El miércoles 8 de abril, a las 21.30, Juan junto a Coqui Ortiz y Paloma Ortiz presentará Piano y Canciones en el escenario del Complejo Cultural Guido Miranda. Este año vuelve el ciclo “Preludios en el Bösendorfer”. En esta charla el pianista y compositor habla de su relación con el instrumento. Además, adelantó por dónde girará la propuesta musical que están preparando y aseguró que interpretará temas suyos como Volviendo en flor, Guirnaldas y La huida de la tarde, entre otros.
Por Paulo Ferreyra
“Vos sabés que sin querer aprendí desde adentro de la canción cómo es la música. En la escuela primaria en Las Palmas había un piano vertical. La maestra de música, la profesora Graciela, tocaba y las clases de música se daban con las canciones que nos iba enseñando. Era un ambiente lleno de música”, así recordó en una oportunidad Juan Mora cuando hablamos de sus primeros años.
Hace ya bastante tiempo que dejó su pueblo para vivir en Resistencia, donde estudió el profesorado de matemática y después pasó a estudiar música. Esta semana nos comunicamos por teléfono, cuenta que cuando tiene un tiempo libre vuelve a Las Palmas, donde los cielos o la vista se ensancha por doquier y la familia viste el paisaje.
“El piano en una definición muy literal es el instrumento de mi vida”, desliza y hace una pausa. Busca en algún lugar palabras para amplificar su posición y lentamente va abriendo ese camino que lo hizo el eximio músico que hoy conocemos. Viene de una generación que respiraba y respira música. Su mamá tocaba el piano. Sus abuelos eran grandes melómanos quienes escuchaban música clásica y folclore argentino. Su padre es de Luque, Paraguay, también amante de la música y abrió el abanico sonoro de Juan desde muy pequeño.
“La música se metió en mi vida. Al piano lo elegí o me eligió como destino de vida. El piano está en vida desde siempre y no puedo dejar de tocar. Es un vínculo hermoso en la vida”, afirma y sonríe, feliz, casi como si alzara las manos y sus dedos hicieran pasajes de hormiga entre las teclas blancas y negras.
Preludios en el Bösendorfer
Durante la charla Juan hace memoria y recuerda que por el ciclo Preludios en el Bösendorfer pasaron artistas y compañeros suyos muy queridos. Los nombres llueven con Mauro Siri, Diego Cubilla, Seba Ibarra, entre otros. Para Juan la propuesta es hermosa, “aquí la sorpresa es la ronda. La propuesta es tocar en el escenario rodeado por el público, donde se puede escuchar de cerca los armónicos, las cuerdas y la madera del piano. Suena distinto el piano cuando está microfoneado a tocarlo limpio y estando tan cerca”, afirmó.
En el último año la propuesta de Coqui Ortiz, Paloma Ortiz y Juan Mora tuvo dos noches pletóricas de canciones y emociones. Ahora volver para Juan representa una alegría enorme. Sentarse frente al Bösendorfer es algo casi codiciado en el país, ya que es un piano muy valorado tanto dentro como fuera de la Argentina.
Juan estudió en un piano vertical alemán que su abuelo le regaló a su mamá. Tocó además muchos otros pianos, como por ejemplo el Yamaha que está en el Teatro Vera, en Corrientes, tocó el piano Stenway en Café Vinilo en Buenos Aires, entre otros pianos de otras provincias. Pero el piano del Guido Miranda tiene una sonoridad muy particular. “Las teclas tienen peso, pero a la vez son livianas, uno se desliza con mucha fluidez y la caja sonora tira unos armónicos que hacen un sonido único. Este piano es muy particular y tiene un sonido casi perfecto”, explicó Juan.
Coqui Ortiz en uno de los conciertos lo había contado como si fuera un chiste, pero era cierto que Juan iba temprano a ensayar. Cuando terminaba el ensayo Juan seguía tocando, recibía al público y después tocaba el concierto completo. Queda claro que le fascina tocar este piano en particular.
Tiempo de mostrar las obras
“Coqui Ortiz es un artista único por la calidad de sus letras y la calidad de sus melodías. Además, es un agitador cultural y así como hicieron sus mayores él también nos invita a crear nuestras propias canciones”, así explica Juan cómo se abrió paso a la composición. Coqui Ortiz siempre lo anima a componer y hace tiempo lo viene haciendo.
Las composiciones de Juan Mora salen a la luz en las rondas de mates, en los ensayos, pero siempre para la intimidad de los amigos. De hecho ya tienen composiciones juntos con Coqui. Ahora en este ciclo de Preludios en el Bösendorfer Juan Mora tentrá espacio para mostrar sus composiciones.
El miércoles 8 de abril Juan interpretará temas suyos como Volviendo en flor, Guirnaldas, La huida de la tarde, entre otros. “Hay canciones que toqué el año pasado y que me acompañan hace un par de años. Estas canciones han hecho un recorrido íntimo y ahora gracias a la generosidad de Coqui salen al escenario”.
Al hablar de sus influencias en la composición Juan dice que todo está cerca. Los amigos que fue haciendo a lo largo de su trayectoria han influenciado notablemente en sus creaciones. Hace una pausa y la danza de nombres comienza por el propio Coqui y se ensancha por artistas como Carlos Negro Aguirre, que es su gran referente en el piano junto a otros músicos creadores como Fandermole, Juan Quintero, Matías Arriazu, Patricio Hermosilla, todos ellos dueños de un estilo donde se respira una identidad sonora muy fuerte. Claro, en estos artistas los géneros musicales no son estructuras rígidas sino que están permeados por un horizonte común: la búsqueda de la propia voz.
Coqui y Paloma
Es inevitable hablar de Coqui y Paloma. La noche del miércoles estará florecida por las interpretaciones de dos voces importantes de la música.
Hace algunos años Juan y Coqui se encontraron en una cancha de fútbol. Había muchos músicos en aquel partido. Después se volvieron a encontrar en un estudio de grabación donde grababan para otro artista. En ese vaivén de encuentro Coqui lo invitó a su casa y así nació su amistad.
“Recuerdo que tenía un poco de vergüenza porque para mi Coqui estaba en un mundo inalcanzable. Le tengo el mayor de los respetos como amigo y como músico. Ya llevamos casi veinte años juntos y lo considero un compadre, toda su familia es mi familia. Tenemos canciones juntos y eso habla de su generosidad. Él escribe muy bien y es un gran melodista. Él puede hacer todo solo y sin embargo decide compartir y permite hacer algo colectivo”.
Al hablar de Paloma Juan también tiene solo certezas, “es un gran artista. Uno puede ser cantante, técnicamente andar bien, pero después tiene que tener lo otro, ¿cómo digo este texto en una canción? ¿cómo hago sentir y vivir al público el espíritu de esta canción? Ese decir, esa manera de interpretar las canciones Paloma las tiene y sabe como conectar la canción con el público". A las apreciaciones de Juan habría que agregar la relación que establece Paloma con las canciones que elige interpretar, alguna vez en una entrevista expresó que las canciones trasluz sus ideales.
Juan lleva desde hace más de seis o siete años un proyecto musical con Paloma Ortiz. Manifestó que este año tiene muchas ganas de materializar este proyecto con la grabación de un disco. “Hace tiempo que venimos amasando las canciones. Ojalá lo podemos grabar este año”.
Entre el amor y los temas sociales
El miércoles 8 de abril, a las 21.30, Juan Mora junto Coqui Ortiz y Paloma Ortiz presentarán Piano y Canciones en el escenario del Complejo Cultural Guido Miranda. El ciclo “Preludios en el Bösendorfer” tendrá por tercera vez la presencia de este trío que en esta ocasión ofrecerá un repertorio que irá de las canciones de amor a las canciones de contenido social.
“Hay muchos autores que soñaron un país para nosotros. Desde ese lugar abordaremos las canciones”, sintetizó Juan al tiempo que no quiso adelantar ningún título. Lo cierto es que estarán ahí las voces de Coqui y Paloma, la música del piano de la mano de Juan. Será la ocasión para ponernos frente al espejo de agua que es la canción, entre el amor y los temas sociales.











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