Este año habrá una nueva edición de Chamamé en La Verde. Importantes artistas locales y nacionales estarán entre lunes 19 y miércoles 21. Luli Fernández, Seis por ocho, Richard Scófano, Coqui Ortiz, Mario Tessare y Paulo Ayala, Joel Tortul y Pablo Farhat. La entrada es libre y gratuita, sujeta a la capacidad del lugar. La cita es a partir de las 20.30. “Con Pablo tenemos tienen un dúo desde hace diez años. Tenemos un repertorio de todo el folklore argentino. En La Felipa vamos a tocar más chamamé y música del litoral, además vamos abordar algunos temas míos”, comentó Joel en esta charla.
Por Paulo Ferreyra
Durante estos días previos a
viajar a Corrientes Joel Tortul estaba en Cosquín. Por segundo año consecutivo
estuvo como jurado del PreCosquín junto Silvia Lallana y Marcelo Ezequiel del
Río. El año pasado cuando lo convocaron por primera vez para ser parte de ese
jurado estuvo más temeroso, nervioso quizás. Este año en cambio la experiencia
hizo que pueda disfrutar más de la experiencia y de la responsabilidad que
implica seleccionar a un músico entre tantos.
“Este año volver a Cosquín fue
más sencillo. Como músico el hecho de poder escuchar todas las expresiones que
hay en todos los puntos del país es muy gratificante. De hecho durante estos
días me fui haciendo una lista de los temas nuevos que me gustan”, comentó.
Joel siendo mucho más joven
también participó del PreCosquín. Algunos miembros del jurado que lo
acompañaban también fueron ganadores de ese certamen. Durante la charla hace
memoria y recuerdo que pasó por esa instancia en los años 2003, 2004 y 2005.
Cabe recordar que una gran
particularidad que tiene el PreCosquín es que se realiza en el mismo escenario
del Festival. El escenario tiene una pantalla gigante enorme, hay una
iluminación de características únicas y tiene una técnica de sonido muy
parecida a la que se usará en el festival.
Todos los participantes tuvieron
una reunión con el jurado antes de comenzar el certamen. Ahí Joel comentó que el
jurado les hace hincapié de que los músicos tienen que disfrutar del hecho de
estar en Cosquín. Disfrutar todo lo que sucede en el entorno, mirar el cielo,
mirar el techo, mirar la montaña y la plaza. “Vivir la experiencia completa”,
ya que ese es uno de los escenarios más importantes del folclore argentino.
—
Siendo jurado te tocó ver el abanico de música del país, ¿hubo representación
de la música del litoral?
— Este año hubo mucho del
litoral. De hecho en la final hay una canción inédita que es un chamamé. Hubo
un acordeonista, un guitarrista y un conjunto instrumental que tocó chamamé.
Muchos finalistas. Hay presencia del litoral en la música y en el baile un montón,
en parejas tradicionales mucho más. Me ha tocado ver danzar temas como Mi pequeño amor y Pan del agua con versiones de Garupa. Hay mucha música y danza del
litoral en el PreCosquín siendo que Corrientes no tuvo subsede. Esa presencia
del chamamé en el PreCosquín después no está reflejada en el Festival.
—
Partiendo de ese panorama que pudiste apreciar en la competencia, ¿los géneros
musicales siguen bien definidos o se están volviendo más híbridos?
— Hay muchas corrientes, hay
muchas corrientes y hay muchas opiniones diferentes. Hay gustos y estéticas
diferentes. En mi caso celebro que pase todo eso. A mi criterio estamos
viviendo un momento donde estamos invadidos por lo mediático. Siempre eso
estuvo pero creo que hoy es aún más palpable. Hace poco escuché una nota de
Juan Falú decía que a los artistas los
elige el pueblo. Eso parece algo obvio pero ahora esa elección del pueblo
está muy relacionada con los medios y con la industria. La industria que a
veces impone ritmos y estéticas nuevas.
La Argentina tiene una
diversidad cultural que se vive en pocos países del mundo. Tuve la oportunidad
de viajar mucho por afuera y si hay algo que he visto es esa diversidad musical
que tenemos en nuestro país.
Somos un país muy grande, hay
de todo y lo vi en Cosquín. Hay muchas cosas que pasan que no están en los
grandes medios. Celebra nuestra diversidad pero lo que no me gusta es que la
música no llega a todos. Hay poca gente que conoce las nuevas canciones y las
estéticas nuevas que se van presentando. Hay un folclore más urbano y hay
músicos que vienen de sus pueblos que tiene una originalidad increíble. La
originalidad y la creación están a flor de piel. Hay muchas cosas nuevas en
nuestro país.
Desde los 8 años
Joel Tortul viene Fuentes, Santa Fe. En una esquina de su pueblo - la esquina Tortul - sus padres tenían un almacén de Ramos Generales. Un emprendimiento familiar que se extendió por cincuenta años. Hoy ese lugar se ha convertido en un punto de encuentro con la música. Un nido florecido de tantos recuerdos y caminos transitados. Por esa esquina de Tortul han pasado en los últimos años Garupa – el trío que tiene junto a Homero Chiavarino y Julián Venegas - Cuti y Roberto Carabajal, Ariel Ardit, Yamila Cafrune y Rudi Flores.
En diciembre Joel celebró sus
30 años con la música montando un escenario al aire libro. Hizo una fiesta
popular. Hubo más de cincuenta artistas, estuvieron artistas de Fuentes y de
muchas otras ciudades del país. Durante esa celebración de repente sonaba Adiós
Nonino del quinteto Astor Piazzola y después estaba sonando La Cau. De La Cau
pasaban a una vidala. Después a una zamba o una chacarera. Por supuesto, también
cumbia. Fue una gran fiesta que lo disfrutó con todo.
La localidad de Fuentes está
ubicada sobre la ruta provincial Nº 26 de Santa Fe. Está a 55 kilómetros de
Rosario. Según el último censo aún no llega a los cinco mil habitantes. Si nos
remontamos 30 años atrás el pueblo era aún más chico. En ese pueblo Joel dio
sus primeros pasos de vida y musical.
Hubo un día especial para una
pareja. Se casaban por Iglesia. La novia estaba apunta de ingresar e iba a
escucharse la Marcha Nupcial. Un niño de ocho años blandía el piano. Cuando
hablamos con Joel sobre los escenarios que recorrió en su vida se remonta sobre
aquella escena. Ahí había empezado todo. Había cerca de trescientas personas en
aquel casamiento. Hubo un silencio absoluto en la iglesia mientras sonaba el
piano e ingresaba la novia.
"Aquel fue mi primer
escenario. Esa actuación me costó. Me viejo me había dicho - no
te equivoques porque le arruinas la entrada a la novia. La presión que tuve
ahí hizo que todo lo que venga después sea mucho más liviano", deslizó
ahora remontándonos hacia aquel recuerdo.
Desde entonces Joel ha pasado
por muchos grandes escenario. Estuvo en el escenario de Cosquín, en el 2025
junto a su grupo Garupa estuvieron en el Teatro El Círculo, uno de los teatros
más importantes de Rosario. La lista se hace interminable, por ejemplo en su
gira por Europa estuvo en la Radio Nacional de Viena, donde también pasaron
infinidad de artistas internacionales. Pero a la hora de tener que escoger uno
solo de esos escenarios por los que ha transitado, Joel no duda - "El gran
escenario de la música es seguir haciendo camino".
Visita a Corrientes
Joel Tortul estará este martes
20 de enero en la Fiesta Nacional del Chamamé. Fue invitado por Rudi Flores
para compartir el escenario mayor del litoral argentino. "Esta invitación
de Rudi ha sido un gran regalo de la música. Me críe escuchando chamamé de Rudy
y de tantos otros músicos chamameceros. Estoy muy agradecido a esta
oportunidad".
Además de esta presentación
Joel Tortul estará presente en La Felipa Verde junto a Pablo Farhat. Este dúo
ya lleva más de diez años juntos. "Tenemos un repertorio de todo el
folklore argentino. En Corrientes vamos a tocar más chamamé y música del
litoral. Además vamos a tocar algunos temas míos. Pablo es un gran violinista y
canta, así que va a cantar algunos chamamé”, comentó.
“Estamos contento de ir La
Felipa y seguro que será una gran noche. La verdad que tocar con Pablo es un placer
porque podemos hace muchas cosas. Podemos visitar varias regiones del país
desde la música. Me gusta mostrar mis composiciones pero también me gusta
abordar muchos clásicos”, subrayó.
Este miércoles en La Felipa Verde, Ruta 12 kilómetros 1034 – Corrientes, Joel y Pablo abordarán un gran repertorio. “Me gusta interpretar los clásicos”, agrega Joel. Al mismo tiempo destacó, “los clásicos son atemporales. Por eso son clásicos porque están en todas las épocas. Hay autores que se puede visitar y volver a visitar porque tienen algo para decirnos hoy en nuestro tiempo. Hay música universal. Por ejemplo, escuchas El Mensú de Ramón Ayala, esa canción habla de un trabajador determinado pero lo hace desde una problemática que es universal. Cualquier persona puede tomar esa canción y descubrir los nuevos mensú de nuestra sociedad actual”.
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