Las compositoras y escritoras Barbi Recanati y Paula Trama estarán el sábado 5 de septiembre en Corrientes. La cita es en el espacio Mariño a las 21.30. En esta charla hablamos con Paula de cómo surgió este proyecto de Diario de canciones. Además, charlamos sobre estos tiempos que nos tocan vivir, la poesía, la música, el amor y otros temas.
El Diario de canciones tiene esa faceta del viaje, de los problemas y de las eventualidades que brotan en el tránsito. Se hablan de cosas graciosas y no tan graciosas que pasan cuando viajamos. “Nos sorprende siempre la infinitud que tienen las canciones. Escuchar es un poco eso, abrirse a ese infinito de que no hay una sola interpretación de la canción”, agrega Paula.
Por Paulo Ferreyra
— Quiero empezar esta charla con algo distinto. Quiero agradecerte por visitar el litoral y traer un poco de sosiego en un contexto de días tan difíciles.
— Gracias. Para nosotras también es una especie de sosiego. Sentimos lo mismo.
— ¿Cómo nació tu amistad con Barbi?
— La amistad con Barbi es un derrotero del azar. Nos conocimos en un recital. Después empezamos a cruzarnos cada dos o tres meses en algún evento o en algún show. En esas cruzadas a veces compartimos una siendo público de la otra. Nos empezamos a encontrar como artistas. Creo que al toque cuando eso se fue dando tuvimos conversaciones más íntimas, nos reímos y nos divertimos mucho juntas.
Tuvimos muchas charlas y en esos cruces surgió la idea de compartir eso que nos pasaba en la intimidad. Nos parecía lindo compartir y abrir estas conversaciones. Nosotras hablamos de cosas sobre el mundo, sobre nuestra época y la profesión.
En un momento nos habían convocado a las dos para un evento. A mi para leer poesía y a ella para que haga canciones. Entonces pensamos en hacer una lista de canciones que las íbamos a enhebrar con poesía y charla. Sumamos cosas nuevas entre nuestras canciones como puentes de inspiración. El hilo iba por las aventuras, desventuras, conflictos y obsesiones en común.
Así nació Diario de canciones. Fue bastante emocionante la primera vez que lo hicimos. Lo hicimos en un espacio gastronómico y cultural que se llama La paz arriba, donde se hacen recitales y también lecturas de poesía. La gente nos recibió con un nivel de conmoción y de alegría que creemos es un síntoma de la época.
Aquí abrimos la caja de herramientas, de pensamientos y compartimos nuestros procesos creativos. Después del primer encuentro hicimos otro a los dos o tres meses. Ese fue mejor y desde entonces cada encuentro va alimentando al siguiente, se amplían y se multiplican las sensaciones.
“Las puertas infinitas de la canción”
Paula Trama es cantante, compositora, guitarrista y una de las referentes de la nueva canción argentina. Lleva ya una extensa trayectoria como solista y al frente del proyecto Los Besos. Ahora llega a la región del litoral con Barbi Recanati con el proyecto Diario de Canciones. La propuesta es un encuentro íntimo donde las artistas recorren parte de sus repertorios mientras comparten el detrás de escena de sus composiciones.
“La emoción es una llave para abrir canciones. Pero hay infinidad de maneras de entrar a las canciones”, desliza Paula. “A veces con elementos de la realidad y a veces con lecturas que van multiplicándole el sentido a una canción. Nos pasa que teníamos leída de una manera y escuchada de una manera una canción pero de repente te tiran una anécdota que no se nos había ocurrido antes. Todo eso nos lleva a escuchar la canción de otra forma”.
Esa posición frente a la canción les permite a Paula y a Barbi sostener un repertorio y amplificar la conversación en torno a las canciones. “Lo que nos va pasando es que se va moviendo ese universo que rodea a cada canción. Cuando descubrimos algo nuevo no lo podemos creer - ¿otra cosa más de esta canción? Estas cosas nos pasan en los shows, no es algo que lo ensayemos o lo hablamos antes”.
El Diario de canciones tiene esa faceta del viaje, de los problemas y de las eventualidades que brotan en el tránsito. Se hablan de cosas graciosas y no tan graciosas que pasan cuando viajamos. “Nos sorprende siempre la infinitud que tienen las canciones. Escuchar es un poco eso, abrirse a ese infinito de que no hay una sola interpretación de la canción”, agrega Paula.
La poesía y la canción
Paula compone y ha publicado libros de poesía. La define como cualquier cosa que te conmueva. “La escritura o la canción me reparan y me devuelven las ganas de atravesar la experiencia. Para mí poesía te devuelve las ganas de atravesar la experiencia. Más allá de la felicidad o la infelicidad que esa experiencia depare”, desliza y su voz se vuelve por un momento reflexiva.
— ¿Qué te sucede con la poesía canción o la poesía para ser leída?
— Tengo dos experiencias muy distintas con la palabra para ser leída y la palabra para ser cantada. Son dos experiencias distintas y creo que para cada quien eso debe ser diferente.
A mí me pasa que cuando escribo poesía estoy sumergida en escabeche. Es una experiencia que me va tiñendo y me envuelve en una manera de escribir. Escribo como si destilara algo. Es un tiempo de concentración donde estoy buscando algo.
En cambio cuando escribo una canción es otra sensación. Ahí es como un flechazo. Muchas veces son frases que tienen su propio gesto musical. Me atraviesa y me dejan como en un loop. Incluso en el momento de una canción siento que estoy en movimiento, algo me interrumpe y no me suelta.
— En un momento te definiste como “sentimental pero no apasionada”. ¿Crees que esa es una forma del amor?
— No. No sé cómo es el amor. La diferencia del sentimental con la del apasionado es que soy más buscadora de un diccionario de cómo se ama. Creo que eso es ser más sentimental, ver un poquito desde arriba o desde lejos cómo funcionan los sentimientos y los vínculos. En cambio ser apasionado es estar más en sí mismo.
Al mismo tiempo pienso qué sería de muchas canciones si no tuvieran ese lenguaje hiperasertivo e unívoco de la convicción que tiene la pasión. La pasión va cambiando con el tiempo.
Yo siento que cada período los artistas, las personas vamos transformándonos de acuerdo a lo que vamos haciendo, de la música que nos va gustando, las personas que vamos conociendo, la época que vamos viviendo y las cosas que nos pasan.
A mí siempre me dio curiosidad la manera de decodificar y de descifrar maneras y formas de amor. Creo que eso es más del mundo del pop, lo relaciono con la lírica, por ejemplo, de la música que yo leí y escuche, como por ejemplo Peaches & Boys o Miranda o Rosario Blefari, como músicos que trabajan en esa especie de lectura. La palabra que me viene es curiosa.
También me encanta la música y el rock, en el rock y en el punk predomina la afirmación. Cómo no escuchar una canción de Iggy Pop sin pensar en lo asertivo. No se puede escuchar de otra manera.
De todos modos son cosas que cambian. Ahora estamos haciendo un disco nuevo con Los Besos que no tiene nada que ver con lo que estoy diciendo. Es decir, me escucho y digo, "Ah, no, nada que ver”. Estoy bolaseando porque de repente las letras de este último disco son todas recrudas. Son letras supersintéticas, son cinco versos y es todo muy físico. No hay nada mental en lo que estoy escribiendo ahora. Pero bueno, una siempre habla de lo que ya conoce y no de lo que está conociendo.
— Dentro de unos años probablemente puedas escribir de esta época.
— Exacto. Exacto. Algo así sería.
— Hablando de eso, ¿cómo resuena en vos el contexto que estamos viviendo hoy?
— Pensaba en eso cuando me preguntabas por Diario de canciones. Hoy es tan horrible y tan difícil todo. Para sacar a andar la música es muy difícil. Es casi imposible movernos. Tengo la banda donde somos siete personas en el escenario más otras cinco laburando alrededor del concierto. Somos en total doce personas e imaginate todo lo que tenemos que mover - el cuero que tenemos que mover - para poder ganar algo.
En cambio lo que hacemos con Barbi fue para nosotras una cura. Una cura del malestar y de la crisis total. Nosotras salimos las dos con una sola guitarra y damos un concierto de tres horas. Si vienen cincuenta personas somos felices. Si vienen cien personas somos felices.
— ¿Cómo viven esta primera visita al litoral?
— En principio estoy muy feliz porque estoy yendo por primera vez a Posadas y a Corrientes. Barbi está igual. Con Barbi hace mucho que no nos vemos porque ella estuvo de gira en Europa. Entonces este es el reencuentro de las amigas. Nosotras siempre decimos que Diario de canciones es nuestra oportunidad de pasar un par de días juntas como si fuese una juntada de amigas.
A veces con el ritmo de la vida, lo que hay que hacer hoy para llegar a fin de mes, ver una amiga dos días seguidos es un privilegio total.
Estoy muy ansiosa por conocer Posadas y por conocer Corrientes.
La belleza
Este año apareció el libro Por qué miramos a los animales, de John Berger. Es bueno saber que aún quedan cosas por leer de Berger. La traducción del mismo nos llega por Pilar Vázquez y Abraham Gragera. En este libro se puede leer, “el arte supone que la belleza no es una excepción (que su existencia no es a pesar de) sino la base de un orden. El arte imita a una creación”.
En Diario de canciones cuenta Paula que ella relata las historias de las canciones de Barbi. A su vez Barbi cuenta las historias de Paula. “Me gusta mucho escuchar y me sorprende las cosas que a ella le importan o que ella resalta de mi historia. Me parece que lo más lindo que se nos ha ocurrido en este camino es que una cuente la historia de la otra. La intimidad cruzada se pone en juego y eso puede llegar a ser más verdadero”. Las cosas suceden de una manera y como la floración es en un espacio único e irrepetible, Barbi y Paula mostrarán la intimidad de sus creaciones para recordarnos que la belleza puede ser la base de un nuevo orden.











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