"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

Jorge Mazzochi, Sebastián Arena y Hernán Gigena partieron días atrás en kayak desde El Pintado a Buenos Aires.

“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

Ciclo Conversaciones de Novela en el Fogón

Entrevista con Luis Argañarás

jueves, 30 de junio de 2011

Dúo de almas

(Buenas, comparto con Ustedes ahora un texto de Bosquín Ortega. Excelente).

Más que nacidos para cantar, nacieron para cantarse.- Uno es eco, el otro resonancia; uno es raíz, el otro, alas; uno tierra erguida, el otro, viento agudo. Son el dúo de un ser compartido o la unidad de sus diferencias; la síntesis de sus caminos en un momento de la historia del universo.-.

Ricardo Gómez y Zunilda Aguirre - “Tito y Zuni”- pares en el arte y pareja en la vida, prójimos en la música y semejantes en el alma, conforman la evidencia de un simultáneo renacimiento a pleno destino de amor. Ambos se dieron a luz, uniendo (y aceptando) sus arduas claridades.

Aquel muchacho de siesta y vértigo correntinos, mecánico y piloto de motocicletas, cofundador, desde la faz creativa junto al paí Julián Zini, del originario cuarteto, “Los de Imaguaré” y heredero de la dinastía musical del “Paiubre” mercedeño, había sido devuelto -sobrebrevivo y transfigurado en espíritu- del caudaloso abrazo del Paraná y de su corola de torrentes implacables.

Herido de ausencia por la pérdida de su amigo de iniciática chamamecera, Joaquín Adán Sheridan, peregrino del agua, sobre la costa de Bella Vista, se clausuró en su monasterio de melancolía, abandonado al inverso río de la Providencia.- Lo acompañaban las memorias luminosas de Miguel Ángel, hermano de “Gringo”, Zitto Segovia, Johnny Bher, Daniel Aguirre, Alberto Paniagua y Puchi González, como una resolana consolante de su aceptada soledad.- Duraba, más que vivía, dentro de un ranchito humilde (misántropo en pleno trópico subyugante) y suspendido del silencio que ardía en el telar de las horas.- El sol era su tácito reloj encarnado.- Tito se convirtió en forastero del mundo.

Una tarde, improbable de sucesos, oyó el golpe de unas manos que llamaban del otro lado de su exilio. Detrás de ellas, venía una mujer morena, de ojos orientales y sonrisa de aurora, cuyo decir de miel lo redimió de su ostracismo voluntario.- Ella lo conocía por el rostro de su música, Zunilda le confesó su vibrante admiración por su obra y le propuso ser “la cantora” de su espíritu purificado. Desde aquel sortilegio liberador, se hicieron nómades de horizontes, juglares de la legua, orfebres de diminutas joyas sonoras.

Actúan como oficiantes de un rito atávico, de una liturgia minuciosa de rezo y raza, que dimana del ancestro vigente de la memoriosidad popular.- Tito ejecuta sus melodías con criollo pudor, casi extásico ante el flujo de su pasado, casi estático frente al sentido de su herencia. Descalzo rasgueo, desnudo ritmo, que atavía de sencillez precisa el ropaje de sus criaturas melódicas. Despojado hasta lo esencial, sus armonías persuaden con la ascética nobleza de lo perdurable y destilado en el tiempo. Y él propio Tito Gómez, “desapareciente” tras los velajes de sus acordes serenos, vertebra su insobornable linaje de correntinidad y se hace sustancia de su sonido. Cuando “deja ver” su música, torna presencia a su origen.

Zuni, más que cantar, interpreta desangrándose. Arquitecta con su garganta las moradas poéticas de Zini, Quiles, Miqueri, Gómez y otros bardos del Guarán. Pocas voces argentinas descifran y definen las cadencias íntimas, los temblores últimos y las vísceras imaginales de la canción nativa. Rigor y ardor, su cábala de canto.

Su registro es proporcional a su ductilidad. Se abre a un diafragma expresivo que incluye tango, zamba, bolero o balada con similar solvencia. Pero su verdad de intérprete reside en su don histriónico y en su dramatismo templado que transforma una letra en un texto viviente y a una melodía en una partitura vívida. Zuni Aguirre es, a mi entender, una suerte de Nelly Omar de la canción natal, una sacerdotisa convencida y convincente de su designio inexorable.

Ricardo Gómez posee un privilegio genuino y excepcional para un compositor de reciente generación. En poco más de dos décadas, varias de sus canciones- “Niña del ñangapirí” - entre algunas, se convirtieron en virtuales clásicos merced a una empatía de infrecuente consenso.- En verdad de puño y cuño, se registran temas y perduran canciones. El fiscal del tiempo es su diapasón inapelable.

Tardíamente singular o tempranamente augural, encontró (¿o recuperó?) su alianza con la palabra musicalizada o el vocablo armonizado y devino en autor de su imaginario edén poetizable, la Tierra sin Mal de su “arandú” (sabio) guaraní: “El hombre habita poéticamente”, asegura Holderfin. Alrededor de varios centenares de canciones, disfrutadas consigo mismo y en géneros de diversa latitud, constelan una alquimia expresiva pocas veces vista en la música de proyección folklórica. Sin gratuita exageración: un Fénix chamamecero.

Su vida de artista es (y se parece) a la existencia de un orfebre, cuyo magma apasionado invade los dominios de la creación, producción y arreglos.- Su jornada de trabajo equivale a una canción extendida como única forma de respiración posible. Su pasión, aire y aliento. Es hijo de su música y padre de su llamado.- Ambos son “la junta luz” que canta Juan Gelman. Arden para guiar.

martes, 28 de junio de 2011

"Siempre es el amor"


A lo hora de definir sus canciones, Ricardo “Tito” Gómez, no duda en mostrar donde pone el acento, el amor. El músico está a punto de partir a Brasil, donde confía poder seguir trabajando de lo que sabe hacer, “crear y tocar música”. “Espero encontrarme allá con quienes interpretan mi obra y poder seguir desarrollando mi música”, comenta.

Ricardo es uno de los referentes destacados de la música litoraleña, estuvo en los inicios de Imaguare, con el poderoso grupo Reencuentro, siempre musicalizó poemas pero ahora también encuentra placer en componer. En cada nueva presentación que realiza tiene una sola intención, “mostrar canciones nuevas, esa es las ganas que tiene el creador de decir -no me quedé a vivir en una cama de laureles-, y sigo componiendo”, advierte.

por paulo ferreyra especial para corrienteschamame.com

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar

El sol comenzaba a juguetear con la copa de los árboles, unos chicos trazaban pases de gol en esa amplia cancha de futbol, todo alrededor era calma, serenidad, una música de fondo cortaba con la mano el silencio arrollador. El entrevistado nos abre las puerta de su casa, siempre sonriente, amable, cordial. Nos ubicamos en una silla cercana a la computadora, él pide paciencia pues desea terminar de instalar la misma y dejar en orden el sonido, “así después escuchamos alguna cosita”, señala.

Ricardo “Tito” Gómez siempre sonrie, a veces silenciosamente y otras veces no tanto. Su guitarra esta cerca, por ahora al igual que yo escucha, paciente ante las palabras de Tito. Un libro de Andrés Guasurarí también juega alrededor, al principio calla pero después pasa de mano en mano.

“Estoy colaborando con la gente que trabaja en la parte cultural de ATE, justamente dentro de unos días, el 29 de junio, se conmemora el aniversario de la declaración de los pueblos libres que hicieron Artigas y Andresito”. Juan González es el encargado de la parte cultural en ATE, autor del libro de Andrés Guasurari, “me ofrecí para trabajar con el – comenta Tito – porque me interesa lo que hace, se busca rescatar los valores de nuestros pueblos originarios, me gusta moverme en ese ambiente”.

Dentro de las exposiciones y movida cultura que se avecina, Tito aprovecha la ocasión para contarnos que el próximo 8 de julio estará en un bar céntrico de la ciudad de Corrientes. En el Mariscal. “Vamos a estar con la gente que me acompaña hoy, Nicolás Broushoe, en primera guitarra, un chico de 21 años de Mercedes. Canta muy bien. También estará Fernandito Soto y posiblemente Carolina Rojas. Hay otro chico que estuvo en el programa Talento Argentino, Emilio Aguilera, el va a cantar algunas cocas mías”.

En cada nueva presentación de Tito busca espacios para presentar nuevas canciones. “La gente me obliga a cantar los caballitos de batalla, “niña de ñangapirí”, “volver a soñar”, pero si por mi fuera no las cantaría más”.

Tito piensa en segunda, silencio, luego agrega, “mi intención siempre es mostrar canciones nuevas, esa es las ganas que tiene el creador de decir -no me quedé a vivir en una cama de laureles-, y seguí componiendo. Hace muchos años que compongo. Creo que para un creador las canciones son como los hijos, una vez que han crecido se desenvuelven solos, van solos por la vida. “Niña de ñangapiri” tiene 30 años, ya la han grabado muchos artistas y todavía la sigo llevando de la mano, y los temas nuevos me siguen demandando más atención.

En tus composiciones el amor se respira, a la vida y a la mujer.

Sabes que pasa, siempre fueron las mujeres mí inspiración. Por pedido, el padre de Salvador Jasan me pidió en conmemoración del yvera que escriba una canción. Tuve que responderle que no. La verdad es que no me sale, salvo que le meta una historia de amor con una lugareña, porque no me sale el paisaje. Será extremadamente bello el yvera, pero no me sale componerle una canción. Yo se que el agua es nuestro, que nos están robando el agua, todo, pero no me sale. Para eso Mario Bofill es perfecto, porque definer de manera muy bella el lugar. No me sale el paisaje, antes yo no escribía, después de una mano enorme que me dio una chica de la cual estuve muy enamorado comencé a escribir y siempre es el amor.

El amor

Ricardo Tito Gómez es una referente de la música tradicional de Corrientes. Es más, no es de corrientes, es del litoral, es del mundo. Como el mismo afirma sus canciones ya no le pertenecen, son del pueblo que la canta y que en cada guitarreada evoca una canción de su autoría. Sus palabras fluyen, como el amor mismo, no pide permiso, avanza.

“Cuando estoy muy lejos

tus recuerdos crecen

el amor me invade

me acaricia a veces.

Entonces lo tuyo

llena tanto mi alma

que siento que lejos

mas me perteneces”

“Este fragmento de una canción se lo escribí a María Silva, mirándola garabateo algo y se ahí mismo le canto”. María es goyana, vivía en Buenos Aires cuando estuvieron juntos, ella tenía un programa radial y por esas cosas de la vida se cruzaron en el amor. “Ella hizo un silencio después de escucharme y me dijo, -vos qué haces pidiendo a los poetas que te den sus letras para musicalizar si vos sos mismo podes escribir canciones. Tu talento también está en la poesía, me dijo”.

Muy cómodos en nuestros lugares, Tito se deja llevar por los recuerdos que le despierta la conversación. Comenzamos a mirar atrás, más atrás, hasta la juventud de Tito, aquella época de música de rock y pulsiones aceleradas. “Nosotros estábamos en Mercedes – cuenta – y llega Julián Zini y dice que quiere un grupo para poder difundir las canciones que estaba componiendo. Entonces le presentan a un chico que recién había dejado el Cuarteto Santa Ana, Gringo Sheridan, otro chico que tocaba la guitarra, Carlos Núñez. También hay un muchacho que canta con una voz muy particular y quizás te guste para decir tus cosas, Julio Cáceres, le dicen.”

A Julián le presentan estos muchachos y ahí comienza una rica historia. “Los hijos del Paiubre” estaba integrada por Calos Núñez, Julio Cáceres y Tito Gómez. Esta formación que presentan a Julián comienza a trabajar pero faltaba alguien que armonice las voces, todas cantaban en primera. Entonces ahí le dicen a Julián, “acá hay un chico medio loco que hace rock pero sabe musicalizar”, que venga entonces, fue la respuesta de Julián.

Así ingresó Tito Gómez a lo que después se dio el llamar Los de Imaguare. “Para mi Julián en aquella época era un gigante, el decía cosas muy fuertes, el combatía la explotación del hombre por el hombre. Yo sentía admiración por las pelotas que tenía este cura para decir las cosas que decía”.

Fue tanta la admiración que había despertado en Tito que el mismo se decide a componer algo, y presentarlo a Julián Zini

- Mira Julián lo que hice, necesito saber tu opinión –fueron las palabras de Tito.

- (Moviendo la cabeza, quizás con alguna duda, cuenta Tito de aquel momento) Está bien Tito – le respondió Julián – pero no defina mucho la idea, yo soy el poeta y vos sos el melodista.

- Está bien Julián, soy tu melodista, pero a mí dame las canciones de amor, la que tienen santo dale a los muchachos.

Le conté a María aquel anécdota y ella me empujó con sus palabras a dejar de lado aquel hecho y comenzar a componer. “Ella no quería que me falle, que me auto boicotee. Imagínate como me sentí en ese momento, dicho estas palabras por una persona que amaba profundamente. Fue como un empujón muy grande para comenzar a componer y no parar más. Ahora encuentro mucho más placer en hace poesía que en la música, porque la música esta sabido que me sale musicalizar, lo otro es un desafió”.

“Siempre acepté esas palabras de Julián muy bien, había una forma de trabajar y estar organizado era importante. Lo entendí perfectamente”, aclara Tito. “Además hay tiempo en la vida para todo, hoy me encuentro muy bien haciendo lo que hago, es un desafió hermoso escribir. Estar frente a la hoja del Word medio blanca, medio escrita, buscando palabras que me van llevando a la poesía. Es hermoso”.

Las sonrisas, ese mundo de calma que había afuera también reinaban en esta casa. La charla con Tito Gómez fue abriéndose por sus recuerdos de aquel trágico 8 de septiembre y de cómo a partir de ahí conoció a Marta Aquiles. Hablamos tanto de Marta, pero como el mismo dijo, “eso es tema para otra entrevista”.

miércoles, 22 de junio de 2011

Musiqueros del tiempo


Días atrás los Hermanos Núñez y Ruiz Guiñazú presentaron su segundo disco “chamame”. Corrienteschamame.com estuvo presente en una velada cargada de emociones y talento musical, donde no faltaron músicos invitados de la talla de Moncho Núñez, Sergio Tarnoski, Joselo Schuap, Fabián Meza, Cecilia Pahl y José Daniel, a quién presentaron como cantante de Julio Lormhan, aquel recordado bandoneonista de Misiones. Cuando sale el sol, primera cebada, miguel Esquivel y guitarra son algunas de las nuevas composiciones que presentaron los Núñez en un concierto con corte sinfónico que se extendió por más de dos horas.

por paulo ferreyra – especial para corrienteschamame.com


El jueves pasado por la noche el clima estaba casi cálido, un modesto cartel frente al Auditórium Montoya – de la ciudad de Posadas - anunciaba la presentación de Los Núñez con Ruíz Guiñazú. El concierto tenía como excusa mostrar las nuevas canciones del disco Chamame. Una hora antes comenzó a llegar gente, saludos, abrazos y emociones se cruzaban antes de comenzar la velada.

Sobre el escenario aguardaban los instrumentos, el público hablaba en voz baja sobre la admiración que habían despertado Los Núñez con su primer disco, “tierra de agua”. “El que es chamamecero viene igual”, me decía el boletero, es que en la ciudad había otros espectáculos esa misma noche y la sala no estaba colmada. Nos ubicamos adelante, pero después pudimos cambiar nuestro lugar más al medio y poder así disfrutar mejor del sonido.

“Estos jóvenes que hoy estarán con Ustedes no bastardean lo que se ha hecho, sino tratan de aportar a la música con estos sonidos, con estos instrumentos, con esta apuesta musical desde misiones para el mundo”, disparó el presentador de la velada. “Me llenó y me llena de alegría que me hayan invitado estar esta noche con ustedes para poder presentar a los Núñez. Quien no puede estar contento con gente joven que hace las cosas tan talentosas, tan elaboradas, insisto con algo importante, con la raíz intacta de nuestra música”.

Los Núñez con Ruíz Guiñazú presentaban Chamame, su segundo disco. El aplauso se elevó hasta poner de pie al público cuando ingresaron al escenario los músicos más destacados del litoral. Cerca de las 22 subieron al escenario el bandoneonista Juan “Pico” Núñez; su hermano, el guitarrista Marcos “Chavo” Núñez, el bajista Lery Duarte y el percusionista cordobés Chacho Ruiz Guiñazú.

Desde el comienzo del concierto los músicos demostraron su potencial, tras el segundo tema Marcos Núñez, el guitarrista que siempre tiene la palabra, dio las gracias al público por estar presente en una noche tan especial para ellos. Primero presentan su disco en Misiones y dentro de quince días lo harán en Buenos Aires. “Es un placer enorme tocar esta música, tocar para todos ustedes, tocar con tantos músicos talentosos que nos va acompañar estar noche. Fuerte el aplausos para todos ustedes”.

Marcos volvió a tomar la palabra para presentar a cada uno de los músicos. “Es un placer presentar este segundo trabajo discográfico junto a este gran músico que conocimos en otro momento de nuestra vida, que nos trajo tantas experiencias, tantos buenos momentos, el se llama Chacho Ruiz Guiñazú. El trabajo nos lleva a estar con tantos músicos de buen corazón por sobre todas las cosas, la vida nos lleva hacer lo que nos gusta y a estar con quien queremos estar, con ustedes esta noche en el bajo Lery Duarte. Compañero incondicional, tenemos muchos años de recorrer caminos y buscar un espacio donde mostrar nuestra música, se llama Juan Núñez. – el plauso se hizo sentir en el auditórium – y humildemente Marcos Núñez en la guitarra –un amigo de todos ustedes – Bienvenidos”.

Al aplauso le siguió la fuerza del increíble tema Tropero y acordeonista, cuya composición les pertenece y que está en el nuevo disco. Juan con su bandoneón estalló en sonidos puros que manejaron los latidos del corazón, el fuelle manejaba cada palpitación. “Tenemos muchos invitados esta noche, en el disco grabamos Pindovy con Raúl Barboza, el no pudo venir porque está en Francia – manifestó Marcos – pero esta noche está con nosotros Sergio Tarnoski. El muchacho oriundo de la ciudad de Apóstoles desplegó toda su música en un acordeón a piano que trajo sonidos de la selva, el olor a tierra mojada y su fuerza pasó como un viento fresco.

La noche transcurría con aplausos, el público no se movía de sus butacas, sólo los fotógrafos desfilaban por la bosa para tomar el registro de una noche larga. Llegó el turno de presentar un tema nuevo, “Miguel Esquivel”. “Este tema salió por teléfono, aunque parezca mentira – disparó Marcos – tema dedicado a Miguel Esquivel, un amigo que le despertó las ansias de ser músico a mi hermano. Hasta el momento el no sabe que le compusimos un tema, cuando lo sepa va hacer algo muy bonito para él. Nosotros ya lo estamos disfrutando y hoy lo compartimos con Ustedes”.

“Que salga algo bueno viejo”

En la presentación del disco una pausa para retomar los clásicos de nuestro chamame. Marcos presentó al segundo invitado de la noche, “por momento nos queríamos y por momentos nos odiábamos, ahora lo amamos incondicionalmente. Es sencillo presentarlo pero tiene una carga emotiva muy grande para nosotros, es mi papá, sencillamente.

El aplauso fue muy emotivo de parte del público que sabe lo que ha luchado esto hombre por ver crecer a sus hijos en la música. “Vamos Moncho”, manifestaban desde la platea, mientras el aplauso se intensificaba, el acomodaba su acordeón. “Que salga algo bueno viejo”, disparó Marcos a lo que Moncho Núñez contestó con “El Toro”, para que no se cierre el aplauso del público. Tocaron dos temas y el invitado se llevaba toda la ovación de la noche, la insistencia del público lo hicieron volver a tomar el acordeón.

Una noche cargada de emociones, vibraciones y calmas, el clima envolvía a cada espectador que los escuchaba. Había en el ambiente silencio religioso, apenas se escuchaba en la penumbra elogios para el trío más poderoso del litoral. Interpretaron “guitarra”, un tema increíble dedicado a una persona extraordinaria como fue Horacio Castillo y Pachón Lira. El toque femenino de la noche llegó de la mano de Cecilia Palh, interpretando dos temas de Ramón Ayala, “mi pequeño amor” – que está en el nuevo disco – y “Karaí Bandoneón”, cuya poesía Ayala le había compuesto a don Isaco Abítbol.

Musiqueros

Marcos volvió a tomar la guitarra, sus ojos brillaban y la voz por un momento dejó de vibrar, nos regaló en la noche este sencillo y hondo recitado.

Musiqueros del tiempo, soñadores del alba

con los ojos despiertos y afinando en mayor

Que se enciende en el fuelle, que ilumina mi voz

la vida es más vida cuando es cierto el amor.

Que esta noche es un traje que nos queda perfecto

bandoneón y guitarra

melodía y cajón

a ustedes va nuestra inspiración.

Tocar y cantar como manda Dios.

Musiqueros del tiempo, soñadores del alba

la emoción de sus ojos no queremos perder

el aplauso de ustedes

el abrazo del vino

quedaran para siempre

Chamame

La emoción del momento – como no podía ser de otra manera – estalló en sapukái. Los aplausos del público llegaron hasta los músicos que sintieron esa caricia, el fuelle de Juan besaba las melodías de Kilómetro 11 y la felicidad de los presentes se volvió más aplausos y alegría.

Los Núñez conforman lo que sea ha dado en llamar Músicos Populares de Misiones, junto a Joselo Schuap y Fabián Mesa, quienes fueron los siguientes invitados de la noche. “Gracias por compartir esta noche con ustedes. Los Núñez son los mejores músicos que tenemos en Misiones, son el seleccionado mayor de nuestra música” – confirmó Fabián Meza.

Sobre el cierre del concierto se presentó José Daniel, cantor que con su voz deslumbró en una impecable versión de Che gente Kuera y un recitado en el camino de La Calandria. El cierre fue a toda Orquesta, un síntesis de la música que se escucha en Misiones, chotis, polcas, gualambao, chamame. “Pájaro Campana”, le habían pedido a Marcos hacía rato y el dejó casi para el final, no estaba la noche para dejar de lado los pedidos del público.

Para cerrar sólo destacar que se viene la presentación del disco Chamame ahora en Buenos Aires, donde seguramente volverá abrir este abanico de música litoraleña con grandes éxitos. Uno de los éxitos del primer disco fue y es Paisaje, tema donde además se luce Chacho Ruíz Guiñazú en la percusión, para este nuevo disco los músicos recomiendan escuchar “Cuando sale el sol”, una de sus composiciones que integra en nuevo disco. Sonidos de selva, agua y tierra afloren esta melodía, a no perder está música.

viernes, 17 de junio de 2011

Integración


Estuvimos con Cacho Espíndola, integrante del grupo Integración, quien afirmó que el grupo seguirá “con la misma temática, con la misma forma, ahora con la incorporación de Juan Carlos Romero”. Después de la salida abrupta del Bocha Sheridan, quisimos saber cómo esta el grupo, sus presentaciones, sus ensayos, sus proyectos. Además Cacho Espíndola nos adelantó que junto a una comisión y con el apoyo del gobierno esta por ejecutarse la obra social para los músicos. “Para todos los músicos, sean estos de chamame, de cumbia, de rock, de jazz. La única condición es ser músico”.


por paulo ferreyra especial para corrienteschamame.com

paulo.ferreyra@yahoo.com.ar


Hace más de un mes atrás el Bocha Sheridan sorprendía a todos comunicando en un medio televisivo su alejamiento del g rupo integración. Había cierta incertidumbre al respecto y las opiniones sobre el futuro del grupo se abrían como un abanico. Cacho Espindola, hombre de pocas palabras quizás pero justas y oportunas, nos recibió amablemente y nos dejó su impresión al respecto.


¿Cómo tomaron esta decisión del Bocha Sheridan de alejarse del grupo?


Como todo aquello que se hace en forma inconsulta – porque para nada nos dijo a nosotros que era lo que iba hacer ni que lo que iba decir. Se mandó sólo a los medios. Nosotros nos enteramos – como vos o todo el mundo – a través de los medios de su decisión. Creo que no merece reflexión, por mi parte cada uno sabe lo que hace y se hará cargo de lo que hace. Pero no puedo negarte que quedé un poco dolido por la actitud que ha tomado. Después de tantos años de trabajar juntos, enterarse de esta situación por terceros cuando estimo que lo mas oportuno hubiera sido hablar con el grupo antes de salir a los medios. Cada uno tiene libertad de hacer lo que considere justo en determinado momento de su vida, pero la forma en que se dio esto no son las que tenían que haber sido.


¿Qué pasa con el nombre del grupo, porque escuché versiones de que deberían cambiar de nombre?


Integración no va a cambiar. Ahora estamos con un integrante nuevo y vamos a seguir adelante. No tendría que cambiar el nombre del grupo porque yo le puso integración. No se quien podría reclamar o por qué podía reclamar. Integración es una marca registrada.


Cacho Espíndola está contento, sonríe y se planta firme en este presente. “Integración sigue intacto con lo que veníamos haciendo musicalmente. Ya tuvimos algunas presentaciones, pero este domingo último fue como la primera presentación oficial. El grupo queda conformado ahora por Eduardo Frías, Ricardo Scofano, Juan Carlos Romero y Cacho Espíndola.

Chacho sostiene que el grupo seguirá con la misma temática, con la misma forma, únicamente con un nuevo integrante.


“Tratamos de ir manteniendo el repertorio e incorporar cosas nuevas. Con el mismo estilo de siempre, con las mismas ganas de siempre”. El presente es tan intenso que Integración esta preparando la grabación de un nuevo disco, “teníamos uno que habíamos hecho el año pasado, en vivo en el teatro vera, pero vamos hacer uno nuevo con el nuevo integrante del grupo. Seguramente vamos hacer un presentación donde vamos a invitar a todo el pueblo chamamecero para que nos acompañen”.



Cobertura Social


Cuando nos encontramos con Cacho Espíndola estaba en el Instituto de Cultura junto a un gran grupo de músicos. “Hace tiempo que venimos juntándonos. Estamos en camino de hacer posible un viejo anhelo de todos los músicos. Lo vamos hacer juntos porque dice Julián Zini hay que juntarse y arremangarse. Por suerte y gracias a dios se esta logrando. Desde el Gobierno Provincial se está haciendo todo lo posible para que los músicos puedan tener cobertura social. Mucho músicos hoy en día no tienen cobertura médica y ahora van a poder tenerlo.

Hace muy poco tiempo se formó una comisión para poder organizar y formalizar este pedido ante el gobierno provincial. “El presidente soy yo –aunque los músicos son los irresponsables que me eligieron, no yo, - aclara. En la comisión están Tono Benítez, un muchacho de apellido Cáceres, integrante del grupo La Pura, Eduardo Frías, Santiago Verón, entre otros. Hay mucho músicos y es difícil acordarse de todos. Tratamos de ser lo más amplio posibles”, advierte Espíndola.


La cobertura medica para los músicos es un hecho trascendental para nuestra sociedad. Espíndola sostiene que se están convocando a los músicos del interior para que se sumen, “por ahora estamos en el Instituto de Cultura los días martes a partir de las 19hs. Estamos gestionando la personería jurídica, ni bien tengamos eso quizás podamos tener un local donde se pueda reunir a nuestra gente”.


Un detalle fundamental de esta cobertura social es que estará abierta para todos los músicos, sean estos chamameceros, o del ambiente de la cumbia, del jazz o del rock. “Nuestro objetivo es el bienestar del músico”, destaca Cacho Espíndola. “Los músicos no tenemos fecha de jubilación, nuestra vida es la música. Para tener este beneficio la única condición es ser músico”.

martes, 7 de junio de 2011

Actualidad y vigencia del chamame


(En el Día del Periodista – Salud a todos los colegas y compañeros de trabajo. Como no podía ser de otra manera, trabajando y difundiendo nuestra cultura litoraleña también en este día)


Con una sonrisa silenciosa, con una voz ya instalada en la gente, Alfredo Norberto Norniella anda con pasos lentos por la ciudad de Resistencia, Chaco. Comenzó su trajinar por los medios en LT7, radio Corrientes, después supo de cuanto festival se llevó a cabo en toda la región, hasta convertirse en el animador indiscutido de la Fiesta Nacional del Chamame. Hoy conduce “A bombo y fuelle” por FM Libertad, Resistencia, de lunes a viernes de 19 a 20hs. Sin embargo fue en otro medio donde nos encontramos, en los estudios de canal 9, donde a diario conduce el noticiero central del canal. En esta charla extendida dialogamos sobre el presente de la Fiesta del Chamame, la radio, Atahualpa y aquel recuerdo de sus abuelos con el Teatro Vera.

por paulo ferreyra – especial para corrienteschamame.com



¿Alfredo has estado presente en todas las ediciones de la Fiesta Nacional del Chamame?

Este quizás sea un gran regalo de la vida, desde la primera Fiesta he tenido la oportunidad de estar. Las dos primeras ediciones en el Club Juventus, después en el Regatas y de allí en la casa propia, el Anfiteatro Cocomarola. Gracias a Dios he podido estar en todos, porque otros no han tenido la suerte de regresar o permanecer, otros han partido definitivamente. Soy un agradecido a Dios en ese sentido que me dio salud y suerte. Me siento muy orgulloso, creo que el locutor le da un poco de personalidad también a la Fiesta.

A quien mejor entonces para preguntar cómo ves la Fiesta desde sus inicios a lo que se observa en estos últimos años.

Todo evoluciona y todo va cambiando. Han evolucionado los músicos, el género y la danza dentro de ese movimiento que no se detiene. La danza, por ejemplo, incorpora elementos contemporáneos que realzan su labor. Hay que estar preparado para entender el mundo donde nacen nuestros jóvenes, ellos escuchan otros sonidos que son totalmente diferentes a lo que escuchamos nosotros. El chamame está en plena evolución. Primero fue el Mencho, después apareció la guitarra que no nos pertenece, que es española, luego llegó el acordeón con los gringos, después Cocomarola vende su acordeón a Alejandro Barrios y compra un bandoneón. Este instrumento era usado para armonizar las procesiones y las fiestas populares, porque se colgaban e iban tocando. Poco éxito tuvo en Europa, pero en nuestro país lo tomó el Tango, lo tomó Salta y Santiago del Estero. Cocomarola se desprendió del acordeón e introdujo el bandoneón. Después se sumó el contrabajo que era del tango, pero ya anteriormente con las misiones jesuíticas teníamos el violín. Hay que imaginarse aquello de un chamame interpretado por bandas de música con instrumento de vientos. Entonces el chamame tiene actualidad y tiene vigencia porque está en permanente evolución. No quiero quedar en el tiempo, apoyo a las nuevas generaciones.

¿Con respecto a la televisación?

Creo que la televisión le da trascendencia a toda la provincia. El hecho de que este presente la televisión nacional lo prestigia. Además hace tiempo que la televisión regional y del resto del país vienen a registrar esta gran movida de la Fiesta del Chamame. En este sentido hay que preguntarse por qué vienen, y lo hacen porque lo que se está ofreciendo crece año tras año. Cómo hacemos para llegar a todos los que están en Ushuaia o en Europa. La fiesta va evolucionando y tenemos que mostrarlo al resto del mundo. Creo que la televisión no invade, tiene sus códigos y su manera de actuar, hay que conjugar las dos cosas, nosotros tenemos que disciplinarnos a lo que debe ser las reglas de la televisión. Esto nos muestra al mundo, yo estoy muy feliz con ello, y que vengan decenas de radio como lo hacen años tras año también me pone contento.

Ahí queríamos llegar, cómo empezaste a conducir programas de radio.

Lo mío empieza con la música, tocando el clarinete, tocando percusión, saxo. Me engancho con los circos, ahí faltaba animadores y presentadores. Así comencé. Siempre quise ser cantor, músico, me gustaba la locución, después empecé a estudiar para poder ser locutor.

¿Dónde nace la motivación por difundir folclore?

Es por una cuestión de cariño por las cosas de mi tierra, de mi patria y de lo que hace la gente. Porque somos un país felizmente dotado de excelentes músicos y grandes cantores, además muy buenos bailarines. No creo que otro países tenga tanta diversidad musical como el nuestro.

¿Bajo el título de “a bombo y fuelle” está representada esa diversidad?

Claro, ahí en el fuelle está el tango y el chamame. El bombo representando a todo el norte, hace más de medio siglo que lleva ese nombre y no representa a la región cuyana que no usa ni bandoneón ni acordeón. La música cuyana es toda guitarra, no está representada en el nombre del programa pero su música dice presente. Además creo que todavía suena bien, “a bombo y fuelle”.

Durante algún tiempo han separado lo que es el folclore nacional del chamame, ¿vos cómo lo ves?

Sin lugar a dudas que no se puede separar una cosa de otra, el chamame juega un rol importante en el concierto de ritmos folclóricos de nuestro país. La música nos identifica, somos de un solo país con geografía diferente pero esa geografía también está volcada en la música.

A menudo nombras a Atahualpa en tu programa, ¿crees que es fundamental conocerlo?

Es fundamental conocer los principios de la música para no desviarnos tanto. Atahualpa es para leerlo y volver a leer, es un libro para meditar sobre la pertenencia, sobre el respeto a nuestro hombre de campo y al paisaje de nuestro país. Además se ve reflejado ahí también lo que ha sufrido el hombre, ese desprecio que tenía el hombre de ciudad por aquellos que venían del campo. Después en lo musical, por su excelencia como intérprete, compositor, autor y como pensador del sentimiento nacional a través de la música y de la poesía. Atahualpa es una gran guitarra.

Tuviste la oportunidad de presentar a muchos músicos, a quién recordás siempre.

Isaco está tocando aquí a 3 metros nuestro. Isaco Abitbol me ha distinguido con su amistad, me ha distinguido con su respeto hacia mi persona. Fuimos muy próximos en los sentimientos. Siempre está muy cerca, una relación que comenzó con la posibilidad de difundir sus discos, aquí en los estudios de canal 9 de Resistencia, en el recordado programa Chamame. Lo acompañé en varias giras, estuve cerca de su enfermedad, murió en mis brazos. El murió en mis brazos. Recuerdo que con Ranalleti, que había venido desde su ciudad natal, acompañamos los últimos días de Isaco. Me comunique con Romero Ferís a la madrugada para que se abra las puertas del Teatro Vera para que ahí se realizara el sepelio. La música me llevo a conocer al hombre integro, de una filosofía popular, cosecha de sus propias experiencias. Era hombre observador, de pocas palabras pero sabias palabras. Cuando estaba verborrágico era bueno escucharlo, pero si alguien hubiera tomado nota o documentado sus palabras tendríamos un excelente material para el pensamiento y el análisis. Isaco se lo quería tanto, tan generoso -´con sus actos desnudaba su propia alma, su inocentes y sanas intenciones, sus principios.

En tu programa hay tiempo hasta para el silencio, se evidencia ahí un gran guion del programa.

Esto ahora lo hago naturalmente, inconscientemente, no de inconsciente. Porque fueron años de mucha lucha, los años de lucha dieron su fruto. Además quiero resaltar que los jóvenes están involucrados en la Fiesta Nacional del Chamame, Mburucuya, Cosquín, es muchas fiestas populares. Hay distintas maneras de innovación y renovación en el chamame que hace que esta música sea aceptad en todo el país. El chamame tiene una gran apertura porque Corrientes y la región reciben mucha música de otras regiones del país.

En ese sentido crees que el Chaco se está posicionando nuevamente dentro del folclore.

Siempre tuvo el Chaco valores que se han destacado en varias disciplinas. Chaco es muy artístico. Hablando de Chaco y de la desgracia de Bella vista, al chamame le ha costado mucho aquella tragedia. Parecería que nos quedamos quietos, esa tragedia nos inmovilizó, en esa escuela que habían encontrado estos músicos una nueva manera de expresar lo nuestro, lo regional. La voz podía ser portador, había una gran integración litoral en ese movimiento. Ahí se detuvo y después se animaron a seguir esa corriente.

Para cerrar, tu vinculo con la música y la familia hacen que siempre vuelvas a Corrientes, qué recuerdos tenés de tu juventud y esta tierra.

Corrientes siempre me abrió las puertas, el Teatro Vera, el Teatro Cervantes de Mercedes, Mburucuya, tantos lugares que he recorrido. Pero hay algo muy especial. Te cuento que mis abuelos vivían en el Ingenio El Primer Correntino entre Santa Ana y San Cosme. Mi abuelo venía con su yunta de bueyes a traer los productos de su chacra, venía hasta la zona céntrica de Corrientes, hasta la casa de Hidalgo Solá de aquel entonces. El pasaba por el Teatro Vera y comentaba con mi abuela –“que lindo sería poder ver ahí como queta lo que hacen los katé, cómo ta viste esa gente. Que ta lo que van hacer, a ver o escuchar”. A mi abuelo le gusta el Teatro Vera, fue su deseo ir ahí, poder llevarle a mi abuela, para poder ver y espiar como decía el que hacían esas capas sociales que él no conocía y estaba a 19 km de Corrientes. Dio la suerte de que yo fuera en lugar de él al Teatro Vera, y el día que estuve se lo dije a la gente – mientras estuve conduciendo - que estaba en ese lugar por mandato de mi abuelo y que me disculpen alguna flaqueza.