lunes, 4 de julio de 2011

“Debe crecer la democracia”


Volver la mirada sobre la prensa gráfica, la radio y el folclore de la mano de Adalberto Balduino es analizar sesudamente nuestro medio. Café de por medio, en un bar de Corrientes, nos juntamos para volver la mirada sobre lo que nos rodea. Adalberto conduce “con todo respeto”, por LT7 Radio Corrientes, además en la misma emisora tiene un programa de lunes a viernes acariciando la media noche, y cómo si fuera poco, un programa en radio universidad los días martes y jueves, a partir de las 20.30hs.

por paulo ferreyra

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Adalberto Balduino tiene una voz muy particular, grave, aún en el bullicio del bar su voz se impone. Nos conocimos hace un tiempo, se sienta y no disimula su comodidad, le gusta la conversación y dejar escapar cada tanto una sonrisa. “La radio debe entretener y formar”, sostiene tras volcar conceptos claros y precisos sobre la radio.

Hace un par de semanas atrás hubo un encuentro de folclore. En el panel sobre folclore y comunicación estuviste presente, ¿cómo te fue?

Eso fue en el museo de Artesanías, me fue muy bien. Siempre me subestimo, pero vos sabes que me fue muy bien. Había mucha gente joven, lo cual es significativo porque la juventud es importante. Comencé medio tímido, pero poco a poco fui imponiendo mis cosas. Es decir las cosas que yo creo. Después escucho un aplauso cerrado y me asombro. Atahualpa decía que el folclore no es nada nuevo. En Corrientes eso es un prejuicio terrible, ¿cómo Balduino puso saxofón en un chamame? A lo que yo respondo, ¿sabes dónde está la dignidad?, la dignidad está en la ejecución. Entonces Atahualpa decía algo parecido. Cada generación debe enriquecer la música con lo propio. Por ejemplo, en el canto del tango se cruzó transversalmente Piazzola y el tango empezó a escucharse.

En esa corriente de escuchar a los jóvenes, sin embargo hace poco hubo un festival de jazz en Corrientes y justamente los “jóvenes” locales no estuvieron presentes.

Vos sabes que el correntino – asumo esto – se olvida de lo propio. Veo por ejemplo a los chaqueños, a pesar de su juventud, que pelean por lo propio, que van formando su propio futuro. Nosotros tenemos una vieja historia. Mi amigo Martín Alvarenga dice siempre que no todo lo de afuera es mejor, no es que uno esté en contra de lo que viene, simplemente no se crea el valor de lo que tenemos. Además en ese festival faltó algo esencial, el jazz se distingue por un tempo, que no se ve, que se llama swing, que significa pasión. Era jazz moderno, si, que también tiene swing en otra métrica, los que fueron me dijeron que carecía de este tinte especial que tiene el jazz. Entonces, si carecía de swing carecía de alma. Yo no fui. Hay que rever esto, qué hacemos con los músicos locales.

¿Volviendo a Atahualpa, crees que es importante volver a leerlo, escucharlo, volver a su música?

Creo que si, Atahualpa es una biblia de principios, es un clásico. Fue perseguido por decir verdades. Las cosas dichas por él no son ofensas, son cariños, hay que volver a escucharlo. A esta altura de mi vida valoro Gardel, pero en su momento decía cómo pueden pasar Gardel. Pero resulta que Gardel fue pionero en todo, transmisión radial, un adelantado, el primero que hizo un video clip. Creo que Yupanqui se suscribe en ese mismo lugar de la historia.

Los medios son humanos

Estamos en un año electoral. ¿Esto va en desmedro de los contenidos que podemos encontrar en los medios?

La radio se vacía un poco de contenido. Pero no olvidemos que la radio es humana, tienen que facturar, no hay mejor cliente que el estado. El problema está en el concepto que dice que si uno quiere hablar del hombre tiene que tomar distancia para tener una mejor perspectiva. Lamentablemente en esta contienda uno se acerca demasiado y se compromete. Justamente en este momento me pasa algo parecido, por mis años he conocido a personas brillantes, detestables, menos detestables, pero a lo mejor el error mío es que todos me conocen y me palmean y están socavando mi distancia de periodista. Creo que es un año de muchos intereses, no sabemos si se juega con la verdad.

¿Cómo haces para tomar distancia de la información política en un programa musical?

Desde mi lugar sin proponérmelo a veces hago algunas críticas. Aquí algunos hacen crítica de moda, que es crítica de ganado, cada uno en su trinchera, eso no es periodismo. La critica mía es utilizando bien el idioma que tenemos y respetando al otro. Busco construir y dejar la puerta abierta, dando lugar para que se defiendan y den su postura. Lamentablemente el periodismo que se práctica es sangre o nada. No creo en el discurso único, creo que soy un disparador para que crezca la democracia.

Hay peleas muy absurdas en el periodismo, Lanata con Aliverti.

Se está perdiendo el timón – pelea entre Lanata y Aliverti. Creo que estamos entrando en el juego de los que nos gobiernan.

Esa pelea nacional es impensada a nivel local.

No creas, se da también aquí. Aunque localmente se lucha por las quintitas. Yo no sé si se dan cuenta o no de lo que hacen. La lucha es lamentable, no sé si se dan cuenta.

Aquella vieja prensa reflexiva

¿Cómo vez la prensa gráfica?

Soy un detractor de las cosas que veo y palpo a diario en la prensa. Es terrible lo que pasa en la prensa gráfica, que siempre estuvo más distante, más sesuda, más seria, más fina. Decía por estos días que denunciamos y denunciamos, pero no investigamos. No se investiga. No existe el periodismo de investigación en la región, en Buenos Aires sí, me juego por Perfil. Este diario me recuerda en principio La Opinión de Timerman, aunque ese diario se desinflo sobre el final de la historia.

Haciendo una mirada por la historia, hubo en algún momento auge del periodismo gráfico en la provincia.

Creo que sí, no fue una generalidad. Por un lado tuvimos la suerte de tener hasta cuatro diarios. Pero era más de lo mismo. Hubo una pregunta clave ese día del folclore y los medios, porque los diarios no abordaban el suplemento o la página cultural. La respuesta ya la sabíamos, pero entonces alguien – que no voy a dar nombre – ofendido, dijo yo saco notas de cultura. En realidad se debe a que los diarios achican en ventaja de lo político y en desmedro de lo cultural. Creo mucho en la cultura, soy un soñador, de otra manera no podemos mejorar esto. Lamentablemente somos muy gacetilleros, asumo eso. Lo peor es que la gacetilla es copiada, eso denota la pobreza de sentido común. Gente que escribe en los diarios levanten el teléfono, salgan a caminar.

Radio y Cultura

Una vez me dijiste que no te pegaba ningún programa radial. ¿Seguís pensando igual?

A mí lo que me desespera es la copia, siempre hay que copiar de los mejores, pero también hay que poner algo de uno mismo. Quizás lo mío también sea malo, pero soy un buscador permanente, buscar cosas nuevas. Soy un tipo que concibe la información, más la música, por eso creo que el programa de folclore no se parangonan con los programas que conocí.

Sabemos que la radio debe entretener, pero nos estamos divirtiendo desde 1810, la radio debe entretener y formar. Todos somos remisos a que nos enseñan, pero hay mil maneras de que nos enseñen. En mi programa la música no es una casualidad, no está desencontrado. Desarrollo por ejemplo una historia de los poetas y aúno eso con la música que voy a pasar. Todo es una pieza que pasa a formar una obra didáctica. Un programa de radio es difícil, oír cuesta. La radio es seducción a través de la sugerencia.

¿Qué perspectiva te despierta el Instituto de Cultura?

Me preocupa que haya cambiado de nombre. Soy amigo de todos ellos, yo me hago a la idea de que el instituto tiene que tener un grupo de personas mayores que sepan de cultura, como un eje consultivo. Eso me preocupa, no sé cómo van a trabajar. ¿No será que es un cambio de denominación nomás? El presupuesto no ha quedado claro de cuento va hacer.

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