lunes, 16 de marzo de 2026

Mauricio Dayub: “El teatro que hago va directo al corazón”

 


Con ocho temporadas de éxito ininterrumpido, Mauricio Dayub desembarca en la región con su obra El equilibrista. Ahora llega al Teatro Vera de Corrientes el sábado 21 de marzo a las 21. El actor sostuvo que la obra es muy divertida. “Es un espectáculo que habla de la finitud de la vida, de lo que nos liga la sangre y de lo que somos de verdad”.

 

Por Paulo Ferreyra

 

Con ocho temporadas de éxito ininterrumpido, Mauricio Dayub desembarca en el Teatro Vera para una función única de su obra maestra. “El Equilibrista” es un unipersonal dirigido por Cesar Brie, con autoría de Patricio Abadi, Mariano Saba y el mismo Dayub. Esta es obra multipremiada que recorrió los principales teatros del país y que también ha recorrido países como España, Tel Aviv, Estados Unidos, Uruguay y Venezuela.

 

El equilibrista

 

Con más de 850 funciones realizadas y 350 mil espectadores cautivados desde su estreno, “El Equilibrista” ha recibido el Premio ACE de Oro y el Premio Konex a “Mejor unipersonal de la década”, además del Premio “Estrella de Mar de Oro”, y trata sobre “la historia que cada una de nosotros podría contar acerca de su vida, si pudiera volver a ser niño. Es una forma soñada de compartir parte de nuestra vida, deleitando, ilusionando. Sin tristezas, con euforia y emoción. Para salir con el ímpetu necesario y demostrar que el mundo es de los que se animan a perder el equilibrio”.

 

 

El nudo de la historia

 

El corazón del equilibrista es una historia que Mauricio Dayub descubrió en un viaje hace muchos años. Fue a rodar una película a Yugoslavia y en medio del rodaje como estaba lloviendo le dieron dos días libres. Ahí decidió ir al pueblo donde había nacido su madre y sus abuelos en Italia. Llamó a su abuela, su abuela le dijo que no fuera porque no quedaban familiares y que no recordaba la dirección.

 

No obstante eso y sin hablar italiano, diciendo el apellido de sus abuelos, buscando la calle Campanile, en Manfredonia. Recorriendo esas calles dio con una familia que conocía el apellido de sus abuelos. Lo llevaron a una casa donde enterados de que estaba ya se habían acercado varios familiares que esperaban muy ansiosos la llegada de la hermana de su abuela, a la que habían ido a buscar de la misa para avisarle que él estaba. Esta señora cuando llegó le dio un abrazo.

 

Mientas se estrechaba en un abrazo con la hermana de su abuela, Mauricio Dayub miraba por encima del hombro de ella las caras de las personas que están con ellos. “Lo que empecé a ver ahí fue el parecido con mis tíos argentinos. Vi el parecido con mis tíos el albañil, mi tío el pintor y dije - esto es mi familia", así recuerda aquella escena. Mauricio pensó que su abuela estaba equivocada. Después del abrazo muy rápido aquellos familiares prepararon una mesa, comieron y les explicaban el parentesco que tenían.

 

Mauricio iba registrando sus caras, los nombres, los regalos que le daban, abrían una valija y empezaron a darle cosas para su mamá y para su abuela. Incluso en aquella comida entró una señora en un momento toda de negro, viuda de la guerra que le dijo que era íntima amiga de su abuela. Fue ella quien cuando tenía 19 años con sus propios brazos había puesto a su mamá en el barco que era chiquita.

 

Antes de bajar esa persiana, Mauricio pidió que lo llevaran donde había vivido su abuela para tomar fotografías. En el viaje le preguntan si él sabía por qué su abuela nunca más había vuelto, nunca más había hablado por teléfono y por qué lleva 55 años de silencio. Mauricio le repitió lo que le había dicho su abuela, que no quedaban familiares y no se acordaba la dirección. Entonces ahí le cuentan en realidad lo que pasó.


 

Cuando volvió a Buenos Aires tuvo que ir a decirle a su abuela que había estado en su pueblo. Su abuela se dio vuelta y le dijo, "Ah, entonces explotó la bomba en Italia. Te enteraste de todo". Exactamente, le habían contado lo que había pasado y ese es el argumento del equilibrista.

 

La obra

 

A pesar de esta introducción el actor Mauricio Dayub advierte que la obra es muy divertida. Los espectadores no comparten la historia personal del actor sino que el guion los lleva a revive su propia historia, sus propios familiares y su propia juventud. “Es un espectáculo que habla de la finitud de la vida, de lo que nos liga la sangre y de lo que somos de verdad”, agregó Mauricio.

 

“Hoy vivimos tiempos en los que olvidamos un poco los las cosas importantes y vamos detrás de todo lo que nos exige esta época. La obra es muy emocionante y termina siendo muy conmovedora”, destacó.

 

El mundo es de los que se animan a perder el equilibrio

 

Es una frase del abuelo del actor y es la frase que le da título al espectáculo. Mauricio Dayud sostiene que el “mundo es de los que se animan a perder el equilibrio”.

 

Con más de 850 funciones realizadas y 350 mil espectadores cautivados desde su estreno, los espectadores hablan y sostiene que esta obra no es un unipersonal porque hay muchísimos personajes. “Es un espectáculo donde manejo más de 30 objetos, hago seis personajes construidos en forma completa con vestuario, peluca y otros 10 o 15 que son aludidos con distintas voces y hay otros que aparecen simbólicamente a través de vestuarios”, agregó Mauricio.

 

El actor es su propio maquinista, hace efectos de luz, los cambios de vestuario se producen a la vista del público con pequeños pases que sorprenden. Mauricio aprendió a tocar el instrumento que tocaba su abuelo.

 

“Quería sacarle de la cabeza al público que hacer un unipersonal es ir a escuchar hablar a alguien, ¿no? Eso algo con lo que no estaba de acuerdo. Lo hemos logrado porque no solo los premios que hemos recibido, los países que hemos recorrido, la cantidad de funciones que llevamos, sino por lo por esto que te digo que pasa con el público que la ve por primera, por segunda y hasta por tercera vez la obra”, destacó.

 

Corrientes

 

En junio del año pasado la obra El equilibrista de Mauricio Dayub hizo doble función en el Complejo Cultural Guido Miranda, Resistencia. Este año llegará por primera vez al Teatro Vera de Corrientes. El protagonista de esta historia toca el acordeón y este instrumento es casi una bandera nacional en este territorio.

 

Mauricio comentó que aprendió a tocar el acordeón para esta función. Que tenía 20 años cuando lo compró pero nunca había aprendido a tocar. "Me genera mucha expectativa ir a Corrientes porque mi sala en Palermo lleva el nombre de un correntino, Leandro Regúnaga. Con él fuimos muy amigos, es un actor que llegó a trabajar en el cine Argentino, en televisión, en teatro y trabajamos juntos muchos años. Hizo varias películas e incluso algunas como protagonista", recordó.


 

Por último, el actor destacó la oportunidad de llevar su obra al Teatro Vera de Corrientes, "era una asignatura pendiente. Lo estaban refaccionando en el momento que fui y no podíamos llevar esta obra. Me invitaron a la inauguración y no pude estar porque estaba de gira. Así que se venía postergando esta visita y ahora felizmente voy a poder estar en Corrientes". La obra también llegará a Goya el domingo 23 de mayo.

 

El público de Corrientes y Resistencia podrá disfrutar de esta obra el sábado 21 de marzo, desde las 21 en el Teatro Oficial Juan de Vera, San Juan 637. 

 

 

“Directo al corazón”

 

Hay una leyenda que dice Si te pide la luna llevale al teatro. Mauricio Dayub coincidió plenamente con esta frase y agregó, “vivimos una realidad cada vez más fría, cada vez más distante y no solo en la Argentina sino en el mundo. El país cuando se levanta la mañana y escucha y lee las noticias, uno se pregunta cómo se transformó en esto la vida. Entonces tenemos que tratar de imaginar otra realidad porque la realidad concreta es casi insoportable y en ese sentido el teatro, por lo menos el teatro que hago yo, va directo al corazón”.

 

“Esta forma de hacer teatro es algo que hoy el público necesita cada vez más”, agregó Mauricio. El actor después de cada función sale al hall de las salas de teatro y habla con el público. “Los espectadores que vienen a ver esta obra no solo ven la obra sino que se quedan después de la función. Yo salgo al hall de todos los teatros porque estrené esta obra con una consigna de que es teatro con garantía. Porque si de verdad no te llega a gustar la obra te espero en el hall y te devuelvo el dinero de la entrada. Entonces, salgo al hall de todos los teatros apenas termina la función y los espectadores me comparten sus impresiones.

 

Hace poco me una chica me dijo, "En tiempo de inteligencia artificial usted nos humaniza". Yo dije "¿Cómo vamos a necesitar que alguien nos humanice si somos personas?, ¿cómo podemos estar sintiendo eso?. Sin embargo la entendí, entendí lo que me quiso decir porque me pasa a mí también.

 

 

Hoy llueve en la ciudad donde termino estas líneas. Quizás tanto como allá en Yugoslavia cuando a Mauricio Dayub le dieron esos días libres y se fue a conocer el puedo de sus ancestros. Solo su mamá supo que estaba contando parte de su historia arriba del escenario. “Me hubiera gustado muchísimo que mi abuelo, mi abuela y mi mamá hubieran sabido que su vida humilde, sencilla y anónima hoy es espejada en la vida de más de 450.000 espectadores que han visto la obra a lo largo del país y en cinco países del mundo”, deslizó el actor y parte de esa emoción se transfiere en su tono, pausado y floreado de cariño. Llueve y se riega la memoria familiar.


 

 

 

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