"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

Ciclo Conversaciones de Novela en el Fogón

Entrevista con Luis Argañarás

viernes, 9 de noviembre de 2018

Este viernes tributo a Pat Metheny


Esta noche a partir de las a las 22 se presentara en El Mariscal, Salta y Pellegrini, el tributo Pat Metheny.  “Es una propuesta de acerca el color, el paisaje y la sonoridad de una música contemporánea”, explica el baterista Pepo Bianucci.  Además acompañan a la banda Julio Ledesma en guitarra, Ivan Luque en bajo y Romina Gómez Marecos en saxo.

Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

“Pat Metheny es muy importante en mi vida. Tenía entre 15 o 16 años cuando mi hermano me hizo escuchar Pat. Desde entonces siempre lo escucho. No tenía la posibilidad de tocar su música porque era difícil encontrar músicos interesados en hacer este tipo de sonidos”, explica Pepo a pocas horas de volver al ruedo con este homenaje.

“En el camino de la música todo se fue dando hasta que encontré a Julio Ledezma, Ivan Luque y después se sumó Romina Gómez Marecos en el saxo. Así le estamos dando el último color que necesitaba la formación para esta música. Comenzamos de apoco sacando algunos temas. Mi intención era estudiar la música de Pat Metheny”, cuenta. 
La banda con este tributo comenzó a rodar en marzo y ha recorrido distintos escenarios tanto de Corrientes como de Resistencia.  “Para mí es un honor tocar temas de Pat. Estamos en un período de estudio, pero también hay que decir que las presentaciones hacen que el grupo maduro, nos empuja a madurar. La exigencia de tener que presentarse, el local, el público, así también se va solidificando un repertorio”, agrega.
Pat tiene muchos temas y ha tocada con distintas formaciones, sobre todo con sextetos. La música de Pat tiene esa magia donde logra una gran química con sus músicos y también con el público. Al respecto Pepo recuerda: “la primera vez que lo vi fue a principios de los 90,  en Buenos Aires. Estuvo en el Gran Rex o en el Teatro Opera. Había temas muy íntimos donde se lograba una atmósfera única. Recuerdo que el teatro estaba colmado y en absoluto silencio. Esa comunión se crea con su música. Tiene además temas que son como un laberinto que a la vez es un viaje con los músicos y con el público”.
 “Yo me siento más la izquierda del jazz, donde lo prioritario es ser tú mismo, sonar lo mejor posible y buscar aquellos lenguajes que aún están por definirse. Por otro lado, si les preguntas a cien músicos de jazz tendrás cien respuestas diferentes”, deslizó y sonrió en una entrevista Pat. Esa postura sirve para entender el viaje a que nos invita música. Viajar. “Pat es un compositor muy claro. Su música alcanza los niveles de la música clásica, la delicadeza en la ejecución para lograr los matices en cada tema son importantes. Además es muy paisajístico, viniendo del jazz tiene un brocha muy paisajística y te hace viajar”, concluye Pepo Bianucchi.  La música rodará esta noche y será un viaje, quizás, como diría Pat, “I can see your house from here”.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Fabián Roldán: “La búsqueda en el arte es permanente”

Se inauguró días atrás en la Sala “Justo Díaz de Vivar” del Museo de Bellas Artes de Corrientes, la muestra En los jardines. Invocaciones, del artista Fabián Roldán, y permanecerá abierta para todo público hasta el 4 de noviembre.

paulo ferreyra
sapukai.culturas@gmail.com

“Creo que la identidad o el lenguaje dentro del arte es un proceso. Más allá de algunos logros uno siempre sigue buscando”, explicó Fabián tras la apertura de las puertas de la sala.


Esta actividad fue organizada por el Instituto de Cultura de la Provincia a través del Museo de Bellas Artes Juan Ramón Vidal. “Agradecemos a quienes nos acompañan”, exclamó el director del Museo Luis Bogado. “Esta muestra la veníamos gestando desde el año pasado, es la primera individual del artista aunque en este mismo lugar expuso sus obras en otras muestras colectivas”, explicó. A su turno, Roldán comenzó por agradecer a los presentes, a Jesica en especial y a todos quienes los acompañaron en este marco tan importante.

“Me han invitado varias veces para que exponga mis obras pero le venía esquivando a esa presión, no es fácil montar una muestra individual. Siento presión y por momentos siento que estoy desinflado. Venía rechazando la oportunidad y sin embargo ahora había que dar el paso. El desafío llegó, me pone más vivo y me empuja de alguna manera a seguir creando. Es mi primera muestra individual aunque ya hice muchas muestras colectivas”, deslizó Fabián.


“Estos objetos los fui pensando desde hace un tiempo. Poco a poco fui bocetando en lápiz, ya que me gusta mucho el dibujo. Después llegó el momento cuando me sinceré conmigo y acepté que me gusta lo tridimensional, entonces fue un desafío pasar del dibujo a la tridimensión”, explica Roldán.

“Mis dibujos son planos, no tienen volumen y entonces representan un desafío llevarlo a otra dimensión. Sin embargo, empecé a sorprenderme cuando trabajé con el objeto, con el material y cómo se iba transformando en mis manos. Trabajé con la arcilla porque era una cosa que ya conocía. El desafío fue pensar de tal forma que esa idea del dibujo pueda llegar a buen puerto con el objeto. Creo que logré así concretar esta muestra. Estoy conforme, y la gente también me tiró buena energía. Esto también es un respaldo”, subrayó.

Sobre el tema de la muestra, En los jardines. Invocaciones, el artista advierte que pudo exorcizarse. “La religiosidad de Corrientes me llega muy de cerca. Aunque uno quiera configurarse de otra forma ya lo tiene incorporado. Trato de llevar mis pulsiones por otro camino pero no sé si lo he logrado en el resultado final. Esto es como internet o una licuadora donde vas largando cosas y así se configura el arte. Creo que a todos les pasa más o menos algo parecido en el momento de crear. Vengo de la gráfica, me gusta mucho ese mundo, pero estoy en una frontera donde voy y vengo, pero también me quedo en ese lugar del medio jugando con los horizontes”, explica.


“Búsqueda permanente”
“Creo que la identidad o el lenguaje dentro del arte es un proceso. Hasta aquí hay un camino recorrido y estoy conforme con el presente. Sin embargo, uno siempre sigue buscando. Ahora en este momento estoy conforme, pero quizás mañana me levante y piense distinto. La búsqueda en el arte se da todo el tiempo”, advierte Fabián mientras corre su vista hacia sus obras.

“Admiro a muchos artistas y trato de nutrirme de muchas cosas todo el tiempo. Me nutro en la forma en cómo producen. No es fácil producir. Me imagino que para quien escribe debe suceder algo similar. Un día estás con todas las luces y podés escribir lo que sea, otro día en cambio no surge nada. A mí me sucede lo mismo con el dibujo y con el objeto. No me desesperan esos cambios porque la búsqueda es constante”, confiesa con un respirar profundo.


“Consideraciones generosas”
Esta es la primera muestra individual de Fabián, pero ya hizo muestras colectivas. Muchas personas tienen obras suyas y ponen de manifiesto que es un gran artista. Él esquiva el sayo, “hay consideraciones generosas hacia mi arte”, desliza y piensa. “Estoy agradecido a las personas que ya tienen obras mías en sus casas pero eso no me hace especial o no me ubica en algún lugar determinado del arte. Agradezco las consideraciones pero mi construcción es permanente”, concluye.



“Tal vez en algún momento sólo haga planteros”
En la muestra pueden observarse planteros, un libro con un dibujo, un caballo, distintos personajes. Las obras llevan títulos atractivos como Cuidador de árboles, El otoño terminó, Domingo a la tarde, Confió en ti, Perro, Pasaba a saludarte, Sonrisa, Suelo Volar, Cuidas de mí, entre otros y la serie Planteros. Ahí se va anclando su mirada y su visión del arte.

“Con lo que más me identifico son los planteros que casi siempre aparecen en mi obra; me gustan y vienen conmigo desde hace un tiempo. Cuando hablo de jardines me gusta coquetear con las plantas, en mi familia siempre hubo planteros. El que tuvo un hogar con patio sabe lo que son las plantas y lo que significan. En lo particular me gustan, he vivido una infancia que estuvo buena y tenía ahí los perros, las plantas, las estaciones con sus verdes y sus colores”, explica.

Junto a Fabián recorremos la muestra. Tras la inauguración y después de los saludos de los amigos se fueron uno a uno como la noche escurriéndose. Nos detenemos en algunos planteros. Alguien lo espera fuera mientras él intenta asir algunas palabras más.

“Vuelvo a mi niñez en todo tiempo. Los planteros son mundos e inyecciones del presente que inflan vida. Las plantas son lindas, verlas cuando uno las riega, el contacto con ellas, creo que son simbólicas y bellas. Me represento mucho ahí, en las hojas y en los personajes metidos entre las plantas. Tal vez llegue un momento en el que solo haga plantas. Si te fijás, mis planteros no tienen flores, son plantas, la vida pasa por ahí. Mi vida pasa por ahí”, repite, y sus ojos al fin se encienden como soles.


viernes, 19 de octubre de 2018

La guitarra de concierto gana terreno en Corrientes

Días atrás se realizó un nuevo capítulo del Ciclo Música en el Museo de Bellas Artes. En esta oportunidad fue un Concierto de Guitarras a cargo de alumnos de la Cátedra de Guitarra del Instituto de Música, bajo la dirección de los Profesores Javier Larrosa y Jorge Soto. Los músicos interpretaron un repertorio de música académica y popular. La actividad fue organizada por el Instituto de Cultura de la Provincia, el Museo de Bellas Artes “Juan Ramón Vidal”, el Instituto Superior de Música "Carmelo H. De Biasi" y la Fundación JUN-MUS.

Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

La tarde va cayendo detrás del edificio. Los niños llegan temprano para el concierto. Después de recorrer el lugar se van instalando en distintos lugares mientras desenfundan la guitarra. Los primeros acordes suenan tímidos, como pidiendo permiso al viento y al aire vacío de la tarde. Frente a una partitura uno de los chicos rasguea mientras se acompasa con los pies.

El concierto de guitarras estaba previsto para las 20 en el patio principal del Museo de Bellas Artes. Minutos antes el público había colmado parte de las sillas disponibles, familiares y amigos mostraban su ansiedad. Algunos chicos buscan el refugio del segundo patio para seguir ensayando. Llegan los profesores y al tiempo se ponen a poner a punto la velada.

El cielo ahora está encapotado. La noche es más cerrada y oscura, vacía. El licenciado Luis Bogado realizó la bienvenida tanto a los artistas como al público.  Finalmente Benjamín Romero Alegre y Facundo Galván realizan la apertura con “Aire de Milonga” de Héctor Ayala. Luego continuará Amarú Grela García con “El Coyuyo”. Después se sumaron Victoria Ledesma, Facundo Galván y Camila Benítez con la interpretación de Chamamé de Abel Fleury.
El silencio en el auditorio es absoluto. Los alumnos son jóvenes y la música se sucede casi sin pausa, sólo interrumpida de a ratos mientras unos abandonan el modesto escenario y otros suben al mismo. La velada continuó con Sol Mereles, primero como solista y luego junto a Camila Benítez haciendo dúos de Fernando Carrulli. Luego siguieron Uriel Gutiérrez, Florencia Sandoval, Juan Silva, Constanza Rodríguez, Juan Silva.

El cierre llegó con el ensamble de Guitarras del Instituto de Música interpretando Pimpollo de Iparraguirre y Calipso, tema popular jamaiquino. El Ensamble de guitarras estaba integrado por alumnos de la educación secundaria, capacitación y el profesorado de música, ellos interpretaron Al Azar, El minino y Guitarreando.  Además, estuvieron Diego García y Facundo Ponce cerrando la velada.

“Estamos muy felices por esta presentación de los chicos. Venimos trabajando hace años en su formación, con continuidad y el acompañamiento de familiares y amigos. Muchos están progresando notablemente”, destacó tras el cierre el profesor Javier Larrosa. “Hoy en Corrientes tenemos nuevos valores, nuevos sonidos porque los chicos van encontrando su lenguaje. La música hace bien, es sano y bien para todos. La guitarra de concierto va adquiriendo un lugar en Corrientes. Algo que buscamos desde el Instituto de Música y desde la Fundación Jun-Mus”, concluyó.

jueves, 18 de octubre de 2018

Lucio Sodja: "La magia se manifiesta cuando nos conectamos y creamos"

Este viernes Guaú Trío se presentará en El Mariscal a las 22. En la oportunidad celebrará los 25 años del mítico bar de la ciudad y lo harán repasando sus discos de jazz. “Volver al mariscal es el gusto de encontrarse con viejos amigos, tanto músicos como seguidores de nuestra propuesta. También es el placer de tocar en un ambiente chico, íntimo, de entrecasa. Este lugar permite un contacto muy cercano con el público”, comentó Lucio Sodja.

Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

El Trío está compuesto por Jorge Castro en batería, Alejandro Ruiz en bajo y Lucio Sodja en piano. “El repertorio de este viernes tiene algunas novedades que forma parte del material que estamos preparando para el próximo disco, temas míos, de Ale y de Jorge conformarán el próximo disco. En esta oportunidad vamos a mostrar algo de lo que se viene junto a los temas que ya tenemos grabados y que siempre salen frescos y distintos en vivo”, explicó Lucio. En estos años de historia el trío ya lleva editado dos discos, Jazz Sudaca y recientemente Alma Guaraní.

Además los músicos adelantaron que siempre los amigos en Común se acercan para compartir algo de música en los bares chicos.  “No tenemos nada programado pero siempre puede surgir una sorpresa”, cuentan. El viernes los sonidos del jazz y la música del litoral se darán la mano en una velada de ríos y pájaros azudes.
Consultados por lo que sostiene al grupo durante estos años Lucio explica que hacer música es un placer. “Es un placer tocar juntos. Hacemos música con libertad. Nos sentimos libres cada vez que subimos a un escenario, la camaradería, el respeto y la admiración que cada uno de nosotros siente por el otro siempre está presente. La magia se manifiesta cuando logramos conectarnos y crear el ambiente propicio para que surgan historias nuevas con cada tema. Todo eso se hace mística en lo que hacemos y estoy seguro lo percibe el oyente”, concluye Lucio Sodja.

martes, 2 de octubre de 2018

Mistura: un camino de mandarinas al sol

Bullen cuerpos en palabras, música y danza. Esta es la propuesta que comenzó Mistura en su presentación en la Biblioteca Mariño de Corrientes y llegó días atrás a Resistencia.  María Fernanda Sánchez Barros, Estefanía Ceballos, Claudio Margosa, Esteban Ordenavía, Laura Chávez, Jao y Daniel Villalba, dan cuenta de ese espectáculo multidisciplinario. 


Por Paulo Ferreyra
Fotos Carlos Maciel



Hay quienes dicen que ante las pinturas de Rothko hay que pararse como frente a un amanecer. Sus pinturas tienen la vitalidad y la fuerza del color puro. Aunque parezca paradójico, en sus cuadros el negro está vivo.

Hace unos días, la noche viva se abrió ante esta propuesta de música, poesía, cuerpo y alma. Pasadas las diez de la noche, la voz de Estefanía Ceballos hendía el espacio de Nanas. Luego le siguió la voz de Fernanda Sánchez Barros. Por momentos, un amable silencio en derredor. Un coqueteo insistente se percibía entre un decir y el otro, una voz y la otra. La palabra se expandía en el silencio.

El público llevaba sus ojos al escenario pero la atención también se esparcía hacia otros movimientos. El movimiento de las poetas arrastraban las miradas y la atención.

Las palabras tienen música, y ésta se hace melodía dulce refulgiendo en los instrumentos.



Silencio



Danza



La música rasga el vientre de la noche



Hay movimientos corporales. Desde distintos espacios, los fotógrafos también se mueven en formas danzantes para poder capturar la mejor imagen. Se ven sonrisas de dientes de marfil entornados en labios con tinta rojo fuego.

“Soy consciente de que pintar cuadros tan grandes es grandilocuente y pomposo”, había declarado Rothko hace más de 60 años. “Pero pinto así precisamente porque quiero ser íntimo y humano. Si pintas cuadros grandes, tú estás dentro. Y el espectador también se siente dentro del cuadro”.

Entre estas palabras y la música, la propuesta de Mistura se ensancha con la danza. Manos que se tocan sin tocarse, se acarician, se besan. Manos que besan. El público inmerso sigue en silencio. No hay aplausos. Mientras intento asir lo que sucede en un papel inmaculado en otra mesa cercana alguien dibuja con fruición.

La noche madura y llegan sonidos del monte en el centro de la ciudad. Las voces de las poetas que cubren todos los espacios, una pisadas crujiendo el presente para despegarnos del bar, la música, con sonidos ancestrales, llega para amasar todo y llevarnos a un viaje.


La propuesta de Mistura combina textos, música y danza. La segunda función de esta propuesta artística tuvo lugar hace unos días atrás en Nanas Suena Bien, Resistencia. Los textos fueron de María Fernanda Sánchez Barros y Estefanía Ceballos, la música, danza y canciones llegaron de la mano de Claudio Margosa, Esteban Ordenavía, Laura Chávez, Jao y Daniel Villalba, la realización visual corrió por cuenta de Maru Richeri.

Se entrecruzan las palabras y las voces de un coro. Las poetas acentúan palabras, versos, leen al público que los mira con todo el cuerpo. Aparecen el padre, la madre, la siesta, el cuerpo, la infancia,la duda, la grieta, el dulzor de la tarde, la casa, el viento que cuaja las heridas y el rancio sabor que me devuelve la mirada como un animal fugaz.

La tentación de desgrabar los audios de los poemas es alto, crece como un sismo en mis oídos, pero las palabras se suceden dulces, manchadas por el alcohol de la noche y en vano busco ser fiel a la palabra poética.

Mistura tendrá nuevas fechas, nuevos artistas, la invitación es para hacer un viaje de noche al interior de la creación artística. “El alma puede aquietarse y los peces no ahuyentan fantasmas".

Suena Mi pueblo, mi casa y la soledad, en una versión exquisita en violín, guitarra y percusión. La casa de al lado llegará en una versión donde bailan y los cuerpos salen de sí. Los tambores sobre el cierre son latidos.

Al finalizar la noche, el público aplaudió con entusiasmo como después de un chapuzón. Rejuvenecidos.

Mistura tendrá nuevas fechas tanto en Corrientes como en Resistencia.

Rothko sintió la presión del arte sobre sus espaldas, cuando podía se abría e insistía: “Debemos encontrar un modo de vida y un trabajo que no tenga las consecuencias de ir acabando uno a uno con todos nosotros”. De eso se trata la vida, un baño de poesía, música y danza. Mistura.






viernes, 14 de septiembre de 2018

Alvarenga, entre el vuelo y la síntesis poética



Este año se cumplen diez años de la publicación del libro Vuelos Chamánicos del escritor Martín Alvarenga. “A lo largo de los textos pueden percibirse movimientos y mitos personales, poesía, microcuento y textos en prosa poética”, esboza, al tiempo que reflexiona sobre ese proceso creativo. En esta charla nos sumergimos en su proceso de escritura y en la intimidad de un libro que hoy puede leerse como la “síntesis de su obra poética”.

Por Paulo Ferreyra
Foto Eugenio Led

Hace mucho frío, en un departamento en la ciudad de Corrientes, edificio de 7 pisos, de espaldas a la ciudad nos miramos. La mesa es pequeña, tomamos algo; el grabador, libros, un cuaderno, lapiceras, la luz baja completan nuestra escena.

“De tanto en tanto escribo alguna cosa nueva. También estoy rescatando cosas que tengo en mis archivos. No excluyo la posibilidad de hacer cosas nuevas pero mi estado de salud no me permite embarcarme en proyectos de largo plazo. Sigo en la mía. Estoy retirado de todo movimiento cultural y por ello me sorprendió sobremanera tu llamado”, desliza y hace silencio.


Martín nació en Corrientes y después de vivir en otras ciudades volvió a  su ciudad. Dentro y fuera de ella, escribió sobre esta tierra. Ha publicado ensayos, novela, poesía, teatro. Este año se cumplen diez años de su poemario Vuelos Chamánicos, un libro conmovedoramente poético.

Alejandro Rodríguez, pintor y docente de Paso de los Libres, hace un tiempo expuso sus obras en el Museo de Bellas Artes de Corrientes. En ese marco destacó que su fuente literaria partía de Martín Alvarenga, Gabriel Ceballos y Francisco Madariaga.  De la obra de Martín destacó el libro Vuelos Chamánicos, el aniversario del libro y su producción hacen propicia la oportunidad de revisar y volver a leerlo.

“Con Alejandro es recíproco el respeto y el cariño que nos tenemos. Es de ida y vuelta la valoración que tenemos entre nosotros. Me gusta su búsqueda estética. Le pedí disculpas por no poder asistir a su presentación. La obra de Alejandro es latinoamericanista, muy exuberante, colorida, con un paisaje preñado de colores intensos, tropical. Lo sigo a pesar de la distancia”, desliza.
Martín vive rodeado de su familia, su esposa y su hija. Leyendo y releyendo, creando y reescribiendo.  Vuelos fue publicado en 2008 bajo la gestión de Carlos Lezcano como subsecretario de Cultura de la Provincia de Corrientes. Se publicó junto con el libro de poemas de Mariano Soto y Cacho González Vedoya. Estaba en ese tren Florencio Godoy Cruz, pero él publicó por otra vía. Esta fue la única vez que una institución gubernamental publicó un libro mío. En general yo me arreglé con editoriales o solo”, cuenta y sonríe.

“Antología sui generis”

“Fue un libro muy elaborado, muy trabajado y fue también muy espontáneo. Se mezclan las dos cosas, por un lado fue muy elaborado y por otro, una cuota de espontaneidad.  Es un poemario que venía trabajando con un grupo de poemas y después apareció otro grupo de poemas. Me salió una mini sinfonía, el libro tiene movimientos y tiene mitos personales, tiene poesía y textos en prosa poética”, explica.

“Además es un libro en el que por algunos momentos se mezcla la poesía con el microcuento.  Aquí es donde entra a participar el zem como elemento movilizador de una parte de mi poética.  Este libro es una síntesis de toda mi poesía. Creo que esta es la antología que no publiqué”, subraya y vuelve al silencio. En el medio advierte que estas reflexiones surgen ante las preguntas, porque antes no se lo había planteado.
Ahora sonreirá ante el aniversario, frente a estos diez años y de cara al libro.

“Es decir, publiqué una antología sui generis en el sentido de que no fueron elegidos para una antología poética. Pero da la impresión de que por el proceso de veinte años de trabajo, por la decantación y por esa pulsión de espontaneidad, es como si fuese un micro manual de mi obra poética. En este libro se condensa toda mi poética. Sin desmerecer otras experiencias que tuvieron otra tesitura. Por ejemplo, flotilla de fábula, que es un libro que me llevó cinco años de escritura, de lectura de mitos precolombinos y muy intensos, es también un libro importante”.

Sin embargo el camino de Vuelos Chamánicos es un trayecto de veinte años. Es una diferencia grande entro otros libros en cuento al proceso raro que viví para hacerlo. Además en ese momento no me lo planteaba como rareza pero ahora mirando el tiempo transcurrido surgen estas reflexiones.  Creo que es un collage lírico.  Está presente lo latinoamericano pero también otros factores como el zem, otros elementos que se tutean mucho como la poesía con la filosofía, no desde el punto de vista académico sino la filosofía como propuesta vivencial. No hay una teoría filosófica.

Incluso hay un poema en el que juega esa diferencia entre la filosofía y la poesía.

—Así es, es como si sucediera una ruptura jubilosa, después de esa enunciación, que de pronto va un pensamiento taxativo a un quiebre y así  asoma la metáfora. Cuando comento estas cosas hablo de las cosas que yo siento que me pasó con el libro, no que sea necesariamente así de lineal.
Filosofía y poesía, la filosofía como propuesta vivencial y la poesía en sí por la concentración de sentido que coquetean todo el tiempo.


“Enamorado del mundo”

“Paul Éluard definió la poesía como una concentración alta de sentido, eso es la poesía. Paul fue un poeta nortemericano bastante discutido. Hay otro factor que entra en la génesis de la poesía, es el hecho de la actitud. Tenés que estar enamorado del mundo. Este es otro concepto que el escritor polaco Gombrowicz señala: para escribir hay que estar enamorado del mundo”, desliza y vuelve al silencio.

La noche madura, de a ratos el caloventor se enciende y ronca suavemente. Bebemos café. En la casa hay silencio. El grabador por momentos registra ese silencio entre entrevistado y entrevistador. Es sábado por la noche al filo de las diez de la noche, los bullicios de la ciudad joven nocturna comienzan a encenderse.

Martín Alvarenga piensa, usa los silencios para acentuar sus reflexiones. “En la poesía tienen que darse las dos cosas: estar enamorado del mundo y encontrar un sentido. Pero hay otros factores que participan de esta construcción poética. Quien escribe trata de traducir el momento en que estuvo gestando algo especial. Pero he abordado mucho la poesía en sí misma, la poesía interpelándose a sí misma, la poesía como la génesis de la poesía y su nacimiento. En muchos de esos poemas hay un período en el que se van dando como una cosmogonía de cómo nace la poesía, al ser una cosmogonía es un mito, un mito personal y acotado.

“Entre el concepto y el latido del poema”

   ¿Cómo es el proceso o el momento creativo de cierre del poema?

—Es un momento quizás no tan sencillo de traducir. Hay un habitad donde yo sentía que eso era la poesía, me sentía en ese devenir, es como si de pronto te sintieras dentro del fluir del agua. Esa es una forma de describir, me sentía copartícipe del fluir, metido y fluyendo, es una experiencia desde adentro.
Ahora que reflexiono creo que esa experiencia es la que me permitió no caer en manos de una total elaboración, al estar metido dentro es como si estuviera estremecido al momento de hacerlo.  Entonces ese estremecimiento me salvó de ser atrapado por la elaboración, porque había mucha elaboración pero también había mucha espontaneidad. El tema era hasta qué punto podía conciliar los dos extremos, entre la idea y la imagen, entre el concepto y el latido.

— En el medio de la música

—La musicalidad del poema, del texto, de la prosa en general, es el hecho de decir y escuchar, tiene que haber música.   Hay una metáfora que tengo en Flotilla de fábula —“como un relámpago congelado en la mano”, para mí la poesía es eso: “un relámpago congelado en la mano”.   En Vuelo Chamánico está presente el chamán, el factor desencadenante del mito e incluso en el libro hay un relato donde habla el chamán.  
Cuando tengo un libro ensayo varios títulos, una vez que tengo varios elijo el que tuviera que ver más con mi persona y que estuviera autorreferenciado con el lugar, no digo Corrientes sino Latinoamérica, mi lugar en el mundo. Corrientes es una situación accidental, lo sustancial es estar en américa latina, porque hay una connotación de paisaje, mitología, influencia de escritores latinoamericana sobre todo en la narrativa.

— Aquí, como en ningún otro libro, conviven todos los géneros literarios.

—Percibo mi narrativa como una especie de energía poética. Aquí en este libro de Vuelos Chamánicos está presente mi perspectiva tangencial de autor que es la combinación de ensayo, narrativa y poesía. Creo que hay una cierta circularidad sobre esto. Cosa que no lo pensé. Ahora lo pensé y tampoco es descabellado porque ya había escrito ensayo, novela y poesía.

— Al igual que en otros textos, Corrientes está presente.

Corrientes está presente. Creo que hay una visión de Corrientes crítica, no en un sentido de homenaje o un laudatorio, sino que hay una visión crítica, hay ciertos rasgos que no me agradan y los pongo en evidencia. El patrón de Corrientes que es el patrón de la estancia, el imaginario de las estancias, el imaginario de los apellidos, la seducción de la gente por el poder. Existe una tendencia social a la admiración alienante a la autoridad, ya sea político, estanciero, profesional poderoso; hay una especie de pleitesía al poder que me desagrada, eso he tocado a través de mis textos, más frontalmente en los ensayos aunque acá hay una mirada crítica no tan enfatizada, pero está presente. De pronto en el poemario reverbera, aparece y desaparece. Me gusta de Corrientes el paisaje, el mito, me gusta el mito como mística de lo sobrenatural.

La seducción por el poder es lo que me hizo convivir en Corrientes con dos elementos, el exilio y el arraigo. La mitad de mi experiencia personal, mi existencialidad pasa por el exilio y el arraigo. Se me cruzan las dos cosas, estoy debatiéndome sobre estas dos cosas. Soy esas dos cosas.

Si no hubiera tenido o estado en la marginalidad no hubiera escrito el libro de Vuelos Chamánicos. Esta es una antología no solo de la poesía que escribí sino que funciona como un juicio de enunciación, es una síntesis de mi obra. Durante los 20 años que duró el proceso de escritura no me daba cuenta de que podía ser un libro síntesis de mi escritura. Nunca fue planteado así, con el tiempo se fue dando ese lugar. Fui armando parte por parte, y fueron aparecieron escalonada y simultáneamente. En lingüística sería diacrónico y sincrónico, pero es como si hubiera colocado las partes de este libro en una especie de batea y se mezclaron todas las cosas.


Fe poética
A la esperanza
Dibujada en el futuro
La llaman utopía.

A la devoción poseída
Por el pensamiento y el relato,
La llaman mitología.

A la rebelión
Metida a lo hondo
De tu pellejo

La llaman poesía.



jueves, 13 de septiembre de 2018

Temporal suma su cadencia al programa Sabores del Chamamé

Con la idea de fomentar la Gastronomía Tradicional y el Chamamé el Gobierno de Corrientes a través del Instituto de Cultural inició el programa Sabores del Chamamé. El mismo comenzó en el mes de julio y desde entonces ha recorrido bares de la ciudad como Cantalicio, Yacarú Porá, El Molino, La Cocina, El Mariscal, y el bar del Museo Antropológico. Este mes de septiembre se están presentando grupos como Grito Sagrado, Che trío porá y solistas como Belén Majul y Silvina Escalante. En este contexto el grupo Temporal se presentó el último miércoles en el Café El Mariscal.

paulo ferreyra

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

Cerca de las 23 arremeten los acordes de Km 11 e inmediatamente el grupo concentra todas las miradas. El golpe tiene su efecto. El grupo Temporal está conformado por Joaquín Sheridan en viola, Luis Cadau en bajo y Alejandro Pereyra en guitarra. Desde sus inicios llevan el sello de concentrar su repertorio en sus propios temas y en esta oportunidad solo abrieron pequeñas puertas a los clásicos de la región.



“Muchas gracias por venir. Gracias por escucharnos”, desliza exultante Joaquín. “Comenzamos con algo especial pero ahora vamos a lo que mejor hacemos, nuestros temas”, explica y las melodías comienza a madurar en la noche. El grupo ya ha realizado presentaciones en distintos escenarios importantes de la ciudad y de otras provincias. En cada momento va consolidando su propuesta artística desde los arreglos, las voces, la selección del repertorio. (para mi si es desde, tiene que haber hasta)

El plato del día en El Mariscal era guiso de arroz, en otras oportunidades fue Guiso de Lenteja, Mbaipy, entre otros platos típicos. La velada del miércoles estuvo colmada, la comida y la música iban regadas por diferentes bebidas (saque desde) agua, gaseosa, cerveza y vino. El ambiente festivo se ensanchaba con pedidos de tema y sapucay.

Las melodías de Temporal van conquistado todo, la atención se amplifica no solo con los oídos sino con los ojos y el cuerpo. Hay largo silencios mientras las cuerdas de los instrumentos juegan melodías de chamame y valseados. “La mayoría de nuestros temas son instrumentales. Los dejamos volar con la imaginación, para que no estén condicionados después les decimos o les contamos los títulos”, desliza Joaquín mientras estallan más aplausos. Entre los temas cantados los músicos contaron la presencia de Dolores quien también sumó su cadencia artística.



“Estamos próximos a lanzar el primer disco. Ahí los temas en su mayoría son nuestras composiciones, como Fabiola, Temporal, Nuevo despertar, Ando tranquilo, Tarde gris, entre otros”, explicaron los músicos al tiempo que hicieron una versión exquisita y dulce de Merceditas con finos arreglos de cuerdas. Los aplausos regaron una velada más de chamamé y sabores.

El programa continuará la próxima semana con Che Trío Pora en La Cocina y en Cantalicio Bar, también será de la partida Belén Majul y 40 grados.

martes, 14 de agosto de 2018

Julieta: “Cambiar me permite construirme”

Disculpe las molestas es el título del poemario de Julieta Ramos. “Uno de los poemas del libro contiene esa idea, el cambio es lo único permanente en la vida y me permite construirme, así que me estoy construyendo, disculpen las molestias. Estoy cambiando. Me estoy construyendo”, explica. En la presentación estuvieron leyendo poemas Tony Zalazar y Alicia Marina Rossi. Además, Marian Stori, de Mono Carayá proyectó audiovisuales que coqueteaban con imágenes del libro. El cierre musical fue con Henry Gómez, junto Richard González y Gustavo Peloso.



Por Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


En un momento la música se apaga. Desde muy temprano una gran pared blanca revelaba imágenes que jugaban entre la portada del libro y distintas fusiones de ambiente natural. Mientras afuera ya ganó la noche con su manto oscuro, aquí algunos siguen tomando mate al tiempo que otros ya destapan un vino o una cerveza. Hay en el aire sonrisas encendidas, Julieta ríe fuerte, vivas, feliz. El salón del primer piso de El Mariscal tiene paredes grises, en algún tiempo fueron blancas, las luces se apaga en los rincones mientras las miradas de los presentes se cruzan y se encienden.



En tanto aguardamos la presentación el tiempo corre, algunos parecen abstraídos con sus celulares y otros se prenden en charlas entusiastas. En el ambiente todo está preparado para la presentación del libro: micrófono, libros distribuidos prolijamente en una mesa, tres vasos y tres botellas de agua que aún traspiran. Sin embargo, la autora del poemario y sus invitados poetas nunca usarán esa mesa, recorrerán distintos espacios para dialogar a través de la poesía.


La voz de Julieta Ramos arremete en el ambiente, se escucha altiva, potente, clara. Después se percibe como el quejido de una silla que se arrastra por el piso de madera, un sonido grave que empuja y se va llevando miradas, cuerpos, la atención de todos. Desde la alfombra de madera, la voz de Tony Zalazar se alza en versos dedicados a la obra poética de Julieta. Ella también lo busca con la mirada y sonríe, elegante, soñadora, tímida. Su rostro al fin parece ruborizarse tras los grandes ojos negros.

"Julieta elige las palabras con los ojos, y con la boca se lleva los sentidos. Mariposa que esparce en versos el vértigo del mundo", son algunos de las palabras que sigue lanzando Tony ahora desde otro lugar, mutando a cada instante mientras su voz cabalga entre el público. Parado en una silla, acostado, sentado, si pudiera a lo Kafka nos miraría a todos desde el techo.

“Escribo desde muy chica, no pensando en un libro, sino que escribo constantemente. Este libro surgió gracias a la intervención de Tete Romero quien hizo posible la publicación por medio de la Editorial Contexto. Tete había leído parte de mi obra y me sugirió que preparara el material para un libro de poesía. Así empecé a producir este libro”, explica Julieta.

“Revisé todo lo que tenía acumulado desde hace dos años, hice una selección y miré qué podía decir a través de esos textos. Fue un trabajo muy fino. Ahí me di cuenta de que había un hilo y fue así como surgió el libro”, cuenta.

Después del cruce poético de Julia con Tony, llegó otro diálogo con Alicia Marina Rossi. El título del libro, Disculpe las molestias, sale de una frase que decía: "me estoy construyendo, disculpen las molestias. Me estoy construyendo, esa es la idea”, relata Julieta; por un instante borra su sonrisa y se pone seria. “Uno de los poemas del libro contiene esa idea, el cambio es lo único permanente en la vida y me permite construirme, así que me estoy construyendo, disculpen las molestias. Estoy cambiando. El libro tiene ese concepto en general. Hay poemas que surgieron en diferentes momentos, pero están atravesados por esta construcción”.

“La poesía siempre fue un lenguaje natural para mí. Siempre estuve muy estimulada con los libros, aprendí a leer desde muy, muy pequeña. Leer me hizo o me empuja también a expresarme, tengo necesidad de expresarme por medio de las palabras. Un día me dijeron ‘eso que estás haciendo es poesía’. Desde ahí empecé a explorar más y este es el lugar donde me gusta moverme. En la poesía soy yo”, subraya y una mueca ilumina su rostro al tiempo que vuelve a dibujarse una mueca risueña.



“Necesidad ineludible de escribir”



“Creo que en general y lo más auténtico de la escritura surge de un estado de trance. Uno no sabe muy bien de dónde viene. Incluso parece una voz que llega y se hace poesía. En ese momento surge la necesidad ineludible de escribir. Cuando estás en ese trance sos un instrumento, nada más, algo que llega y hay algo que sale. Después no lo adorno mucho o no busco ponerle muchas palabras”, explica Julieta sobre su proceso creativo.

“La poesía llega con un lenguaje coloquial y así se queda. Incluso no pienso mucho en la estética, si hay alguna metáfora, una imagen, es porque llegó así y salió así. Si me salgo de esa línea dejaría de ser auténtico. Las correcciones sirven simplemente para limar y pulir algunas cosas. No puedo decir ‘hoy voy a escribir poesía’, no sucede así, se escribe cuando llega”, puntualiza.



“… brotarás de mil noches

De lluvia y luna perdida.

… la mente te dirá los obstáculos,

Pero la mente nunca será tu obstáculo.





Un vals en la Línea 9


Dentro de Disculpen las molestias, se encuentra un bloque de poemas escritos durante un viaje en colectivo urbano de Resistencia. “Los escribí en el colectivo urbano de la ciudad. Trabajaba y tenía un momento. Son 20 o 30 minutos arriba de un colectivo. En ese tiempo podés leer, escuchar música, mirar las redes sociales, hacer un relax si tenés suerte y vas sentado. Estamos en un mecanismo social y político que no te permite ver más allá. A veces no tenía papel pero el poema llegaba en ese momento, me surgía en ese instante y entonces escribía en el celular. Tenía que escribir”, relata sobre estos poemas.


Viaje al interior


“Este es un libro que te permite pensar, sentir. La poesía llega con palabras coloquiales para invitarte a viajar y permite sentir. Los poemas permiten viajar indagando sobre la soledad, el amor, el tránsito. Leer cada verso y meterse en la mente y el corazón de Julieta. Es un libro para hacer una pausa en la vida y sentir”, concluye Tony Zalazar sobre la obra poética de Ramos.

La presentación fue muy abierta, amena, el diálogo de lecturas hizo desaparecer el tiempo. “Los poetas nos sentimos muy cómodos hablando entre nosotros mediante la poesía. Quería hacer una presentación distinta, por eso nos corrimos de la mesa y del lugar formal”, agregó sobre el final Julieta. En el mismo sentido Alicia Marili Rosi se manifestó alagada por el cruce de lecturas, “Julieta es una poeta joven fantástica. Tiene un presente brillante y nos espera un futuro aún mejor a nosotros como lectores amantes de la poesía”, concluyó.



Otra vuelta


Los lunes huelen sepulcro,

O huelen quizás como ese perfume

Que me descompone en el colectivo.

Tienen el inconsciente “empezar”,

El evento inicial que desencadena la semana

En verde y sin atajos,

Para que levantarse de la cama

Tenga más de obligación que de gusto.

Porque los lunes también huelen a comienzo

Y a ese olor le tenemos miedo todos.



viernes, 10 de agosto de 2018

Julio Ramírez: “En este Festival de Inverno adelantaré temas de mi primer disco solista”

Hoy comienza el 9º Festival de Invierno de Chamame en el Teatro Vera de Corrientes desde las 21.30. Esta noche estará el destacado acordeonista y bandoneonista Julio Ramírez. “Esta ámbito es propicio para presentar y adelantar temas de mi primer disco que verá la luz en septiembre. Podrán escuchar temas tradicionales y nuevos desde el acordeón a dos hileras”, explicó el músico. El festival es organizado por el Instituto de Cultura desde la dirección de Artes escénica, música y artes audiovisuales.

Paulo ferreyra
Paulo.ferreyra@yahoo.com.ar 

Foto Maia Alcire
Cuando toca el acordeón sus dedos destellan melodías nuevas, su agudeza pone sobre relieve nuevo o viejos clásicos. Ahora Julio Ramírez llega al Festival de Invierno de Chamame con Facundo Rodríguez, destacado guitarristas santafecino. “Cuando se confirmó esta noticia sentimos una gran alegría. Estar en este festival es una muy buena oportunidad para mostrar nuestra propuesta musical que venimos desarrollando desde hace un tiempo”, comenta con ese tono suave que engalana su decir.

“El repertorio serán temas que estamos preparando y que saldrá en mi primer disco en el mes de septiembre. Esto será un gran anticipo del disco con un invitado especial como Néstor Ferreyra, un cantor de Resistencia quien participó del disco”, cuenta. Entre los temas también promete un homenaje a Nini Flores quien en este mes se recordó un año más de su partida.



“Con Nini Flores compartí algunas cosas. Como persona era un tipo bárbaro, agradable, afable, bueno. Además como músico tuve oportunidad de tocar con el en un festival en La Plata, también tacamos en ámbitos más informales. Su partida ha significado una tristeza muy grande para los músicos. Él hacía cosas increíbles para los músicos que tocamos el acordeón, los músicos teníamos una admiración muy grande hacia su obra porque las cosas que él logró - por ahí nosotros que entendemos del instrumento - sabemos que son muy difíciles poder plasmarlas y hacerlas. Desde su costado compositivo también tiene obras que quedarán para siempre”, destacó.

Sobre su primer disco solista Julio Ramírez cuenta que surgió hace unos años, “empecé a tocar el acordeón de dos hileras y fui tocando con mi padre, después con Coqui Ortiz. Pero la idea surgió de hacer un disco que sea totalmente en dos hileras viene de una charla con Pedro Topo Zubieta. Él con su empuje hizo realidad y concretar este disco. Fuimos armando el repertorio del disco y además de los temas instrumentales después surgió la posibilidad de invitar al cantor Néstor Ferreyra. El disco se completa con composiciones nuevas versiones de clásicos del chamame adaptadas al acordeón de dos hileras. También participan del disco Samuel Rodríguez y Juan Pablo Navarro”, explicó con entusiasmo “Julito”, como todavía lo conocen algunos músicos dentro del ambiente.

En el festival estarán este viernes Carlos Maciel y Rodrigo Galarza; Julio Ramírez junto a Facundo Rodríguez y Néstor Ferreira y para el cierre Jorge Suligoy. Ya para la noche de clausura participarán Patricia Gómez; Daniel e Ismael Giménez y Fernando Ciancio – Sebastián Vita y Matías Galarza.

“He tenido ya oportunidad de tocar en el Teatro Vera. Es quizás el ámbito apropiado para desarrollar esta propuesta que llevamos con un clima de música y silencio, la gente se presta a escuchar aquí más el instrumento. La música llegará así de una forma diferente y porque que no más profunda”, concluyó Julio Ramírez.

jueves, 9 de agosto de 2018

Suligoy: “Para nosotros el Chamamé ya es patrimonio intangible del corazón”

El Instituto de Cultura de la Provincia de Corrientes pone en escena la 9 Edición del Festival de Invierno de Chamamé. Este año serán dos jornadas que tendrá lugar en el Teatro Oficial Juan de Vera este viernes y sábado desde las 21,30. “La propuesta serán conciertos para escuchar exclusivamente con el corazón”, manifestaron los organizadores. El músico y compositor Jorge Suligoy, quién estará este invierno adelantó que con la guitarra y su voz acercara una canción al oído del espectador. “Mientras el Chamamé camina a convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, para los que amamos esta música, para todos nosotros el Chamamé ya es patrimonio intangible del corazón”, subrayó. 

paulo ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

“Esta invitación para participar del Festival de Invierno me tomo con mucha sorpresa, una grata y hermosa sorpresa. Trabajos incansablemente por el chamamé, en tiempo completo, desde la composición hastah la difusión. Cada año poder estar en la Fiesta Nació del Chamamé es una gran alegría esta también ahora empuja aún más a seguir transitando este camino chamamecero”, agregó.


En el Festival durante la primera velada se podrá disfrutar de la presentación de Carlos Maciel y Rodrigo Galarza; Julio Ramírez junto a Facundo Rodríguez y Néstor Ferreira y para el cierre Jorge Suligoy. Ya para la noche de clausura participarán Patricia Gómez; Daniel e Ismael Giménez y Fernando Ciancio – Sebastián Vita y Matías Galarza.

Esta propuesta, producida ininterrumpidamente por el Instituto de Cultura desde 2010, a través de la Dirección de las Artes Escénicas, de la Música y de las Artes Audiovisuales, contó con la curaduría inicial de sus impulsores, Nini Flores y Aldy Balestra, hasta 2014. A partir de allí el diseño de programación y la producción artística siguió directamente a cargo de la Dirección de Artes Escénicas y Música del Instituto de Cultura.

Las entradas tendrán un valor muy popular y pueden adquirirse en la Boletería del Teatro de 17.00 a 21.00. Por último, Jorge Suligoy comentó que está preparando un repertorio para el corazón. “Además de la voz y la guitarra iré con la fuerza de la palabra. Será una noche muy especial y me acompañarán invitados exclusivos”, destacó.  La amplia y rica historia del músico se abrió paso en Corrientes una vez que el profesor Enrique Piñeyro señalara: "Suligoy resume la vigencia del viento".

viernes, 3 de agosto de 2018

Castro: “Me inspiran los grandes músicos que tocan la batería”

“Me gusta la armonía, me gusta entender lo que pasa a mi alrededor y escuchar todo lo que está pasando”, explica. Lleva el pelo encanecido, rostro anguloso, unas pestañas brunas custodian sus ojos profundos, la sonrisa amable sale al encuentro desde lo alto, así es Jorge Castro. En esta amplia charla vamos desde sus inicios con la batería hasta estos días de música con Híbridos, Guaú Trío y Jaguaretezz. Claro, no pudimos meter todo y dejamos de lado su etapa metalera en Buenos Aires.

Paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


“La sensación de tocar con Osvaldo Burgos es algo extraño. Cada nueva oportunidad es una sensación extraña. Osvaldo tiene una energía que es de otra planeta. Osvaldo me lleva a lugares inhóspitos, lejanos, inaccesibles, intransferible”, desliza Jorge y sus palabras salen como agua viva, habla en pequeña corredera y con música.

Osvaldo Burgos toca el stik, compone; y en las presentaciones de Híbridus tocan sus temas. De a ratos él parece abstraído, sólo él sabe la lista de los temas y lo revela espaciadamente. Durante el concierto no se busca con Jorge, no se miran, entre tema y tema se regalan una mirada mientras beben algo, nada más. Jorge Castro juega con sus palillos, cambia y cambia mientras los sonidos despiertan nuevas sensaciones.
Jorge Castro

“Lo curioso es que nosotros ensayamos. Ahora cuando nos presentamos a tocar tocamos lo que no ensayamos. Es decir, cuando tocamos salen cosas naturales. Hoy Osvaldo dijo entre tema y tema que no sé los nombres de los temas. Es verdad. No sé los nombres de los temas”, confiesa y se escuda en una pitada del cigarrillo para un largo silencio.

“Entonces cada vez que empieza un tema me sorprende porque no sé para donde va a ir, siempre empieza distintos. El me lleva a otro lugar. Después me enfoco en el tema, lo reconozco y me voy a ese tema. Pero me deja una libertad absoluta. Hablando del jazz, me lleva a una libertad totalmente espiritual que me hace tocar distinto. No estoy pensando en los patrones que uno a veces tiene en la cabeza, sino que aquí se abre un viaje único”, confiesa.


—¿Esta libertad, este viaje, también es posible gracias a tu formación?


—No lo sé, quizás tenga que ver con mi forma de entender la música también. Este viaje también lo logro con Guaú Trío, que también me lleva a esos viajes. Osvaldo tiene una concepción del universo muy amplia. Cuando estás tocando te olvidás de todos los patrones musicales, realmente es un placer para mí tocar junto a él. No tengo una palabra para expresarme cabalmente sobre estas cosas. Los ensayos son un vuelo que no sabemos dónde van a terminar. Cuando ensayamos también escuchamos los bocinazos y los ruidos de la calle, esas cosas encajan con la música que estamos haciendo.

—En ese contexto está permitido pifiar, errar.


—Pifiar está permitido porque pifiamos siempre. No podemos no pifiar. Está dentro de la música que hacemos. Está permitido, creo que la palabra no es permitido, sino la palabra es natural. Es natural pifiar, por ahí empezás a tocar y no sabés para dónde vas a ir. Tenemos los temas, la estructura, pero a veces nos dejamos llevar por esa música que estamos haciendo para poder viajar libremente.

—¿Entonces hacen jazz?


—Osvaldo dice que no hace jazz. Pero hace jazz; es un exponente. Tiene esa libertad en la cabeza y con ello no sabés dónde vas a ir. Está buenísimo no saber... Viste que siempre estamos tan estructurados, y esta música te da un permiso especial, no sabes dónde vas a ir. Nosotros no estamos pensando cómo vamos a resolver, eso es lo bueno, porque por lo general en la música estás pensando cómo resolver determinadas cosas. Sin embargo acá no sabemos. Siempre lo resolvemos. No sé si bien, pero resolvemos.

—Lo opuesta a esta libertad, ¿se puede manejar la música?


—Sí, totalmente, se puede manejar la música. Vos tenés determinados patrones incorporados por estudios y podes manejar la música. Podes hacer tu patrón de música y lo haces, pero con Osvaldo no manejamos nada.


Con Guaú está pautado por dónde empezar, tantos compases, pero lo que pasa en el medio es totalmente distinto. En Jaguaretez nos estamos conociendo. Hay algo intuitivo que te permite volar. Con Osvaldo tocamos sus composiciones.

La gente al jazz lo tiene emparentado por otro lado pero el jazz es libertad, la libertad de jugar y no saber dónde vas a ir, dónde vas a terminar, cuánto dura el tema. No estas pendientes de esas cosas. Jugas. Por eso se llama estándar de jazz. Para mí es libertad.

Hoy se nos ocurre ir por un lado y vamos por ahí, mañana será por otro lado. Según la cuestión emocional, espiritual, según cómo te sentís ese día, si estás bien, si estás mal, esas cosas influyen. A veces vas a tocar para tres personas y hay algo dentro tuyo. Cuando empieza a fluir la música corre como un torrente, es un juego que sale ahí y jugas. Estamos jugando a qué nos sale en ese momento. A veces los juegos son así, como cuando vas a jugar a la pelota, a veces bien y a veces mal, pero jugás y la pasás bien. Jugás. La libertad es esa: jugar. Lógicamente que hay estudios previos que uno fue haciendo, asimilando, que te deja jugar más libre.



“El baterista va al arco”

Mientras tocan en los distintos escenarios que ya recorrieron de Corrientes, Híbridus no se busca, tocan sin mirarse. Osvaldo y Jorge van ensimismados en su música. Jorge de a ratos cierra los ojos, se mece, abre los ojos sin mirar y vuelve a cerrarlos.

“No lo busco para resolver un tema, habla de buscarlo con la mirada. No lo busco. Creo que Osvaldo te va llevando a determinados lugares auditivos que no tienen que ver con mirarnos para decir ‘acá terminamos’, sabemos que vamos a terminar, en algún momento vamos a termine pero no sabemos dónde vamos a terminar. Es algo que me permite despegarme totalmente de Osvaldo, no musicalmente, lo sigo escuchando y yo puedo jugar sobre lo que está haciendo”, explica.

“En el desarrollo del tema puedo entrar, salir, callarme, volver a empezar, sentir esa sensación de que no nos buscamos con la mirada, no nos miramos, nos miramos solamente cuando decimos qué vamos a tocar y nada más, al comienzo de cada tema. Sin embargo está el sonido. Es muy difícil lograrlo con tus pares musicales, con Guaú Trío también me pasa. Son cosas distintas. Son distintos vuelos musicales”, explica.


Se piensa que comparando con el fútbol el baterista es el que va al arco, Jorge coincide plenamente. “Tengo grandes discusiones con otros bateristas, otros colegas, dentro de la libertad que vos tenés sabes que tenés una función. Sabes que tenés que bancar al otro que es el delantero, hay que bancar al que esta adelante, el otro es el delantero. Vos no, vos podés jugar un poquito, hacer como delantero, pero siempre tenés que volver porque el otro es el que está mandando y va adelante. El baterista cumple una función dentro de la música, la base de todo, si yo me voy al carajo el equipo se desarma porque quedará el arco vacío y te pueden hacer 20 goles. Nuestra función de bateristas es ser arquero y está bárbaro, me encanta, es muy bueno.

—¿Volverías a elegir la batería?

—Claro, volvería a elegir la batería. Creo que nací con esto. Yo empecé a tocar la batería de mentira. Por una mentira, no de mentira.

—Uf, ¿cómo fue?

—Cuando era muy chico era gordo. Nadie me daba pelota, las minas tampoco. Recuerdo que estábamos en una ronda de amigos y uno dijo ‘yo soy guitarrista’. Entonces dije ‘yo soy baterista’. Total ¿quién me iba a decir algo?

Tenía 12 años y dije que tenía una Bateria Rex, que me confundí con el equipo de box que tenía los Beatles. Pero por suerte había una batería Rex. Así fue creciendo mi mentira hasta que en un momento me sentaron en una batería creyendo que yo era baterista. Nunca había tocado. Pero se ve que toqué bien porque no tengo un trauma de aquella primera vez, todo lo contrario. Lo volvería a elegir. Intenté con otros instrumentos: estudié piano, y toco; estudié saxo, pero la batería es lo mío.

Me gusta la armonía, me gusta entender lo que pasa a mi alrededor. Creo que a partir de estudiar otros instrumentos, yo estuve 4 o 5 años sin tocar la batería porque me enojé. Vendí todo. Cuando volví, mi cabeza funcionaba de otra forma, escuchaba todo lo que estaba pasando a mí alrededor, antes no escuchaba, solo escuchaba mi instrumento. Era sumamente arquero. Pero metía pelotazos. Después mi cabeza cambió y sentí la música de otra forma.

—Con esa apertura, ¿cómo te definís?

—Desde lo musical empecé a entender mejor el juego. Comencé a escuchar lo que hacían lo que estaban haciendo lo otros, los cambios armónicos, veía todo el campo de juego. Cuando entendés el juego desde ahí la cosa cambia. Soy un músico que toca la batería, no baterista. Hay una diferencia. Los grandes bateristas son músicos que tocan la batería, no estoy diciendo con esto que soy un gran baterista o un gran músico, pero sí me inspiran los grandes músicos que son eso, grandes músicos que tocan la batería.

Por eso volvería a elegir ahora. La batería para mí es todo. Tengo una conexión que no tengo con los demás instrumentos. Es cierto que otros instrumentos me brindan otras cosas para poder desarrollarme como músico pero la batería es otra cosa, me siento y soy yo. Si alguien me quiere conocer que me mire cómo toco la batería. Ese soy. Ahí no miento, no hay otra historia, buena, mala, puedo tocar bien o mal, pero ese soy. Divertido, serio, abro los ojos, cierro los ojos, ese soy yo.

Osvaldo Burgos



jueves, 2 de agosto de 2018

En el Museo Histórico recordaron el día del Historiador Correntino


El Instituto de Cultura de la Provincia de Corrientes, a través del Museo Histórico Provincial Teniente de Gobernador Manuel Cabral de Melo y Alpoín, recordó el 25 de Julio el Día del Historiador Correntino. En la velada su director, el licenciado Miguel Fernando González Azcoaga destacó la labor de lo historiografía.  A su termino dio paso a Analia Alfaro quien se refirió al historiador Manuel Vicente Figueredo.

paulo Ferreyra
paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

En la tarde noche del miércoles último, puntualmente a las 20, en la sala de Conferencias "Historiador doctor Valerio Bonastre", del Museo Histórico Provincial, se realizó el acto de Homenaje y Recordación al Historiador Manuel Vicente Figueredo, en el año del octogésimo aniversario de su fallecimiento. 

“Este Museo viene contribuyendo a la labor historiográfica en su espacio como ámbito de trabajo, difusión y exposición de trabajos.  En el día del historiador correntino queremos poner en valor justamente la labor de tantos que contribuyen a la memoria y al estudio del pasado. Manuel Figuerero fue incansable investigador y es justo se reconocimiento”, destacó en la apertura del acto el licenciado González Azcoaga.

Entre el público presente hubo historiadores, alumnos, editores, familiares de Manuel Figuerero y público en general. A su turno la señora Analía Alfaro, alumna del 4º Año del profesorado de Educación Secundaria en Historia del ISPCD Nº 1.  En su alusión hizo un gran repaso por la vida de Figuerro, poniendo de relieve los años de docencia del historiador, su paso por el Colegio Nacional de Corrientes; destacó que fue rector del Colegio Nacional de Mendoza y del Colegio Nacional de Mercedes, Bueno Aires. “En Corrientes fue vocal en el Consejo de Educación, miembro del Concejo Deliberante de la capital, defensor de menores y agente fiscal de los tribunales, diputado provincial entre 1884 y 1889 y miembro del directorio del Banco Popular. Su primer trabajo histórico estuvo referido a Genaro Berón de Astrada y entre sus libros más importantes figuran: “Bibliografía de la Imprenta del Estado de Corrientes”, “Lecciones de Historiografía de Corrientes”, entre otros.