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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

viernes, 25 de julio de 2025

“Lo más valioso que tenemos es la atención del público”



Se realizó días atrás la cuarta edición de
Al Son de los pinceles. Estuvieron presentes en esta ocasión el artista visual Nicolás García, las cantantes Nadia Quintana, Lucre Cabal y Na Zacarías. En la Biblioteca Mariño hubo un ambiente acogedor rodeado de libros, escenografía de luces y sonidos que florecieron a medida que la noche se espigaba entre pintura y canciones. El fuego se incendió con las personas que brillaban con luz propia e hicieron arder la velada artística.

 

Por Paulo Ferreyra

Fotos – Al son de los pinceles

 

La biblioteca estaba engalanada por un clima dulce, las paredes se alzaban de libros, luces, cobijas, pintura, instrumentos y voces que fueron dibujando una noche emotiva. Al Son de los pinceles es un ciclo donde artistas independientes llevan su música y pintura. En esta oportunidad estuvo el artista visual Nicolas García, Nadia Quintana, Lucre Cabal y Na Zacarías. Esta fue la cuarta edición del ciclo y la primera del año. En el 2024 se habían realizado tres con diferentes artistas.


Abrazos.

 

La escenografía del lugar era acogedora. Libros y luces tenues para entrar en clima. Nadia comenzó la velada musical. Hay un aire de azul cielo, somos el planeta azul que respira también con la canción.


 

Quise hacerte esta zambita

pa’que aprendas a soñar

con esa patria grandota, guagüita

con que sueña tu papá

patria sin pobres ni tristes, guagüita

que algún día llegará.

 

Nadia Quintana cantó Zamba para la guagüita, un tema de Miguel Condomí, quien le había compuesto este tema a su hija Verónica, hoy reconocida cantante del folclore argentino. En la velada Lucre recordó que Miguel fue secuestrado y fusilado por la última dictadura militar en el año 76. 


Durante su repertorio fue cultivando una velada emotiva. Hubo en cada momento un especial agradecimiento para Ine y Chuqui del Espacio Mariño. “Ellos sostienen un lugar importante para los artistas locales”, resaltó.


 

Abrazos

 

Hubo varios momentos donde los aplausos estuvieron dedicados al pintor Nicolás, quien pintaba a un costado de la sala. Nadia estuvo acompañada por Nicolás Arena. En medio de su presentación invitó a Lucre. Cantaron juntas una canción titulada Tengo una noche larga. Para la siguiente canción Nadia tuvo otra invitada, Na Zacarías, con quien trajeron a escena a dos uruguayas, la cantante Ana Prada y a la gran poeta Cristina Peri Rossi. "Les cuento que hoy estamos cantando, pero nosotras con Nadia somos compañeras de teatro. Tenemos parte de nosotras donde el teatro sale a descubrirnos en otras facetas. Es bueno tener estas herramientas para compartirlas con ustedes", deslizó Na al tiempo que la guitarra hacía volar por la ruta de la canción.


 

Abrazos


Lucre siguió regando de música la noche, "tocar y cantar en este lugar es como hacerlo en casa. Además hay un gatito dando vueltas y eso también es muy lindo. Agradecemos mucho al Espacio Mariño que un día antes nos abrieron las puertas para preparar todo este ambiente". Lo acompañó Oscar Esquivel Piga Tannure. Ella habló y pidió aplausos para el artista Nico, que seguía pintando y trazando los colores en abrazos. Había ahí una emocionalidad que flotaba. Nico y Lucre ya han hecho cosas juntos, él pintando y ella trayendo sus canciones, compuestas en diferentes momentos de su vida.


El público va creciendo a medida que madura la noche. Algunos encuentran todavía sillas. Otros prefieren directamente buscar el pie del escenario para estar sentado frente a los artistas. Por algunas manos circula un cuento tibio que cobijan las palmas, un mate siempre testigo silencioso de escucha y compañía. Otras personas optaban por bebidas más fuertes, repartidas entre vino y cerveza. Lucre fue haciendo entre tema y tema propio también algunos covers que los vistió a su estilo, donde se destacaba un cuidado especial en la voz y las letras de las canciones. Sobre el final agradeció al público presente por acompañar esta propuesta y al Espacio Mariño, por tener siempre las puertas abiertas para el arte. Cerró su presentación con un tema propio, Amarte

 

Quédate todo lo que quieras.

También podes quedar a ver el sol

e irte cuando llegue la luna a iluminarnos

Si podés quedarte a ver el sol.

Quédate todo lo que quieras.


 

Nat Zacarías también como las otras artistas pidió un aplauso para el pintor. Quien cuando ella tomó la posta ya la obra se encaminaba a finalizar. Na llegó con canciones y covers solo en guitarra, además de un proyecto audiovisual que está trabajando en la facultad.



En su repertorio uno de los primeros temas fue un covers de Babasonico. Agradeció al Espacio Mariño y al evento, Al son de los pinceles. Na comentó que en el 2023 junto a una banda hizo un tributo al disco de Shakira, Donde están los ladrones. Lo cual despertó aplausos y sonrisas de quienes fueron parte de algunas de esas presentaciones. "Siempre que iba a tocar en algún lugar me pedían que tocara una canción que no estaba en ese disco. Ahora se las traigo a ustedes a ver si les gusta. Tras unos acordes arremetió con su voz para decir

 

Para amarte

Necesito una razón

Y es difícil creer

Que no exista una más que este amor

Sobra tanto

Dentro de este corazón

Que a pesar de que dicen que los años son sabios

Todavía se siente el dolor

 

El público fue coreando la canción. Susurros y algunas manos se cerraban en cariños. Los cuerpos se mecían lentamente de un lado a otro. Otros coreanos quedito y de a ratos con más fuerza. "Que lindo que suena", deslizó Na al tiempo que sintió el coro del público.


Su repertorio trajo anécdotas de infancia y canciones que para ella fueron significativas y cobraron importancia a lo largo de su vida. Agradeció al público su atención. "Gracias por coparse y venir a escuchar. Hoy lo más valioso que tenemos es la atención del público. Que estén acá y que podamos compartir música es algo importante", destacó. 


Na también habló de la biblioteca, de quien comentó que es socia y que hay muy buenos títulos para leer. Como si fuera poco, hizo una pausa y leyó un texto de Alejandro Niño Grulla. Él estaba en la acogedora platea de la biblioteca. Al cerrarse la lectura estallaron los aplausos para la lectora y el escritor.


Pasaron muchas otras cosas más, claro, esto es justamente una pequeña pincelada de lo que ha dejado una noche de pintura y canciones.

 

Fue una velada de fuego que se incendió con las personas que brillaban con luz propia y ardieron la canción artística. Nico pintó un abrazo y justamente así se cerró la noche, con abrazos y sonrisas profundas. Na había puesto en el centro de escena el fuego y ella sabe encenderlo con presencia, voz y un repertorio cuidado. El público todavía sigue ahí de pie, ya preguntando cuándo habrá otro ciclo. 


Hay un poeta, creo que es Paul Zech, que decía algo así como que los gatos ya vinieron al mundo, grises, negros y níveos, detrás de la primera pareja humana. En el lustroso y alisado pelo han traído consigo el crepitar de estrellas. Otra vez, el fuego acentuando todo, la presencia del gato en una noche de pintura y canciones.



jueves, 17 de julio de 2025

"La voz en el jazz tiene el mismo peso que cualquier instrumento musical"

Julia Moscardini

Comienza este jueves 17 y se extenderá hasta el sábado 19 el Festival Guaramé de jazz y otras músicas. En Resistencia artistas de la región harán música con sus pares nacionales. En esta ocasión charlamos con dos invitadas que también realizarán clínicas sobre la voz, Flopa Suksdorf y Julia Moscardini. Aquí repasamos sus recorridos, importancia del repertorio, la improvisación y el tema central, la voz como un instrumento.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Hasta los huesos ensayan delicados movimientos. Las voces de Flopa Suksdorf y Julia Moscardini hienden el ambiente. Un repertorio cuidado y esa singularidad de sus historias personales puestas en la escena musical transportan.

 

Esta semana dialogamos con Flopa y Julia por teléfono. Las cantantes realizarán por primera vez una clínica de jazz de voz en Resistencia.

 

— Vamos a empezar por lo más sencillo, ¿Cómo se sintieron ante esta invitación de venir al Festival Guaramé?

 

Flopa — Cualquier invitación para hacer música y sobre todo con tanto respeto es muy linda. Hay que recordar que la pandemia significó un impasse para los festivales. Tanto la pandemia como la crisis económica provocaron que muchos festivales se dejaran de hacer. La cultura lo sufrió y lo viene sufriéndolo en estos años. En este contexto recibir una invitación para visitar al Chaco me parece hermoso. Más aún con un festival de esta envergadura.

Flopa Suksdorf 

Julia — Para mí es una alegría siempre viajar con la música y conocer nuevos espacios. Es la primera vez que voy a Resistencia. Es una alegría conocer otras partes del país y a sus músicos, entender qué está pasando con la escena del jazz. Además voy con mucho entusiasmo porque vamos a tocar con músicos que no son mi grupo habitual. El jazz tiene esto, generar encuentro entre músicos que quizás no vienen siendo un grupo estable y sin embargo el género se presta para que sucedan esos encuentros espontáneos. Estas cosas son estimulantes y muy enriquecedores.

 

— Por ahí quiero seguir. El escritor Fabián Casas dice que "una técnica que te sirve para escribir también te tiene que servir para vivir". Aplicado eso al jazz y a esa libertad de hacer música, ¿cómo funciona esa apertura para relacionarte con nuevas personas?

 

Julia — Más allá de las cualidades musicales hay que entender el camino del otro que habla de su persona. Hay diálogos que surgen ahí y que no están explícitos, como por ejemplo el recorrido musical que se viene haciendo. En el encuentro con el otro hay mucho respeto por lo que pueda hacer y por lo que tenga ganas de hacer. Además con el tiempo desarrollamos una capacidad para liderar una situación en el caso de que corresponda o de sabernos dirigir por otro. Todo esto siempre en pos de llegar a un resultado musical óptimo. Hay mucho de lo personal en el trato y en la manera de construir eso que va a suceder con la música.


 

Flopa — Para mí el encuentro es una celebración. De los músicos de Buenos Aires que estarán en el festival Guaramé los conozco a todos y con la mayoría ya he compartido. Hay que decir también que el propio género impone ciertos códigos y luego de esos códigos la libertad es total. Lo lindo de esta música y de otras músicas es que hay ciertos códigos, además está presente el respeto por la música y el hecho de celebrar el encuentro. Muchas veces la música o el momento de tocar es el momento de conocer a alguien.

 

— En el marco de un festival de jazz es la primera vez que se realizará una clínica de voz. ¿Qué van a encontrar quienes asistan a este espacio?

 

Julia — Vamos a abordar de manera breve - porque el camino del jazz es profundo y largo - los principales elementos del jazz en la voz. Vamos a introducir para quienes quizás no están en el género un pantallazo de por dónde va la voz. La intención será recorrer aspectos básicos, desde lo estilístico y lo rítmico en el género como así también lo vocal como un instrumento. Se darán elementos rítmicos armónicos básicos, cómo abordar una canción y vamos a preparar algunas canciones grupales - a varias voces, con lo que llamamos scat, improvisación vocal.


 

Flopa — Trataremos de hacer una mixtura del material y a su vez reducir contenidos en dos en encuentro, que serán el viernes y el sábado por la tarde. Charlando con la producción artística del festival, donde hay muchos músicos, buscamos poder crear un espacio para estudiar un poco, hablaremos de las raíces del género y sobre hacer improvisación y ensamble vocal. Hay otras clínicas, pero ya sé que en la nuestra se inscribieron mucho. Seremos un molón de voces. Eso es estimulante y por ello seguimos invitando a que se sumen más.

 

 

“Infinidad de maneras de abordar una composición”

 

 

Flopa Suksdorf es cantante, compositora y docente nacida en Paraná, con una sólida formación en jazz y música popular. Se presentó en los principales festivales del país y fue becada por el Vermont Jazz Center (EE. UU.). Además ya lleva tres discos solistas, entre ellos Afro Blue y Freedom Day. Por su parte Julia Moscardini también es una de las voces más destacadas del jazz de nuestro país. Tiene dos discos solistas, Stablemates y Mood Indigo. También lleva tiempo formando nuevas voces y su camino se ensancha con una sólida trayectoria en escenarios de Argentina, Latinoamérica y EE.UU., también dirige el Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires.


El recorrido por los escenarios y el hecho de que sean formadoras de nuevas voces la unen en este festival. Una de las máximas que atraviesa siempre la escena del jazz es la libertad de los instrumentistas para jugar con la música. Ahora bien, eso trasladado a la voz, ¿cómo es?  Julia cuenta que antes de haberse formado en el jazz esa libertad la había cautivado. “Escuchaba un tema por diferentes vocalistas y veía que esa misma composición los llevaba a cada uno a lugares tan distintos me sedujo. Desde el lenguaje más clásico y tradicional como puede ser Louis Armstrong o Ella Fitzgerald hasta de golpe encontrarme con contantes como Betty Carter o Sheila Jordan. Esto me llamó la atención antes de profundizar el género, ya dentro me encontré con infinidad de maneras de abordar una misma composición. Ahí está el desafío de artístico del jazz, ¿qué tiene uno para decir?”.

 

En la misma sintonía, Flopa reflexionó que hay poco recorrido en cuanto al estudio de la improvisación en relación al resto de los instrumentos de jazz. “Al momento en que empezamos a considerar a la voz como un instrumento más podemos hacer mucho por la canción. Creo que todos los géneros musicales necesitan considerar la voz como un instrumento más. Si es cierto también que la voz lleva un mensaje muy importante y que no lo lleva el resto que es el texto. La poesía de la música. Pero en el momento en que consideramos a la voz como un instrumento desde la parte melódica, rítmica y de la influencia en la armonía, nos damos cuenta de que la voz tiene un rol como cualquier otro instrumento de lo que están tocando”.

 

La improvisación en el jazz es la búsqueda constante, desde lo instrumental y desde la voz. Esto es lo más atractivo de su escena, en la voz esa soltura que se viste con sílabas, scat y demás. La interpretación de un estándar de jazz significa que ese momento va a ser único. Eso hace que la música esté viva y le hace bien a otras músicas y no solo al jazz. Esa vida se parece mucho al amor.

 

— El repertorio del jazz es en inglés, ustedes tienen especial cuidado en el repertorio, pero quizás haya personas que se queden por fuera de las palabras que escojan, ¿les preocupa eso?

 

Julia — Es interesante esto porque lo vocal es importante. El cantante puede no tener letra pero tiene letra. La presencia del texto puede ser una herramienta con la cual se puede desarrollar lo interpretativo. Siendo que esto es en ingles, en mí caso trabajo mucho esto e incluso con alumnos buscamos hacer una traducción no solo literal sino interpretativa con nuestras palabras cómo diríamos ciertas cosas. Hablando una vez con un músico reflexionábamos que nosotros aprendimos a sentir y a pensar en español, por más que entendamos ingles. Hacer ese laburo de buscar en nuestras palabras lo que se quiere decir te lleva a que cuando cantas en ingles conectas con sentimientos e intenciones que las tenemos en español. Es interesante eso, tenemos un trabajo ahí con el hecho de que sea en ingles.


 

Flopa — Obviamente que considero que el inglés puede ser una barrera de entendimiento. A mí me sorprende porque en Buenos Aires hay mucha gente turista y muchas veces en algunas noches de jazz el cuarenta de las personas que están escuchando son de otro país. Desde que empecé a grabar mis discos empecé a generar un concepto de lo que quiero cantar y trato en los conciertos de contarle a la gente lo qué van a escuchar, hablar de los textos.  Me interesa el concepto de la música y de la poesía. Hay una razón por la que escoges un repertorio determinado.

 

 

Dar y recibir

 

Amanece. Atardece. Noche. Amanece. Hay círculos constantes de la vida donde juega, en mayor o menor medida el dar y recibir. Qué damos o qué recibimos. Qué nos dan. En un enredo con Flopa y Julia hablamos también de esta cuestión.

 

Julia expresó que trata de darle al jazz la mayor honestidad posible. “Si bien se busca ser fiel a ciertos aspectos estilísticos que puedan representar el espíritu del género, eso es muy amplio. En mi caso vengo en la línea de los standar y del jazz más tradicional, desde ese lugar trato de darle frescura y abordarlo desde mi canto. Le soy fiel a la melodía y a los recursos estilísticos que he aprendido de los maestros. A la hora de cantar trato de estar de la manera más honesta con la canción desde lo interpretativo.  Además soy docente, trabajo de dar clases y eso le doy al género. Se acercan muchos estudiantes y a ellos trato de trasmitir la pasión que tengo por este género. Mi interesa que se sostenga, que siga creciendo y se siga desarrollando”.

 

Por su parte Flopa cuenta que recibe del jazz cosas hermosas. Aunque advirtió, “por momentos lo he sentido sacrificado como todo en la vida. Creo que la profesión de cualquier persona de pronto se abarca y se encara con respeto. Le reconozco que me ha dado satisfacciones constantes. Siento que es una bendición poder estar activa tanto en mi provincia, Entre Ríos y repartirme mucho en Buenos Aires. Poder estar activa en la escena del jazz de la Argentina y tocar con los que yo considero que son como los músicos referentes del país. Decir que ellos son mis amigos es una bendición. Tuve la suerte desde muy chica en Paraná de tocar con gente mucho más grande y con mucho más recorrido que yo. Eso ha sido una enseñanza constante y lo tengo presente cuando comparto con gente más joven. El jazz me ha traído enseñanzas constantes. En todos los sentidos”.


 

 

 

 

viernes, 11 de julio de 2025

Guaú Trío lleva Tan simple al Fogón de los Arrieros


Este sábado 12 de julio a las 21 el trío conformado por Lucio Sodja, Jorge Castro y Osvaldo Burgos se presentará en Resistencia. Será una oportunidad para escuchar las composiciones que están grabando del nuevo disco que lleva por título Tan simple. Lucio Sodja agregó, "Guaú es un proyecto colectivo. Con el tiempo va tomando la forma de los músicos que participan del proyecto. Cada uno pone lo suyo y eso lo hace singular”. Además, aquí cuentan sus sensaciones Jorge y Osvaldo.

 

Por Paulo Ferreyra

Fotos de Abril Pereira

 

 

“Me gusta lo que estoy escuchando de Guaú en este disco”; desliza Jorge Castro al tiempo que hace silencio. De este lado de la línea aguardo, el mutismo se extiende y las palabras son pasos que van haciendo un camino nuevo, de repente suelta - “Ale no se fue”.

 

Guau Trio estará este sábado en el Fogón de los Arrieros, Brown 350, Resistencia, a las 21 presentando su tercer disco – Tan simple. Este título es el nombre de una de las composiciones de Alejandro Ruiz. Los temas que conforman el disco venían amanso desde la pandemia Alejandro, Jorge y Lucio. Son un puñado de canciones propias.

 

Nacimiento

 

Guaú es un proyecto que tiene más de dieciocho años de transitar los caminos del litoral. Comenzaron Lucio Sodja y Hugo “Pomelo” Collante. Ellos hicieron un casting para sumar un baterista. En una gran jam session en Corrientes conocieron a Jorge Castro, que hacía poco había arribado a la ciudad. Fue un encuentro donde Carlos Maciel estaba festejando sus años con la música y había músicos de todos los colores y tintes.

Jorge Castro

 

De aquel encuentro le llegó la invitación a Jorge y él se fue a Resistencia a un ensayo. Estuvieron durante nueve meses ensayando en hasta que el proyecto salió a rodar. Desde entonces no han parado de hacer música. El trío con Pomelo duró más o menos siete u ocho años. Luego se incorporó Alejandro Ruiz. Ahora se incorpora Osvaldo Burgos, que a diferencia de los otros músicos no trae bajo sino que trae su stick, un instrumento inventado por el luthier californiano Emmett Chapman a finales de los sesenta.

 

En la charla telefónica con Lucio Sodja, agregó que "Guaú es un proyecto colectivo. Con el tiempo va tomando la forma de los músicos que participan del proyecto. Cada uno pone lo suyo y eso lo hace singular. El que se incorpora aprende el camino que ya se ha trazado y desde ahí aporta sus condimentos a este andar de la música".

 

El trío ahora - después de varios meses de ensayo - retomó el proyecto que tenía de grabar un nuevo disco con sus composiciones. Este sábado llegarán a nuestros oídos las composiciones de Alejandro Ruiz, Jorge Castro y Lucio Sodja. En la charla tanto con Lucio como con Jorge, aún por teléfono, se percibía como la acuosidad de los ojos los invade y llegaba a modificar el tono de sus voces en el momento de hablar de Alejandro. La emoción, el cariño, por momento la angustia de esta ausencia salía a reflotar en sus palabras. En una especie de honor a este músico, a las flores que corrían por su sangre, seguiremos hablando de él pero revestido de música.

Lucio Sodja

 

Tan simple

 

El nuevo disco de Guaú Trío lleva por título Tan simple. El mismo responde al título de una de las composiciones de Alejandro Ruiz. "Con el nuevo disco estamos muy satisfechos de cómo está quedando. Estamos muy emocionados. Fue intenso cerrar y hacer el disco. Aquí hay dos composiciones de Ale", agregó Lucio. El material se completa con tres composiciones de Jorge y cuatro de Lucio. Por su parte, en la misma sintonía Jorge Castro expresó, “me gusta lo que estoy escuchando de Guaú en este disco. La música es importante para mí. Me hace bien ensayar con Osvaldo y Lucio. La música es mi vida y es un balso donde me cobija la vida. En un lugar donde estoy estudiando o tocando y me siento libre”.

 

Sábado

 

Este sábado 12 de julio el trio nace de nuevo. Con una incorporación y con los colores nuevos mostraran algo noven al oído de quienes ya conocían su propuesta. "Tenemos expectativas porque vamos a estrenar el trío. Todo estreno tiene su cuota de ansiedad y eso no podemos ocultar", agregó Lucio. El disco estará disponible dentro de unos meses en distintas plataformas. La presentación en el Fogón de los Arrieros les concede la oportunidad de dejarse conecta con la emoción propia y con la que brotará del público, ya que cual nido de aves todo sucederá en un ámbito íntimo, casi cara a cara.

 

Osvaldo viene de proyectos musicales potentes como Híbridus. Lucio recuerda que "en más de una ocasión fue músico invitado de Guaú Trío. Hemos tocado juntos en distintos lugares". De esta manera también hay un condimento especial, Osvaldo ya conocía y de alguna manera había compartido algo íntimo con Jorge y Lucio.

Osvaldo Burgos

 

Ya en las cuestiones más técnicas, Lucio explica que "Osvaldo es un músico que no solo ejecuta muy bien su instrumento. Además aporta ideas y enriquece las canciones. Ahora toco distinto el piano porque el stick no solo hace la línea de los bajos sino que también hace armonía. Entonces no nos podemos atropellar ni pisar. Él no la tuvo fácil para incorporarse y nosotros con Jorge tampoco", deslizó al tiempo que pudo soltar una mueca feliz, donde en su memoria llovían los ensayos pasados.

 

En el disco hay charanda, chamamé, polca, valseado, entre otros géneros. Al respecto Lucio afirmó que los géneros son lenguajes. Los lenguajes se conocen en el contexto. Cada género en sí mismo es un lenguaje y dentro de la música del litoral tenemos una lengua con varios dialectos o giros idiomáticos. "El acento del que está haciendo el discurso es el que marca la diferencia. Ese discurso tiene un contexto histórico territorial. Cada género es un discurso que tiene su historia, un contexto social y una cultura. Hay que tomarlo enserio, estudiarlo, profundizarlo, quererlo, apreciarlo en su complejidad y no subestimarlo. Desde ese lugar hacemos música”.

 

 

“El Stick me posibilito hacer cosas que con otros instrumentos no podía”

 

Ahora más que nunca el nombre de Guaú Trío cobra sentido con la incorporación del creador y músico Osvaldo Burgos. Las variables ya las introdujo Lucio al hablar de que ahora hay dos instrumentos armónicos. Ahora habrá dos variables posibles, puede ser un dúo por duplicación de dos instrumentos que comparten recursos más la batería. La otra puede venir de que suene a cuarteto, porque con el músico con el Stick con una mano hace cosas de guitarra y con la otra mano tira cosas del bajo. Pero ahí no es trío.


 

Ahora habrá que escuchar si la sonoridad será de un trío o un dúo de tres o cuarteto de tres. Tímbricamente cuando Osvaldo hace la melodía con la mano derecha, puede parecer una guitarra pero no lo es. La música es una red compleja para describir como el vuelo de un ave.

 

Hace unos años charlamos con Guillermo Cides, uno de los referentes más importantes del Stick de la Argentina, el hablamos explicaba, “el Stick es un instrumento que tiene diez cuerdas. La manera de ejecutarlo es apretando las cuerdas con los dedos de las dos manos. Es eléctrico. Tiene potencial sonoro desde grave hasta notas muy agudas”.

 

A estas palabras Osvaldo agrega, “el Stick es una guitarra y un bajo mezclado, pero lo cierto es que no es una guitarra y no es un bajo. Es un stick. No puedo hacer lo que hace un guitarrista y nunca voy a poder hacer lo que hace un bajista”. Para terminar este recorrido, Lucio Sodja lleva este instrumento al guaraní y sintetiza, el Stick es un Palo Kate.

 

 

En una charla con Osvaldo rememora los momentos que está viviendo desde que recibió la invitación a sumarse a este proyecto, “lo primero que me pasó cuando me llamaron para sumarme a Guaú fue agradecimiento. Es algo importante el hecho de que hayan pensado en mí porque este proyecto de Guaú Trío es algo que valoro mucho”.

 

“Ahora me asalta este desafío con una pregunta, ¿estaré a la altura de lo que se requiere? Aunque uno no quiera es inevitable pensar en la persona que ya no está entre nosotros. Alejandro Ruiz era una persona y un músico muy importante, un creador y un sabio. Me he preguntado en varias ocasiones, ¿qué hago acá? Lo que yo veía desde afuera era a mucho más que tres músicos tocando algo juntos, había algo mucho más profundo”.

 

Osvaldo aportará ahora el sonido del Stick en Guaú Trío. Este aporte no es importante. Hay una historia que tiene más de cincuenta años. El 9 de mayo de 1967, una mujer de 51 años era operada por un emblemático cardiólogo argentino aplicando, por primera vez en la historia, una técnica que revolucionó la cirugía cardiovascular: el bypass aortocoronario. Tantos años después no sabes con qué herramientas se hizo la operación sino el resultado final.

 

El Stick a Osvaldo le permitió desde hace muchos años hacer música que con otros instrumentos no podía. Si bien parece que el Stick va adelante y se morfa la escena, por singular, raro o cosa loca. Osvaldo afirmó, “para mí es sólo un instrumento, un medio, acá está mi herramienta. A mí me interesa el fin”. Allá vamos.


 

 

viernes, 4 de julio de 2025

Elcida Villagra: "El teatro es una de las artes más colectivas y reveladora"


Este fin de semana hay doble función para
Guillermina, la batalla eterna. Esta es una obra de teatro escrita y dirigida por Marilyn Granada. Actúan aquí Elcida Villagra (Guillermina Mayor), Paloma Razetto (Guillermina Joven) y Chato Schanton (Oficial Romero, Periodista, Maestro). En esta ocasión charlamos con Elcida sobre teatro, política y cultura.

 

Por Paulo Ferreyra

 

La escritora portuguesa Matilde Cambpilho dijo una vez, "creo que esta es la función del arte: hacernos temblar un poco cuando es necesario, desviar nuestra atención del dolor a veces y, en otras, centrarla en él, lo cual creo que también es necesario. A menudo estamos demasiado distraídos y el arte tiene la función de llamarnos". Hace unos días escuché estas palabras de la propia Matilde. Sus palabras siguen resonando como el eco de una campana que cada tanto vuelve a ensanchar su golpe seco, certero y al hueso. Sobre esto va la charla de hoy con una gran persona y actriz.

 

Elcida Villagra vive en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco. Eligió ser actriz aunque quizás a ciencia cierta habría que decir que nació actriz. Ella encontró el gusto por hacer teatro ya desde muy niña, cuando jugaba a bailar, al circo, a ser azafata de un avión o porque no - hay que decirlo - cuando jugaba a la maestra. Hace poco hablamos por teléfono y expresó, "el teatro es el vehículo que me permite o que nos permite recuperarnos permanentemente, resetearnos, encontrarnos con nosotros mismos. A pesar de que en el teatro se miente, porque uno asume el rol de otra persona, en ese puente entre lo que uno es y lo que logra personificar hay una construcción de a dos. No estamos solos ahí".


 

Lo colectivo

 

En ese juego que expresa Elcida subraya que en la infancia no hay nada más potente que los niños y las niñas jugando. "Ellos jugando entiende el mundo. Hay un lenguaje ahí que es único y verdadero. Al entender el mundo de este modo cada uno o cada una se pone en el lugar del otro porque ahí los roles cambian y son un camino de ida y vuelta. Cuando te pones en el lugar del otro sos vos mismo, es uno el otro y el otro es uno. Hay un respeto por el rol del otro en ese lugar y eso es hermoso", subrayó. 


Al mismo tiempo comentó que cuando una persona va a un taller de teatro, o a formarse como actor e incluso a ver teatro, cada persona acepta los roles que se juegan. "En el teatro está lo colectivo", agrega. "Si uno logra encontrarse con uno mismo, verse, sentirse y apreciarse, para mí el teatro ahí es completo. Es una de las artes más colectivas y reveladoras que existen".



Pedir permiso

 

Este fin de semana vuelve a los escenarios Guillermina, la batalla eterna. Esta obra de teatro escrita y dirigida por Marilyn Granada. Aquí tienen sus papeles destacados Elcida Villagra (Guillermina Mayor), Paloma Razetto (Guillermina Joven) y Chato Schanton (Oficial Romero, Periodista, Maestro).

 

Esta obra teatral rescata el itinerario vital y el excepcional compromiso de la religiosa Guillermina Hagen Montes de Oca, quien en la década del 70, realizara su labor de promoción social entre los wichis de Misión Nueva Pompeya, transformando y dignificando su realidad. Tan amada como criticada, es un personaje contemporáneo que aún hoy resuena en los corazones de quienes la conocieron y la recuerdan emocionados. La obra llegará el viernes 4 de julio a las 21 al Centro Cultural Ercilio Castillo. En tanto el domingo 6 de julio al escenario de Galatea a las 20.30.




 

En esta charla Elcida expresó que ella en esta obra asume el rol de otra persona. Para interpretar esto los actores y las actrices suelen tener sus rituales íntimos donde de algún modo le piden permiso al personaje para tomar - por un momento - su lugar y jugar ser ellos o ellas.

 

— Elcida, me atrevo y perdón por la discreción, pero ¿Cómo es tu relación con Guillermina para asumir este personaje en la obra de teatro?


— Es finito y es muy personal, íntimo. Te cuento antes que a Guillermina la conocí personalmente. Tuve la gracia de que haya venido a un congreso de pequeños productores en Sáenz Peña. Fue hacia fines de los años 80. Habían pedido ayuda para alojar a los invitados y me tocó a mí hospedar a Guillermina. A mí me produjo un enternecimiento y un impacto emotivo. Sentí en el pecho cuando la abracé. 

 

Ella es un ser que existió y que ahora la traemos a la memoria porque la queremos hacer vivir nuevamente. La estamos mostrando viva. Independientemente de que hoy su cuerpo no está lo que hizo en vida quedó y vive en la memoria colectiva de quienes la siguen evocando.

 

En la obra de teatro no se habla concretamente de cada acción. Elegimos escenas puntales y las narramos porque queremos decir muchas cosas. Esto es poético. Un hecho artístico es poético porque te muestra una parte pero al mismo tiempo te quiere decir y te dice mucho más cosas.

 

Le pido permiso a Guillermina y dialogo con ella, tanto como hice con otras personas que he interpretado a lo largo de este camino de tantos años como actriz.

 

La comunidad teatrera en alerta

 

El Instituto Nacional del Teatro (INT) es un organismo de fomento al teatro independiente que fue creado por ley hace 27 años. El diario porteño La Nación publicó hace unos días una nota donde explica que este organismo "hoy se debate en los medios, en el Congreso Nacional, en despachos oficiales, en la Justicia y hasta en las salas alternativas. A fin de mayo el Gobierno de Javier Milei publicó en el Boletín Oficial el decreto 345/2025, que planea convertir al INT en una dependencia centralizada, inmediatamente diversas entidades teatrales interpretaron esa intención como un pérdida de la autonomía que rige su funcionamiento. Como parte de la política impulsada por Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, el INT pasaría a ser una unidad organizativa de la misma Secretaría, disolviendo de este modo a su Consejo de dirección, cuyos miembros regionales y provinciales son elegidos por concurso".

 

Antes esta noticia hoy toda la comunidad teatrera está movilizada. "Desde Ricardo Darin a Norma Aleandro para abajo todos estamos movilizados", expresó Elcida. "No es únicamente el instituto lo que pretenden romper. Lo que quieren es romper todo. Porque el gesto que los mueve y que tienen un mandato superior, que viene de otro lado, no sé de dónde, de qué parte del universo o del mundo, es instalar el odio y romper todo. Buscan destruir la educación, la salud, la cultura y tantas otras cosas. Básicamente buscan romper todo lo que tiene que ver con la humanidad, con aquello que apunta a reivindicar lo humano, lo colectivo, lo empático".

 

“Todo lo que respira brota”

 

Hablamos de muchas cosas con Elcida Villagra, de chamamé, de hormigas, de plantas silvestres, entre otras cosas profundas. Ahora bien, volviendo a la obra que interpretará este fin de semana, y ante la consulta de por qué hay que ir a ver Guillermina, la batalla grande ella afirmó, “ojalá vayan las personas porque van a encontrarse con un personaje como Guillermina que te estimula, te ayuda, te da fortaleza, te da ganas, te da identidad y te hace saber que esto también existió y que también somos así en el Chaco. Esto somos”, afirmó. Ahí me remontó a otro poema de la portuguesa Matilde Cambpilho, “todo lo que respira brota. Creo que la ternura es importante”. Allá vamos.