miércoles, 28 de enero de 2026

Pablo Fidel Broide “la música del litoral despierta algo en el cuerpo”

 


Él es de La Boca, Buenos Aires. Es saxofonista, compositor y arreglador en La Delio Valdez. Tiene un dúo junto a Gastón Mayo - Yopará Guazú. Hace unas semanas atrás organizó un Encuentro Chamamecero a micrófono abierto en el Espacio Mariño de Corrientes. Fue una tarde noche regada de emociones, canciones y danza. “Organizando este Encuentro en el Patio me siento anfitrión en la ciudad que a su vez me recibe y me abre sus puertas. Aquí hacemos de la amistad un culto. Los chamameceros se dieron cuenta de que esta música fluye por los canales de la amistad”, afirmó. Durante la charla hablamos sobre su llegada a Corrientes, San Baltazar, Chamamé y por supuesto, también respondió a la pregunta de si La Delio Valdez viene al Espacio Mariño en el 2026.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Pablo Broide hacen más de diez años que hace música del litoral en La Boca. En el medio conoció el culto a San Baltazar. Pasaron algunos años hasta que finalmente pudo viajar a la provincia de Corrientes. Cuenta que en Buenos Aires cuando alguien toca una zamba o una chacarera nadie le pregunta de dónde viene. En cambio, cuando una persona toca chamamé directamente lo vinculan con el litoral argentino.

 

— Compusiste el tema Cumbia del río para La Delio Valdez, ¿de dónde vino esa inspiración?

 

— En pandemia estaba componiendo y apareció ese tema.  En ese momento todavía no había viajado al litoral. Pero mi hermano ya había recorrido la región y me había contado de la tambora. Además, he leído cuentos y había conocido el canto de los mbya de Misiones.

 

El tema Cumbia del río pone sobre la mesa una sensación que tengo, para mí la cumbia y el chamamé son dos ritmos hermanos en el sentimiento. Músicas de río donde conviven las tres partes, lo afro, lo americano y lo europeo. Además, “la música del litoral despierta algo en el cuerpo”.

 

La canción fue grabada en un disco de La Delio Valdez. El resultado fue que recibí puro amor de esa composición. Primero le escribió Gabriela Caballero al productor de la banda. Después ella me escribió un mensaje hermoso y me habló de San Baltazar. En ese verano me crucé con la familia Lamadrid, ellos son afrodescendientes porteños del tronco colonial en Buenos Aires. Con ellos armamos el primer viaje a Corrientes.


 

— ¿Qué encontraste en el culto a San Baltazar?

 

— Cada vez que estoy en Corrientes conozco a gente hermosa. Con cada nuevo viaje me sumerjo en lugares, tradiciones y personas que me abren sus puertas. Entré al chamamé por Misiones y desde que llegué a Corrientes sigue expandiéndose esta música hermosa.

 

En Buenos Aires el percusionista Lucas Wilders me dijo que si iba a Corrientes tenía que conocer a Uli Gómez. Me habían mostrado algunos toques de chamamé tambor. Le escribí a Uli y nos juntamos. La primera vez que viene estuve el 5 de enero en Empedrado y el 6 de enero en Corrientes. Después me había contactado con Chapu Toba y con él viajamos al Paraje Batel en Goya. Allá fue todo belleza. Me interesa profundizar la percusión afro en el chamamé.

 

“Estoy orgulloso de ser un porteño federal”

 

La Delio Valdez grabó con el Chango Spasiuk y con Los Hermanos Núñez. Pablo Broide va metiendo la música del litoral en la banda. Con Spasiuk grabaron los temas Granja San Antonio y En el camino. Cuando Pablo se puso a buscar la información del tema Granja de San Antonio descubrió que era de Ángel Guardia, un compositor nacido en La Boca.

 

“Un porteño era el autor de un chamamé muy conocido en la historia de esta música. Él vivía en mi barrio y tocaba chamamé. Había muchos lazos”, agregó. Desde entonces sus lazos con esta música se siguen profundizando.

 

A Pablo le apodan el Oso. No es casual. Debe medir cerca de dos metros y es difícil que pase desapercibido en cualquier encuentro. Tonada porteña, voz grave y un modo de hablar apacible lo convierte casi en un oso cariñoso.   Ahora en su visita por Corrientes el músico comentó que cada paso que realiza es un descubrimiento. “Estoy orgulloso de ser un porteño federal”, expresó exultante, con una sonrisa que se ensanchaba en todo su cuerpo.

 

Sabido es que el chamamé tiene muchas vertientes. El chamamé tiene elementos cruzados con la música de Buenos Aires. En cada provincia del litoral se desarrolla un chamamé distinto. “Cada hombre es una multitud. Erman Hesse dijo que “todo hombre incluye toda la humanidad”, así definió alguna vez Jorge Luis Borges cuando le preguntaron sobre cuántos Borges había. Trasladado esto a la música cabe entender entonces que su desarrollo se expanda por Misiones,  Buenos Aires, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe y en cada provincia o lugar donde haya un músico.


 

“Mi intención es que el chamamé vuelva y siga teniendo su camino en Buenos Aires. Además, que ese camino sea un camino porteño. Un chamamé porteño en el sentido de que encontremos nuestra forma de hacer chamamé”, afirmó Pablo. Esta senda de la que habla ya la empezó a construir con los Encuentros chamameceros que está haciendo en La Boca.

 

“En Buenos Aires hay gente del folclore nacional que se acera al chamamé. Por ejemplo La Fermi. Después de su visita a Corrientes empezó a cantar chamamé”, describió Pablo quien hace chamamé con el saxofón. Su deseo es que se suman más instrumentos de vientos y percusión. Le gusta que sea abierto, siempre que se respete la identidad y la raíz. “Es necesario escuchar a los grandes pero no disfrazarnos de lo que no somos. Soy un músico del año 2026 con todo lo que eso significa”, afirmó.

 

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— En Buenos Aires creaste Encuentro chamamecero en La Boca, ¿por qué?

 

— Encuentro chamamecero surgió para extender eso que sucede en Corrientes. Ustedes en Corrientes tienen enchamigadas. Los Encuentros son enchamigadas. Esta música se aprende y circula así, entre amigos. Por eso también aquí florece el culto a la amistad. Los chamameceros se dieron cuenta de que esta música fluye por esos canales. Si uno quiere tocar y quiere crecer con esta música es con la amistad. Es en una anchamigada. Además, aprendí también a devolver todo lo que estoy aprendiendo.

 

— Todo eso ahora lo trasladaste a El Patio del Espacio Mariño.

 

— En el Patio soy anfitrión en la ciudad que a su vez me recibe y me abre sus puertas.

 

— ¿Este año tendremos a La Delio Valdez en El Patio?

 

— La Delio Valdez en el Espacio Mariño o en la Fiesta Nacional del Chamamé sería hermoso. Tenemos música armada que sería dentro del estilo. Ojalá que podamos venir para compartir nuestra cumbia y nuestra forma de tocar chamamé en orquesta. Al Chango Spasiuk nunca lo vi con esa energía tocando cuando tenía a toda la orquesta de La Delio atrás suyo.

 

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Chamamé

 

Pablo Broide junto a Gastón Mayol son Yopará Guazú. En esta charla Pablo habló de que su forma de extender el camino del chamamé es construir, interpretar y componer con el dúo. “Así la tradición sigue su camino. Eso es lo más sincero y lo más potente que puedo hacer como artista. Ser sincero con el momento en el que vivo y estar plenamente presente”, destacó.

 

“El alimento principal de la música es su raíz. Además, es lindo ver las distintas piezas que la componen. Me encanta la música se alimente de varios géneros. Construimos un espacio para que la gente se enamore del chamamé”, afirmó casi a viva voz, como un enamorado que revela su amor y quiere compartirlo con todos. Chamamé.


 

 

 

 

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