Ella es escritora y lectora o quizás lo mejor sea decir que ella leeescribe y escribelee. Para ella esos verbos no están disociados, van juntos, pegado uno al lado del otro/a. En esta oportunidad la entrevista pasó por su afán de recomendar libros. “El disparador para recomendar libros es siempre la felicidad de leerlos. Misma felicidad que me pone frente al computador para escribir mis propios libros o reseñas de los libros de otros. Esa sensación de “esto es increíble”, afirmó.
Por Paulo Ferreyra
Fotos de Isabel Wagemann
Ella es lectora, escritora, docente
universitaria, miembro de la Academia Chilena de la Lengua, entre muchas
otras cosas donde reparte su tiempo. Le debo a María José Navia muchas, tantas
y tantas buenas lecturas que es difícil nombrar todo. Alguna vez Rodrigo Fresan
escribió que “leer dentro de un libro ayuda a no ver dentro de una casa. Leer
abriga y ahí afuera hace tanto frío”.
... I love this life,
I
whisper into my doctor’s stethoscope
so
she can hear my heart. My heart, an heirloom
I
didn’t inherit until I thought I could die.
...me encanta esta vida,
Le susurro al estetoscopio de mi
médico.
para que pueda escuchar mi corazón.
Mi corazón, una reliquia
No heredé hasta que pensé que podía
morir.
Fragmento del poema En la sala de quimioterapia, uso guantes
hechos de hielo de Andrea Gibson (1975-2025)
María José Navia es magíster en
Humanidades y Pensamiento Social por la Universidad de Nueva York y doctora en
Literatura y Estudios Culturales por la Universidad de Georgetown. Publicó Sant, Instrucciones para ser feliz, Lugar,
Una música futura, Todo lo que aprendimos
de las películas, Kintsugi (libro
que ya fue traducido al portugués y seguramente seguirá ensanchando su camino
por el mundo.
Hace una semanas atrás intercambiamos
palabras vía redes sociales.
***
— ¿La lectura es tu lugar en el mundo? ¿Por qué?
— Porque me hace inmensamente feliz.
Soy tímida y en los libros hay una alegría. En los libros hay incluso una
compañía que no está en otros lados. Encuentro ahí una efervescencia. Es un
refugio pero también es un trampolín para volver al mundo porque recomendar es
también eso.
— Hace tiempo haces recomendaciones de libros, ¿cómo
empezaste? o ¿cuál fue el disparador?
— El disparador es siempre la felicidad de leerlos. Misma felicidad que me pone frente al computador para escribir mis propios libros o reseñas de los libros de otros. Esa sensación de “esto es increíble, quiero que lo lea todo el mundo para seguir conversando de esta historia, para que siga en el mundo por siempre”.
— A la hora de recomendar un libro, ¿Podés contarnos tres
claves que siempre tenés en cuenta?
— Siempre recomiendo libros que me
han gustado mucho. Me gusta celebrar que existen en el mundo. Me gusta
recomendar libros de autores con un estilo inconfundible, con un trabajo
preciso y precioso con el lenguaje, o que están tratando de hacer cosas
distintas con el género. Disfruto especialmente recomendar libros de cuentos.
— ¿Las redes son una distracción para vos?
— A mí las distracciones tecnológicas siempre me llevan/traen de vuelta a los libros. Las plataforma estrenan adaptaciones de libros, las redes sociales están llenas de recomendaciones, todo me hace estar regresando a la lectura. No me alejan nunca, la verdad.
***
“Escribo porque me hace
inmensamente feliz”
Para María José leer es una de las
formas de la felicidad. Escribir la hace inmensamente feliz. Comentó que los
títulos suelen ser un gancho para tomar un libro, aunque la prueba de fuego
pasa por las primeras páginas y los epígrafes.
Entre las grandes lecturas que le
debo a María José están los libros de Rodrigo Fresán. Leí y escuché hablar de
Rodrigo con un entusiasmo y una felicidad que no podía menos que ir tras esa
felicidad que genera la literatura de Rodrigo. Entre las apreciaciones sobre la
lectura y la escritura él dice que “el mejor modo para que lo que se lee
perdure es su reescritura”.
“Coincido totalmente”, dice María
José. “La relectura es el verdadero amor a los libros. Es querer volver y
volver y volver a las palabras y escenas y personajes que te enamoraron o
conmovieron. Y si esa relectura luego infecta la escritura, mejor aún. Así los
libros favoritos se transmiten a nuevos libros y se mantiene la conversación
infinita que es la literatura”.
Por estos días la lectora y escritora
viajó a México a una residencia de escritores. Comentó que llevó pocos libros
en papel por una cuestión de equipajes. “Para mi es imposible escribir sin el
contacto constante con mis libros así que llevo/traje algunos de mis libros muy
favoritos de Virginia Woolf, de Rodrigo Fresán y algunos sobre la obra de
Georgia O’ Keeffe. Además de mi Kindle cargado con miles de libros”, deslizó y
aunque no dejó impreso un jajaja puedo imaginar su sonrisa blanca, anchas de
flores y mar.
Desde su escritura y desde sus
recomendaciones María José Navia propicia múltiples diálogos. Alguna vez
incluso escribió que la lectura no solo es un placer privado “sino una
oportunidad para la comunicación y el intercambio. Nunca leemos solos”. Larga
vida a esos diálogos.
Cinco libros recomendados del
2025
El pequeño Gatsby (de Rodrigo Fresán),
Playworld (de Adam Ross),
En la naturaleza las cosas
crecen (de
Yiyun Li),
A
Truce That is Not Peace (de Miriam Toews)
The
Gossip Columnist’s Daughter (de Peter Orner).
Gracias a su pasión, me regaló tres
Bonus Track
Big
Kiss, Bye-Bye (de Claire Louise Bennett)
El fino arte de crear
monstruos
(de Silvana Vogt)
Ni una palabra (de Caroline Blackwood).











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