25 de abril de 2011

“Un programa distinto a todos”


Volvemos a dedicarnos a los difusores del chamame, en esta oportunidad hablamos con Ángeles Arami, quien conduce el programa “Aroma, Camino y Monte”. El mismo se emite todos los domingos, por FM Fénix, de 13 a 14 hs.

por paulo ferreyra

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

Ángeles Arami carga en su historial el haber sido miembro fundadora de la Biblioteca de la “Peña Nativa Martín Fierro”, de la ciudad de Resistencia Chaco. Su currículum es muy amplio, pero lo que nos llevó hasta ella es su programa radial titulado “Aroma, Camino y Monte”, con más de once años difundiendo el acervo musical del Litoral Argentino. Ella misma realiza los guiones, la selección musical y conducción del mencionado programa, con contenidos netamente culturales.

El día estaba soleado, la ciudad de Corrientes con los trajines de un jueves por la mañana lucía agitada, removida y convulsionada. En la casa de Ángeles Arami el mate estaba comenzado, ahí reinaba una calma matinal, la memoria de los músicos chamameceros afloró en toda la entrevista.

“El programa Aroma, Camino y Monte surgió porque tenía una necesidad de explayar mis conocimientos literarios, el quehacer de los músicos, sus historias y vivencias. En mi programa nos esforzamos por hacer investigaciones bibliográficas”, comenta Ángeles.

¿En qué consiste tú programa?

El programa consiste en pasar música chamamecera de muy buen nivel y difundir la bibliografía de ese intérprete. Desfila un solo intérprete por vez, cada domingo de mi programa paso un solo intérprete, para que los oyentes conozcan los antecedentes del músico que estoy presentando.

Esto te lo planteaste desde el principio o germinó con el tiempo.

Soy muy especial en mis emprendimientos. Me propuse esa idea y quise desde el principio hacer un programa distinto a todos los programas. El programa es único en la república argentina, porque investigamos todos los programas de música chamamecera, y no hay ninguno como el nuestro, eso es un placer muy grande. Ser único en esta línea es fundamental y especial. Te digo esto por conocimiento de los antecedentes, por la importancia que les damos a los intérpretes.

Hablas a menudo de la buena música, ¿Cómo haces para distinguir la buena música?

En esto hay un gusto personal y un conocimiento de larga generación de músicos. Desde que tengo memoria se escuchaba chamame en mi casa, músicos de gran repercusión hasta nuestros días tenían relación con mi familia. Además hago investigaciones, pues en esa línea me interesan los pioneros, los músicos que han dejado una huella profunda dentro de la música chamamecera, para que los nuevos vayan siguiendo ese camino. Viste que lo bueno es distinto, lo clásico, lo tradicional es distinto a lo comercial. Lo comercial puede ser importante, pero lo bueno queda y lo malo pasa. Esa es la diferencia que hago.

¿Por ejemplo?

Podría decirte la línea Tarragosera deben quedar uno o dos que continúan esa línea, después los que salen de esa línea no significan nada. Para mi Don Tarragó es fascinante, porque es un músico que creó su línea, original y fundamental para el género chamamecero. Otro ejemplo, me gusta más Ramón Merlo que Monchito Merlo. Sin desprestigiar, sin subestimar esa música, pero no es de mi agrado.

¿Cómo ves a los jóvenes?

Hay una camada, un semillero extraordinariamente bello, por ejemplo Cesar Fernando Acevedo ganador del festival nacional del chamame, este chico Dieguito Gutiérrez, lo que va hacer en el futuro. Estoy orgullosa de él por lo que ganó en este concurso nacional. A veces ciento tanto que en los festivales importantes del país no van los músicos que hacen música tradicional, quisiera que vayan por ejemplo Don Salvador Miqueri, los de Imaguare, Juan Manuel Silveira, Ismael Torales, tantos buenos músicos que hay y que no son conocidos a nivel nacional. Hay algunos que si, un poquito más, pero no en la dimensión que deberían. Manuelito Cruz, excelente acordeonista, también guitarrista que estuvo en el festival de chamame de invierto aquí en nuestra ciudad. Esos músicos tienen que representarnos a nivel nacional e internacional.

¿Qué desafío o anhelo te queda por afrontar en tu programa?

El desafío es mejorar cada día más en los programas. Como un anhelo o un deseo sería poder presentar algún día a un músico chamamecera, con su historia y trayectoria. He notado que presentan a los músicos en los festivales sin preponderancia, es decir que no lo presentan como deberían hacerlo a los grandes músicos. Por ejemplo, hablan muy fuerte de fulano de tal, pero no dicen nada de la historia de ese músico; quizás esto no se puede hacer toda la noche, ni con todos los músicos, sino con algunos en particular que merecen ser destacados.

lunes, 18 de abril de 2011

“Voy haciendo conocer lo mío”


Acordeón ejecutado con fineza, dulzura y casi hasta con olor a pueblo, el joven Daniel Franich recorre el litoral con chamame, desde su Santa Fe natal. Hablamos con el músico sobre su nuevo disco y la desventura que le toco vivir el año pasado cuando la empresa de transporte Cruce del Norte no se hizo cargo del extravío de su acordeón.

por paulo ferreyra para corrienteschamame.com
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar



Aquél viaje a Apósteles

Daniel Franich, como tantos otros músicos de nuestro litoral, se trasladaba en colectivo hasta la ciudad de Apóstoles, Misiones. Todo había ido muy bien, el llegaba para participar de la Fiesta Nacional de la Yerba Mate, los pasajeros del micro Crucero Del Norte buscan su equipaje, con el tickets en la mano, Daniel busca su acordeón. Sorpresa, el estuche no estaba en el colectivo. Hoy el recuerda aquél episodio con tristeza, “es una pena que la empresa no de señales de vida, Cruce del Norte no dio ningún tipo de respuesta sobre el tema”. El acordeón es un Excélsior 940, “es un acordeón italiano a piano de 120 teclas, son artesanales no fabricados en serie”, comenta.

Este hecho triste para el músico, despertó una gran solidaridad entre sus colegas músicos y quienes también conocían a Daniel Franich. Por esos días de octubre se realizaron grandes cadenas de facebook y twitter, “Quedé muy sorprendido por la repercusión que había tenido el asunto. Incluso te digo más, con músicos que yo nunca había hablado, con los que nunca había tenido contacto, en corrientes y en otras ciudades se solidarizaron conmigo. “Si no tenés instrumentos contá con el mío” – te digo más – “incluso me han traído instrumentos aquí en casa. Hasta que soluciones tu problema, me decían”.
Daniel no oculta su alegría por el apoyo que recibió en tan difícil momento. “Me puso muy contento todo esto que se generó entorno al acordeón. Me doy cuenta que el arte hace brotar lo bueno de cada persona. De todo se aprende, hasta de las cosas no tan lindas se aprende mucho. Agradezco a todos los músicos que se solidarizaron, a los periodistas de las radios, de los diarios. Antonio Tarragó Ros también lo difundió por Buenos Aires.

¿Qué significado tenía para vos el acordeón?

A todos los músicos les pasan con el instrumento. En mi caso el acordeón forma parte de mi vida, es como si fuera un hijo, un hermano. Es parte de uno. Es como que te falte un brazo o una pierna, vos lo conoces, sabes de él, es una perdida increíble. La empresa todavía no ha respondido, todo sigue día cuando me quedé con mí.

Historias Nuevas

El camino de Daniel Franich no se detuvo jamás. Ahora se encuentra preparando un nuevo disco y realizando conciertos por distintos puntos del país; recorre particularmente el litoral con la Embajada Playadito por las provincias de Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos, entre otras.

En cuanto al nuevo disco Daniel comentó que grabó “cierta cantidad de canciones, pero además estoy componiendo y viendo autores. Estoy garbando nuevas canciones, pues surgen en todo tiempo nuevas historias, y también hay historias ya pasadas de hace tiempo que necesitan ser rescatadas en este tiempo”.

La Amistad de Daniel con Antonio Tarragó Ros va madurando con el tiempo y en esta nueva producción también estará presente. “Hicimos un chamame con Antonio, tenía la melodía hacía un tiempo y se la pase por teléfono y al rato tenía la letra. La letra que él hizo quedó justo con la melodía, son esas cosas que pasan con la música no?, no hay una explicación, es la magia de la música.

¿Es importante incorporar canciones nuevas?

Es un desafío, pues hay muy buenas canciones dentro del decir popular. Trato de ir mostrando mis canciones, como compongo, la mirada que tengo de las cosas. Creo que se va dando mita y mita, mita mía y mita de otros. De a poquito voy haciendo conocer lo mío. También de apoco voy aprendiendo.

Tu amistad con Antonio se ve muy intensa

Creo que desde el primer momento empezó con todo, eso está siempre igual, es muy bueno. Creo que lo mejor que le puede pasar a un músico es compartir sus cosas con un grande como puede ser Antonio.

Hablamos al principio de tus temas instrumentales, cómo es el proceso creativo.

No soy un músico que se la pasa componiendo, quizás pase un año que no hago nada. Pero en general siempre me salen cosas y en principio son temas instrumentales. Cuando se me ocurre alguna historia entonces hablo con los letristas, como el caso de Yayo Cáceres.

El disco de Daniel esta caminado, la tecnología le permite un contacto fluido con Yayo Cáceres a pesar de la distancia, “la tecnología hace maravillas”, advierte. La rutina de producción viene de otros discos, lo graba en Santa Fe y después la producción general lo hace Abrahán Helu en Corrientes. En este nuevo disco lo acompañaran Osvaldo Lucero en guitarra, David Díaz en voz, José Ayala en contrabajo, Arnaldo Pucheta canta un tema – El Sauceño.

jueves, 14 de abril de 2011

Bicentenario de la Independencia de Paraguay


El próximo 14 de mayo, el Paraguay cumplirá 200 años de vida republicana, acontecimiento que festejamos con emoción anticipada, remozando la esperanza de lograr un futuro próspero para nuestro pueblo.


Por Girala Yampey


Recordamos a los próceres que plasmaron la Independencia y afirmaron la singularidad del sentir paraguayo en sus ansias de gobernarse por si mismo, habiendo recibido las improntas de la cultura guaraní como filosofía de vida y reconocer su decidida influencia en la descendencia mestiza para forjar la identidad paraguaya o un legado de profundas incidencias en la nacionalidad.


Los Carios que habitaban la futura Asunción, miraron con asombro el paso de la nave de Juan de Ayolas, enviado por el Adelantado Pedro de Mendoza. Detrás de él, vino Juan de Salazar y Espinoza, quien desembarcó en Lambaré y se enfrentó con sus habitantes en una breve escaramuza, devenida en Alianza. Ambas partes se necesitaban. Salazar para averiguar sobre Ayolas, obtener alimentos y noticias sobre los tesoros fabulados. Los carios, la ayuda de esos formidables armamentos para defenderse de las incursiones guaicurúes. Además, descubrieron la similitud sorprendente de las creencias cristianas con las de los guaraníes.


El 15 de agosto de 1537, Salazar fundó la Villa de la Asunción y se produjo la fusión de sangre a la par del intercambio cultural. No pasó mucho tiempo para originarse desacuerdos. Los guaraníes comenzaron a acusar a los españoles de mentirosos, opresores y no cristianos, por no practicar el amor al prójimo, una Creación del Gran Padre Primero de los aborígenes, también predicado por los europeos, además de otros comportamientos desleales que causaron algunas deserciones de grupos que se refugiaron hacia el interior del territorio.


A dos años de la Alianza y Fundación del Fuerte de la Asunción, se produjo el único intento serio de liberación. Convocados para la semana Santa, diez Caciques complotaron para dar muerte a todos los españoles. La conjura fue abortada por delación de una joven indígena, esposa de Salazar. La dura mano de Irala ahogó tal propósito y el jueves Santo amaneció con diez jefes guaraníes ahorcados. Con el tiempo, ocurrieron muchos alzamientos y resistencias, pero todos fueron fallidos aunque perduró en la memoria indígena la idea de liberarse de sus opresores.


La primera referencia de gobernarse por sí mismo, había ocurrido ese mismo año de 1537, cuando Pedro de Mendoza, facultó la elección de un gobernador en caso de fallecer Juan de Ayolas. En su oportunidad, fue elegido Domingo Martínez de Irala. Posteriormente, el mismo Rey de España autorizó el Cabildo Abierto para que Asunción pudiera resolver sus cuestiones sin necesidad de la aprobación Real. Así, los asuncenos se habituaron a manejarse por sí mismos.


Las ideas de liberación tuvieron diversos matices pero se hizo más conciente con la Revolución Comunera, llegada desde la misma España con su pregón “La voz del común es superior a la del Rey”. Sus ecos retumbaron en América, (Colombia y Perú) y es puesta en ejecución en Asunción en 1719, por la voz de José de Antequera, nombrado Gobernador del Paraguay, por la Audiencia de Charcas. La idea “El Poder del Rey no puede estar por encima de la voluntad del pueblo”, se ejerció en Asunción, mucho antes de la Revolución francesa.


Depuesto Antequera, fue ajusticiado en Lima, junto con Juan de Mena y otros seguidores, pero logró entusiasmar a su compañero de prisión, Fernando de Mompox, quien huyó de la cárcel y llegó a la Asunción. Allí, organizó el partido Comuneros. Logró que una Junta del pueblo lo eligiera Gobernador y pudo imponer de nuevo en el Paraguay el pensamiento de Antequera. Varios años después, Mompox, fue vencido en 1735, en Tabapy, por el ejército que Ceballos envió desde Buenos Aires. En Corrientes también se formó el Partido Comunero y cuando el Gobernador de turno, envió fuerzas para ayudar a las de Buenos Aires, para deponer a Mompox, al llegar a Itatí, se dispersaron al grito de “Libertad, Libertad”, negándose a luchar contra sus partidarios paraguayos.


El pensamiento comunero perduró en la zona por mucho tiempo. El dicho: “Ajeguereko kua’a katu” (Sé manejarme por mí mismo), es parte de su historia. Un fragmento del “Canto secular” del poeta paraguayo Eloy Fariña Núñez, dice:


¡Asunción, la muy noble y muy ilustre, / la ciudad comunera de las indias, / madre de la segunda Buenos Aires / y cuna de la libertad de América! / Prolongación americana un tiempo / de las Vilas florales de Castilla / en las que floreció la democracia / de que se enorgullece nuestro siglo. / En pleno absolutismo de Fernando, / En tus calles libróse la primera / batalla por la libertad; el grande / y trunco movimiento comunero / te tuvo por teatro; el verbo libre / de Mompox anticipó la voz vibrante / del cálido Moreno; el sol de mayo / salió por Antequera.


La población de Asunción quedó empobrecida por los generosos envíos de materiales y pobladores para fundar la Segunda Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y otras ciudades, prestando además ayuda durante las Invasiones inglesas, el Sitio de Montevideo y la Campaña libertadora del general San Martín.


Si relacionamos estos datos con la Identidad paraguaya, encontraremos las particulares maneras de ser y de pensar de su población, moldeadas por la fusión de sangre española y guaraní, con inevitables intercambios de valores culturales, pues siendo tardía la imposición de la Mita y la Encomienda, en Paraguay habían nacido ya los “Hijos de algo” o “Mancebos de la tierra”, amamantados y criados por sus madres guaraníes, que se integraron a la Sociedad asuncena, con fuerte influencia en todos los quehaceres de la Provincia.


Es bueno reconstruir estos antecedentes para entender porqué los paraguayos se resistían a ser gobernados por quienes manejaban el Puerto de Buenos Aires, prefiriendo constituirse en Nación Independiente, sin aceptar su integración a las Provincias Unidas del Río de la plata. Lo que más influyó en esta postura fue el resquemor hacia los gobernadores porteños, debido a los maltratos que recibieron de ellos los paraguayos.


Desde los tiempos coloniales, las embarcaciones provenientes de Asunción, pagaban los impuestos de Sisa y Alcabala a su paso por Corrientes, al igual que en Santa Fe. A esas exacciones fue agregada otra, llamada “Puerto preciso” que obligaba a las naves a llegar hasta Buenos Aires al solo efecto de pagar, allí también, esos impuestos y volver a remontar el Paraná a descargar sus mercancías en Santa Fe para ser transportadas por tierra al Potosí. Fue una imposición porteña, injusta y agobiadora que perjudicó seriamente la economía paraguaya y provocó grandes resentimientos. Sin embargo, Asunción nunca negó su contribución en las contiendas para defender los intereses reales en el Río de la plata, aunque los combatientes regresaban al terruño, harapientos y por su cuenta, sin obtener ningún reconocimiento a sus sacrificios.


En esas circunstancias se produce en Buenos Aires la Revolución de mayo de 1810. Pocos meses después, se realiza la Expedición del general Manuel Belgrano, para conseguir la adhesión de los paraguayos a la Causa de Mayo. Reduce a un pequeño destacamento en Campichuelo y distribuye Proclamas en castellano y en guaraní, para que todos entiendan su cometido. Luego avanza hasta Paraguari, donde el 18 de enero de 1811, se produce la primera batalla. Apenas estallaron los primeros cañonazos, el gobernador español, Bernardo de Velazco, huyó cobardemente hacia Asunción. Los defensores, triunfaron bajo el mando del Jefe paraguayo Manuel Anastasio Cavañas. Belgrano se retira hasta el Tacuary donde de nuevo fue vencido. Sin embargo, el general y su tropa, tuvieron un trato fraternal y fueron acompañados, con todos sus armamentos hasta repasar el Paraná. Es que los paraguayos estaban de acuerdo con la Revolución. Ellos mismos ya la estaban fraguando, pero rechazaban el dominio de los porteños, y la Expedición venía en nombre de la Junta de Buenos Aires. Los paraguayos querían una total independencia sin sujetarse al mando de ningún otro gobierno. Hablar de independencia, era no depender de otro poder.


En la noche del 14 de mayo de 1811, los patriotas paraguayos, sin poder esperar el regreso del Jefe de la revolución, Fulgencio Yegros, ante la inminente llegada de tropas portuguesas para defender al gobernador Velazco, reclamaron a éste la renuncia. El español, queriendo ganar tiempo, se negó a ceder pero, al comprobar que los cañones rodeaban y apuntaban la Casa de Gobierno, no tuvo otra alternativa que doblegarse a la exigencia revolucionaria. El amanecer del 15 de mayo, brilló con la conquista de la Independencia. Declarada la misma, llega a Asunción el requerimiento diplomático de los porteños para formar parte de las Provincias unidas del Río de la Plata. La respuesta fue clara y categórica: “No queremos mudar de amo ni cambiar de cadenas”.


En junio de 1811, fueron elegidos 300 diputados que designaron a los miembros de la Primera Junta de Gobierno. Lo integraron Fulgencio Yegros, José Gaspar de Francia, Pedro Juan Caballero, fray Francisco Javier Bogarín y Fernando de la Mora, actuando como secretario, Mario Larios Galván. Se tomaron numerosas medidas para enderezar al país dentro del pensamiento independentista y evitar las actividades antirrevolucionarias de porteñistas y españolistas. En 1813, fueron nombrados Cónsules: Fulgencio Yegros y Gaspar Rodríguez de Francia, alternándose en la función de gobierno.


En octubre de 1814, el doctor Francia fue nombrado Dictador temporal por la Asamblea. Poco tiempo después, se lo ungió Dictador Perpetuo, ejerciendo ese poder con despotismo y crueldad. Cerró las fronteras para alejar al Paraguay de las turbulencias de las provincias vecinas y realizó una economía de austeridad heroica. Ayudó a la afirmación de la Identidad Nacional. Manejó el erario público con honestidad y el Paraguay se autoabasteció sin recurrir a ningún empréstito, aunque las libertades ciudadanas fueron conculcadas y se vivió un largo periodo de aislamiento. Instauró el sistema de enfiteusis que permitió a cada paraguayo acceder a un pedazo de suelo para cultivarlo. Ninguna familia quedó sin tierra para su manutención. La Revolución, atacando las bases del poder oligárquico de la Colonia, devolvió al pueblo el preciado bien de la tierra. Los hijos heredaban las chacras de sus padres y, si se formaba una nueva familia, se le concedía un lote donde desarrollar su economía, aunque sin derecho a ser vendida por ser propiedad del Estado. El Dictador, organizó Almacenes y Estancias de la patria, para abastecer gratuitamente a la población en todas sus necesidades.


Dicen que la Revolución fagocita a sus hacedores. Ocurrió con Robespierre, y muchos otros, incluso el inventor de la infernal máquina, fue guillotinado. En tanto, Gaspar de Francia, manejó la Revolución paraguaya, hasta su muerte natural. Fue el primero en otorgar asilo político en América del Sur, amparando al prócer uruguayo José Gervasio Artigas, en 1820. Carlos Antonio López siguió su ejemplo.


Sin intenciones de hacer apología a ninguna tiranía, hurgamos en lo que sucedió en aquel tiempo, convencidos de que la sola narración de los acontecimientos, sin detallar las circunstancias que impulsaron a los protagonistas de los hechos, distorsiona la historia y deja una memoria amputada de ideas y sentimientos, que son esenciales para ilustrarnos. Tenemos la convicción de que el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, fue el Mentor de la Revolución de la Independencia ya que, en la Universidad de Córdoba, fue condiscípulo de Mariano Moreno, Bernardo de Monteagudo y, seguramente, de otros próceres argentinos. Todos ellos estaban inspirados, por los enciclopedistas franceses. Gaspar de Francia, el implacable Robespierre, de la Revolución paraguaya, fue duro en la aplicación de penas para defenderla, sin molestar a los pacíficos ciudadanos, a quienes gobernó con afecto paternal y fundó algunas escuelas para educarlos, aunque persiguió con saña a quienes, según él, querían destruir la Revolución, convirtiéndose en despiadado tirano para sus oponentes. Al iniciar sus gestiones, era considerado por todos como enjundioso y respetuoso gobernante, pero al enfrentar a los conspiradores, se volvió solitario, despótico y cruel. Explicar las circunstancias, no significa justificarlas. Nadie es perfecto. Falleció al finalizar el año 1840. Para reemplazarlo, fueron elegidos por breves periodos: Manuel Antonio Ortiz, Juan José Medina y Marino Roque Alonso, sucesivamente. A su turno, actuaron sin trascendencia, en calidad de Cónsul.


En 1853, se realizó la elección que invistió a Carlos Antonio López, presidente de la República. Este gran estadista, abrió las fronteras y llevó adelante una inteligente y patriótica labor de gobierno. Fundó tan numerosas escuelas que se hizo popular el dicho “Soy paraguayo porque sé leer”. Continuó el cuidado y acrecentamiento de los Almacenes y Estancias de la Patria. Defendió las fronteras y contrató en el extranjero técnicos y directores para realizar obras de progreso, incluyendo educadores. Envió a los futuros dirigentes a los centros de estudios más importantes de Europa y logró construir en Paraguay el primer ferrocarril de América, el telégrafo, astilleros, arsenales, fundición de hierro, que fabricó herramientas agrícolas y herrajes de todo tipo. Además, se instalaron manufacturas de diversos productos. Construyó caminos, fundó pueblos, creó la moneda para agilizar el comercio y fue el primero en traer a América a 300 familias francesas como inmigrantes. En pocos años, el Paraguay surgió como una poderosa y adelantada Nación. En todas esas gestiones, no recurrió a ningún Empréstito extranjero por lo que no adeudaba un peso a ninguno.


El enorme progreso del Paraguay fue conseguido por el esfuerzo tesonero de sus habitantes y las condiciones sociales heredadas de la administración de Rodríguez de Francia. Al morir don Carlos, lo reemplazó su hijo, el futuro Mariscal Francisco Solano López, quien, siendo Mayor del ejército, fue distinguido “Hijo dilecto de la Ciudad de Buenos Aires” por lograr el Tratado de la Paz de Flores. El país se encontraba entre los más progresistas de América latina. Era un bocado apetecido, especialmente por la Monarquía brasileña y la Banca inglesa.


Habría que referirse a la historia colonial y la organización social aborigen para entender las ideas independentistas de los paraguayos, conociendo cómo surgieron las razones del profundo espíritu de liberación de sus hijos. Es necesario enlazarlos a esos precedentes históricos para tener un adecuado panorama de las ideas sustentadas por los protagonistas de la Revolución de la Independencia paraguaya. Aquellos pasos iniciales, siguen marcando hasta hoy los rumbos que deben orientar a los actuales dirigentes. Sus premisas deben ser destacadas para percibir los motivos y las circunstancias, los hechos y las actitudes, de quienes proclamaron la Independencia del Paraguay.


No había pasado mucho tiempo del descubrimiento de América cuando ya llegaron al Río de la Plata los codiciosos buscadores de tesoros. Al comprobar que el oro y la plata del que se había anoticiado, eran las conocidas minas del Alto Perú, se dieron a la tarea de apropiarse de las tierras paraguayas y a explotar a los indígenas. Desde entonces, los aborígenes y los mestizos, convertidos en vasallos, quedaron sin derecho a cultivar la tierra por su cuenta. Se alteró el régimen agrario original de los guaraníes, en el que cada familia tenía un lugar de vivienda y cultivo, en tanto la cultivara. Con la invasión extranjera, perdieron esa tradición y también sus maneras de vivir en libertad. Su “teko”, integral manera de Ser y modelo de vida. En cambio, se implantó la Mita y la Encomienda. La Revolución de mayo de 1811, fue un grito de esperanza para un pueblo ansioso de ser dueño de sí mismo.


Recién en 1852, la Argentina reconoció la Independencia del Paraguay, 13 años antes de maquinarse la Guerra de la Triple Alianza. Los cañones incendiaron el cielo americano durante cinco años con las más sangrientas batallas conocidas en esta parte del mundo. El mariscal, Francisco Solano López, fue inmolado en Cerro Corá, sin aceptar su rendición. Ofrendó su vida lanzando su última estocada al grito de: “Muero con mi patria”, convencido de que el Paraguay pasaría a ser territorio brasileño porque la política del “Equilibrio del Plata” había sido hecho trizas, conforme lo habría confirmado en la entrevista mantenida con el general Mitre en Yataity Corá. Pero, la Identidad de un pueblo, forjada en tantas desventuras, con sorprendente estoicismo, no puede ser borrada ni por los más grandes infortunios. El Paraguay, fue desmembrado, saqueado y diezmado pero no fue aniquilado como pretendían quienes decían venir a “civilizar a los salvajes paraguayos”. La heroica defensa, durante cinco años, mostró al mundo las aviesas intenciones de quienes planearon la agresión, unos años antes del comienzo de las hostilidades.


Al gobierno designado por los vencedores lo obligaron a tomar Empréstitos de ruinosas consecuencias. Esta etapa de la historia, también debe mostrarnos sus orígenes y las causas que motivaron esa nefasta guerra imperialista, que aún tiene muchos interrogantes que nos instan a una serena revisión.


Existen numerosas bibliografías donde hurgar sobre los antecedentes de la guerra de la Triple alianza, o Triple Infamia, como lo calificó el argentino Juan Bautista Alberdi. El paraguayo, Teodosio González, (1871/1932), escribió: “De un Empréstito de un millón de Libras esterlinas, llegaron a Asunción, solamente cuatrocientos mil. De otra de dos millones, arribaron solamente 125.000.00, y esas pocas Libras, de la aduana, tomaron camino a casas de los magnates de la época”.


¡Qué lamentables latrocinios! El Paraguay, en deplorable estado, arruinado y despoblado, nuevamente fue entregado a la codicia del Latifundio y a la miseria del Minifundio. Regresó a aquella antigua distribución graciosa de la Colonia, otorgándoseles miles de leguas de tierra a Grandes Empresas que nunca pagaron el precio vil fijado. Fue una repartija con el pretexto de repoblar el país, con la salvedad de que, los únicos que realmente fueron a poblar el sur paraguayo, fueron las familias correntinas quienes, además de trabajarlas, pagaron los valores asignados. Al norte de ellos, se ubicaron las Empresas yerbateras, madereras y extracción de extracto del quebracho, usando mano de obra esclava.


Dominados por terratenientes, los paraguayos perdieron su organización social, basada en “la tierra es de quien la trabaja”. Perdieron el solar donde cobijaban sus sueños y esperanzas. El yugo de los poderosos, les hizo olvidar que el verdadero Poder está en la voz del pueblo. Si la revolución comunera quedó inconclusa, la de mayo fue postergada. Debemos hablar de aquellos sucesos que produjeron dolorosas heridas, saber sus motivaciones y antecedentes para encontrar las verdades escondidas. Solo la Verdad desnuda sirve de bisturí para corregir las imágenes dejadas en la memoria. Esas cicatrices aún siguen sangrando.


El país fue recuperándose lentamente de las heridas dejadas por la terrible hecatombe que fue la guerra de la Triple Alianza. Por desgracia, en los años 1932 a 1935, el Paraguay tuvo que enfrentar una nueva guerra con los hermanos bolivianos, en cuyo transfondo también estaban los intereses de dos Empresas petroleras, en pugna por las concesiones. Los paraguayos han defendido con valor y victoriosamente su integridad territorial, pero quedó de nuevo atrapado por Empréstitos, ¿Cuándo conseguirá su real Independencia y la Soberanía de su pueblo?


Es oportuno recordar que Corrientes, desde su fundación, quedó hermanado con Asunción. Aún con algunos desencuentros, siempre existió un intenso y generoso intercambio, comercial y político, cultural y espiritual. Familias enteras han emigrado desde una a otra ciudad y país.


Contar la historia en esta forma, nos presenta como quejosos y resentidos, pero solo tenemos interés de encontrar luces guiadoras para seguir mejorando el acercamiento entre los pueblos. Queremos vivir en una tierra de paz, cada vez con más justicia, fraternidad e igualdad. La historia paraguaya está manchada de sangre que tiñe hasta su literatura. Esos avatares son imposibles de olvidar. Necesitamos encontrar las verdaderas razones en los prolegómenos de esos hechos. Las páginas escritas por los vencedores abren demasiados interrogantes que necesitan ser clarificadas. Las falacias que contienen ocultan los trasfondos de las barbaries cometidas. Hablemos con franqueza sobre ellas. Es el único camino para eliminar los resquemores que aún persisten. De pié ante la historia, abramos caminos con ideas que perduran y germinan pensamientos progresistas. Nos ayudará a despejar los interrogantes y desentrañar la verdadera historia con sus razones. Los comentarios históricos que carecen de los motivos que lo originaron, atentan contra la verdad. Tracemos caminos que puedan asistirnos en armonía y cooperación con el objetivo de construir el porvenir, aún bajo el apremio de los reaccionarios de la actualidad. Que la furia de las guerras se desentiendan de nuestras Sociedades y resulten ser solo un recuerdo nefasto. Depurar el pasado, servirá para afianzar la comprensión entre las Naciones hermanas.


Los paraguayos, tienen una identidad particular. Son fraternos y hospitalarios, románticos y vivaces, dados a la alegría, la danza y el canto pero, sin perder esas peculiaridades, viven con la paradoja de llevar a cuestas resquemores que les impusieron las historias de guerras con muchas incógnitas.


Cada Aniversario de la Independencia, rendimos homenaje a los próceres que la gestaron. Recordamos aquel trunco Movimiento Comunero y rememoramos la inconclusa Revolución de mayo, esperando que un verdadero amanecer corone a nuestra patria con la aureola de la concreción de los ideales de aquellas gestas libertadoras. El Bicentenario nos trae nuevos vientos con el Tratado del MERCOSUR. Estamos convencidos de que se logrará el entendimiento, la cooperación y el respeto entre sus componentes. Además, tenemos la esperanza de que será considerada las asimetrías económicas de los países que lo componen para lograr la verdadera Integración de nuestras naciones.

domingo, 3 de abril de 2011

Sombrero y bombacha


En General San Martín, Chaco adentro, una bailanta chamamecera riega de música y pasión los fines de semana. Bajo un cielo estrellado, grupos como Los Mellizos Rodríguez, González Maidana y Los Máximos animan el baile acompasado de cientos de personas.

por paulo ferreyra

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

Los más jóvenes lo llaman General San Martín, pero para los que tienen más de 40 años este pueblo del interior del Chaco es El Zapallar. Aquí en el Club Belgrano todos los sábados el baile hace olvidar las penas por un momento y la alegría se adueña de la noche.

Este sábado estaba algo fresco, el cielo había prendido todas sus luces y el pasto humedecía los pies de quienes vestíamos alpargatas. Grupos como “Los Mellizos” de Corrientes, “González Maidana” de Quitilipi y “Los Máximos” de la ciudad de Resistencia animaron una noche sin fin, las penas habían quedado afuera.

La gran pista de baile estaba muy animada, entre jóvenes y no tan jóvenes se disputaban las damas más lindas de la noche. “Trabajo de lunes a sábado y esta es mi única diversión”, me manifestó un campesino que vestía su mejor bombacha blanca y sombrero negro, algo que se repetía en la mayoría de los caballeros de la noche. Mientras cruzábamos un par de palabras el ya aseguraba su baile con una dama, tras un breve silencio, mientras se le acercaba tendió su mano, ella lo recibió y la pista fue de ellos para toda la noche.

“Aquí viene gente del pueblo, pero fundamentalmente de las colonias y de nuestra vecina provincia de Formosa, pueblos como El Colorado, Villa 213, Villafañe, la colonia El Alba, es difícil nombrar a todos”, comenta Héctor Javier Barrenelli, el encargado de organizar los eventos en el Club Belgrano. “Hace mucho tiempo que estos encuentros chamameceros tienen lugar, nosotros hace apenas un año que estamos a cargo”, advierte.

Héctor nos comenta que cada fin de semana hay entre tres y cuatro conjuntos. “Han desfilado por aquí grandes conjuntos de la región, la semana pasada tenía una excelente programación para la lluvia nos jugó una mala pasada”. Sin embargo ellos no se desaniman y ya están anunciando que el próximo 16 de abril estarán los “Hijos de los Barrios” y “Javier Solís”.

“Saludos a los vecinos de Campo Winter”, manifestaban los músicos del conjunto González Maidana, quienes ilustran esta nota. Existe un estilo de baile conocido como La Dormilona o El Dormilón, según Enrique Piñeyro, en este baile ella – y en algunas ocasiones él- coloca su cabeza sobre el hombro de su pareja como durmiendo, gesto suave de entrega amorosa. El sonríe y acompasa suavemente su zapateo para “no despertar” a su dama. Así se baila aquí en el club Belgrano, y como reza Víctor Adolfo Seri, “cuando estremece el aire, la “cordiona” en chamamé, se entrega el placer del baile como envuelto en un payé”.

Vocación Chamamecera


Este es el título del segundo material discográfico del Conjunto San Martín, oriundo de la ciudad de Esquina, Corrientes. “Nuestro objetivo fue mostrar nuestro gusto por el chamame tradicional”, advierten en esta entrevista con corrienteschamame.com

por paulo ferreyra

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

El disco Vocación Chamamecera del Conjunto San Martín ha salido hace apenas unos días atrás por la productora de Abraham Helú. Entre los temas que ellos recomendaban escuchar se pueden oír a “Feliciano Orilla” (de Montiel –Miño) “Neike Chamigo” (Sheridan –Zini) y “La Sportiva” (Amparo Ubeda). Sin embargo en este disco también aparecen nuevas composiciones, como “el timbó” y “Caraí Salvador”. El conjunto esta conformado por Eduardo Ramírez –voz y guitarra rítmica; Luís Zárate – segunda voz, glosas y guitarra rítmica; Federico Obregón – en primera guitarra y Javier Herrera en acordeón y dirección.

- Ya hicieron muchas giras, recorriendo el país y la región, cómo se sienten. ¿Le gusta, están cómodos? ¿Cómo les trata la gente?

Es un hermoso sentimiento recorrer distintos lugares gracias al chamame, tuvimos la suerte de estar por Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y varios puntos de nuestra provincia. Nos gusta mucho ya que si bien por un lado nos hacemos conocer como conjunto, por otro lado también hacemos conocer la música del Litoral, como fue en el 2009 cuando fuimos el primer conjunto chamamecero en participar de las peñas folklóricas de la Universidad de Buenos Aires. Disfrutamos mucho de cada viaje porque compartimos gratos momentos con músicos que admiramos y es un honor conocerlos y compartir escenarios con ellos. Con respecto al trato de la gente, la verdad no tenemos palabras para describirlo, gracias a Dios siempre tuvimos buena aceptación como por ejemplo en la Casa de Corrientes en Buenos Aires, donde nos tratan de maravillas cada vez que nos toca ir. Un dato anecdótico es que nos suele pasar en los bailes que la gente deje de bailar para vernos tocar y escuchar con atención, creo que para un músico eso es una buena medida de saber que va por un buen camino.

- Haciendo hincapié en el disco, la selección de los tema tuvo algún objetivo en especial, ¿cómo seleccionaron los temas?

El objetivo en especial fue reflejar nuestro gusto por el estilo tradicional, aquel que fuera forjado por los grandes pilares del chamamé, como Don Ernesto Montiel, Tarrago Ros, Cocomarola, Blasito. Creemos que es un gran compromiso tratar de mantenerlo vigente cuando nuestra vida cotidiana se ve permanentemente influenciada por factores externos, que hacen que a veces nos “olvidemos” del valor de nuestra cultura.

- En el disco queda claro que escuchan a los referentes del chamame, pero a sus pares, a los conjuntos jóvenes del chamame, ¿los escuchan? ¿los conoces? ¿intercambian ideas u opiniones?

Desde luego que los escuchamos mucho para aprender de ellos, y también nos gusta estar siempre en contacto con todos los chamameceros, tanto los conjuntos jóvenes como aquellos con más experiencia. Son varias las charlas que compartimos por ejemplo con Ernestito Montiel, Manuelito Cruz, Toty Montiel, los Martínez Riera, los chicos de Nuevo Amanecer. Siempre hablamos de la buena camada de músicos jóvenes, la importancia de mantener un estilo y también nos trasmiten sus conocimientos y buenos deseos hacia nuestro conjunto.

- Van adquiriendo protagonismo en los festivales del sur de Corrientes, sienten que ya están cosechando o todavía es tiempo de sembrar su música.

Sin dudas todavía es tiempo de sembrar, creemos que verlo de esa forma es una manera de exigirse y superarse cada día un poco más. Tenemos muchísimo por aprender y camino por recorrer, depositamos nuestra fe en nuestro nuevo disco y en este 2011.

- Había un correo electrónico donde ustedes hacían difusión de su disco y adjuntaban tres temas, "feliciano orilla", "neike chamigo" y "la sportiva", sin embargo en el disco hay dos temas propios. Les cuesta la difusión de esos temas, ¿cómo es esa difusión?

Elegimos esos temas porque muestran el estilo hacia donde nos volcamos, no sabemos si es que cuesta la difusión de temas propios, sino que lleva tiempo para que la gente y los difusores los ¨adopten¨ y los vayan reconociendo.

- Javier Herrera, ¿tenés más temas propios? ¿Te sentís cómodo componiendo? Todos componen o la composición es individual.

Tengo grabado uno más, en nuestro primer material que se llama “Volviendo a Esquina”. Además tengo otros más y letras que todavía estamos armando. Surge de lo más íntimo y profundo de cada uno, generalmente es individual y luego cuando lo presentamos entre nosotros vemos de qué forma puede mejorarse.

- Cómo conjunto, ¿cuál es el desafió que se les presenta hoy?


En el sentido estricto del estilo, creemos que lo que tratamos de componer y crear no se contradice con lo tradicional, por el contrario, buscamos no salir de esa línea. Es una filosofía del conjunto. Ahora como desafío principal queremos que el nombre del Conjunto San Martín y el de Esquina sean reconocidos, que la gente sepa lo que intentamos hacer y que humildemente buscamos aportar nuestro granito de arena defendiendo la música del Litoral.