miércoles, 6 de marzo de 2013

“La filosofía no es un calabozo”


“Sigo pensando que el libro “Latinoamérica comienza en Corrientes es una síntesis existencial y estructural”, afirma el escritor Martín Alvarenga. “Existe la filosofía correntina, el pueblo vive este pensamiento pero la elit no la decodifico”, sostiene al tiempo que subraya que “la filosofía no es un calabozo”.  En la ciudad de Corrientes no juntamos con el escritor para desandar y andar sobre su obra literaria y filosófica.  Además un tema como la falta de distribución de la riqueza en la provincia también estuvo presente.


Por paulo ferreyra

Martín Alvarenga

El clima caluroso de Corrientes aceleraba el tránsito de la ciudad.  Automovilistas y transeúntes van sin pausa por la vida.  En un bar de la ciudad una cuchara baila un vals cortito, se detiene y descansa sobre un plato.  Comenzamos la charla con Martín Alvarenga sobre su salud, por ahora sólo le preocupa la vista.  “Tengo catarata en los dos ojos, para trabajar hago un sobre esfuerzo – advierte.  Sin embargo trato de regular ese esfuerzo”.

El aroma del té se pierde.  Me pregunta cómo ando y recuerda que anduvo alguna vez por el interior de la provincia del Chaco.  “Siempre veo que en el Chaco hay otra movilidad. La ciudad de Corrientes en cambio esta como adormecida, acá no hemos conseguido una dinámica social”.

El escritor correntino retoma una charla ya iniciada hace algún tiempo.  “Aquí en Corrientes hay aceleración.  Esa aceleración tiene lugar dentro de la velocidad que imprime el sistema.  Aquí hace falta mejorar la distribución de la riqueza, el tema que dominó siempre aquí fue la posesión de la tierra.  En Corrientes impera el latifundio, la producción agropecuaria y la capacidad para aniquilar a la industria con el fin de seguir con este esquema agropecuario latifundista”. 

“La relación de estado comunidad es disociada, es un estado patrón.  El problema que tenemos en Corrientes es que no podemos ser ciudadanos del mundo de una vez por todas. La burguesía está muy fortalecida en Corrientes”.  Martín hace una pausa, me mira, no busca nada soló subrayar lo que viene.  “Sebes que pasa, es que la burguesía es una especia de planta carnívora y omnipresente, omnisciente, no en el sentido de la sabiduría sino en la manipulación del poder que está en todos lados.  Pienses en el peronismo, en el radicalismo, todos tienen la impronta del conservadurismo”. 

Ante semejante panorama es posible el cambio.  Martín Alvarenga sonríe y sostiene que hay espacios alternativos en Corrientes.  Los factores de cambio se van dando pero son a largo plazo.  “Los espacios alternativos son alentadores pero no sabes hasta qué punto.  Yo tengo esperanza en esos factores de cambio”.


Latinoamérica comienza en Corrientes

La charla podía seguir por ese carril sin embargo nos juntamos en esta oportunidad para hablar del libro “Latinoamérica comienza en Corrientes”.  Este ensayo filosófico es una piedra paradigmática en toda la obra de Martín Alvarenga.  Hace unos años atrás, cuando recién nos conocimos, él me recomendó comenzar a conocer su obra por este libre.

Pasaron los años y tuve oportunidad de leer este libro.  En este charla conocemos en profundidad su mirada sobre su propia obra, ¿por qué recomienda leer “Latinoamérica comienza en Corrientes”?.

“Sucede es que el producto de una comunicación en la intersubjetividad.  Entonces “Latinoamérica comienza en Corrientes”, hasta ahora, en este momento, creo que es la síntesis de toda mi literatura.  Yo manejé todos los géneros literarios, incluso el teatro.  Este libro es la convergencia de todos los formatos, el formato de ensayo filosófico, se postula como una trilogía filosófica.   Ya tengo la segunda entrega publicada en una editorial correntina y tengo que cerrar esto con un tercer volumen.

El planteo de este ensayo filosófico es que aquí no hay una filosofía correntina. Entonces trate de hacer un boceto de la filosofía correntina.  Acá no existe una filosofía correntina. Las personas que quisieron acercarse al campo del conocimiento, no pudieron identificar el ethos cultural, el carácter cultural del pensamiento y la filosofía que está presente en el imaginario popular de la comunidad. Está la filosofía correntina pero no la han codificado. 

Un correntino que se llama Carlos Altamirano, en un momento tiene temor en decir si hay o no una filosofía latinoamericana. Esto sucede porque ellos están acostumbrados al plantea eurocentrista, racionalista, carteciano y positivista. Pero no se dan cuenta que hay planos de la realidad que han sucedido en occidente sobre la emocionalidad. 

He encontrado a la elit correntina disociada.  Algunos se han denominado filósofos pero se pasan planteando cosas ajenas a nuestro reconocimiento sobres las grandes preguntas del hombre correntino o los sentimientos primarios y últimos del hombre correntino.  Para el hombre correntino todo está vivo. 

Para el hombre correntino fundamentalmente la piedra de toque es el animismo.  Eso lo recibimos de los guaraníes y atraviesa todo el campo mítico latinoamericano.  La interpretación y comprensión animista de la vida, la piedra está viva, los vegetales y los animales tienen alma.  Es decir el universo representa una subjetividad prolífica. Materia y alma son indisolubles, hay una visión de totalidad que discrepa naturalmente con la fragmentación del eurocentrismo”. 

A media mañana la ciudad de Corrientes comienza con un acelere inusitado. En el bar todos hablan a la vez y la música pasa como una decoración más, nadie le presta atención. Nosotros hacemos una pausa, entre nosotros hay silencio.  Me impaciento y justo en ese momento Martín cierra su respuesta.

“Vos sabes que comencé a ver en mi literatura una combinación entre filosofía y literatura. Comencé anotar que mi literatura era una literatura reflexiva. Sin dejar de ser emocional. Una literatura de idea.  Entonces donde puedo expresar esta literatura de idea es en “Latinoamérica comienza en Corrientes”.  La obra tiene formato de ensayo, es un formato por excelencia.  El ensayo une la literatura con la filosofía.  Yo no sé lo que soy, me siento escritor.  Avancé sobre esto porque vi ahí un vació importante.  No me considero un filósofo, simplemente un pensador de trinchera que dijo acá falta algo y voy a ver qué se puede hacer”.

En este libro introducís un concepto clave que me interesa. ¿“Somos mestizos culturales”, afirmas, por qué?

El tema tabú aquí es el siguiente, la burguesía correntina se resiste a su origen mestizo.  Lo indoamericano y todo lo que pasó con la influencia afro fue encubierta.  En la guerra de la Triple Alianza el negro tenía menor rango que el indio. Dentro de la intolerancia el aborigen era más pasable.  El no reconocimiento de la identidad correntina respecto de lo indoamericano y lo afroamericano estuvo vivo durante mucho tiempo.

Lo afroamericano le da un acento, el acento de un ritmo al pensamiento correntino. En el chamame si comenzamos hacer un trabajo de analogía hay un ritmo ahí que es muy extraño.  Hay un presencia afroamericana en argentina y en el litoral que esta como soterrada, como oculta.

Una vez un historiador me dice eso, nosotros no somos mestizos étnicos sino mestizos culturales.  El animismo también esta en lo afroamericano.  No nos hemos curado del todo del colonialismo. Se termino el colonialismo aparente pero existe un colonialismo subterráneo y evidente también.


En una charla que tuvimos manifestaste que no buscabas ser reconocido como chamamecero, sin embargo en este libro hablas casi con devoción del chamamé, ¿por qué?

Sucede que yo estoy en favor del chameme.  Lo que estoy en contra es del fundamentalismo del chamame, también del fundamentalismo del carnaval, también del fundamentalismo del casinometro.  Los carnavales son impopulares.  Hay que dialogar con las distintas culturas.  Cuando vino Antonio Tarrago Ros dijo que si alguien se acerca  a su conjunto con saxo el lo iba a dejar de lado porque nadie se acerca al chamame por el saxo. Estos dichos van contra su propia historia. Yo amo el chamame pero no el fundamentalismo de la música. 


En este libro hablas del dialogo del escritor con el lector a través de la palabra. ¿En estas páginas te denudaste tal cual sos?

En este libro me desnudé.  – Martín vuelve al té.  Hay una pausa.  Hacemos silencio, el grabador recuerdo la música y la charla de bar.  Pasa alguien conocido y él lo saluda.  Vuelve su mirada sobre el entrevistador.  Su respiración es profunda. 

Tras el silencio retoma el diálogo. - En realidad siempre me desnudo cuando escribo. Quizás en este libro – el silencio se pone caprichoso y vuelve -  Cómo explicarte.  A ver, viste cuando vos prevés la desnudes, bueno esta fue una desnudes imprevista.  Llega un momento que estoy fuera de mi mismo.  Algo que sale de mi y me mira como un átomo en el universo.  El dialogo, yo siento que alguien esta a mi espalda leyéndome, alguien que no sea yo, ese puede ser mi alter ego y también puede ser mi escucha simbólica.  Pero tengo un lector simbólico a mi espalda siempre.


¿Cuánto significa para vos la poesía?

La poesía me ayudó con el adiestramiento del lenguaje.  Todo lo canalicé después en la novela, en el ensayo y el teatro.  Una gran poeta cuando lee un poema o escribe un poema esta en otro mundo. Susy Delgado creo que es una de las mejores poetas latinoamericas, además es bilingüe escribe en castellano y guaraní.  Es un oficio que a veces se torna un poco ingrato.  Porque cuando uno tiene un perfilo bajo – la gente piensa que representa una falta de autoestima y en realidad es una forma de ser.


Sobre el final del libro estás tal vez un poco pesimista.  Partiendo de textos del escritor Witold Gombrowicz extiendes esa mirada que el hace de Buenos Aires a todo el país.

Quizás me puse melancólico, es la ondulación que tengo entre lo melancólico y lo jubiloso. Me gusto mucho Gombrowicz porque puso una bisagra, al decir la deficiencia que tiene el hombre Argentino en cuanto al apoyo mutuo y el esfuerzo propio. Mas o menos el decía que no podíamos conjugar el nosotros, andábamos bien cuando era yo como sujeto solitario. Cuando tratábamos de ser comunidad no nos salía la jugada.  El habla de un nosotros disperso, no resuelto y de un yo que sabe lo que quiere. Esa es la gran contradicción.  Hace medio siglo que Buenos Aires era el faro de la cultura latinoamericana, ahora es México, después San Pablo y después recién llega a Buenos Aires.  Esa premisa de Witold Gombrowicz se plantea en cualquier parte del país. 

1 comentario:

  1. La sabiduría deboró al hombre Martín Alvarenga, este escritor traspasó toda calificación positiva porque impacta en cada respuesta, en cada idea que no dista mucho de la verdad y de la esperanza. Sus respuestas bien fundamentadas hacen pensar que todo puede ser y no ser.Pero siempre tiene la respuesta final que te deja pensando en esas frases que quedan dando vueltas. M.E.W.

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